Enemistados con su presidente Enrique Aubry de Castro Palomino, a quien acusan de no tener arraigo en el estado y de nepotismo, más de 200 militantes del Partido Verde Ecologista piden a la dirigencia nacional del organismo que desconozca al Consejo Político Estatal recién constituido el miércoles 1 y se obligue a Aubry a dejar el cargo, así como la diputación que ostenta. No obstante las críticas, el lunes 13 la cúpula del partido envió a Guadalajara a su delegado Misael Sánchez a manifestar su espaldarazo al líder.
Tercera fuerza política en Jalisco –hoy tiene las alcaldías de Zapotlanejo, Etzatlán, Ixtlahuacán del Río, Guachinango y Casimiro Castillo y 63 regidores–, el Partido Verde Ecologista de México (PVEM) se debate en pugnas intestinas.
Militantes del partido del tucán se encuentran molestos porque, dicen Enrique Aubry de Castro Palomino se apoderó de la dirigencia para colocar a familiares suyos en puestos directivos, por lo que exigen su salida. Arguyen que aun cuando no es de la entidad –Aubry nació en el Distrito Federal–, logró una curul en la LIX Legislatura local y desde 2009 maneja la organización como si fuera una franquicia.
El también diputado ecologista Felipe de Jesús Hernández Sánchez asegura que Aubry llegó al Congreso local gracias al impulso de los militantes del partido, a quienes hoy desconoce; también expresa su inconformidad porque, dice, las dirigencia nacional “les impuso gente de fuera como si en provincia no supiéramos (organizarnos)”.
Aubry llegó a Jalisco en septiembre de 2008 como encargado del despacho para dirigir el comité estatal. En julio de 2009 fue electo diputado local plurinominal a pesar de que no cumplía con el requisito de dos años de residencia en Jalisco antes de la elección y de que incluso era regidor en el municipio de Cuautitlán, Estado de México (Proceso Jalisco 246).
Sin embargo, Aubry fue ratificado el pasado miércoles1como dirigente del PVEM estatal. Molestos por esa decisión tomada por la cúpula nacional del partido, el jueves 9 Hernández Sánchez y 200 ecologistas inconformes se lanzaron contra su líder estatal.
En conferencia de prensa denunciaron las irregularidades en el proceso de elección del nuevo Consejo Político Estatal y acusaron directamente a su colega de nepotismo. Según Hernández Sánchez, Aubry colocó a su esposa Fabiola Karina Contreras Macklis, a sus suegros: Alfredo Contreras y Fabiola Macklis y a su pariente político Bernardo Macklis Petrini en puestos directivos. Ninguno es de la entidad.
Tampoco lo son el contador de Aubry, Sergio Hernández y su cónyuge, Martha Silvia Castillo; su asesor, David Contreras y su esposa Graciela Patricia Betancourt; ni la asesora Érika Lizette Ramírez.
Sólo son jaliscienses el regidor zapopano Luis Alejandro Rodríguez y el alcalde de Etzatlán, Luis Vélez Fregoso, quienes olvidaron sus añejas rencillas para “hacer cuerpo y aglutinarse junto a Aubry”, dice Hernandez Sánchez; aunque también están Luis Vélez Ortega, hijo del alcalde etzatlanense, y Rosalía Margarita Muñoz.
“Lo más sano sería anular la asamblea del miércoles 1y lanzar una nueva convocatoria en la que participen todos los militantes”, afirma el legislador. Asegura que la convocatoria para la asamblea no fue suficientemente publicitada, pues aun cuando apareció en el periódico Ocho Columnas el 17 de abril, no se colocó en lugares públicos ni en los comités, por lo que casi ninguno de los afiliados al partido se enteró.
Hernández Sánchez, regidor en Sayula de 2004 a 2006, coordinador de la campaña de Andrés Sánchez en 2007 y coordinador del partido en las zonas sur y costa, además de consejero estatal, truena contra la dirigencia nacional del PVEM, el único partido en el que, dice, ha militado:
“Hay liderazgos regionales que no tomaron en cuenta a pesar de que gracias a su trabajo somos tercera fuerza (en Jalisco). Es gente que tiene más de 10 años haciendo labor proselitista. Y ni por cordialidad los tomaron en cuenta para el nuevo comité”.
Los ecologistas inconformes aseguran que Aubry nunca informa sobre los fondos del partido; se quejan también porque “los comités municipales no reciben ningún centavo del dirigente estatal.
De acuerdo con el Instituto Electoral y de Participación Ciudadana (IEPC), en los últimos tres años el PVEM ha recibido más de 64 millones de pesos 14 millones 560 mil en 2009; 24 millones 565 mil en 2010, y 25 millones 457 mil pesos en 2011.
En la conferencia del jueves 9 el alcalde de Ixtlahuacán, Roberto Martínez Delgadillo, acusó a Aubry de tener secuestrado el partido. Lejos de atender el reclamo de los militantes, el lunes 13 llegó a Guadalajara el delegado del PVEM Misael Sánchez para darle el espaldarazo al presidente estatal de los ecologistas.
Hernández Sánchez, así como el alcalde de Ixtlahuacán del Río, Roberto Martínez Delgadillo, los regidores y exregidores de Poncitlán, Tonila, Tepatitlán, Talpa, Mascota, Tonila, Tuxcueca, Sayula y dirigentes municipales presentaron una queja formal ante el Comité Ejecutivo Nacional del partido el viernes 17 en la que piden se desconozca al Consejo Político Estatal y que Aubry renuncie a la dirigencia del PVEM y a su curul.
Los claroscuros
La historia del PVEM en Jalisco es de contrastes. Aun cuando es la tercera fuerza política local, sus cuadros carecen de preparación política, de ahí que con frecuencia tengan pugnas intestinas o sus militantes salten a otros partidos, sobre todo en momentos exitosos.
La primera participación electoral del PVEM en el estado fue en 1991, cuando sus militantes lanzaron a Jaime Eloy Ruiz Barajas como candidato a senador. En sus 20 años ha tenido como presidentes locales a Francisco Bautista Carrillo, Liliana Reguera Rodríguez, Ena Luisa Martínez Velasco, Luis Alejandro Rodríguez y Enrique Aubry de Castro Palomino, quien fue reelecto el pasado miércoles 1.
La propia presidenta Liliana Reguera fue la primera diputada verde, pues estuvo en la LV legislatura de 1998 a 2001. La sucedió en ambos cargos Ena Luisa Martínez Velasco, a quien se le criticó por su escasa preparación política.
En las elecciones de 2000, impulsados por la alianza con Vicente Fox, los ecologistas obtuvieron 2.48% de la votación en Jalisco (más de 53 mil sufragios). Además, Vicente García Campos, El Chentón, ganó la alcaldía de San Juan de Los Lagos; María del Refugio Bravo García la de Tenamaxtlan, y Carlos Baltasar Sierra, quien hoy es perredista, llegó al ayuntamiento de Tuxpan.
En 2003, contra todos los pronósticos, los verdes tuvieron un repunte con 8.78 % (más de 188 mil votos) y superaron al PRD, que sólo alcanzó 7%. Su dirigente estatal, el empresario Luis Alejandro Rodríguez, quien hoy milita en las filas del PRD, y Manuel Villagómez Rodríguez lograron en la jornada electoral de ese año dos escaños en el Congreso local.
Además, el partido se agenció ocho alcaldías: Ahualulco, Ameca, Jamay, San Miguel, Jocotepec, Mascota y Villa Corona y retuvo la de San Juan de los Lagos. También quedaron como regidores Martín Márquez Carpio (Guadalajara); María del Carmen Acosta Jiménez (Zapopan); Arturo Ponce Aldana (Tonalá), y Francisco Álvarez (Tlaquepaque).
Sin embargo, aunados al éxito electoral, vinieron los conflictos internos. Para 2005 se inscribieron 16 candidatos a la dirigencia estatal. El 22 de mayo de ese año, por ejemplo, la aspirante a la presidencia del partido María Liliana Aceves Yerena exigió la salida de Luis Alejandro Rodríguez para que se dedicara de lleno a la diputación.
Y aun cuando varios candidatos formaron un frente para echar a Rodríguez de la presidencia no pudieron. El 10 de julio siguiente Rodríguez fue reelecto en una acalorada asamblea.
Para 2006, los conflictos intrapartidistas y la desafortunada alianza de la cúpula nacional ecologista con el PRI para impulsar a Roberto Madrazo como candidato a la Presidencia de la República, causó un severo descalabro al Verde, que se derrumbó hasta el quinto lugar y sólo cosechó 3.48 % de los votos en la entidad.
De las ocho alcaldías obtenidas tres años antes, perdió tres, y sólo colocó a un diputado en el Congreso local: Luis Manuel Vélez Fragoso. Nueva Alianza alcanzó dos, el PRD tres y el PT uno. Pese a todo, Luis Alejandro Rodríguez logró saltar a la diputación federal.
Vélez Fragoso se enemistó con su presidente y comenzó a disputarle el puesto. Lo único que logró es que el 7 de mayo de 2008 lo ratificaran como coordinador de la fracción ecologista del PVEM en el Congreso local; era el único diputado ecologista.
Meses después, en septiembre, Luis Alejandro Rodríguez finalizó su periodo en la dirigencia y el PVEM envío a Aubry como delegado encargado del despacho. En esa época Aubry aún era regidor en el municipio mexiquense de Cuatitlán Izcalli.
En 2009, sin alianzas, el PVEM dio de nuevo la sorpresa y se ubicó como la tercera fuerza política con 8.37 % de los votos, por encima incluso del PRD; incluso obtuvo cinco alcaldías: Casimiro Castillo, Ixtlahuacán del Río, Guachinango, Zapotlanejo y Etzatlán.
Sin embargo, apenas se supo que Aubry no era de Jalisco, sino del Distrito Federal, estalló el escándalo. Manuel Castelazo, candidato del Verde a una diputación local por el partido lo acusó en julio de 2009 de proporcionar información falsa para alcanzar la curul que hoy ostenta en la LIX Legislatura local (Proceso Jalisco 246).
El 10 de noviembre siguiente, el Tribunal Federal Electoral, Sala Guadalajara, ratificó la elección de Aubry como diputado plurinominal. Los meses siguientes Aubru siguió acumulando poder y, finalmente, el miércoles 1 fue ratificado por la dirigencia nacional del PVEM como presidente estatal. l








