GUADALUPANISMO QUE LIBERE
Señor director:
Su servidor es un lector de su revista En ella acabo de leer un artículo del padre Enrique Maza, SJ, que creo conviene mucho aclarar al público, pues tiene ideas que desorientan
Con este fin le adjunto un comentario sobre dicho artículo, con la esperanza de que pueda insertarlo en Proceso Si esto no es posible, ojalá lo hiciera llegar al padre Maza, cosa que mucho le agradecería
Dada la amplitud de criterio que usted siempre ha mostrado en su carrera periodística, no creo que pueda considerar un inconveniente dar publicidad a lo que hoy escribo
Pbro Jesús Martínez
México, df
(Nota de la redacción)- Por razones estrictamente de espacio, reproducimos solamente lo medular del extenso comentario del padre Martínez sobre el artículo de nuestro colaborador:
En la revista Proceso, del 11 de diciembre, apareció un artículo del escritor Enrique Maza titulado “Guadalupanismo que libere”, que merece algunas rectificaciones
1- El señor Maza se va por el camino del “mito” Este fenómeno guadalupano es un mito, según él
El lector debe saber que los autores no concuerdan al determinar la noción de mito
En general, se le contrapone a lo racional, a lo imaginativo, a lo legendario, a algo irreal, a lo novelesco
Si nos vamos por el camino de la etimología, el vocablo griego “mitos” significaba simplemente opinión, una razón y explicación de la realidad Por eso los mitólogos tratan hoy de actualizar este primitivo sentido de “mito” tomándolo como expresión de una “realidad”, si bien con una proyección imaginativa
Teniendo en cuenta que la psicología humana es tan compleja y contradictoria, que busca el misterio y la intuición ciega en aras de la imaginación, para suplir las deficiencias de lo “lógico”, esta psicología se entrega muchas veces al mito irracional, resucitando los antiguos esquemas de Mitra, Osiris, etc Muchos pueblos del oriente siguen actualmente en un estadio semejante, llevados quizá por una pereza mental que busca más bien en el mito que en lo racional la explicación de sus teogonías
Según esto, hay mitos que son una simple mentira Otros, que tienen un fondo de verdad ¿A cuál de estos dos mitos se refiere Maza al hablar del mito guadalupano?
Podrá quizá ser un atrevimiento, pero la impresión que deja el artículo del Sr Maza es que quiere manejar el término “mito” en su aceptación más vulgar, o sea el de “invención humana” y que, por tanto, nada hay de sobrenatural en este hecho guadalupano Una obra de verdadera malicia, fabricada con toda premeditación, alevosía y ventaja
2- El Sr Maza hace en seguida otras distinciones entre “religión”, “mito” y “fe”, que nada aclaran y en cambio sí confunden Habla, por ejemplo, de que Cristo no vino a fundar una “religión”; que el mito pertenece a la “religión”; que la religión es una virtud, un conjunto de ritos ¿Qué se quiere decir? ¿Que puede haber religión sin fe? ¿Que la fe auténtica no necesita de la virtud de la religión? ¿Que a la fe le sobran los ritos y los espacios sagrados, como los templos? ¿Será que el Sr Maza tiene confusión en las ideas o, sencillamente, que quiere confundir al lector?
3- El tercer punto del Sr Maza es tan burdo que casi no merece una referencia según su gusto y sus ideas, habría que destruir la Basílica guadalupana, pues tiene un historial muy negro
Ese mito guadalupano se ha manejado oficialmente para muchas injusticias, empezando por la conquista de los blancos, por el predominio de los capitalistas burgueses, para evitar un encuentro político con el Dios de la justicia ¡Se está sacralizando la explotación del hombre! ¡Horrendo sacrilegio!
No cabe duda El Sr Maza es antiaparicionista guadalupano Y si admite el” guadalupanismo”, lo hará al estilo de Bultmann, sólo por su “significado” histórico, como un hecho aureolado por la fe, como una fuerza dinámica, pero sólo dentro de una “decisión personal”, reduciendo todo esto a un sentimentalismo religioso (¿el de Schleiermacher?), que nada tiene que ver con la historiografía moderna
Por esta visión parcial de las cosas no es extraño que el Sr Maza se limite a expresar que ojalá “se recuperara el mito guadalupano por la causa y la lucha de las clases populares” Pero hasta aquí nomás Nada de ese Reino de Dios, “que no es comida ni bebida”; que está dentro de nosotros mismos; que se descompone en ese arco iris de virtudes cristianas que abarcan al hombre total, no sólo a su estómago; que dan gloria a Dios; que no hace distinción entre buenos y malos, entre pobres y ricos
¿Es este el guadalupanismo liberador que quiere el Sr Maza? ¡A qué poco aspira! ¡Es reducir el Reino de Dios a un grano de mostaza! pero no dentro de la maravillosa fuerza vivificante de un buena tierra, sino en el mezquino reducto de una inteligencia aprisionada por otros mitos!
Pbro Jesús Martínez
Euskaro, 15 México 14, DF








