La Pasión de Cristo, filme de Mel Gibson, que de acuerdo con sus declaraciones tiene el propósito de inspirar, no de ofender, ha levantado polémica pues según el diario estadunidense The New York Times la historia fomenta el antisemitismo, además de que ha sido considerada demasiado agresiva, plantea Proceso en un reportaje que publica este domingo 21 de marzo
La película, centrada en las últimas 12 horas de la vida de Jesucristo fue estrenada en Estados Unidos el 25 de febrero pasado, Miércoles de Ceniza, y el pasado 19 de marzo en México
Para Ernesto de la Peña, filólogo, traductor, lingüista y autor de novelas, cuentos, poemas y ensayos, la versión de Gibson sobre la flagelación de Cristo es un exceso, por considerarla “larga, sádica e inútil” y aclara: “Los Evangelios no consignan todo eso”
Además, explica, hay pasajes en la película que no están tomadas de los Evangelios, como la aparición de Satanás en el Jardín de los Olivos y otras veces más a lo largo del filme Esa es una invención del director, pues es una aparición totalmente falsa
Y prosigue: la película está grabada en arameo y latín, lo cual es una cuestión propagandística, porque los Evangelios no están en esas lenguas, sino en griego; las caídas de Jesús son tres según los Evangelios, pero en el largometraje se derrumba más veces “exagerándolas”, dice y considera que el papel de Pilatos en el filme es deleznable, además de que el sueño de la mujer de Pilatos tampoco está en los documentos bíblicos
A pesar de todo ello, no cree que la película de Mel Gibson pueda provocar una reacción antisemita y desde el punto de vista ortodoxo de la Iglesia no hay nada que sea reprochable, reflexiona en el reportaje que publica Proceso en su edición de este domingo 21 de marzo








