La disputa por Noriega

México, D F, 10 de septiembre (apro)- A casi 18 años de que tropas estadunidenses invadieran Panamá y arrestaran al que entonces se consideraba como su “hombre fuerte”, el destino jurídico de Manuel Antonio Noriega constituye un motivo de controversia entre tres países y dentro del suyo propio
Algo, sin embargo, está claro: este 9 de septiembre, cuando haya concluido su condena en Estados Unidos, el exgeneral no quedará libre, sino a la espera de que se decida si se le extradita a Francia o se le repatria, para enfrentar en ambos casos cargos criminales
Si bien el Departamento de Estado norteamericano será el que diga la última palabra sobre a dónde irá Noriega, todo indica que no será a Panamá En menos de una semana, dos jueces estadunidenses tomaron decisiones que allanaron el camino legal para que responda a los cargos de lavado de dinero presentados por la justicia francesa, y la solicitud de extradición ya fue presentada por el Departamento de Justicia a su par de Estado, cuyo vocero, Tom Casey, dijo que no veía ninguna oposición de su dependencia ni de ninguna otra rama del ejecutivo para que esto ocurra
De nada sirvieron los recursos de habeas corpus y los alegatos de que Noriega quedó recluido en Estados Unidos como “prisionero de guerra”, esgrimidos por su abogado Frank Rubino, quien ha llevado el caso desde el principio Según la Convención de Ginebra, que rige a nivel internacional los conflictos bélicos, un militar que ha sido hecho prisionero, debe ser forzosamente repatriado a su país luego de cumplir su condena
Pero el juez William Hoeveler, quien también ha estado a cargo del proceso desde su inicio, no lo vio así La condición de prisionero de guerra, dijo, “no es un escudo contra procesos judiciales adicionales, sobre todo cuando se trata de crímenes serios” Además, confió que tomó su decisión después de obtener garantías de la administración de George W Bush de que haría las gestiones necesarias para que Noriega conservara en Francia este status, mientras se desarrolla su juicio
La confesión de Hoeveler pareció ratificar las sospechas de que el gobierno estadunidense habría presionado para que el general panameño fuera entregado a la justicia francesa y no devuelto a su país, por temor a que su presencia ahí todavía pudiera provocar disturbios Ello, pese a que una solicitud de extradición por parte de Panamá (1991) antecede por 13 años a la presentada por Francia (2004) París argumentó en su favor que si Noriega volvía a Panamá eludiría los cargos que se le fincan ahí, porque la Constitución panameña prohibe la extradición de sus ciudadanos
Noriega fue condenado a diez años de cárcel en ausencia en Francia, en 1999, por el delito de lavado de dinero Según esto, entre diciembre de 1988 y 1989 el panameño habría depositado en bancos franceses 315 millones de dólares provenientes del narcotráfico y utilizado parte de éstos para comprar lujosos departamentos en París
Como se recordará –y haciendo a un lado toda la parte política que llevó a la invasión de Panamá y a su detención–, Noriega fue juzgado en 1992 en Estados Unidos por permitir el paso de embarques de cocaína del Cártel de Medellín por territorio panameño rumbo a Estados Unidos, a cambio de gratificaciones que se elevarían hasta 100 mil dólares semanales Por este cargo se le dictaron 40 años de prisión, que luego se redujeron a 30 y acabaron en 17 “por buena conducta” Según crónicas de la prensa de Miami, el general se había vuelto muy piadoso y le gustaba “comer galletitas”
Antes empero que franceses y norteamericanos, los panameños tendrían derecho y motivos para juzgarlo Sobre él pesan cargos de corrupción, peculado y enriquecimiento inexplicable, y también en ausencia ya fue condenado a 15 y 20 años de prisión, por los asesinatos del médico opositor Hugo Spadafora (quien apareció decapitado en Costa Rica) y el mayor Moisés Giroldi También se le reclama por la desaparición de Luis Antonio Quiros y Everet Kimbel García, ocurrida cuando él era jefe de las Fuerzas de Defensa de Panamá
Pero aunque Panamá ratificó recientemente la solicitud de extradición hecha en 1991, el mismo juez Hoeveler, un respetado jurista de 85 años, insinuó que el actual gobierno de Martín Torrijos no habría mostrado un interés demasiado activo en lograr la repatriación de Noriega, confirmando las sospechas de la oposición panameña de que no se hizo todo lo necesario para extraditarlo e, inclusive, que habría un acuerdo tácito entre Estados Unidos, Francia y Panamá para que no regresara a su país
Rubino, su abogado en Miami, comentó que, al parecer, el gobierno panameño prefería ver a su defendido en Francia “No sé de qué tienen miedo; no va a volver a la política ¿Por qué no reclaman su derecho?”, dijo molesto al no verse apoyado en sus propias gestiones Y los dos abogados del general en Panamá, Julio Berríos y Rolando Rodríguez, denunciaron directamente que el Departamento de Estado habría ejercido presiones, porque el gobierno norteamericano temía que, al regresar a su país, Noriega volviera a levantar turbulencias políticas
El portavoz de la embajada de Estados Unidos en Panamá, Gavin Sundwall, prácticamente confirmó esta versión, al declarar que en julio su gobierno recomendó al juzgado que lleva el caso de la extradición a Francia, y echó de cabeza al gobierno de Torrijos, al señalar que estaba al tanto de esta situación “Antes de que el Departamento de Justicia apoyara la solicitud de extradición de 2004 de Francia y no la de Panamá de 1991, hablamos con las autoridades panameñas”, aseguró
Ante estos señalamientos, a través de su canciller y vicepresidente, Samuel Lewis Navarro, el gobierno panameño sostuvo que sí había hecho una solicitud de extradición firme, pero que Estados Unidos, como país receptor, era el que tomaba la decisión Y que, en caso de que se le enviara a Francia, también ante ese país se harían las gestiones para que fuera devuelto a Panamá, con el fin de que enfrente los cargos pendientes que, en su opinión, son mucho más graves que los que reclama la justicia francesa
Como quiera que sea, según una encuesta levantada por el diario local La Prensa, el 647 por ciento de los panameños efectivamente cree que hay un acuerdo entre los gobiernos estadunidense, francés y panameño para que Noriega siga en la cárcel, pero lejos del país Y esta especie ha sido alimentada por los opositores al Partido Revolucionario Democrático (PRD), que en su momento constituyó la base política del general y que ahora está nuevamente en el poder
El expresidente Guillermo Endara, quien no se sintió humillado porque Estados Unidos invadiera su país ni por tomar posesión de su cargo en una de las bases militares que éste tenía en Panamá, tomó la decisión de los jueces de privilegiar a Francia como una humillación personal, porque durante su gobierno se había hecho el primer pedido de extradición
“Panamá no fue tratado de igual a igual conforme al derecho internacional; hemos sido tratados como una mosca entre dos grandes potencias: Estados Unidos y Francia”, se quejó, y agregó que el gobierno panameño no fue contundente en su actuación “porque Noriega sería como una piedra en el zapato”
Más ecuánime, su vicepresidente Guillermo Ford, quien se hiciera mundialmente famoso por una fotografía de la revista Time donde salía con una camisa totalmente ensangrentada (después se sabría que la sangre no era suya, sino de su escolta que fue baleado), luego de una marcha de protesta por el desconocimiento del triunfo electoral de su fórmula, que fue atacada por los Batallones de la Dignidad de Noriega, hizo ver a la BBC/Mundo que dentro del propio Panamá había divisiones al respecto
“Hay muchas posiciones encontradas, pero también sentimientos profundos de que es mejor que no venga a Panamá para no crear problemas”, dijo Aunque también señaló que los más preocupados serían los allegados de Noriega en el actual gobierno “por el temor de que empiece a hablar y a involucrarlos”, lo que podría ser un factor que perturbara las elecciones de 2009
En coincidencia con esta declaración, Stella Spadafora, familiar del médico asesinado del mismo apellido y quien sería una de las más interesadas en que se juzgara a Noriega en Panamá, confió que, “aunque hubiéramos preferido que él pagara en una cárcel panameña, creemos que aquí lo iban a ayudar En el gobierno hay enquistadas muchas personas que gozaron de privilegios en su época y que siguen siendo sus amigos”
Hay, inclusive, quienes hablan de “un norieguismo sin Noriega”Y es que en el actual gabinete hay personajes como Benjamín Colamarco, quien fue el jefe de aquellos Batallones de la Dignidad y ahora es ministro de Obras Públicas Héctor Alemán, quien dirigió la Coordinadora de Defensa Panameña de la Dignidad, que primero fue ministro de Gobierno y Justicia y actualmente es jefe de la bancada del PRD en el Congreso Como viceministro de esa misma cartera y director de Tránsito, está Severino Mejía, quien fuera edecán de Noriega En Aduanas está Daniel Delgado Diamante, exjefe militar de San Miguelito, y como ministro de Vivienda, Balbina Herrera, una cercanísmima colaboradora del general
En realidad, para el actual presidente sería difícil ejuiciar a alguien que ayudó a llegar al poder a su padre, Omar Torrijos, que fue durante años jefe de inteligencia militar (G-2) de éste y que se mantuvo fiel al torrijismo después de la muerte de su jefe, en un sospechoso accidente aéreo en 1981 También para el PRD, que covalidó las maniobras políticas del general y su toma final del poder, sería difícil sentarlo en el banquillo de los acusados Pero no ejercer acción penal contra él, colocaría a gobierno y partido en una situación de descrédito que le acarrearía serios problemas políticos tanto en el ámbito doméstico como internacional
Ante esta perspectiva, al parecer se preparó una salida intermedia La procuradora general panameña, Ana Matilde Gómez, sugirió que Noriega podría beneficiarse del arresto domiciliario según el nuevo Código Penal, que establece éste beneficio para los reos mayores de 70 años (Unas fichas biográficas dicen que Noriega nació en 1935; otras que en 1938) Recién aprobadas estas reformas, la oposición asegura que fueron impulsadas por la mayoría oficialista para beneficiar al general y a otros miembros de su régimen
No todos, por lo demás, estarían descontentos con su regreso Según un periodista panameño, José Quintero, la gente pobre, que en Panamá es del 40%, ha empezado a albergar expectativas Inclusive, dijo, ya hay provincias donde se han constituido comités de recepción, porque siguen pensando que cuando él estaba en el poder había menos criminalidad, más oportunidades para el pueblo y se controlaban los “excesos” de los empresarios
En la capital, por su parte, confiado en que Noriega no sería extraditado a Francia, “un grupo de amigos” emprendió la remodelación de su antigua casa, situada en la exclusiva zona de Altos del Golf, y que sus abogados aseguran adquirió con sus ingresos como oficial del ejército panameño Expropiada por el Estado, había estado abandonada desde 1989, pero en ella todavía hay muebles, libros, fotos y hasta las jaulas vacías de los animales que tenía el general Todo indica que así se va a quedar