Urgido de capital y de control territorial, el grupo armado de “Los Zetas” desplegó ya todo su poder en el país Tan avasallante es su fuerza que no puede ser detenido ni con los operativos militares que a principios de año puso en marcha el presidente Felipe Calderón, destaca la edición 1610 de <>Proceso
A nueve meses de que el mandatario asumiera el compromiso de combatir el narcotráfico y de regresar “la seguridad y la convivencia social tanto en pueblos como en ciudades”, “Los Zetas” se han convertido en el reto más difícil que enfrenta el actual gobierno
Con el apoyo de las policías estatales y municipales a las que mantiene “enganchadas” mediante cuotas mensuales, este grupo puso en jaque a la clase empresarial del país De acuerdo con investigaciones de la Procuraduría General de la República (PGR), desde Tijuana hasta Quintana Roo a este numeroso ejército del narcotráfico se le atribuyen asesinatos, extorsiones, desapariciones y decenas de secuestros de empresarios presuntamente ligados al lavado de dinero y otras actividades ilícitas
De enero a la fecha, la zona más golpeada por la ola de secuestros y desapariciones es la Comarca Lagunera, que comprende los estados de Coahuila y Durango Le siguen Baja California (particularmente la ciudad de Tijuana), Nuevo León, Campeche y Veracruz, hasta donde “Los Zetas” han extendido sus dominios, señala el reportaje que publica el número 1610 de Proceso








