¿Eterno retorno?

México, D F, 3 de septiembre (apro)- Admirado Tío Lolo: estremecimientos de placer han sacudido mis viejos huesos al enterarme de su carta a este buzón, en la que expone y afirma con sólidos argumentos que todos los humanos son culpables hasta que se demuestre lo contrario, con lo que justifica que los gobiernos tomen medidas que les permitan husmear e incluso entrometerse en la intimidad de sus gobernados haciendo a un lado los derechos llamados humanos, cuando esas medidas se toman para combatir la inseguridad, proteger la democracia o restablecer la paz Le felicito por la misma
Le felicito porque en ella, con nuevos argumentos sacados de la ciencia y la filosofía, demuestra que hay caminos para renovar la presencia y sobrevivencia de la llamada Civilización Occidental y Cristiana, lo que mucha falta hace en esos sus días de confusiones, indiferencia y hasta de renuncias En lo personal, me congratula y regocija que, sin querer queriendo, así lo interpreto, usted, mi admirado Tío Lolo, con su carta, igualmente revitaliza, pone al día la ideología y las prácticas del Tribunal del Santo Oficio, al que tuve el honor de servir
Sí, no se espante, ha leído bien Por favor, no deje que añejos prejuicios le lleven a rechazar lo que acaba de leer Reflexione Si lo hace, tiene que admitir que la Inquisición, en diferentes tiempos y países, fue, con sus intervenciones, elemento preponderante y hasta determinante, por haber sido escudo del cristianismo y martillo de herejes e infieles, para que se pueda hablar todavía de una Civilización Occidental y Cristiana y usted, estimado Tío Lolo, y otros muchos como usted, puedan pensar, hablar y actuar en países pertenecientes a esa Civilización Occidental y Cristiana, artífice de la actual globalidad, como usted ha señalado atinadamente en su misiva ¿O no es así?
En lo personal, tengo que confesarle que me satisface e incluso me regocija, sí, que ese su mundo actual, el de la globalidad, con eso de las “guerras preventivas” y la presunción de que todos son culpables hasta que se demuestre lo contrario, ¡incluso los niños!, ¿Pues qué, no se les va a aplicar exámenes antidoping?, se acerque tanto a la ideología y a las prácticas de la Inquisición Lea y dígame si escribo verdad o no Recuerde La Inquisición, ¿no fue establecida para defender y preservar el cristianismo y para inquirir y castigar los delitos contra la fe? Hoy, en ese su mundo de la globalidad, ¿las “guerras preventivas” no se llevan a cabo para castigar y hasta para eliminar a los enemigos de la democracia, de la libertad? Y la limitación e incluso la anulación de los llamados derechos civiles, de los derechos humanos, ¿no se justifica y hasta se legaliza en nombre de la seguridad colectiva, de la preservación de la paz o del restablecimiento del orden?
Lo sorprendente y admirable de todo lo expuesto hasta aquí, de estas semejanzas ente la ideología y las prácticas de la Inquisición y la ideología y las prácticas de no pocos gobiernos de la globalidad, es el conjunto de buenas intenciones, de la moral que impulsaba y movía a la Inquisición e impulsa y mueve a dichos gobiernos A la Inquisición, por muchos errores y horrores que haya cometido, es innegable que todo su pensar y hacer estaba guiado por el convencimiento de que sus creencias eran las verdaderas y las mejores, por su firme decisión de preservarlas y por su empeño por salvar las almas de los mismos a los que se veía obligada a condenar, haciendo bueno el pensamiento –¿de San Agustín?, ¿de San Bernardo de Claraval?, no recuerdo bien en este momento– que dice (cito de memoria): “El pecado mayor es dejar que otro se condene al fuego eterno por sus pecados, por sus errores” Pregunto: ¿no es esta disposición la que anima a la de las “guerras preventivas”, como la desencadenada contra Irak? ¿No fue uno de sus principales motivos el de librar al mundo de un brutal dictador enemigo de la democracia y la libertad, y de paso, posibilitar que vivieran en democracia y libertad los habitantes de dicho país? Y los sacrificios que se están imponiendo y están sufriendo muchos pueblos con eso de la globalidad, ¿no es para que puedan acceder al nivel de los denominados del Primer Mundo, todos ellos por cierto líderes de la Civilización Occidental y Cristiana y de la globalidad misma? ¿O no es así?
Estimado Tío Lolo: me ha dado gusto que su carta a este buzón me haya ofrecido la oportunidad de hacer lo mismo para apoyar sus argumentos y poder señalar que la ideología de la Inquisición sobrevive en esa su globalidad, mostrando y afirmando que la rueda de la vida mucho tiene que ver con el Ouroboros, con el símbolo de la serpiente que muerde su propia cola
Con mi sincera admiración, su seguro servidor
TOMAS DE TORQUEMADA