“Ni un paso atrás”

México, D F (apro)- “Ni un paso atrás” Con esas palabras, Felipe Calderón respondió a la Comisión Permanente del Congreso de la Unión que lo exhortó a evitar un mayor despliegue de las fuerzas armadas, en particular del Ejército, para que con el argumento del combate al narcotráfico lo involucre en acciones contra la delincuencia de orden común
Calderón no sólo echó en saco roto el llamado de los legisladores, del que naturalmente se excluyó el Partido Acción Nacional (PAN), sino que lo aprovechó para su retórica de grandilocuencia ante un problema que le ha servido para hacer política y que ha dominado su agenda
“Haremos todo lo que está en nuestras manos, aunque algunos insistan en eliminar y restringir la acción del gobierno federal… Nuestra posición es clara: ni un paso atrás en la tarea de defender a México”, porque la solución no es “retraerse, acobardarse ni esconderse”, dijo, valentón, en un discurso pronunciado en Durango
“A los legisladores del PRD y algunos del PRI” que promovieron el exhorto, Calderón les endilgó que si querían un futuro en manos de la delincuencia organizada: “Si ese es el futuro que quieren para el país que lo digan de una vez Yo no quiero ese futuro”, remató
Calderón prestó oídos sordos a una propuesta que lo que busca es devolver a la autoridad civil la responsabilidad de las acciones contra el narcotráfico Más tarde que temprano Calderón tendrá que avanzar en esa dirección, a menos de que quiera llevar a un máximo el desgaste de los militares
El titular del Ejecutivo desoyó también una advertencia que al mismo tiempo le hizo Amnistía Internacional sobre los peligros para los derechos humanos por la campaña militar contra el narcotráfico
Es cierto que ante la crisis policial que se vive en todo el país no hay mucho margen de maniobra y que las fuerzas armadas tienen que hacer frente al narcotráfico; pero hay un problema de origen: Felipe Calderón recurrió a los militares como una tabla de salvación política
Falto de legitimidad, se abrazó a los militares El pretexto fue el combate al narcotráfico Sacó a los militares sin más estrategia que sus objetivos políticos
De otra manera cómo explicar que a sólo diez días de haber llegado a Los Pinos haya sacado a los militares a las calles con el apoyo de una aparatosa propaganda
La pregunta es más que pertinente por los movimientos de última hora que Calderón tuvo que hacer antes de asumir la Presidencia, no sólo por la incertidumbre que había sobre su juramento ante el Congreso, sino porque todavía a menos de 48 horas de convertirse en presidente no había podido armar su gabinete de seguridad
Uno de sus mayores problemas fue la designación del Secretario de la Defensa Nacional A menos de un día de que comenzara el gobierno el general Guillermo Galván Galván supo que sería el encargado de la principal fuerza armada del país
Algo similar ocurrió con el secretario de la Marina, Francisco Saynez, quien entró de última hora porque el candidato original de Calderón quedó en el camino ante las versiones de los presuntos vínculos de su entorno familiar con el narcotráfico
En el caso del procurador general de la República, Eduardo Medina Mora, y del secretario de Seguridad Pública, Genaro García Luna, Calderón echó mano de quienes hasta el 30 de noviembre formalmente formaron parte del anterior gobierno
Del gabinete de seguridad de Calderón, sólo el secretario de Gobernación, Francisco Ramírez Acuña, lo acompañó en la configuración de su gobierno Por tanto, ¿en qué momento ese gabinete pudo acordar la “estrategia” del nuevo gobierno contra el narcotráfico?
Es claro que en diez días no se pudo diseñar una política como la que dice tener la Presidencia en la materia La salida que encontró en los militares, a todas luces, fue política Tiene razón Calderón “Ni un paso atrás”, porque hacerlo es ir en contra de su estrategia política (25 de mayo de 2007)
jcarrasco@procesocommx