Pichardo Pagaza denuncia: Carlos Salinas protegió a su hermano

Pichardo Pagaza denuncia: Carlos Salinas protegió a su hermano
Caso Ruiz Massieu: operación encubrimiento
Antonio Jáquez
En un libro recientemente publicado por editorial Océano, Triunfos y traiciones, crónica personal, 1994, así como en una entrevista exclusiva con Proceso, el político mexiquense Ignacio Pichardo Pagaza decide
poner punto final a su silencio y revela las jugadas del entonces presidente Carlos Salinas de Gortari, a quien no le importó traicionar al PRI y a sus principales dirigentes con tal de sacar adelante lo que, a su juicio, fue toda una estrategia: la utilización de Mario Ruiz Massieu para disimular la responsabilidad de su hermano Raúl en el asesinato de José Francisco Ruiz Massieu, secretario general del partido
Ignacio Pichardo Pagaza, uno de los principales soportes del PRI cuando éste se vio sacudido por los sismos políticos de 1994, se repone del golpeteo que terminó por echar al priismo de Los Pinos y, decidido, comienza un ajuste de cuentas con Carlos Salinas y reabre el expediente de lo que, para él, fue el principio del fin: el asesinato de José Francisco Ruiz Massieu
Presidente del Comité Ejecutivo Nacional del PRI en ese momento, Pichardo aún resiente los ataques que desató Mario Ruiz Massieu contra la cúpula priista por supuestamente encubrir a los asesinos de su hermano José Francisco Fue, dice, “la campaña más grave contra los dirigentes del partido desde que se fundó”
Afirma que esa campaña constituyó en realidad un operativo armado por el presidente Carlos Salinas de Gortari para ocultar el papel del diputado Manuel Muñoz Rocha y de su protector Raúl Salinas en el crimen de la calle Lafragua “Tardé meses en darme cuenta de que los ataques fueron una maniobra de distracción y una serie de traiciones”
En sus memorias, México, un paso difícil a la modernidad, Carlos Salinas dice simplemente que, a pesar de las versiones periodísticas, “pronto se supo que Muñoz Rocha nunca tuvo una amistad cercana con Raúl”, y comenta que Mario “nunca fue acusado por la PGR de haber encubierto a Raúl ni tampoco de haber promovido que se eliminara su nombre de la indagatoria”
Conocedor de los alcances del expresidente Salinas, Pichardo dice saber los riesgos que corre por contar su versión “Es una decisión delicada; sé que pueden venir denuncias de carácter penal, pero tenía el compromiso con mi familia de contar lo que no dije en su momento; además, puedo contribuir a que se entienda mejor lo que ocurrió”
Proceso intentó recoger la respuesta de Carlos Salinas por medio de su abogado Mariano Albor, pero éste no devolvió las llamadas telefónicas que se le hicieron a lo largo del viernes 3
El fantasma de la nomenklatura
“El siglo XX mexicano concluyó en 1994”, sentencia Pichardo en el prólogo de sus memorias, y en su entrevista con este semanario resume los hechos definitorios de ese año terminal:
La rebelión zapatista; la entrada en vigor del Tratado de Libre Comercio; el crimen de Luis Donaldo Colosio; el “muy probablemente último gran triunfo presidencial del PRI”; el asesinato de José Francisco Ruiz Massieu; “los errores de noviembre y diciembre”
—El asesinato de José Francisco inició el desmoronamiento del PRI, ¿no? —se le pregunta a Pichardo
—Las acciones del entonces subprocurador, la corrupción que se destapó con eso, fueron una puñalada al corazón del partido, pero también dañaron a otras instituciones de la República, incluidas la Presidencia y la Secretaría de Gobernación (a cargo de Jorge Carpizo) La gente juzgaba que en el PRI se había desatado una lucha brutal por el poder
“Hay una portada de Proceso (número 937, del 17 de octubre de 1994) que nunca voy a olvidar: mostraba mi rostro y un texto que decía: ‘Del PRI de Reyes Heroles al PRI de Pichardo Pagaza Tiempo de ideas y tiempo de crímenes’ Pocas cosas me han dolido tanto en la vida como esa carátula, que no era una perversidad, era, como suele serlo, un espejo de la opinión popular”
—El propio Carlos Salinas explica los crímenes del 94 como una lucha por el poder, como una especie de revancha de la nomenklatura del PRI —en la que usted es incluido— por las reformas que emprendió el presidente
—El concepto de nomenklatura es una categoría política originada en el Partido Comunista de la antigua Unión Soviética, en donde se confundían los miembros del gobierno y los del partido; es decir, la nomenklatura era igual a la alta burocracia Nada menos parecido a la situación política de nuestro país, al PRI, un partido que dura en el poder precisamente por su gran movilidad y permeabilidad
Sonriente, Pichardo de plano se burla del análisis de Carlos Salinas y rechaza ser parte del “Grupo Hank”:
“Es una categoría no útil, es una simplificación, no hay tal nomenklatura priista; en el PRI ni siquiera hay un padrón, aunque se ha intentado hacer uno muchas veces Igualmente, eso del Grupo Hank es una sobresimplificación, una visión superficial que hay que dejarle al señor (Andrés) Oppenheimer”
En cuanto a las reformas salinistas, dice, “no recuerdo que haya habido resistencias; no sé a qué se refiere él Creo que algunas reformas pueden ser discutibles, opinables, pero otras son decisiones acertadas que ayudaron a modernizar el país”
“Estupefactos”
Una semana después de su triunfo electoral, Ernesto Zedillo pronunció un discurso —la mañana del 29 de agosto de 1994— que dejó “estupefactos” a los priistas, cuenta Pichardo
Reunidos en el auditorio Plutarco Elías Calles, “esperábamos la gran ovación de la victoria, la arenga de salutación al ejército victorioso Nos equivocamos No habría podido imaginar que esa mañana sería testigo del momento singular en que se produjo el cambio cualitativo en la vida política de México Sostengo que el 29 de agosto quedará inscrito como el día en que llegó a su fin el sistema político que México conoció desde la terminación de la etapa armada de la Revolución Zedillo anunció una nueva cultura democrática que pasaba, entre otras cosas, por su alejamiento del PRI”
Unos días después, el 10 de septiembre, Zedillo marcó las directrices del nuevo PRI con “frases lapidarias” que cayeron sobre las cabezas priistas como reproches: Quiero un partido fortalecido en su independencia frente al Estado () El análisis autocrítico habrá de determinar las nuevas estrategias y acciones del PRI, recuerda Pichardo en su libro
“Se apoderó de mí la confusión y el desconcierto; me sentía extraviado por lo que acababa de escuchar Subiendo las escaleras tomé una resolución: renunciaría a la presidencia del partido En la puerta de su despacho le dije:
“—Ernesto, he llegado a la conclusión de que no soy el presidente del CEN que el partido necesita en este momento
“—¿Por qué lo dices? —preguntó Zedillo, adivinando mi ánimo descompuesto
“—Me siento muy satisfecho de haber participado en el triunfo electoral tuyo y de los candidatos al Congreso No obstante, creo que para llevar a cabo las reformas que propones se requiere una persona con perfil distinto Te ruego que aceptes mi renuncia
“—No te precipites, Nacho —dijo calmadamente el virtual presidente La asamblea nacional será hasta el próximo año, y a partir de diciembre las cosas van a cambiar en el partido
“—Está bien —respondí”
Por esos días, en otra reunión privada con Zedillo, Pichardo le contó el diálogo que tuvo con José Francisco Ruiz Massieu, propuesto como coordinador de la bancada priista en la Cámara de Diputados:
“—Mi proyecto personal consiste, Nacho, para que lo sepas, en ser líder de la Cámara de Diputados de septiembre a diciembre próximos; a partir de ese momento, secretario de Gobernación, y posteriormente, en su momento, candidato a la Presidencia de la República
“Me quedé boquiabierto por el desparpajo y la franqueza inusuales No me pidió que se lo comentara a Ernesto; supuso, correctamente, que así lo haría Zedillo escuchó el relato sin parpadear, esbozó un intento de sonrisa, movió la cabeza y no pronunció palabra”
Criminales
El 28 de septiembre, José Francisco fue asesinado, en un complot que según las indagatorias fue operado por el diputado Muñoz Rocha, parte a su vez de la maraña de relaciones oscuras de Raúl Salinas “Un vuelco inescapable cayó ese día sobre la clase dirigente priista”, refiere Pichardo “Arrastró consigo la suerte del partido No se alcanza a vislumbrar su fin”
Pichardo se la pasó encerrado en la sede priista los cuatro días siguientes, “recibiendo condolencias, escuchando y leyendo sobre el avance de las investigaciones Lo que leíamos se tornaba más inverosímil a cada momento”
Los boletines de la PGR, señala, omitieron “una referencia crucial: la evidente conexión entre Fernando Rodríguez González y su jefe y amigo de toda la vida, el diputado Manuel Muñoz Rocha Se puede suponer que todavía era muy temprano para establecer la liga estrecha entre ese diputado y su principal mentor político en la vida, Raúl Salinas de Gortari”
En su obra, Pichardo reconoce que los reportajes de los medios impresos fueron un elemento clave para desentrañar el crimen y conocer a sus autores intelectuales “Hechos importantes que la prensa publicó no fueron recogidos en los boletines de la PGR Era información que la PGR no tenía a su disposición o —lo más probable— deliberadamente la omitió”
Al ordenar la vasta información disponible, Pichardo llegó a “conclusiones espeluznantes”, en particular sobre el papel del presidente Salinas y de Mario Ruiz Massieu en el ocultamiento de la conexión Muñoz Rocha-Raúl:
Cuarenta y ocho horas después del atentado —asegura en Triunfos y traiciones— el subprocurador y el presidente de la República, a quien aquél informaba constantemente, ya conocían las líneas generales de la investigación y disponían de elementos para sospechar fundadamente sobre los probables autores intelectuales Ellos eran los únicos mexicanos que sabían lo que había acontecido y por qué Así permanecieron las cosas durante meses, tal vez años
El hecho es que, el 2 de octubre, Carlos Salinas citó en Los Pinos a varios personajes Llegaron primero los dirigentes priistas Pichardo y María de los Ángeles Moreno, Carpizo, el procurador Humberto Benítez Treviño y el jefe de asesores del presidente, Santiago Oñate “Varios minutos más tarde entró Mario Ruiz Massieu, vestido de negro, con frialdad retratada en la mirada impasible Casi en el mismo momento, sin la irónica sonrisa que habitualmente se dibujaba en sus labios, apareció el presidente Salinas como si hubiera estado conferenciando con el subprocurador pero no deseara que lo supiéramos
“—Los he convocado a esta reunión para conocer los avances de la investigación y escuchar el texto de la comunicación que el subprocurador difundirá a los medios esta misma tarde Adelante, Mario: lee el comunicado”, dijo Salinas según Pichardo
El boletín hizo saltar a Pichardo y a María de los Ángeles, sobre todo porque imputaba el crimen de José Francisco a políticos priistas
“—No creo que sea necesario mencionar que el crimen ha sido cometido por políticos priistas Se dañará aún más la imagen del partido —dijo Pichardo—
“—No hay por qué generalizar diciendo que son priistas los criminales —protestó María de los Ángeles— Son delincuentes, punto Ese párrafo debe suprimirse del boletín
“Mario Ruiz Massieu pidió la palabra Su rostro usualmente lívido e impasible, enrojeció:
“—Mire usted, señor presidente —inició con voz temblorosa por la cólera evidente—, quiero que quede claramente establecido: si no se me permite manifestar que son políticos priistas quienes están involucrados en el crimen, salgo de aquí en este momento y en público presento mi renuncia; diré que Pichardo y Moreno se oponen a que se mencione que son priistas quienes han cometido el asesinato
“El presidente suspendió la reunión durante unos minutos y platicó a solas con el procurador A su regreso, abordó el tema del fuero constitucional del diputado Muñoz Rocha y prácticamente giró órdenes para que se siguiera el camino de la licencia en lugar de la declaración de procedencia para quitarle el fuero”
A la salida de Los Pinos, Pichardo y Moreno arribaron “a una conclusión ineludible: habíamos sido testigos de un acontecimiento excepcional Mario Ruiz Massieu amenazó al presidente de la República; el presidente no había reaccionado La situación era ominosa”
Las traiciones
El entrevistado recapitula: para ese domingo 2 de octubre, cuatro días después del asesinato, la investigación de la subprocuraduría había tenido un éxito completo “Demasiado Se descubre rápidamente la verdadera identidad del asesino material y se le vincula con Fernando Rodríguez González, secretario particular de Muñoz Rocha, que era una gente muy cercana a Raúl Salinas”
La investigación estaba terminada, “pero no podía concluir; no era posible cerrarla Suponiendo que la policía pudiera detener al diputado Muñoz o que ya lo hubiera detenido, ¿acaso el subprocurador iba a presentarlo al juez para que declarara que él era responsable pero que había actuado en cumplimiento de un compromiso o de una orden de su poderoso protector? Impensable Era necesario inculpar a alguien, a una persona o a un grupo y seguir la investigación hasta perder las huellas Además, únicamente faltaban dos meses para terminar el sexenio”
El 3 de octubre —señala Pichardo en su libro—, la subprocuraduría “intensificó su acción simultánea de construcción y demolición de explicaciones Como en una operación quirúrgica, la acción eliminó, por una parte, una porción menor pero fundamental de las averiguaciones judiciales: las imputaciones a Raúl Salinas de Gortari Por otra, insertó datos e historias parcialmente ciertos, elaborados para inducir el error”
La maquinación abarcó a la Comisión Permanente del Congreso, que otorgó licencia al diputado Muñoz Rocha para retirarse del cargo, in absentia, “en una sesión en la que el fundamento jurídico para concederla fue severamente cuestionado Muchos diputados sospecharon que la solicitud de licencia se había falsificado en la propia Procuraduría”
Luego, Mario Ruiz Massieu pasó a los hechos: arreció los ataques a los dirigentes priistas y mandó judiciales federales armados a las oficinas centrales del PRI “Las críticas hacia los priistas consiguieron ampliamente el designio de distraer la atención sobre el paradero de Muñoz Rocha y sus apoyos políticos; el inesperado subproducto fue la preeminencia y autoridad de que se revistió el subprocurador”
El 15 de noviembre, Mario se lanzó a fondo contra Pichardo en una entrevista televisiva Molesto, el presidente del PRI llamó a Carpizo por la red confidencial:
“—Señor secretario, me dirijo a usted, en ausencia del presidente de la República (quien estaba en Indonesia), para manifestarle mi profundo desacuerdo con las aseveraciones calumniosas del subprocurador y pedir que le indique que se abstenga de mentir
“—Lo siento, señor licenciado —me dijo la voz tersa del secretario de Gobernación al otro extremo del auricular— Mario hace muchos días que no me toma las llamadas No puedo hacer nada
“Comprobé que entre el subprocurador y el presidente de la República no había instancia intermedia alguna Sólo a él rendía cuentas Sólo de él recibía indicaciones”
Pichardo decidió entonces avisarle a Zedillo que respondería a los ataques El presidente electo le pidió que actuara “con vigor” Pero las protestas de Pichardo fueron minimizadas por la prensa, “tal vez por alguna señal superior que las contrarrestó”
No pudo detener el alud de ataques en su contra que desató el subprocurador Su esposa y sus hijos le demandaban que respondiera agresivamente, que se defendiera “No sabía o no quería explicar que para mí estaba claro que la única persona en el país que podía permitir que un alto miembro del gobierno arrojara ignominia y vejación en mi contra, no sólo por la persona, sino por lo que representaba, era el presidente de la República”
Según la tradición del sistema, rememora, los ataques entre altos miembros del equipo presidencial estaban proscritos “Recuerdo el caso de Narciso Bassols, cuyas críticas duras a un colega de gabinete le costaron su puesto y su carrera, en los años treinta Por tanto, en este caso era el presidente el responsable final, y no el subprocurador”
Otros datos abonan esa versión Por ejemplo, las maniobras del presidente Salinas para que los medios ignoraran la ceremonia del 23 de noviembre en la que María de los Ángeles Moreno fue nombrada “La Mujer del Año” por una asociación femenil La senadora Silvia Hernández, continúa Pichardo, “me informó que el Estado Mayor Presidencial impidió el acceso al salón de la premiación a todos los medios electrónicos e impresos”
Pero una amiga de María de los Ángeles había grabado el acto en video, incluidos los elogios de Salinas La senadora Hernández puso en circulación el video “No vamos a permitir que en Los Pinos se salgan con la suya”, dijo Hernández según Pichardo
Poco después Salinas invitó a comer a Pichardo y a su esposa Julieta en su casa al sur de la ciudad
“La residencia, ahora era más grande, había crecido entre los árboles Estaba más que duplicada en superficie desde que la conocí, seis años atrás El predio contiguo a la casa-habitación albergaba ahora un magnífico edificio: un salón-biblioteca de generosas dimensiones, ricamente cubierto de caoba y otras maderas preciosas, con dos pisos de libreros tallados y magníficas pinturas mexicanas artísticamente colocadas aquí y allá Recordé las maravillosas bibliotecas de las antiguas mansiones inglesas
“—Falta una semana para el cambio de gobierno —dijo el presidente— Creo que la polémica entre el subprocurador y el partido debe concluir en definitiva A nadie beneficia En las actuales circunstancias aun a mí puede dañarme
“—Lo que perjudica gravemente —respondió María de los Ángeles Moreno— es la actitud y son las opiniones de Mario Deténgalo ya, señor presidente
“—No insistan en la controversia —afirmó tajante el licenciado Salinas, sin perder la sonrisa ni la compostura— En tu caso, María, te quedarás en el partido A ti, Nacho, te va a invitar Zedillo Ustedes ya no tienen motivo de preocupación”
La esposa de Pichardo no pudo ocultar su malestar, ante lo cual el presidente le preguntó qué le pasaba
“—Está emocionada por esta comida, señor presidente —me adelanté a decir, temeroso de que, en un arranque de enojo, Julieta expresara lo que realmente sentía
“Nunca me ha perdonado mis cortesanas palabras No he vuelto a hablar con el expresidente Carlos Salinas”