En memoria de un luchador
Señor director:
Le ruego incluir la presente en la sección Palabra de Lector de su prestigiada revista, en memoria del presbítero Francisco Chávez Acosta
Pancho Chávez, oriundo de Guadalupe y Calvo, llegó a la parroquia de Baborigame dos años después de su ordenación y, entregado por más de 15 años a su labor pastoral, invalidó la sentencia de que “nadie es profeta en su tierra” Vivió la época de mayor explotación y violencia de caciques y compañías madereras, recrudecida por los abusos que judiciales y militares cometían contra tepehuanes y chabochis durante las operaciones “Cóndor” y “Fuerza Tarea Marte”
En 1981, con otros sacerdotes, Pancho Chávez fundó las Hermanas Carmelitas del Sagrado Corazón y el Comité de Derechos Humanos Parroquial Precursor de estas luchas en el estado, sufrió la impotencia y frustración ante homicidios impunes como el de Julio Baldenegro, líder tepehuán, gobernador de Coloradas de la Virgen, quien hasta su asesinato —perpetrado por los caciques en 1986— denunció el despojo y las vejaciones de que eran objeto sus hermanos de raza
Promotor de la campaña “Tortura Nunca Más”, emprendida por Cosyddhac en 1989, el padre Pancho Chávez encabezó la denuncia colectiva que indígenas tepehuanes presentaron ante autoridades federales y militares por hechos de tortura, secuestro, quema y destrucción de casas, que cometieron elementos del Ejército
Su lucha le acarreó persecución, calumnias y campañas de desprestigio Ya como párroco de Norogachi y como piloto oficial de la diócesis de Guachochi, él mismo construyó el hangar para la avioneta Cesna que heredó a la muerte del obispo J A Llaguno En el ocaso del pasado Domingo de Ramos, Pancho Chávez sufrió fatal accidente
De naturaleza inquieta, amplia frente e ideas claras, a sus 45 años Pancho Chávez mantenía el vigor de un niño y la madurez del luchador por el Reino en medio de la injusticia a flor de piel Tristes, las comunidades indígenas de la Tarahumara extrañan sus celebraciones y su participación en las ceremonias y danzas tradicionales Descanse en paz, en espera de la Resurrección
Atentamente
Julio Morales Quiñónez
Parral, Chihuahua








