Miembros del equipo de Gil Díaz, tocados por el contrabando

Omar Fayad Meneses, diputado federal priista por Hidalgo y señalado como beneficiario de la corrupción a su paso por la Administración General de Aduanas, revela que el mal, efectivamente, está dentro:
“Al secretario de Hacienda José Ángel Gurría le presenté un documento con 31 acciones que debían aplicarse para combatir la corrupción en las aduanas del país, y con gran sabiduría política me dijo: ‘Omar, es fin de sexenio Para hacer esto se requiere del impulso de un gobierno entrante Haz hasta donde puedas y documéntalo para que nuestros sucesores puedan tomar la rienda y atacar de lleno los problemas’
“Gurría no me dejará mentir”, afirma, y sentencia: “El sistema aduanero mexicano está hecho para que la corrupción aflore”
Fayad Meneses, abogado de 39 años que llegó a la Administración General de Aduanas el 4 de julio de 1999 por recomendación de Ernesto Zedillo —con quien trabó relación en la SEP, cuando éste era el secretario y Fayad uno de los directores regionales—, afirma que ahora que las autoridades federales han estado emprendiendo acciones contra la corrupción y el contrabando, ha sido víctima de una campaña para descalificar el trabajo que realizó durante sólo 11 meses al frente de esa dependencia, cargo que dejó para hacer campaña política en busca de la curul que hoy ocupa en la Cámara de Diputados
—¿La mafia en las aduanas viene desde dentro?
—Sí, claro, hay mafia dentro y fuera
—¿A quien atribuye esa campaña en su contra?
—Hay gente de segundos niveles —directores— dentro de la Secretaría de Hacienda que alimenta estas cosas Es obvio que tengo enemigos políticos
Sin atreverse a acusar directamente a alguien de considerarlo “il capo di tutti capi” —así lo dice él mismo— del contrabando en México, Omar Fayad dice que está limpio de todo acto de corrupción en aduanas “A mí me investigaron por todos lados Yo no escondo nada”
La carrera profesional de Omar Fayad ha estado íntimamente ligada al sector policiaco Antes de ser el responsable de Aduanas, fue el primer comisionado de la Policía Federal Preventiva, dependiente de la Secretaría de Gobernación, cuando Francisco Labastida Ochoa encabezaba ésta, y previamente fue coordinador de asesores del subsecretario de Seguridad Pública en la misma dependencia Fue, así mismo, procurador de Justicia en el estado de Hidalgo
Además, fue subdirector de Estudios Legislativos en la PGR, director de Informática Jurídica y subdirector de Docencia en el Instituto Nacional de Ciencias Penales
Fayad menciona que un grupo de personas que colaboraron con Francisco Gil Díaz en la Subsecretaría de Ingresos en tiempos de Salinas de Gortari, y que ahora son funcionarios de la SHCP, en el SAT, en Aduanas y en dicha subsecretaría, son los que han detentado el control del sistema aduanero durante los dos últimos sexenios, por lo menos Ellos son los que, por omisión o comisión, han permitido la existencia de las mafias del contrabando, al que —según el gobierno— ahora se quiere atacar en serio
Al actual diputado federal lo sustituyó en la Administración General de Aduanas, en abril del año pasado, Álvaro Quintana Elorduy, pariente de José Ángel Gurría, quien concluyó el período sexenal Quintana fue administrador regional del Noroeste cuando Gil Díaz era subsecretario de Ingresos, con Salinas como presidente, y actualmente es el director general de Destino de los Bienes de Comercio Exterior Propiedad del Fisco Federal
Otro personaje es Luis Manuel Gutiérrez Levy, actual oficial mayor de la SHCP Fue director general de Aduanas durante seis años, cuatro en el sexenio de Salinas y dos con Zedillo
Fue relevado en el cargo por Luis Carlos Moreno Durazo y éste, a su vez, por Omar Fayad, “muy a pesar de Alma Rosa Moreno”, presidenta del Servicio de Administración Tributaria (SAT)
Guillermo González Ávila, actual director general de Recursos Materiales y Servicios Generales de la SHCP, según la historia de Fayad, es un protegido de Alma Rosa Moreno, actual embajadora de México en Gran Bretaña, quien lo quiso imponer como administrador general de Aduanas, pero como no pudo, lo nombró asesor externo del SAT para supervisar las tareas de Fayad Meneses
A José Guzmán Montalvo —el actual director de la Administración General de Aduanas—, Omar Fayad lo removió del cargo de director de Operación del Despacho Aduanero, que es la oficina encargada del control directo de todas las aduanas En su lugar colocó a Simón Vargas, un personaje extraído de las filas de la Procuraduría General de la República, actual asesor de Elba Esther Gordillo —líder del sindicato de maestros— y señalado como operador político de Fayad en sus tratos con la mafia de las aduanas
Todo ese grupo salió de la oficina de Política de Ingresos y de la Subsecretaría de Ingresos cuando Gil Díaz era su titular Es decir, las mismas dependencias que ahora, acusa Fayad, han provocado la pérdida de popularidad del presidente Vicente Fox, afectando su imagen con el asunto de la reforma fiscal
Asegura que no se identifica con nadie de ese grupo, y niega que conozca a alguno de los administradores que corrieron la semana pasada “No hay gente en Aduanas de Omar Fayad, ni uno, que quede claro”
No defiendo a nadie
Entrevistado en sus oficinas de la Cámara de Diputados, irónico pero molesto, acusa: “José Guzmán (Montalvo, el actual administrador general) escupe para arriba, cuando dice que son alarmantes los niveles de corrupción que hay en las aduanas, heredados por la anterior administración priista, cuando él ha estado ahí durante dos sexenios”
—Usted, como titular de Aduanas, conocía las operaciones de Simón Vargas, que ahora es señalado como protector de agentes aduanales corruptos
—Se ha dicho mucho, yo lo que digo a quienes lo señalan es que se remitan a las pruebas, porque no se vale denostar la imagen de la gente porque sí Sé que en el secretario de Hacienda, Francisco Gil Díaz, hay buena voluntad de hacer las cosas, y ojalá investigue a fondo
—¿Simón Vargas le reportaba todas sus acciones? —le insiste el reportero
—Cada uno de los administradores tiene su esfera de competencia y participan diversos funcionarios, no sólo de Aduanas, sino también de Auditoría Fiscal, de Recaudación y de la (Dirección) Jurídica Entonces estos asuntos no creo que puedan ser tan sencillos como para achacárselos a un solo individuo
“Cuando yo estaba en Aduanas, me llegaron chismes de todo mundo: del anterior administrador, de los administradores de otras aduanas, del secretario particular, de los administradores centrales, de todos Así como me llegaron chismes de Simón, me llegaron también chismes de José Guzmán Montalvo” Pero, dice, “no defiendo a nadie”
La campaña política de Omar Fayad Meneses para la diputación federal por su estado, al igual que su boda con la actriz Victoria Ruffo, fueron muy comentados por ostentosos
En la campaña, regalaba diversos objetos que la prensa llegó a considerar mercancía decomisada en las aduanas Así, decían, incrementó su popularidad
—¿Qué hay de eso? —se le pregunta
—Son chismes Todavía regalo muchas cosas, porque recibo de mis amistades juguetes usados, ropa, que regalé no sólo en la campaña, sino que regalo ahorita, de eso no tenga duda; lo haré siempre, es parte de mi labor como gestor Yo toco puertas de gente que tiene dinero, que me puede regalar cosas para que yo haga lo mismo
A la boda de Fayad asistió toda una “constelación” de personajes políticos y del medio artístico, con lo que demostró una gran capacidad de convocatoria “Es obvio que tengo enemigos políticos, soy político No me espantan los golpes; me golpean mucho, todo les molesta A tus amigos no les tienes que explicar nada y tus enemigos no lo van a entender nunca”