El presidente se sumó a mis enemigos
Lo salvé después de que perdió el debate con Diego
Emilio Gamboa es un gran trapecista
Los remordimientos están en mi ámbito personal
Ante Proceso, reconoce errores, pero se los guarda
MADRID- Carlos Salinas de Gortari conduce su rencor y sus deseos de revancha desde las entrañas hasta la epidermis y los hace brotar a través de su lenguaje mordaz:
Que el doctor Zedillo no se haga: que investigue a su hermano Rodolfo
En el torbellino se siente a sus anchas De la Ciudad de México, a Madrid, a Barcelona, con su pesado libro bajo el brazo su nuevo hijo, su criatura, se sabe tempestuoso Como pocos, disfruta del poder al menos el de convocatoria
¿Qué piensa Salinas de Gortari cuando entrecierra los ojos? En estos momentos no es un enigma: piensa en Zedillo, su obsesión, el oscuro objeto de sus pesadillas
El golpe seco
En la entrevista con Proceso el espejo negro de su sexenio entreabre apenas la puerta de sus emociones y secretos personales
Seis años de gobierno, un recuento de hechos en Proceso Un interminable desfile de portadas: Desde “más de lo mismo” hasta “el hermano incómodo”
Sólo dos veces antes hubo la oportunidad de convivir con Salinas: una comida en Los Pinos, con el Consejo de Redacción de la revista y, como invitado casi de piedra, José María Córdoba, que acabó corriendo la cortina de una ventana Otra: la visita a las instalaciones del semanario, extraña visita, llena de ironías, de evocaciones, de un querer saber cómo era ese grupo de periodistas que denunciaba y retaba a su gobierno
Ahora, frente a él, en una entrevista de riesgo mutuo Es el mediodía frío del martes10 de octubre, en la suite que la editorial Plaza & Janés puso a su disposición en el hotel Ritz de Madrid Un espacio circular, con ventanas a las amplias avenidas, los árboles agitados por un viento inesperado
Ese mismo día, por la noche, todo cambió en la estrategia del equipo de Salinas y de la editorial, cuando Joaquín López Dóriga, de momento el conductor estrella de Televisa, difundió la grabación de una presunta conversación entre Raúl Salinas de Gortari y su hermana Adriana Lo que pudo haber adelantado el expresidente en su plan de mercadotecnia y de ataque, cayó por tierra: su credibilidad, abatida
Al otro día, el miércoles 11, un nuevo encuentro en Barcelona, en el pabellón de su editorial, en la Feria del Libro, y una vez más en las oficinas de Plaza & Janés, en el centro de la ciudad Ante la pregunta obvia, la respuesta airada:
“Es deleznable El doctor Zedillo calla ante todo lo que dice el libro, y de pronto, esta filtración No hay que buscarle demasiado”
La guerra, declarada
La Biblia
Nunca como presidente Salinas de Gortari dio una entrevista formal a Proceso Y hasta donde tenemos información, Zedillo ni siquiera ha pensado en aceptarla, a pesar de las frecuentes solicitudes que se le han hecho a través de su secretario particular, Liébano Sáenz Seis años después de salir de Los Pinos, Salinas de Gortari toma la decisión de enfrentar a la publicación que semana con semana, mes con mes, año con año, cuestionó a su gobierno
En piedra está grabada la imagen negativa de usted, de su gobierno, de su familia ¿Es posible borrarla con un libro escrito ante el espejo?
Un libro impreso y editado también está grabado en piedra Es lo que dicen los escritores En cuanto a la opinión pública adversa, obedece en parte a insuficiencias de mi administración Pero en gran medida, tiene su origen en la campaña promovida por el gobierno del doctor Zedillo En mi libro, documento las declaraciones de periodistas que aceptaron haber sido instruidos desde Los Pinos para presentar información desvirtuada Un caso especial fue Notimex Utilizó conversaciones telefónicas ilegalmente grabadas a miembros de mi familia, para difundir cables supuestamente noticiosos a fin de difundir mi presencia en distintos países Directivos de las cadenas de televisión más importantes del país aceptan que tuvieron que cambiar el tono de la información sobre mi persona y mi gobierno, a partir de la crisis del 95, por instrucciones de Los Pinos En síntesis, se fabricó lo que se llama un fenómeno de pánico moral, para crear imágenes grabadas, como usted dice, en piedra Estrategia planeada para encubrir la responsabilidad del doctor Zedillo en la catástrofe económica del 95
Salinas alude a su libro, México, un paso difícil a la modernidad, del mismo modo que desde el púlpito el sacerdote recurre a la Biblia Es la Biblia El libro dice, en el libro se documenta, el libro menciona Así, hasta la saciedad Nada parece capaz de romper el esquema mental de Salinas: salí a escena para tomar revancha a través de mi libro Y para vender ejemplares, por supuesto Nada, o casi nada, lo saca del guión que él mismo, junto, sin duda, con sus abogados y editores, escribió para seguirlo hasta la repetición
En la historia de sus emociones, ¿qué significa el paso de la gloria del poder al infierno del repudio?
Uno sabe que las experiencias de la vida política son de lucha permanente En el caso de mi administración, que dedicó su energía a promover la modernización del país, era obvio que afectábamos intereses privilegiados durante muchos años Algunas de ellas fueron continuación de las que mi predecesor, Miguel de la Madrid, llevó a cabo Uno sabe que va a ser objeto de reacciones de esos intereses, a los que yo en el libro califico como la nomenklatura, tanto en el PRI como en el gobierno, los grupos que durante años se beneficiaron de una economía protegida y discrecional, del control gubernamental de las elecciones, del sistema clientelar de los programas sociales y de una retórica antinorteamericana que tenía desplantes de un nacionalismo arcaico Era comprensible que tuvieran una reacción en contra Lo que magnificó el problema fue que esta nomenklatura aprovechó la desesperación del doctor Zedillo para encubrir su responsabilidad en la crisis y se sumó a la ofensiva del Estado
Pero insisto: ¿cómo se vive el infierno del repudio generalizado?
Con una reflexión personal sobre los errores en que incurrimos Después, es fundamental también la cohesión familiar En mi caso, resultó indispensable dedicar mi energía y mi tiempo a escribir este texto
Su libro apabulla y ensordece Habrá que digerirlo De entrada, es todo, menos un mea culpa Es, por el contrario, un recuento de culpas ajenas Pero hace un momento reconocía errores e insuficiencias de su gobierno ¿Cuáles son sus errores más graves?
Esa es una reflexión que hice de manera personal Los he asumido y los conservo de manera personal
¿Prefiere no difundirlos?
Prefiero no
En esa zona íntima donde los seres humanos rumiamos nuestros reveses más dolorosos, ¿qué siente usted cuando viaja a México y en alguna esquina tropieza con alguna de esas máscaras grotescas que reproducen su rostro?
Las máscaras fueron resultado de un proceso productivo muy bien armado El secretario de Gobernación de Zedillo, según me enteré, le dijo al jefe del Departamento del DF, Óscar Espinosa, que éste sabía dónde se fabricaban y qué intereses políticos y mercantiles las movían, y que era obvio que podía actuar sobre eso El regente Espinosa Villarreal respondió: Yo tengo otras instrucciones Muchos mexicanos, agraviados por la crisis y acicateados por la campaña de desinformación orquestada por el doctor Zedillo, se identificaron con ello Pero las máscaras son producto de una organización bien estructurada desde el gobierno y no de grupos de oposición En cambio, cuando aparecieron máscaras del doctor Zedillo, la PGR de inmediato ordenó su decomiso argumentando que violaban los derechos de autor del presidente por el uso de su imagen Me parece lamentable que el Estado actúe con esa discrecionalidad
Le es difícil hablar de sus sentimientos A ver si planteado de otra forma No hay seres humanos sin remordimientos No los hay incapaces de miradas dolorosas sobre su interior ¿Cuáles son sus remordimientos?
Salinas elude No hay disculpas, dice, más que para sus hijos
Pero de alguna forma se abre:
“Si de disculpas se trata, dónde están aquellos que se pasaron los seis años de mi gobierno elogiando lo que hacíamos y, al cambio de administración, se cambiaron de camiseta y se voltearon para ser mis peores detractores No es el caso de su revista Quiero reconocer públicamente que a lo largo de los seis años ejerció la crítica permanente hacia mi gobierno, y lo hizo después, al concluir mi administración, por eso mereció también mi respeto y mi interés”
Pero sus remordimientos
Esos también están en mi ámbito personal
¿No los quiere compartir?
Son personales
Redención sin sacrificio
En su libro pretende redimirse, y la redención pasa siempre por el sacrificio ¿A qué sacrificio está dispuesto?
Mi intención es mostrar las cosas como fueron Me han dicho varias personas, historiadores entre ellas, que no conocen un libro como éste de un expresidente de México Que eso, en sí, ya es un paso que consideran útil y sano para la vida del país Y yo insisto que este libro no es para redimir mi imagen personal, a lo que tiene derecho cualquier ser humano Es, sobre todo, para mostrar a una administración competente que trabajó de manera organizada, bajo el liberalismo social, para promover un proceso de cambio
Pero, ¿dónde deja su responsabilidad por la enorme concentración de la riqueza que se dio en su sexenio? Los supermillonarios, los célebres de la lista de la revista Forbes, no son siquiera motivos de un roce En su larguísimo texto, no aparecen los nombres ni de Slim ni de Roberto Hernández ni de Roberto González Barrera ni de los Garza Sada
La mayoría de estos grupos empresariales formaron sus patrimonios antes de mi administración, y los han incrementado sustancialmente después de mi gobierno Querer imputarme la creación de grupos que se formaron desde muchos años antes es parte de la fabricación de esta administración Pero lo más importante es que las cifras objetivas, publicadas por la CEPAL, confirman que la riqueza, durante mi gobierno, se distribuyó mejor Qué sorpresa, frente al estereotipo que se ha fabricado
Pondera usted su política de privatizaciones, pero la banca terminó hecha un desastre ¿Hubo fallas en la adjudicación?
Se hizo mediante subasta pública y cada banco lo ganó quien ofreció más Reconozco que algunos bancos fueron mal administrados, pero la debacle no tuvo que ver con esto Fue a raíz de la crisis del 95, provocada por el error de diciembre y la explosión de las tasas de interés, cuando viene la insolvencia de los deudores y la quiebra de los bancos Quebraron por igual bancos privados y bancos públicos, bancos bien administrados y bancos mal administrados No había posibilidad alguna de que sobrevivieran
En el libro admite que no identifica a los integrantes de lo que llama nomenklatura por recomendación de su asesor jurídico En cambio, se da permiso de cebarse con personajes como Manuel Camacho, Enrique Krauze y, por supuesto, Zedillo ¿Por qué no tomar el riesgo de citar por sus nombres a los de la nomenklatura?
Qué curioso que utilice la palabra cebarse En realidad, ejerzo la libertad de expresión para referirme a personajes que ya han escrito su versión de los hechos, como Camacho y Krauze, que ejercen a plenitud la crítica a mi gobierno O al doctor Zedillo, que ejerce el poder que le otorga la Presidencia de la República Y hago los señalamientos siendo el presidente, cuando tiene toda la capacidad y del poder para comentar sobre lo que yo digo En el caso de los primeros, los refuto porque no han sido veraces Siento que un amigo de toda la vida, como Camacho, haya esperado a mi salida del gobierno con el que él colaboró para lanzarse contra mí
¿Lo abandonaron sus amigos?
Cuando salí de México, tomé la decisión de no esperar la llamada de nadie Pero resultó grata la respuesta de amigos entrañables que han estado cerca de mí
Pero regreso a mi pregunta: ¿Por qué no menciona los nombres de la nomenklatura?
Uno, ya lo dijo usted: me lo recomendó el asesor jurídico Dos, porque el centro de los comentarios habría sido el de si eran todos o faltaban algunos En el fondo del libro hay temas más importantes
¿Y por qué no los da a conocer ahora, en esta oportunidad?
Imagínese, si no lo hice en un libro de mil 400 páginas, creo que hoy no sería conveniente
Una buena selección le llevaría unos cuantos segundos
Tal vez en otra oportunidad
Zedillo, al filo de la derrota
¿Qué personas y grupos protagonizaban la tremenda lucha por el poder que enrarecía el clima político del 94, según usted?
No terminaba el sepelio de Colosio, en Magdalena de Kino, cuando ya había grupos movilizándose para imponer un nuevo candidato Recuerdo a Augusto Gómez Villanueva promoviendo una carta para alentar la candidatura de Fernando Ortiz Arana, sin conocimiento de éste Hay que mencionar a Luis Echeverría y la presión que quiso ejercer sobre mí para promover a Emilio Gamboa Ante las ambiciones desatadas, tuve que precipitar la designación del doctor Zedillo como sustituto de Luis Donaldo
¿Con ello se terminó la pugna interna?
Con un gran esfuerzo político se logró cohesionar a distintos grupos del partido alrededor de la candidatura de Zedillo Lástima que él haya perdido el debate televisado con Diego Fernández de Cevallos, porque estuvo también a punto de perder las elecciones Si éstas se hubieran realizado unas horas después del debate, las hubiera ganado Fernández de Cevallos La derrota de Zedillo en el debate obligó no sólo a fortalecer la condición interna del PRI, sino a facilitarle al doctor Zedillo todo un cuerpo de asesores y medios de comunicación para proyectar una imagen Zedillo llegó a la conclusión que necesitaba apropiarse de los éxitos de mi gobierno para poder relanzar su candidatura, en lo cual yo estuve de acuerdo De esa manera, pudo alcanzar la victoria en las elecciones del 21 de agosto de 1994
A propósito de Emilio Gamboa, candidato, según usted, de Luis Echeverría, en el libro lo acusa de conductas que le decepcionaron ¿A qué se refiere?
Una vez concluido mi mandato, me encontré que gentes que habían colaborado con Gamboa en la Secretaría de Comunicaciones y Transportes se desempeñaban como altos directivos en empresas privadas con los medios de comunicación Me pareció que había una conducta no apropiada No tengo elementos para afirmar que hubo algo ilegal, pero sí inmoral Por cierto, esas empresas privadas, principalmente de radio, se encargaron de promover la campaña de desinformación contra mí, generada desde el gobierno del doctor Zedillo
Deme los nombres
Voy a revisar mis notas para precisar los nombres y proporcionárselos, con mucho gusto Subrayo el caso de Emilio Gamboa porque colaboró estrechamente con mi gobierno y luego pretendió fabricar la imagen de que se apartó de mi gobierno a raíz del asesinato de Colosio En primer lugar, permaneció en el puesto en el que lo había yo designado hasta el último día de mi gobierno Y no sólo eso Después de la ceremonia de transmisión de mando, el primero de diciembre de 1994, hubo una comida en mi casa, en el sur de la ciudad, ¿y quién cree que acudió a ofrecer sus parabienes?
¿Quién?
Pues él Me parece deplorable que haya querido fabricar esa imagen de que se distanció conmigo por otros motivos, cuando en realidad lo único que hizo fue sumarse a la campaña de desprestigio en mi contra, para agradar a Zedillo Con la circunstancia, además, que tuvo un enorme fracaso en la campaña de Labastida Es un gran trapecista
Según su libro, usted conoce con precisión lo que ocurrió en la reunión del gobierno de Zedillo previa a la devaluación de diciembre del 94, aunque usted no la presenció Esto es clave para entender el “error de diciembre” Si tan bien informado está, ¿puede decirnos quiénes fueron los empresarios, con nombre y apellido, que recibieron “información privilegiada” ante la inminente devaluación?
Efectivamente, yo no fui testigo de esa reunión Doy la versión que me transmitió uno de los miembros del gabinete de Zedillo que participó en ella Lo más sencillo sería entrevistar a los funcionarios que yo describo en ese relato y ver si corroboran o desmienten la versión Si la desmienten, que nos digan cuál es la suya Si la corroboran, encontrará usted ahí un testimonio directo de un participante En cuanto a la lista de los empresarios que recibieron esa información privilegiada, el que tiene la obligación de darla a conocer es el propio doctor Zedillo, porque fue un acto de su gobierno, y en el Banco de México la conocen; fue el banco central el que supo del movimiento de divisas en esas horas amargas y dispuso con exactitud de los datos de quienes vaciaron las reservas internas del país Creo que esas personas no cometieron algo ilegal Simplemente, aprovecharon la barbaridad que cometió el gobierno al decirles que era inminente una devaluación
¿Dispone usted de las minutas de esa reunión?
No, no tengo documentos Tengo el testimonio de uno de los participantes
¿Quién es él?
Si lo revelo ahora, con la autoridad presidencial todavía en manos de Zedillo, imagínese las represalias a las que puedo arriesgar a esta persona
A usted se le confiere popularmente el papel de gran villano De acuerdo con su libro, el gran villano es Zedillo ¿Se arrepiente de haber seguido los consejos de su asesor, José María Córdoba, y no haber optado por su amigo Francisco Rojas?
Efectivamente, Rojas era mi amigo cercano y funcionario público ejemplar, por su honestidad y talento Pero en las condiciones que se vivían en esos momentos, me pareció que la opción más adecuada era el doctor Zedillo por su experiencia administrativa y política, por su vocación partidista y por el hecho de que Colosio lo haya invitado como su coordinador de campaña Todo ello pesó de manera fundamental en esos momentos Reitero que en esas circunstancias sigo pensando que fue la decisión acertada
¿Esa selección no forma parte de sus remordimientos?
Insisto: en esas circunstancias, fue la selección acertada
A Córdoba, en el libro, usted lo pinta casi angelical El asesor todopoderoso, el poder tras el poder, ¿es sólo producto de la imaginación popular?
El doctor Córdoba, junto con Jaime Serra Puche y otros funcionarios de gran talento, contribuyeron de manera muy importante a alcanzar el Tratado de Libre Comercio que, ya ve, la evidencia prueba que gracias a él México salió de la crisis del 95 Parece que las críticas contra el doctor Córdoba partieron más de una xenofobia muy desafortunada entre algunos círculos mexicanos En lugar de observar su contribución al desarrollo del país, prefirieron hostilizarlo por su origen extranjero
Pacto sin pacto
Buena parte de la historia reciente de este país, según usted, pasa por la reunión que tuvo con el presidente Zedillo el 3 de marzo del 95, en casa de Arsenio Farell Anota en el libro: “Durante dos horas hablamos en privado No referiré ahora todos los detalles de esa plática” ¿Nos puede precisar los términos del pacto que acordaron? Nosotros sí queremos todos los detalles
No hubo tal pacto Sencillamente, fue un diálogo al que yo accedí para no tensar más la situación Mi intención era frenar las imputaciones que el gobierno estaba haciendo, con filtraciones a la prensa extranjera, de que yo había encubierto las investigaciones sobre el asesinato de Colosio, y aclarar lo que sus colaboradores estaban diciendo en el extranjero de que la crisis económica se debía a un error monumental que había cometido su gobierno Ellos acuñaron el término: el error de diciembre Zedillo accedió a que su procurador desmintiera lo de Colosio y a que el Banco de México publicara un documento en el que se decía que, efectivamente, en la reunión del Pacto, del 19 de diciembre de 1994, se les había proporcionado información sobre la inminente devaluación Por iniciativa propia, Zedillo sacó el tema de la detención de mi hermano Pero no hubo ningún pacto Y los detalles a que usted se refiere tienen que ver con otros temas Jamás hubo un pacto Y por lo tanto no se puede hablar de una traición de parte de Zedillo hacia mí, en lo personal
¿Qué le dejó el abrazo largo y apretado que narra usted, como culminación de ese encuentro?
No lo pude entender en ese momento Y creo que me va a faltar tiempo para asimilar por qué tuvo esa expresión corporal ¿A usted qué impresión le deja?
Un abrazo así, entre seres del mismo sexo, puede ser una expresión de amistad intensa, de solidaridad emocionada
Yo pensé que era eso, que me estaba expresando su pesar por haber tenido que tomar una decisión tan drástica en el ámbito familiar, como era la detención de mi hermano Pero cuando me enteré que el gobierno había sobornado con medio millón de dólares al testigo de oídas que acusó a mi hermano, me entró una gran duda de ese abrazo de supuesto pesar, porque la detención de mi hermano fue a partir de una traición
¿Traición?
El gobierno de Zedillo convocó a mi hermano para que testificara Y luego lo aprehendió Esa es una detención traicionera
Creo difícil que la fabricación de un delito permita una sentencia como la que dieron a su hermano El Poder Judicial ha dado pasos hacia su independencia
En México, la mayoría de los jueces es ejemplar Asumen su responsabilidad con apego a la ley, con capacidad y talento Sin embargo, la sentencia contra mi hermano es una vergüenza El juez afirma que después de un juicio de cinco años, no encontró móvil; acepta que el testigo principal era de oídas, que fue sobornado, que es drogadicto y de todas formas cree en su testimonio Si desde el principio tuve la confianza en la inocencia de Raúl, después de ver todo ese proceso y las conclusiones, estoy aún más convencido de que es inocente del asesinato de José Francisco Ruiz Massieu
Si para usted fue un choque tremendo la muerte de su amigo Ruiz Massieu, el dolor debe haberse multiplicado con la detención de su hermano ¿Nunca pensó en su responsabilidad?
No Durante los últimos 50 días de mi gobierno se actuó con celeridad y eficacia y fueron detenidos los asesinos materiales y el responsable intelectual Creo que en medio de la desesperación del doctor Zedillo y de su gobierno, que veían que el apoyo popular se les iba de las manos por el crac económico, la nomenklatura en la procuración de justicia le ofreció la cabeza de mi hermano para sostener a su gobierno popularmente
La nomenklatura lo perturba, pero no lo suficiente para identificarla de manera clara
Los nombres ahí están, en el libro Una lectura cuidadosa permitiría identificarlos
Sería bueno un libro subrayado por usted
No estaría mal Voy a tratar de releerlo
Palabras más, palabras menos, usted le dijo a Zedillo: mis enemigos serán tus enemigos
Sí, se lo dije en esa reunión en casa de Farell
¿Quiénes son esos enemigos que el presidente saliente va a tener que compartir con usted?
¿Usted dice ahora? No, ahora las cosas han cambiado mucho
No, en aquel entonces
El doctor Zedillo se sumó a mis enemigos Cuando le dije eso, en marzo del 95, se lo expresé en estos términos: Yo soy el primer peldaño, pero estos van a la cima, que es usted Lo que buscan ellos es frenar el proceso de reforma y desprestigiarlo Lo frenaron y lo desprestigiaron, finalmente, porque el doctor Zedillo aceptó la connivencia con ellos para poder sobrevivir a la crisis económica
Y sin embargo, Zedillo está pasando a la historia como el salvador de la economía y como el democratizador del país ¿Qué siente usted que, por contraposición, es considerado como el no democratizador y el que arruinó a muchos millones de mexicanos?
Los juicios de opinión son variables, por modificación de las circunstancias o por el surgimiento de nuevas evidencias, testimonios o documentos Estoy convencido de que el proceso de democratización en México lleva muchos años de estarse gestando Los resultados del año 2000 se explican por un largo esfuerzo, no sólo gubernamental Ahí estaba la lucha política, con muchos actores, y los reclamos de la sociedad civil por un avance democrático Lo que sostengo es esto: no se necesitaba promover la derrota del PRI para ser demócrata Bastaba respetar la decisión del electorado Y sin duda, el que se alzó con la victoria fue Vicente Fox, producto de su tenacidad y también de la del PAN
Cuando era diputado, Fox subió un día a la tribuna con dos enormes orejas puestas en la cabeza para denostar al entonces presidente Salinas ¿Qué le espera a un país bajo el gobierno de una persona con esos impulsos?
Los mexicanos tienen una gran esperanza en el desempeño de Fox Hay que materializar esa esperanza Depende de cómo contribuye cada uno, a su manera, para que le vaya bien al país Insisto: si le va bien a Fox, le va bien al país
¿No cree que su libro está destinado a crear turbulencia? Es una bomba de profundidad y tal vez una apuesta para que no le vaya bien al país
Al contrario En un acto de responsabilidad social, lo publico cuando ya no tendrá efecto en la administración actual
¿Sigue siendo priista?
Lo he sido toda mi vida, y lo sigo siendo
¿Para qué?
Es donde he militado y en el que un grupo de reformadores emprendimos su transformación, y perdimos
En sus tiempos de presidente, ¿quiénes fueron los traidores y quiénes los defraudadores del país?
La traición la cometió Zedillo, al ideario y al programa que lo llevaron a la Presidencia Resulta, además, reprobable que haya querido nulificar la imagen de Luis Donaldo Colosio, al grado de borrar este nombre hasta de sus intervenciones públicas
¿Abdicó Zedillo del poder absoluto, por lo menos aparentemente?
Ah, qué bueno que dice usted aparentemente
¿No es absoluto el poder presidencial?
Nunca lo ha sido Es una exageración, un estereotipo que sirve para comentarios
¿Pero abdicó del poder?
Para nada
Otro hermano incómodo
Creo que con usted es inútil, pero le pido que mencione los nombres de quienes fueron los grandes aduladores del presidente Salinas
Eso se lo dejo al trabajo de las hemerotecas
Qué bueno que habla de hemerotecas Creo que usted tiene una relación de odio-amor con la prensa, con los medios Llega a escribir esta maravilla de frase: “Es difícil encontrar la verdad en la prensa Pero ahí, en las hemerotecas, hay una fuente formidable de información para delinear algunos caminos, ciertamente los más de ellos torcidos, hacia la veracidad” ¿En qué quedamos? ¿La prensa es confiable cuando nos da la razón, y no lo es cuando contradice nuestras expectativas?
No, no Es como decir que las resoluciones de los jueces son justas cuando nos favorecen e injustas cuando van en nuestra contra Pero no, no Lo que quiero decir es que es cuestión de investigar en la prensa, trabajar, buscar Por cierto, es una reflexión que le hice al señor Julio Scherer, cuando conversamos de manera abierta y franca, en Dublín, hace unos años, que reprodujo para la revista y yo retomo para el libro
En el libro hay innumerables citas a Proceso, por informaciones que publicamos durante el sexenio zedillista
Y durante el mío
Pero pocas Hay muchas citas de textos que de alguna manera favorecen la posición que usted quiere demostrar Durante el gobierno de usted, Proceso le siguió el paso a sus errores, deficiencias y
Sin duda Yo lo reconozco Lo reconocí al principio
Perfecto, pero en el libro el Proceso de aquel entonces no es tan citable como el Proceso que ahora le resulta útil
Es tan bueno el CD Rom de ustedes, con mis seis años de administración, que cualquiera lo puede consultar con amplitud y con agilidad
Esto me lleva a algo muy concreto Según usted, uno de los presidentes mejor informados de los últimos tiempos, se enteró de las actividades de su hermano Raúl gracias a la portada que Proceso dedicó a quien bautizamos como “el hermano incómodo” No resulta creíble Las andanzas de su hermano eran un secreto a voces que nadie se atrevía a poner por escrito
Debo decir que no conocí las actividades financieras de mi hermano Lamento ahora haberlas ignorado Él está haciendo un esfuerzo muy grande ante los propios tribunales para demostrar la licitud de su patrimonio, con poco eco en los medios Pero entiendo la sorpresa de la gente cuando afirmo que no estaba enterado, siendo que fui un presidente que me preocupé por estar informado de las cosas importantes del país No quiero invocar como excusa a mi falta el que esa ignorancia de un jefe de Estado por la situación de sus familiares haya ocurrido en otros países En el nuestro también Y no en el pasado Incluso en el presente En la prensa se ha reportado que el hermano del presidente Zedillo, su hermano Rodolfo, firmó un convenio con un lavadólares del narcotraficante Amado Carrillo Supongo que el doctor Zedillo no estaba enterado de eso Pero ahí está otro ejemplo de la aplicación discrecional de la ley por parte de la procuración de justicia en México Mientras a mi hermano le han venido fabricando delito tras delito y acusación contra acusación, aquí resulta que el hermano del presidente Zedillo firma un documento con un narcotraficante y la PGR lo excusa señalando y cito textual que como el hermano del presidente le explicó a la prensa que había sido una equivocación, le parece suficiente para exonerarlo Me parece lamentable y no quiero con esto hacerle ninguna imputación al hermano de Zedillo que se haya manejado tan torcida la procuración de justicia, y parto del supuesto de que el presidente no estuvo enterado del comportamiento irregular de su hermano
¿Es la justificación por comparación?
Por eso empecé diciendo que no quiero excusar mi falta con la falta cometida por el doctor Zedillo Lo que quiero señalar es que este gobierno también promovió la imagen de que era inconcebible que yo no estuviera informado Vamos, hasta autoridades de la PGR lo dijeron en voz alta, lo dijeron en los medios Son las mismas autoridades a las que después les reventó en la cara el suicidio del oficial mayor, que era tan cercano a ellas y que había acumulado una fortuna no explicada Ahí está otro de los elementos que han contribuido al desprestigio internacional de la procuración de justicia y por lo cual el país clama por el restablecimiento del Estado de derecho
¿No existe el Estado de derecho? Si es algo que se proclama todos los días
Pues se proclama, pero cuando se soborna a testigos, se siembran osamentas, la autoridad contrata brujas, exoneran al hermano del presidente, le fabrican acusaciones al hermano del expresidente, me parece que es una situación muy grave para la salud de nuestra nación
¿Este panorama tiene su eje fundamental en el propio presidente?
Zedillo ha tenido un doblez permanente en el caso de la PGR Ha insistido en que es autónoma, lo cual es una lectura equivocada de la Constitución, pero sólo cuando le conviene Cuando así obedece a sus intereses, le da instrucciones al procurador Otro caso es el de la UNAM En el libro reproduzco una carta que Zedillo me envió cuando era titular de la SEP, donde insistía en que había que elevar las cuotas de la UNAM Y como presidente de la República, abandonó a la UNAM y salió a decir que él instruyó al procurador para que ocuparan las instalaciones universitarias ¿En qué quedamos? ¿Le creemos cuando dice que la Procuraduría es autónoma? ¿O le creemos cuando ordena al procurador ocupar la UNAM? Me parece que él, en realidad, toma decisiones a partir de las encuestas de opinión pública que le preparan en la propia Presidencia
* * * * *
En Barcelona, al día siguiente del golpe seco que recibió con la difusión de la conversación entre Raúl y Adriana, Carlos Salinas tiene poca disposición de expresar su punto de vista, ahí, en su refugio del octavo piso de Plaza & Janés “Tengo que estudiar el asunto, debo hablar con mucha gente Pero usted, ¿cómo lo ve?”
Es un golpazo Pero usted dígame
Le hablo el viernes, para hacerle un comentario, aunque nos graben
Nunca llamó








