El 2 de julio, referéndum para el cambio, y el “único que puede” es Fox
Jorge Castañeda: No es un concurso de belleza ni una elección sobre principios
Antonio Jáquez
Desafiante, Jorge G Castañeda expone su motivo central para respaldar a Vicente Fox:
“Es el único candidato de oposición que puede ganar Y en una elección se trata de ganar La elección del 2 de julio es un referéndum entre el cambio y el no cambio, no es un concurso de belleza entre candidatos, plataformas, programas o principios”
Vehemente, sentencia: “Cuauhtémoc nunca pudo ganar, no puede ganar y no podrá ganar”
Afirma que la intelectualidad mexicana tiene razones para ser escéptica frente a Fox, “pero debería tener razones igualmente poderosas y eficaces para serlo frente a Cárdenas o a Francisco Labastida Quizá no expresa la misma severidad en esos dos casos por razones históricas, culturales, personales Fox es de otro mundo, Labastida y Cárdenas no lo son”
Y suscribe el siguiente comentario con una sonrisa: “Pero creo firmemente en la flexibilidad de la intelectualidad mexicana”
Señala: “Puede haber razones de principio para votar por uno o por otro, para los que tienen posturas ideológicas fundamentalistas Entiendo, por ejemplo, que un extremista del PAN jamás podría votar por Cárdenas o que un ultra cardenista nunca podría votar por Fox Eso lo entiendo muy bien Lo demás, ya está muy borroso En 97, el PRD obtuvo 27% de los votos; ahora las encuestas le dan a Cárdenas 15-16 puntos Los 10 puntos que perdió en tres años, ¿a dónde se fueron? Al PAN, al PRI, a alguna parte Lo que esto revela es que un sector importante del electorado cardenista, poquito menos de la mitad, no siente que está traicionando sus principios votando por alguien más”
Por lo demás, “no existen grandes divergencias programáticas entre Cárdenas y Fox Tan no es así, que en las discusiones sobre la alianza se pudieron poner de acuerdo sobre un programa La alianza naufragó por el método de elección del candidato, no por el programa No veo entonces las enormes divergencias programáticas que dicen Y no las veo porque no existen”
Divergencias falsas
Castañeda conoce de cerca a los dos principales candidatos de oposición Estuvo con Cárdenas en 1988 y se alejó la campaña siguiente, en 1994 A Fox lo empezó a tratar en 1991, reforzó la relación hacia 1996, en el contexto de las reuniones de políticos de centro y de izquierda latinoamericanos -convocadas por Castañeda y por Roberto Mangabeira- y a comienzos del 2000 se convirtió en uno de sus estrategas principales, impulsando sobre todo la tesis de la alternancia
-¿Por qué un intelectual de izquierda está hoy con Fox y no con Cárdenas?
-Hay varias explicaciones La primera disyuntiva es entre comprometerse o no en la campaña electoral, es decir, entre hacer pública una preferencia por cualquiera de los seis candidatos o no En México hay dos escuelas: la que se ubica en la tradición liberal, más bien anglosajona, de guardar las distancias con el príncipe, aunque muchos de los independientes durante la campaña no necesariamente mantienen la misma distancia ya con el gobierno, guardan la distancia con el príncipe, pero no con la chequera del príncipe García Márquez ha dicho que en ningún país del mundo se trata tan bien a los intelectuales como en México
La otra tradición, más francesa, es la de tomar partido, la de asumir una posición En la tradición del compromiso, el intelectual pierde su imparcialidad, su neutralidad, y desde ese punto de vista ya no le ayuda al público lector, televidente o radiofónico, pero en cambio la ayuda a una causa, la ayuda mucho, la ayuda poco, es útil o inútil Hay muchos intelectuales que somos pésimos protagonistas o consejeros políticos y otros que son buenos, da lo mismo Si se quiere, la diferencia es la distancia que mantienen, hay intelectuales que no toman partido y por excelentes razones En México, tenemos a intelectuales y artistas que claramente han tomado partido, la mayoría en la oposición: María Rojo, Sergio Aguayo, Rolando Cordera Priístas hay menos, quizás el único sea Fernando del Paso, porque ahí sí como que les da más vergüenza Es obvio que por mi historia, mis orígenes, todo, me incluyo entre los que toman partido”
Resuelta esa disyuntiva, la siguiente es por quién tomar partido “Descarto a Labastida, pues aunque le tengo estimación, no se trata de un asunto personal; esta elección es un referéndum entre el cambio y el no cambio, y mi voto no es por la continuidad De los cinco de oposición que me quedan, descarto de entrada a Rincón, a Porfirio y Camacho, pues aunque tengo contacto estrecho con ellos desde hace muchos años, nunca pensé que tuvieran posibilidades de ganar y para mí lo más importante en una elección es ganar, sobre todo en una elección de tipo plebiscitaria entre un sí o un no, lo que importa es ganar”
-¿Y los principios?
-Esta elección no es sobre principios No se trata de ver qué principios suscribe uno o no en esta coyuntura, no en abstracto ni para toda la vida: en esta coyuntura, en esta elección, en este país He sostenido desde hace tiempo que habría que ver la elección como un referéndum, tesis que por cierto Fox consideró que era una buena manera de plantear la elección y que en alguna medida ha sido exitosa Es un referéndum entre el cambio y el no cambio, no es un concurso de belleza entre candidatos, plataformas, programas o principios
Explica luego por qué prefirió a Fox “Con Cuauhtémoc ya pasé por una relación Es de los que exigen lealtades incondicionales y yo no entrego lealtades incondicionales, ni a él ni a Fox ni a nadie Además, Cuauhtémoc antepone siempre su interés, es decir, lo que está en juego es su destino, nada más, y si ese destino coincide con otras cosas enhorabuena, si no, pues ni modo Esto a mí no me funciona Me distancié de Cárdenas a finales de 1993, como lo relato en mi libro Sorpresas te da la vida con todo detalle Dejó de haber química”
Con Fox, “la química se da, y se da por las razones más raras que uno quiera En efecto, un ranchero y un intelectual afrancesado no tienen por qué entenderse, pero el hecho es que sí nos entendemos En todo caso, me siento cómodo trabajando con él, es abierto, receptivo, es alguien que te escucha o por lo menos te da una apariencia convincente de escucharte y eso es más importante que alguien que te demuestra sistemáticamente que no te escucha, como es el caso de Cuauhtémoc, por buenas o malas razones”
El otro criterio de selección es la convergencia o divergencia programática Un punto de partida: juzgar a los candidatos por lo que han hecho o por lo que dicen, “no por sus intenciones; es muy difícil saber a ciencia cierta las intenciones de alguien, no somos psicoanalistas, los hay pero no soy uno de ellos, no conozco las intenciones profundas de Fox o de Cuauhtémoc Sé que han hecho, sé qué dicen o qué documentos suscriben Y si después alguien me dice que no le cree a Fox, pues hay muy buenas razones para no creerle a Cuauhtémoc Por ejemplo, todos los que le creyeron durante 10 años que no se había reunido con Salinas en 88, tendrían que decirnos qué piensan de Cuauhtémoc; si eso en español se llama una mentira o cómo se llama El problema no es de mentiras o no mentiras, de intenciones o no intenciones El problema son los hechos y los documentos”
-Le podrían responder que a cuál Fox le van a creer: al que habló ambiguamente en 1996 sobre la privatización de Pemex o al que ahora dice que no lo hará
-Primero, hay que aclarar lo que realmente dijo Fox En mi opinión, no hablo por Fox, en 96 él estaba contemplando la posibilidad de abrir Pemex a la inversión extranjera, de bursatilizarla o hacer contratos de riesgo Por cierto, Cárdenas lo hizo en lo que se refiere a la compañía de Luz y Fuerza en la capital, con la energía eléctrica, con la contratación de una planta privada francesa No me parece una barbaridad que lo haya contemplado Pero entre 1996 y el 2000 cambió la percepción pública sobre las privatizaciones, en México y en América Latina, y cambió obviamente la percepción de Fox sobre las ventajas e inconvenientes de hacerlo y algo que vio como una posibilidad, hoy lo descarta
“No dudo que Cárdenas contempló muchas cosas antes de ser jefe de Gobierno y luego vio que no se podían, como el aumento al impuesto predial Estas mutaciones se dan, no son contradicciones o cambios de opinión: son lo que los políticos y la gente pensante hace sobre ciertos temas, ajustando su punto de vista a las realidades, a los cambios de clima ideológicos, a la nueva información que tienen”
Insiste en que no ve grandes divergencias entre Fox y Cárdenas “Si alguien puede mostrarme esas divergencias, con documentos o hechos, no con intenciones, me encantaría conocerlas Tomemos el ejemplo de las reformas salinistas Alguien podría decir ‘es que Fox estuvo con Salinas y Cárdenas en contra’ Pero varias de las reformas salinistas las votó el PRD: la descentralización educativa, el 130 constitucional con la Iglesia En segundo lugar, si el PRD hoy cree que hay que revertir las reformas salinistas -la privatización de Telmex, de la industria acerera, el TLC-, ¿por qué no han presentado proyectos para dar marcha atrás a estas reformas? Ellos pueden alegar que no lo hacen porque no tienen mayoría, pero sería la oportunidad para mostrar al PRI y al PAN juntos empecinados en su salinismo La verdad es que no lo hacen porque saben que son reformas no reversibles y saben que son reformas populares en muchos sectores Las divergencias programáticas no son tan evidentes, lo que hay es una gran divergencia en cuestiones de sensibilidad, de historia, de mundo social”
Convergencias reales
Castañeda fue entrevistado el jueves 1, en su estudio en San Ángel La entrevista se entrevera con llamadas telefónicas para atender asuntos urgentes de la campaña de Fox, relacionados con desplegados, nuevas adhesiones, aclaraciones, etcétera A sus anchas, Castañeda argumenta en torno de su razón central para sumarse a Fox:
“Es el que puede ganar Sé que ahora está de moda comentar que lo que importa son los principios, no ganar Pero en una elección -no en una vida, no en un matrimonio, no en un esfuerzo de construcción de no sé qué, no para escribir un libro-, los principios no son muy importantes En las elecciones uno va básicamente para ganarlas Hay que establecer un equilibrio entre principios y posibilidades de ganar Si hubiera, como algunos sostienen, una traición o sacrificio completo de principios para ganar, quizás eso sería excesivo Pero entonces, habría qué preguntar, por ejemplo, dónde ponen los principios los que sostienen esto ahora en el caso chileno del 88, en el referéndum sobre el sí o el no a Pinochet, qué tanto se acomodan ahí los principios en cuanto a aliados, en cuanto a insuficiencias”
Cita los 10 compromisos asumidos por Fox en días pasados -a propósito del Estado laico, de Pemex, de política social, de tolerancia-, “en los que puede verse que no hay tal sacrificio o traición de principios Pero es evidente que la posibilidad de ganar debe ser un criterio, absolutamente A mis amigos de izquierda en los círculos cardenistas, les recordaría que, por ejemplo, los partidos comunistas durante muchos años se aliaron o con partidos socialistas o con partidos demócrata-cristianos o con partidos radicales en Europa y en América Latina, porque ellos podían ganar, y los comunistas no podían ganar”
Hay que preguntar también “por qué el PRD hubiera aceptado una alianza con Fox, si Fox hubiera ganado la elección primaria que planteaba el PRD y que Fox en efecto no aceptó No creo que de ganar Fox, que pudo hacerlo, los del PRD hubieran insistido en decir que preferían a Cuauhtémoc porque tiene principios más bonitos No, la primaria hubiera demostrado quién de los dos tenía más posibilidades de ganar Ésta es, pues, la tercera razón: Fox puede ganar Y Cuauhtémoc nunca pudo ganar, no puede ganar y no podrá ganar”
-Sin embargo, los medios hablan de un repunte de Cárdenas después del martes negro de Fox
-Estoy dispuesto a creer cualquier cosa, porque en efecto en este país y en las contiendas electorales pueden suceder cosas muy raras, pero no creo en algo que no tiene más sustento que el hígado Esto se mide con instrumentos, los que sean No he visto ninguna encuesta que muestre que después del predebate, del debate y del posdebate Cuauhtémoc esté moviéndose más allá de dos o tres puntos Que no es despreciable, si en lugar de sacar 15 puntas saca 17 o 18 puntos, esto puede significar 20 diputados más para el PRD No hay tal repunte Es un repunte inventado por los medios como parte de la alianza Cárdenas-Labastida, que sí existe, que sí está negociándose y que sí se puede ver, por ejemplo en el spot que saca ahora Cuauhtémoc, dirigido exclusivamente contra Fox Cuando a un mes de las elecciones, sin tanto dinero qué gastar, haces un spot negativo contra un candidato, pues es que estás apoyando al otro La tesis del repunte es la que le conviene al gobierno ¿Por qué? Porque es la convergencia evidente Antes de las elecciones y en las elecciones, Fox doblará, como ahora, a Cárdenas”
-¿Cree que realmente Cárdenas está aliado con Labastida?
-Es algo que pasa en todas partes, no es algo excepcional de México La mayoría de los países con regímenes presidenciales lo resuelven con la segunda vuelta En la primera vuelta hay muchos, en la segunda quedan sólo dos, y los que no llegan, toman partido público En México no se quiso De haber segunda vuelta, Cárdenas sólo tendría hoy tres posibilidades: llamar a votar por Labastida, llamar a votar por Fox o abstenerse Lo que está haciendo Cuauhtémoc es golpear a Fox, lo que significa que apoya a Labastida
-La tesis de la alternancia no convence a todos Federico Reyes Heroles dijo, en un artículo en Reforma, que no se vale alegar que Fox representa el amanecer tras de una oscuridad de 70 años que no ha dejado beneficio alguno
-Federico tiene toda la razón de fondo, pero no necesariamente tiene la razón en términos de táctica política No es cierto que estos 70 años hayan sido de pura pérdida, nadie cree eso Es obvio que hay logros importantes Esa es una cosa La otra es que Fox decidió a finales del año pasado que la manera más eficaz de plantear su campaña era en términos plebiscitarios o de un referéndum, un sí o un no Comparto plenamente esa decisión y quizás en alguna medida contribuí a que esa fuera la línea que se siguiera Cuando tú escoges una línea, no te andas con matices, para no decir otra palabra que también empieza con m Cuando llamas a los chilenos a votar un sí o un no por Pinochet, no les dices que hay que reconocer que hubo cambios económicos importantes en Chile durante estos años y que en términos per capita hubo menos desaparecidos y torturados que en Uruguay o Argentina
“Las campañas políticas no son discusiones académicas, no son tertulias, son estridentes, polarizantes, simplificadoras Aquí y en China ¿Por qué? Porque es un acto binario y excluyente por definición, votas por uno y no por el otro, y no te pones a matizar Me parece perfectamente lógico que Cuauhtémoc diga que Fox es el antipatria y que Labastida diga que es la reacción más feroz y que Fox diga que los 70 años del PRI no sirven de nada Los tres saben que lo que están diciendo no es cierto y los tres saben que es la estrategia política que han seguido Una funcionará y las otras dos no Ya se verá cuál fue la estrategia acertada”
-¿Puede ganar Fox sin los votos de Cárdenas?
-Sin los votos de Cárdenas, no sé, sin Cárdenas sí Necesita quitarle a Cárdenas otros tres o cuatro puntos para tener un margen suficiente para que no haya problemas Si Cárdenas bajara a 12-13%, la elección sería segura para Fox, en 15-16 es altamente probable, pero es cierto que arriba de 18% favorece al PRI, no hay duda Le tiene que quitar votos a Cárdenas y a Labastida, pero creo que el voto útil sí va a funcionar, sé que mis amigos se enojan mucho y dicen que no funciona, pero entonces que expliquen a dónde se fueron los 10 puntos que tenía Cárdenas hace tres años y que ya no tiene
-El sector intelectual, sobre todo, se resiste a apoyar a Fox Se dice que es primitivo, necio, contradictorio
Castañeda dice que la intelectualidad mexicana no mide con la misma vara a Fox en comparación con Cárdenas y Labastida “Fox sí es de otro mundo, Cárdenas y Labastida no No sé quién tenga más qué ver con el resto del país, no sé cuál de los tres tenga más qué ver con el mexicano común y corriente, pero no hay la menor duda de que existe una brecha, un abismo, entre Fox y la intelectualidad”
-¿Por qué Fox es de otro mundo?
-Porque no es de este mundo nuestro, viene de otra parte, regionalmente, profesionalmente, ideológicamente, religiosamente Es una persona ajena al mundo tradicional de la intelectualidad mexicana y de la clase política mexicana, es lo que lo hace muy atractivo para mí
-Habla con vehemencia de la alternancia, del cambio que llegaría con Fox Pero para estar donde está, es evidente que ha tenido que hacer amarres con muchos, que en caso de llegar al poder le pasarán la factura
-Estoy absolutamene seguro que sí le pasarán la factura aquellos sectores de la élite mexicana con los que pactó y con los que tuvo que pactar para ganar No me hago ninguna ilusión al respecto, pero tampoco creo que hubiera podido ganar sin hacer esos pactos o entendimientos Pero no se trata de pactos secretos o siniestros, es el toma y daca de la política que se da en todo el mundo Lo que sí creo es que Fox no pactó con ciertos sectores, como inevitablemente lo tuvo que hacer Labastida, que tuvo que pactar con Bartlett, con Hank
“En todo caso, los pactos de Fox permiten el desmantelamiento del sistema No permiten una revolución económica y social, que por cierto no sé como la iba a hacer Cuauhtémoc, nunca he entendido cómo iba a hacer una revolución pidiendo el voto de la mayoría de los mexicanos que no quieren revoluciones No entiendo por qué la mayoría de los mexicanos, que no son revolucionarios y que no quieren una revolución, votarían por alguien que quiere hacer una revolución Es algo que nunca he entendido”








