Sánchez Navarro: el PRI, “corroído por la corrupción”

Sánchez Navarro: el PRI, “corroído por la corrupción”
Fox, como Cárdenas en el 88; López Obrador, una visión moderna
Raúl Monge
Patriarca del empresariado mexicano, Juan Sánchez Navarro intuye que el próximo 2 de julio será un parteaguas en la historia de México:
El fin de la “democracia disimulada”, de la “dictadura perfecta” y el inicio de una democracia efectiva, con alternancia en el poder
Está seguro de que Vicente Fox ganará la elección presidencial, y de que Andrés Manuel López Obrador obtendrá la jefatura de Gobierno del Distrito Federal, a pesar de que el PAN y el PRI tratan de impedir que éste llegue a la fase final del proceso electoral, con el argumento de que no cumple los requisitos de ley respecto del tiempo de residencia mínima en la ciudad
Sánchez Navarro minimiza los escarceos preelectorales y apuntala:
“Fox es lo que fue Cárdenas en el proceso electoral de 1988, cuando arrasó, aunque no le hayan reconocido el triunfo; es la carta inesperada, el hombre que garantiza el cambio verdadero, mientras que López Obrador es inteligente, enérgico, capaz, con una visión moderna de las cosas, y con suficiente oficio político para poner orden en la capital”
A sus 87 años de edad, dueño de una gran fortuna y vicepresidente del Grupo Modelo, Sánchez Navarro vislumbra, pues, tiempos mejores: “El comienzo de una verdadera vida democrática en el país”
—¿Qué escenario ve si esto no llega a suceder, si el PRI triunfa?
—Bueno, dependería mucho de la capacidad para gobernar de Francisco Labastida
No le augura, sin embargo, nada bueno si llega a la Presidencia, pues, en su opinión, Labastida “cargaría con los lastres del viejo PRI” Y eso “sería terrible”
Explica: “No veo nada que garantice que el llamado nuevo PRI abandone los vicios del viejo PRI Ese partido se condenó a sí mismo de antemano con dicha frase”
Además, el partido en el gobierno “se está desgajando” Su gran problema “es la corrupción que lo corroe El partido es una manifestación, una expresión de políticos que aprovechan la función pública como medio de enriquecimiento personal”
Considerado todavía como líder moral e ideológico de la iniciativa privada, Sánchez Navarro fundó y dirigió algunos de los más importantes organismos de representación empresarial y se ha codeado con las altas esferas del poder político, aunque siempre guardando sus distancias “No se puede ser empresario político ni político empresario”, es una de sus convicciones
—¿Cómo explica, entonces, la presencia de empresarios en las listas del PRI a puestos de elección popular?
—Por eso digo que el nuevo PRI no es más que un disfraz electorero
Los candidatos del DF
En la sobriedad de sus oficinas, ubicadas en el piso 19 de una torre de cristal enclavada en Campos Elíseos, colonia Polanco, frente a la fuente de Petróleos, Sánchez Navarro aborda la contienda por el gobierno del Distrito Federal y examina las fortalezas y debilidades de los candidatos
De López Obrador, dice:
“Es un político de cuerpo entero, aunque demasiado rígido en su posición de izquierda Sin embargo, como es un hombre inteligente, agresivo, con amplio conocimiento de los problemas que aquejan a la ciudad, como lo demostró en el debate del pasado 20 de enero, estoy cierto de que se adaptará”
—¿Qué es lo que más le atrae de su persona?
—Es un muchacho enérgico y honorable No es un político de escritorio Le gusta estar cerca de la gente, de los problemas, y eso dice mucho de su persona Me gusta también su franqueza, su claridad, su enjundia, su visión moderna de los problemas políticos, pero también me inquieta lo izquierdizante de su pensamiento, aunque esto último puede limarlo con la realidad
Sánchez Navarro rompe el hilo de su exposición por el ruido de dos helicópteros que pasan frente a los ventanales de su oficina, desde donde domina buena parte de la ciudad Luego murmura: “Mire, al rato vamos a tener que transportarnos así, porque en esta ciudad ya no se puede transitar”
Por lo pronto, el 2 de julio votará por López Obrador, pues le parece la mejor opción para gobernar lo que define como “la antesala del infierno”
Piensa que “Jesús Silva Herzog no es mal candidato, pero representa el pasado, y Creel está muy limitado, no tiene ninguna experiencia En cambio, López Obrador representa el futuro”
El 20 de enero, después del debate entre los tres principales candidatos a la jefatura de Gobierno del Distrito Federal, el empresario expresó: “Los únicos que ganaron fueron López Obrador, México y la democracia”
—Dicho de otra forma, ¿está de acuerdo en que repita el PRD?
—El Distrito Federal es una ciudad extraordinariamente complicada, y el PRD no ha tenido el tiempo suficiente para enfrentar algunos problemas Lo que pasó con Cárdenas fue clarísimo A pesar de su enorme experiencia administrativa, los problemas terminaron por envolverlo, y esta señorita que está ahora (Rosario Robles) lo está haciendo bien, al menos en apariencia, pero los principales problemas siguen intactos
“Los capitalinos tenemos el alma en vilo por la inseguridad La administración de la ciudad está muy por debajo de las naturales exigencias de la ciudadanía Queremos vivir en paz”
A pesar de sus hondas raíces panistas —colaboró en la fundación del PAN, aunque nunca militó en él—, el empresario dividirá su voto: en la elección presidencial votará por el candidato del PAN, y en la capitalina por el del PRD
Expone: “Creel proviene de una vieja familia de la ciudad, con raíces en Chihuahua Es un hombre espléndido, empeñoso, bien dotado políticamente, pero no creo que esté capacitado para gobernar la Ciudad de México”
Tampoco le da ninguna ventaja a Jesús Silva Herzog
“Chucho es un hombre estupendo, tiene una buena formación académica y una larga experiencia administrativa, pero representa el pasado Es el prototipo del priísmo tradicional que, lamentablemente, ya no encaja en estos tiempos”
Además, acota, sus cualidades “no están hechas para gobernar una ciudad como la de México”
Los presidenciables
Sánchez Navarro regresa al espectro político nacional y razona su preferencia por Fox:
“Fui amigo de su padre, Pepe Fox —estudiamos juntos en la escuela de los maristas—, y su madre fue compañera de estudios y amiga personal de mi esposa Cuando la familia de Fox decidió irse a vivir a León, nos separamos; la distancia terminó separándonos”
Una llamada telefónica lo distrae, y la secretaria aprovecha el momento para entregarle los periódicos del día
“Otro elemento a su favor —continúa— es que no es el panista tradicional, lo cual, en lo personal, es un buen antecedente Y en tercer lugar, entiendo que no hizo mal su trabajo como gobernador de Guanajuato Vicente Fox es, en suma, el Cárdenas del 88, la carta inesperada”
Fiel a su estilo de decir las cosas por su nombre, Sánchez Navarro no se guarda nada, y aclara que tiene también cierta simpatía por el candidato del PRI, Francisco Labastida
“Creo que es un hombre bien intencionado, que no hizo un mal gobierno, pero que tampoco se atrevió a cortar las raíces del narcotráfico en Sinaloa Si su gobierno hubiera tomado decisiones drásticas, tal vez el problema del narcotráfico no hubiera crecido tanto”
—¿Comparte la opinión de algún sector de la opinión pública, con cierta influencia, que asegura que Labastida está atrapado por los grupos caciquiles del PRI?
—Lo que yo veo es que el PRI está desgajándose, corroído por la corrupción y por la ausencia de democracia interna
—¿Cómo ve a Cárdenas?
—A Cárdenas le tengo aprecio personal Ha sido por demás gentil conmigo, pero padece una enfermedad que se llama terquedad Los tercos tienen el problema de que su visión disminuye ante la realidad Suponer que la tercera será la vencida, como dice el dicho, está lejos de ser verdad, porque las condiciones no son las mismas que en 1988
Ahora, añade, tiene enfrente un nuevo personaje, con proyección nacional, como Fox
Cabeza de una numerosa familia —siete hijos, 22 nietos y 14 bisnietos hasta ahora—, Sánchez Navarro vuelve al tema que más de cerca lo toca: la Ciudad de México Y muestra al reportero uno de los fenómenos a los que nadie se sustrae: el edificio construido enfrente lo privó de uno de sus pasatiempos, mirar desde sus oficinas la residencia que ocupa en Lomas de Chapultepec
Para concluir, dijo escuetamente que, en el gobierno de la metrópoli, Rosario Robles “la está haciendo bien; da una buena por dos malas, pero antes todas eran malas Y gobernar esta ciudad es la entrada al infierno” l