Apoyo de Gobernación al plebiscito de la UNAM:

Apoyo de Gobernación al plebiscito de la UNAM:
Trabajo político de fondo, vigilancia, negociaciones
Raúl Monge y Rodrigo Vera
Para el gobierno federal, el plebiscito al que convocó el rector de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), Juan Ramón de la Fuente, se volvió una delicada cuestión de Estado Y actuó en consecuencia mediante la Secretaría de Gobernación
El ahora candidato a la presidencia del PRI, Francisco Labastida, ya lo había advertido desde junio de 1999, cuando aún era secretario de Gobernación:
“El conflicto en la UNAM sobrepasa los límites académicos y se ha convertido en un conflicto político”
Antes, durante y después de la consulta del jueves 20 fue perceptible lo que Proceso corroboró a través de una investigación de sus reporteros: Gobernación intervino en la determinación, organización y culminación del plebiscito, mediante el cual una enorme mayoría de integrantes de la comunidad universitaria se manifestó a favor de las propuestas del rector y, por tanto, del levantamiento de la huelga que mantiene paralizada a la UNAM desde hace más de nueve meses
Además del trabajo político para la obtención de acuerdos y voluntades, realizado por el rector Juan Ramón de la Fuente, las autoridades universitarias, con José Narro a la cabeza, se encargaron de la parte operativa del plebiscito: convocatoria, papelería, instalación de casillas, etcétera
Al mismo tiempo, diversas instancias de Gobernación realizaron el trabajo político de fondo, de “una manera discreta pero intensa”, según reveló una fuente cercana a esa dependencia: diálogo, acercamientos y negociación con autoridades, tanto de la Rectoría como del gobierno de la Ciudad de México Gobernación también se encargó de negociar con líderes moderados del CGH, para contar con su disposición a organizar asambleas escuela por escuela para levantar la huelga lo más pronto posible, una vez realizado el plebiscito
Así mismo, se pudo comprobar que el resguardo de los centros de acopio y en los lugares donde se instalaron las urnas estuvo a cargo de agentes de la Policía Federal Preventiva
Durante el jueves 20 y buena parte del viernes 21, Proceso buscó a diversas autoridades universitarias, como José Narro Robles, que se encargó de la parte operativa del plebiscito, y al vocero de la Rectoría, Alberto Pérez Blas, para confirmar la información obtenida acerca del papel que el gobierno desempeñó en la consulta Nunca respondieron a las llamadas
La votación final, de 180 mil 88 sufragios, rebasó las expectativas de los funcionarios de Gobernación, que preveían 100 mil votos Más de 80% de los participantes respondió que consideraba que la respuesta de De la Fuentes era satisfactoria y por lo tanto debe levantarse la huelga Así se abrió la puerta a la solución del conflicto, que ha mantenido paralizada a la UNAM durante más de nueve meses
“Tenemos una propuesta que ha alcanzado el consenso, un consenso que hoy, finalmente, hemos construido los universitarios”, declaró, satisfecho, el rector Juan Ramón de la Fuente, el jueves 20 por la noche
Por lo pronto, esta semana, la parte moderada confirmó lo publicado por Proceso 1211, en el sentido de que promoverán la realización de “asambleas masivas” en todos los planteles con la idea de levantar la huelga antes de que “se diluya el impulso que el plebiscito despertó entre la comunidad universitaria”, aseguran líderes estudiantiles de esa corriente
Adelantaron que, previa convocatoria, las asambleas serán simultáneas y que serán vigiladas por organizaciones no gubernamentales y notarios públicos Además, planean crear una instancia distinta al Consejo General de Huelga (CGH) para que represente a la comunidad ante el congreso universitario
La mano del gobierno
En realidad, la Secretaría de Gobernación siempre ha estado presente en la UNAM, y ahora con el movimiento ha tenido una actividad inusitada El 22 de abril de 1999, dos días después de haber estallado la huelga, el entonces secretario de Gobernación y actual candidato del PRI a la Presidencia, Francisco Labastida Ochoa, reveló que la dependencia a su cargo tenía identificada a “bastante gente” ajena a la UNAM metida en el conflicto
—¿Quiénes son? —le preguntaron los periodistas
Labastida respondió:
—Ya las han mencionado Ha mencionado algunos grupos el rector Los grupos de inteligencia nuestros tienen detectada a bastante gente
Días después, el diario Excelsior publicó seis fotografías sobre una reunión efectuada en la casa de Ricardo Pascoe Pierce, delegado político en Benito Juárez, a la que asistieron dirigentes del movimiento estudiantil, funcionarios del gobierno del Distrito Federal, líderes capitalinos y diputados locales del PRD Las fotografías fueron tomadas por agentes de Gobernación, desde un auto estacionado en la calle
“Estamos frente a una nueva era política de vigilancia, de espionaje, lo cual implica regresar al viejo sistema político mexicano”, dijo Pascoe, responsabilizando directamente a Labastida
Agentes del Centro de Investigación y Seguridad Nacional (Cisen) ya habían dado muestras del trabajo de espionaje, al filtrar al mismo diario una fotografía en la que aparecen, sentados en una cafetería de la colonia Condesa, Óscar Moreno Corzo, actual coordinador general de Participación Ciudadana y Gestión Social de la administración capitalina perredista; Inti Muñoz Santini, coordinador del Programa de Atención a la Juventud, y Rodrigo Figueroa Carmona, estudiante del CCH Sur y uno de los principales líderes del movimiento que estalló la huelga en la UNAM
El pie de foto ofrecía datos complementarios: informaba que la reunión se llevó a cabo el 27 de marzo y que en ella “se intercambiaron puntos de vista sobre el movimiento estudiantil y los resultados de la asamblea universitaria celebrada el día anterior en la Facultad de Economía”
A partir de entonces, diversas autoridades universitarias y de Gobernación comenzaron a denunciar públicamente que funcionarios del gobierno del Distrito Federal estaban involucrados en el movimiento Inclusive, el propio Labastida llegó a exigir a Cuauhtémoc Cárdenas, todavía jefe del gobierno capitalino, que sacara las manos de la Universidad
“Mal haríamos las autoridades miembros del gobierno en intervenir en la vida autónoma de la UNAM, en éste y en cualquier otro momento”, dijo el ahora candidato priísta
La dirección nacional del PRD reviró las acusaciones:
“El responsable de crear el Frankenstein es Labastida”, contestó Amalia García
Según fuentes consultadas por los reporteros, la Secretaría de Gobernación entregó al anterior rector de la UNAM, Francisco Barnés de Castro, una serie de recomendaciones y medidas mediante las cuales se podría poner fin al conflicto Sin embargo, Barnés no supo instrumentar el proyecto diseñado por Gobernación Lejos de abrir la posibilidad del diálogo, el rector polarizó su enfrentamiento con el CGH
El salvador
“No renunciaré”, proclamó una y otra vez Barnés, a pesar de que el conflicto se prolongaba y se enconaba Pero, repentinamente, el 12 de noviembre recibió instrucciones de Los Pinos y presentó la renuncia
Juan Ramón de la Fuente, secretario de Salubridad, fue nombrado nuevo rector Considerado como conciliador, fue aceptado por consenso por la comunidad académica de la Universidad Lo elogiaron hasta los izquierdistas cercanos a las causas del movimiento estudiantil
Con ese capital político, el nuevo rector comenzó a poner en marcha una nueva estrategia para resolver el conflicto, apoyado siempre por la Secretaría de Gobernación
Una de sus primeras acciones fue encarar personalmente a los paristas, reactivar el diálogo y eliminar las fricciones con el gobierno capitalino y el PRD
Presentó, además, una propuesta, que fue aprobada por el Consejo Universitario En ella plantea, entre otros puntos, discutir el pase automático y la permanencia en la UNAM en el Congreso Universitario, analizar las relaciones con el Centro Nacional de Evaluación, suspender el Reglamento General de Pagos y cancelar las actas y sanciones universitarias levantadas contra activistas estudiantiles
El gobierno de la ciudad, antes pasivo, respondió: encarceló a los estudiantes que lanzaron piedras contra la embajada de Estados Unidos y a José Roberto Espinosa Rojas, alias El Rocco, responsable de alterar un mural de Siqueiros en la Torre de la Rectoría
Al mismo tiempo que buscaba fijar una agenda de trabajo con los paristas, en el Palacio de Minería, De la Fuente preparaba su jugada maestra: la realización del plebiscito, cuya organización dejó en manos de José Narro, uno de los artífices en la solución de la huelga de 1987, cuando era secretario general de la UNAM
La consulta inmediatamente fue apoyada por Rosario Robles, jefa del gobierno capitalino, y la dirigente nacional del PRD, Amalia García Además, la apoyaron intelectuales, exrectores, maestros eméritos, el sindicato de la UNAM y poco a poco se sumaron las corrientes estudiantiles consideradas como moderadas
Con sus propuestas, De la Fuente logró hasta dividir al CGH, dejando al ala radical prácticamente aislada y sumida en el descrédito En esto último, los medios de comunicación jugaron un papel determinante, como después sucedió con la difusión de los resultados del plebiscito
Inusitadamente, los principales diarios de circulación nacional destacaron a ocho columnas el resultado de la consulta: “Piden más de 170 mil fin de paro”; “Habló la mayoría: 89% acepta la reforma y pide volver a clases”; “Quieren clases”; “Consenso de 90%: abrir la UNAM”; “Apoyo total para levantar el paro en la UNAM”; “Universitarios, por el fin de la huelga; votación pacífica; el CGH, fracturado”; “Aplastante rechazo al paro en la UNAM”; “Votan por el fin del paro 89 de cada 100 universitarios” Con la misma tónica se manejaron radio y televisión
La misma noche del jueves 20, al conocerse los resultados preliminares, en la vieja casona de Bucareli, funcionarios de Gobernación festejaban anticipadamente el éxito de su estrategia, con la que apuestan a terminar con la huelga
Hacia el fin de la huelga
En el curso de esta semana, estudiantes, profesores e investigadores definirán, en asambleas, si levantan o no el paro
“En el plebiscito se dio un voto personal Ahora, cada escuela debe definir, mediante asamblea, si decide retornar a clases y levantar la huelga”, señala Bolívar Huerta, estudiante de la Facultad de Ciencias e integrante de la corriente democrática del movimiento estudiantil
Indica que su corriente convocará públicamente a todas las escuelas, facultades e institutos y centros de investigación, para que realicen las asambleas La invitación se extenderá al CGH y a las autoridades universitarias
“Las asambleas fueron las que estallaron la huelga Ahora corresponde a ellas levantarla”, dice Huerta
Y agrega:
“Invitaremos a organizaciones no gubernamentales, a la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal y a un grupo de notarios para que presencien este gran ejercicio democrático”
Señala que las “asambleas masivas” deberán realizarse “el mismo día y a la misma hora”, para que así no pueda haber acarreados de un plantel a otro
“La simultaneidad garantizará que no haya acarreados ni enfrentamientos De esta manera, la comunidad de cada escuela decidirá por su propia cuenta”
—¿Tienen una fecha tentativa para el regreso a clases?
—Eso no depende de nosotros El retorno a la vida académica lo decidirán las propias asambleas Pueden, incluso, decidir continuar con la huelga, aunque el plebiscito ya marcó la tendencia de la mayoría a favor del levantamiento del paro
Bolívar Huerta se deslinda de cualquier nexo con autoridades gubernamentales y de la propia Universidad
“La iniciativa es nuestra Todavía no hemos hablado con nadie Las autoridades no se enterarán, sino hasta que nuestra convocatoria salga publicada en los medios”
Indica que, cuando cada escuela haya levantado la huelga, “vamos a convocar a que elija representantes ante una nueva instancia, distinta al CGH, para que vaya a pelear en el congreso universitario a favor de nuestras demandas”
—¿Qué harán ustedes en caso de que los llamados ultras se opongan a la realización de las asambleas?
—El CGH se hizo a partir de asambleas y no puede negarse a sí mismo Aunque hay el riesgo de enfrentamientos violentos Pero en este caso, los llamados ultras serán los responsables