La Comisión Coordinadora del Partido Democrático Popular Revolucionario (PDPR) envió una carta al comandante Antonio, en la que le advertía: “Nos dirigimos a ti para pedirte que hagas un esfuerzo para encauzar cualquier divergencia dentro del funcionamiento partidario y darnos la oportunidad de aclarar todo lo necesario Una posible ruptura entre nosotros sólo puede favorecer al enemigo
“Somos revolucionarios y como tales no caigamos en una confrontación estéril; por los lazos políticos y afectivos que nos unen y por nuestros desaparecidos y nuestros muertos, hagamos un esfuerzo común por reencontrarnos
“Esperamos pronta respuesta para buscar una solución satisfactoria en beneficio de nuestro pueblo y la revolución”
Y es que 18 días antes, el 8 de enero, el comandante Antonio se había separado del Ejército Popular Revolucionario (EPR), brazo armado del PDPR, y había fundado el Ejército Revolucionario del Pueblo Insurgente (ERPI)
Según documentos en poder de Proceso, la escisión fue producto de diferencias estratégicas Mientras el EPR plantea la Guerra Popular Prolongada (GPP), el comandante Antonio proclamaba la necesidad de impulsar la guerra insurreccional en el año 2000
La visión de Antonio
Todo comenzó el 3 de octubre de 1997, cuando “el compañero Antonio” dio a conocer a los demás comandantes, para su discusión, un documento titulado Rumbo al 2000, en el que hacía críticas a las concepciones tácticas y estratégicas del grupo armado ante la coyuntura política
Analizaba cuatro posibles escenarios para el 2000 y a los actores principales Los escenarios eran: La reforma del Estado, La transición pactada, La transformación democrática revolucionaria y El régimen militar o la negación de la transición, a la que denomina “Fujimorazo”
Entre los actores situaba al gobierno, al PRD, al EZLN, al movimiento popular no partidario, al pueblo organizado y al PAN
En la introducción, hablaba de lo que el EPR podría hacer si su visión “fuera estratégica, integral, histórica, contextual, crítica y creativa: Podríamos enfocar nuestros esfuerzos en la construcción de una fuerza insurreccional que pueda lanzarse a la insurrección general o parcial La fecha: el año 2000”
Se quejaba de que “los buenos resultados” de sus acciones militares sólo habían servido para fortalecer al PRD y no a ellos como opción armada “El PRD ha duplicado las posiciones que mantiene en su poder, mientras nosotros en muchos lados apenas hemos conservado lo que teníamos o hemos crecido demasiado poco”
Criticaba la visión de su partido, debido a que “no es histórica” porque durante mucho tiempo no tomó en cuenta “suficientemente las posibilidades insurreccionales de la lucha del pueblo mexicano”, a pesar de que “se ha incorporado masivamente a este tipo de lucha”
Agregaba que tampoco es contextual, “porque no toma en cuenta las condiciones concretas de nuestras fuerzas y les ordenamos realizar acciones por encima de su capacidad No es crítica, porque no revisa el pasado para detectar sus fallas y evitar volver a cometerlas Y no es creativa porque ve todo o casi todo rutinariamente”
Señalaba: “Podemos sobrevivir si eso nos planteamos, pero podemos crecer si lo queremos; podemos crecer un poco, pero también podríamos crecer mucho; todo depende de la percepción que tengamos de la situación”
El 2000, coyuntura histórica
Según Antonio, “la lucha política previsiblemente llegará a su clímax (en) la coyuntura electoral del año 2000” y estarán de por medio “nada menos que las cuestiones más trascendentales para la vida de un pueblo”:
“1- La cuestión del poder del Estado (podría hablarse simplemente de la cuestión del poder) es decir, a) ¿Quién o quiénes van a tener en sus manos el poder del Estado? 2- La cuestión del Aparato del Estado (podría hablarse, también simplemente, del Estado) es decir: a) ¿Cómo será el Estado que resulte del proceso? 3- La cuestión de las relaciones de poder, es decir: a) ¿Cómo serán las relaciones entre el pueblo y el poder, entre las diferentes clases y sectores en cuanto al poder? 4- La cuestión de la economía nacional, es decir: a) ¿Cuál será la orientación de la economía?”
Agregaba más adelante: “Nos encontramos en un período prerrevolucionario, en el que gradualmente va empeorando la situación del pueblo en todos los aspectos y en el que poco a poco la lucha popular va haciendo evidente el surgimiento y el incremento de las condiciones objetivas para la revolución
“Esto hace posible que en un plazo relativamente corto pudiera suscitarse una situación revolucionaria directa y no solamente eso, sino que existen grandes posibilidades de que, en un momento determinado, exista una coyuntura en la que sea posible el triunfo de la revolución popular, es decir, es posible que en un plazo relativamente corto pueda iniciarse un período revolucionario que puede conducir al triunfo de la revolución, si es que el pueblo logra construir la fuerza capaz de derrotar al gobierno”
Acerca de la lucha armada decía que existen organizaciones “que tienen una base social y una capacidad militar comprobables Organizaciones armadas que esperan el momento oportuno para hacer su aparición, de las que poco se conoce pero a las que mucho teme el gobierno”
Para analizar la eventual transición hacia una democracia revolucionaria, el comandante Antonio se preguntaba: “¿Cómo conquistar la democracia, pero al mismo tiempo avanzando hacia la revolución socialista? Mediante una revolución democrática popular En nuestro país puede avanzarse hacia la revolución socialista solamente mediante la lucha por la transformación democrática revolucionaria Existen las condiciones para realizar un cambio de esta naturaleza”
Pero insistía en que las crisis política y económica que vive el país se acrecentarán en el 2000, “generándose las condiciones para una insurrección nacional, o cuando menos para insurrecciones parciales”
Después analizaba a “los actores” El primero es el gobierno, que enfrenta “una situación de desprestigio” por tantas promesas incumplidas en los tres sexenios de neoliberalismo El gobierno, planteaba, enfrenta un problema de descomposición acelerada, lo que se demuestra en las deserciones que está padeciendo el partido gobernante
Pero tiene aún la fuerza que le da el tener “el control pleno del poder del Estado”, además de su capacidad de adaptación, la que lo ha llevado a impulsar reformas como la creación del IFE
Aunado a esto, y previendo posibles insurrecciones, se han desarrollado redes de información y represión en las zonas conflictivas, como Chiapas, Guerrero y Oaxaca, y formado grupos paramilitares para frenar la subversión
Por otro lado, dentro de los partidos opositores hay fuerzas proclives a apoyar al Estado en cualquier momento, aun en el PRD y el PAN Lo mismo pasa con la mayoría de los medios de comunicación
Desmenuzaba al PRD: “Su fuerza ha alcanzado su máximo nivel, y en 1988 las fuerzas que lo conforman tuvieron su mayor capacidad de convocatoria Ha fortalecido sus posiciones a nivel municipal en Guerrero, Morelos, Tabasco, Veracruz, Michoacán y el DF Tiene 256 municipios de un total de 2 mil 418 y ciudades importantes como el DF y Veracruz (sic)”
Cuenta con un prestigio social producto de la figura de su dirigente principal Pero tiene intenciones diversas debido a que los dirigentes que provienen del PRI quieren realizar una reforma sin afectar las bases del capitalismo, mientras que los de la izquierda no limitan ésta a la reforma electoral, sino que apuntan hacia “la construcción del poder popular”
Respecto de la fuerza, es la tercera a nivel nacional, en algunos estados la segunda y en procesos limpios podría ser la primera
Enfatizaba que el PRD se había preparado para llegar al poder y que “hoy hay voces en exceso triunfalistas que creen sin lugar a dudas” que van a ganar las elecciones del 2000 Por ello han adoptado posturas incongruentes que han llevado a militantes distinguidos a separarse del partido
Concluía: “Puede decirse que cada vez tiene más viabilidad el proyecto del PRD, no en el sentido de que con él se solucionen los problemas de México, sino en el de que en un momento determinado es posible dejar que asuma el poder para paliar la situación en un momento de crisis”
Del EZLN señalaba: “La principal deficiencia en lo que se refiere al aspecto militar es que su presencia no tiene un desarrollo similar y tal vez ni parecido en otras entidades del país Su fuerza está concentrada en Chiapas”
Reconocía la flexibilidad política del EZLN, cosa que no sucede con las que considera que no son afines a él, “como el FAC-MLN” Su posición política está fortalecida, no así su situación militar
“Tiene una gran fuerza moral y la fuerza de las comunidades indígenas que lo apoyan le da una gran fuerza militar que muestra la imposibilidad de aniquilamiento militar”
Se refería a las relaciones del EZLN con otras organizaciones e indicaba que en general eran buenas, pero no así con las FAC-MLN o el EPR, porque la dirección “los ve como competidores más que como aliados potenciales”
Al final analizaba al PAN: “Es un partido preparado para el poder”, es una alternativa viable para el Estado porque en lo económico y en lo político “es afín con el PRI El PAN es un partido con poder económico y político Es una fuerza que se encontrará entre los principales enemigos de un proyecto democrático revolucionario”
Las conclusiones
Finalmente, el comandante Antonio llegaba a las siguientes conclusiones:
“En 1968 no teníamos la capacidad de influir en los acontecimientos y la oportunidad se pasó; en 1988, ¡veinte años después!, tampoco tuvimos la capacidad y, lo que es peor, ni siquiera tuvimos la visión suficiente para poder marchar junto al pueblo y lograr el cambio; en 1994 no la tuvimos, aun cuando las condiciones fueron menos favorables ¿La tendremos en el 2000? Sería una lástima que no, y si así fuera, ¿para cuándo sí estaríamos listos?
“Para el gobierno somos un enemigo mortal y considera que constituimos una fuerza con apoyo popular en determinadas zonas, como Oaxaca, Guerrero, Hidalgo y Chiapas Somos una fuerza con la que no se puede negociar y ante la cual solamente se le puede aniquilar
“Militarmente, considera que tenemos gran capacidad militar y que podemos mostrarlo en una coyuntura y provocarle una situación de máximo peligro Pero al mismo tiempo se nos puede combatir aislándonos del pueblo y demás sectores, es decir, quitándole el agua al pez”
Luego planteaba lo que podrían ser y hacer: “Podríamos estar presentes en cada coyuntura impulsando pequeños avances bajo la vista del enemigo, pero también podríamos aproximarnos hasta la fortaleza enemiga sin ser percibidos y tomarla en el momento oportuno
“Podríamos seguir haciendo como hicimos durante mucho tiempo, estar presentes siempre, pero también podríamos hacer como lo quiso hacer el EZLN: irrumpir con una gran fuerza que podría ser avasalladora ¿Por qué no?”
Las observaciones
El 12 de diciembre de 1997, se efectuó una reunión de la Comisión Coordinadora del PDPR, en la que cinco comandantes, identificados simplemente por números, dieron a conocer sus observaciones al documento del comandante Antonio
Así, el comandante “18” señalaba: “Pareciera ser que si en el 2000 no tomamos el poder ya esto no será posible, creo que es limitado y un tanto derrotista” Y expresaba su preocupación: ” parece ser que algunas cosas cuando se plantean corresponden más a una necesidad de reconocimiento que a una diferencia o una conclusión política”
El comandante “27” comentaba que “la coyuntura del 2000 es importante y con la cual podemos desarrollar nuestras fuerzas; sin embargo, considero que dicha coyuntura no es determinante ni el parte aguas en la historia de México Esto quiere decir que no es la determinante para el triunfo o la derrota de la revolución”
Más critico se mostraba el comandante “108”: “No coincido con sus puntos de vista respecto a lo que se dice es y ha sido el quehacer político-militar del partido: no estratégico, no integral, histórico, descontextualizado y sin creatividad
“No estoy de acuerdo en que la coyuntura del 2000 sea de máxima importancia como para que en ella se esté definiendo o no el triunfo revolucionario
“En relación a estos cuatro puntos, lo que se argumenta parte de una visión parcial y contradictoria con su misma explicación y exposición Considero que carece de fundamentos reales objetivos”
Descontento por las observaciones anteriores, Antonio decidió separarse del EPR y crear el ERPI Y no respondió al llamado a la unidad que le hicieron el 26 de enero de 1998








