“Discriminado y despedido”

“Discriminado y despedido”
Señor director:
Soy un mexicano humillado por la discriminación que un extranjero ha perpetrado en mi contra aquí en México, luego de ser vendedor de tiempo compartido del Club Regina de Cancún, en el Westin Regina Resort, del 4 de enero de 1997 al 7 de abril de este año
El 5 de diciembre de 1998 llegó al club, como director de proyecto, el estadunidense Lynn Hurst, quien de inmediato sustituyó al gerente de ventas —mexicano, bilingüe, con siete años en su empleo— por otro estadunidense que no habla español
Varios ejecutivos de ventas mexicanos fueron reemplazados por extranjeros —algunos de ellos indocumentados— a quienes el señor Hurst brindó todas las comodidades y prestaciones, mientras a los mexicanos se nos impedía hasta tomar alimentos y se nos obligaba a permanecer en el trabajo de las 8:00 a las 18 horas, además de cancelarnos días de descanso
Con la proliferación de los despidos injustificados, se interpusieron varias demandas ante las autoridades laborales, y a los que quedamos nos hicieron la vida de cuadritos, negándonos, entre otras cosas, la oportunidad de hablar con algún prospecto de ventas
En seguida, generando mis propias parejas sin costo para la empresa, hice algunas ventas, pero no me pagaron la comisión completa y, cuando reclamé, fui despedido, a pesar de que había recibido ascensos y promociones por mi desempeño y preparación, pues, entre otras cosas, hablo cuatro idiomas
Gracias a la Secretaría de la Defensa del Trabajo, voy a recuperar mi fondo de cancelaciones, pero el Club Regina no entregó reparto de utilidades con el argumento de que se quedó sin dinero por las liquidaciones pagadas a los despedidos Sin embargo, no hemos recibido nada, y aún nos traen dando vueltas
A raíz de que hice una denuncia pública sobre los indocumentados —también he realizado plantones en defensa de mis derechos laborales—, éstos huyeron de la sala de ventas, pero la denuncia que al respecto presenté en el Instituto Nacional de Migración no ha sido debidamente atendida, e inclusive los funcionarios faltaron a una
inspección concertada
Aunque escribo estas líneas a título personal, somos muchos los afectados (unos 20, entre mexicanos y extranjeros), y nos preguntamos si personas como el señor Hurst están en contubernio con autoridades laborales y migratorias para pisotear nuestros derechos y realizar prácticas discriminatorias en nuestro propio país (Carta resumida)
Atentamente
Carlos Eduardo Tlapale Mancera
Paseos del Mayab
Manzana 10, casa 4 A,
Paseos del Caribe SM 514,
Benito Juárez (Cancún), Quintana Roo