La mayoría opositora, unificada ante el nuevo intento de minar la democracia
“Ineludible”, la responsabilidad de Zedillo en el “golpe artero” al IFE
Álvaro Delgado y Antonio Jáquez
A menos de un año de los comicios presidenciales y justo el día en que la mayoría priísta en la Cámara de Senadores rechazó por segunda ocasión cualquier avance en materia electoral, el PRI y el gobierno, de acuerdo con dirigentes de partidos de oposición, recrudecieron la ofensiva para socavar la autonomía del IFE e intimidar a sus principales miembros, como lo han hecho desde que hace tres años el organismo dejó de ser, en lo fundamental, un apéndice del régimen
Pero, como ha ocurrido en otras ocasiones, la nueva acometida contra consejeros electorales mediante la resolución contra tres de ellos de la Contraloría Interna del Instituto Federal Electoral (IFE) —considerada internamente como un “golpe sorpresivo y artero”— provocó la reunificación del organismo y la protesta conjunta de la mayoría de las fuerzas de oposición
Igual que sucedió cuando el PRI promovió el 16 de marzo una queja contra consejeros electorales, que se autoexcluyeron del Consejo General durante cinco meses, otra vez la oposición se reagrupó para protestar por la nueva “asonada”, a cargo ahora del contralor interno, el priísta Carlos Muñoz Villalobos
Ahora, sin embargo, señalan a quien consideran el autor intelectual del último de una serie de episodios articulados contra el IFE y un grupo de consejeros, en el marco de una embestida que se agudizó a partir de septiembre de 1998, cuando el PRD promovió la reapertura del expediente de las campañas electorales de 1994 Se trata, afirman, del jefe del Ejecutivo, Ernesto Zedillo
“El presidente tiene una responsabilidad ineludible No es creíble que en el sistema político, tal como lo entiende la cultura priísta, una acción de esta naturaleza no pueda ser consultada o conocida por las más altas esferas del país”, razona el diputado federal Santiago Creel, exconsejero ciudadano del IFE
Exconsejero ciudadano, también, el jurista José Agustín Ortiz Pinchetti coincide: “El presidente de la República sigue siendo el eje básico de la política en México y él decide las grandes líneas Y entre las líneas políticas ha estado minar todas las instituciones que lograron levantarse con tantos trabajos para darle aliento a la reforma política, no sólo al IFE”
Manuel Camacho Solís, líder del Partido del Centro Democrático, también responsabiliza a Zedillo de la resolución del contralor interno priísta contra tres de los consejeros electorales:
“Esto no es nuevo Corresponde a un estilo y a una sustancia política Tiene un enorme parecido a la decisión que tomó el Ejecutivo después de la victoria de la oposición en la Cámara de Diputados, en julio de 1997, cuando mostró toda su intención autoritaria”
Camacho y Creel, miembros ambos del grupo que negocia la coalición opositora, concluyen así que esta nueva batida del PRI y del gobierno contra el IFE es un factor que acelerará la formación de la alianza
“Este es un acto que trae consigo una buena carga de cemento para pegar los tabiques de la coalición opositora El presidente Zedillo es el principal promotor de la alianza”, ironiza el panista
Tal repudio concitó la decisión del contralor interno del IFE, que ocupa ese puesto desde el gobierno de Carlos Salinas, que nueve de los 11 partidos con registro nacional —incluido curiosamente el PT, que con el PRI apoyó la queja cuyo fallo provocó el escándalo— suscribieron un comunicado conjunto promovido por el PRD, en el que también se acusó a Zedillo de encabezar la “campaña de desprestigio” contra el órgano electoral
En el contrataque, a Muñoz Villalobos le endilgaron toda suerte de epítetos: “Aburto”, “kamikaze”, “personero”, “sicario”, “instrumento”, “granuja”
El representante priísta ante el IFE, Enrique Ibarra, desestima las acusaciones contra su partido y contra dicho funcionario, quien —arguye— no es su correligionario: “El señor actuó de acuerdo con la ley”
Niega que el PRI trate de debilitar al IFE Y critica al consejero presidente, José Woldenberg, por su “desmesurada e indebida solidaridad” con los sancionados
—Pero el contralor desacató las instrucciones de Woldenberg
—No, el desacato a la ley lo estaría haciendo Woldenberg si quisiera presionar o coaccionar el quehacer del contralor
Patrocinio en el IFE
En momentos en que se recrudece la pugna entre los precandidatos priístas Francisco Labastida y Roberto Madrazo, y avanzan las negociaciones para la constitución de la alianza opositora, el contralor interno del IFE resolvió, el jueves 12, que eran ciertas y válidas las acusaciones que el PRI —apoyado por el PT— promovió contra los consejeros Jesús Cantú, Jaime Cárdenas Gracia y Emilio Zebadúa
Según el contralor originario de Chiapas —designado como tal por uno de los secretarios de Gobernación de Salinas, Patrocinio González Garrido, y cuyo nombramiento nunca fue ratificado por el Consejo General—, los tres consejeros incurrieron en responsabilidades legales y, por tanto, fueron sancionados
De acuerdo con la resolución del contralor Muñoz Villalobos, Cantú debe ser destituido y pagar una multa de 203 mil 325 pesos por viajar 40 veces a Monterrey sin motivo oficial, en 1997, y al no observar las medidas de “austeridad” del IFE en una reunión oficial realizada en Jurica, Querétaro, donde los asistentes consumieron en exceso bebidas alcohólicas: Un promedio de 22 copas diarias durante tres días
Cárdenas Gracia y Zebadúa fueron castigados por emitir opiniones en foros académicos o en el propio Consejo General que, según el contralor, violan los principios de objetividad e imparcialidad que están obligados a cumplir, y por decisiones que, en realidad, fueron tomadas de manera colegiada por el Consejo General
La queja administrativa del PRI-PT implicó también al consejero Alonso Lujambio, a quien el contralor eximió de toda responsabilidad, pese a que se le formularon las mismas acusaciones que a sus tres compañeros
“No tuvo intención de violar la ley, sino que hizo una correcta interpretación de la misma”, razonó Muñoz Villalobos en su dictamen
Lujambio preside la Comisión de Fiscalización del IFE y a él correspondió resolver la queja para que se reabriera el expediente del financiamiento de la campaña de Zedillo en 1994, que fue el origen del actual escándalo y que hizo que el PRI retirara, el 16 de noviembre de 1998, a su representación en el Consejo General Lujambio desechó la queja
Pero ahora Lujambio se sumó a sus otros ocho compañeros que firmaron el manifiesto “El IFE defenderá el Estado democrático de derecho”, y en el cual reprueban la “resolución ilegal” del contralor interno y advierten que, “unidos y cohesionados”, defenderán la independencia e integridad del organismo
A esta protesta se sumaron los directores de la Junta General Ejecutiva, encabezados por el secretario, Fernando Zertuche Muñoz, quien no es bien visto por un sector de los propios consejeros
El propio presidente del Consejo General, José Woldenberg, afirmó —en un documento que llamó la atención por su insólito tono— que Muñoz Villalobos contravino disposiciones legales y constitucionales al emitir su fallo, además de que desacató sus instrucciones Y manifestó su “más enérgico desacuerdo por su falta de institucionalidad y de profesionalismo”
Además de que está impedido de imponer sanciones a los consejeros electorales, por no ser superior jerárquico de ellos, el contralor interno ignoró que antes de emitir la resolución debió haber consultado a Woldenberg, según lo obliga el inciso “q” del acuerdo mediante el cual se creó las Contraloría Interna, el 16 de diciembre de 1997
“Muñoz Villalobos le dijo al consejero presidente que si acordaba con él, iba a cambiar el sentido de su fallo”, revela a los reporteros Jaime Cárdenas Gracia, quien recibió la notificación del contralor interno a las 7:57 de la mañana del jueves 12, prácticamente a la misma hora que los otros dos consejeros castigados
Cárdenas Gracia, que acepta sin conceder que el litigio del PRI y del PT tiene base legal, advierte que en realidad es un asunto de carácter político “Esto es muy importante Éste es un asunto político y debe ser resuelto políticamente”, subraya
Apercibido públicamente junto con Zebadúa, por “incumplir con su obligación de guardar la objetividad e imparcialidad” en su desempeño como consejero electoral, coincide en que esta “nueva ofensiva para debilitarnos y atemorizarnos” la encabeza formalmente un funcionario de tercer nivel Pero considera que una decisión de ese tamaño fue concebida por personajes de más alta jerarquía
“El contralor es el Mario Aburto o el Daniel Aguilar Treviño El sicario Habría que ver quién es el autor intelectual”, agrega Cárdenas Gracia, quien insiste en que el fallo de Muñoz Villalobos es nulo de pleno derecho y, además, incurrió en usurpación de funciones al imponer sanciones sin tener esa facultad Puede ir, por lo tanto, a la cárcel
Muñoz Villalobos es, en efecto, un funcionario rémora de las administraciones priístas que dominaban al IFE hasta 1996, cuando el Consejo General ciudadanizado comenzó a sacudirse el peso del aparato gubernamental
Siendo secretario de Gobernación Patrocinio González Garrido, colocó a Muñoz Villalobos como contralor interno, en agosto de 1993, si bien su nombramiento nunca fue regularizado, porque nunca fue sometido a la aprobación del Consejo General
“Actividades políticas: Pertenece al PRI”, dice su ficha oficial en el Diccionario Biográfico del Gobierno Mexicano en su edición de 1992, cuando era contralor general del gobierno de Chiapas, encabezado por Patrocinio
Sin embargo, sobrevivió a los cambios de secretario de Gobernación y lo mismo sirvió a Jorge Carpizo que a Esteban Moctezuma y a Emilio Chuayffet Y aunque se mantuvo en el cargo con el nuevo IFE, es previsible que —a la luz de la resolución que el propio Woldenberg calificó de anticonstitucional e ilegal— sea empujado al retiro
El consejero Cárdenas adelantó que el contralor priísta será destituido del cargo este sábado 14 por, al menos, su “falta de institucionalidad y profesionalismo” Además, el miércoles 18, el Consejo General celebrará una sesión extraordinaria, en la que se desahogará este asunto
El libreto
El fallo del contralor priísta es el más reciente de una larga lista de episodios articulados desde que el Congreso otorgó al IFE autonomía e independencia, en noviembre de 1996, pero sobre todo desde que se reabrió, hace un año, el expediente del financiamiento de la campaña presidencial del PRI de 1994
De hecho, buena parte del guión propuesto por un funcionario de la estructura ejecutiva —César Moreno Collado— se llevó a cabo en el proceso que concluyó con el fallo que destituye a Cantú como consejero y la amonestación pública de Cárdenas y Zebadúa
Moreno Collado —hermano de Jorge, exdiputado federal priísta— sugirió a Fernando Zertuche, secretario ejecutivo del IFE, realizar una “investigación minuciosa” para buscar elementos para “golpear” a siete de los nueve consejeros electorales mediante la “utilización de la prensa” (Proceso 1157)
Aunque Zertuche aseguró que rechazó tales sugerencias y Moreno Collado fue destituido del cargo, menudearon en algunos periódicos y en la televisión —particularmente en TV Azteca— notas sobre la presunta falta de probidad de algunos consejeros, que derivaron, el 16 de marzo, en la queja administrativa promovida por el PRI y el PT
Jesús Cantú reafirma que, en efecto, el fallo del contralor interno encaja en el libreto de Moreno Collado: “Es el eslabón más reciente de una cadena que lleva ya casi un año, propiciada por algunos personeros —y subrayo que se trata de algunos— del Partido Revolucionario Institucional e inclusive del régimen, que no se resignan a tener un Consejo General del IFE totalmente autónomo e independiente”
El consejero electoral destituido por el contralor priísta que dio la razón al PRI y al PT que, curiosamente, fue el que lo propuso para ocupar el cargo, insiste a pregunta expresa que no cree que se trate de una embestida institucional, sino de la posición de “algunos personeros”
Cree, a pesar de todo, que dentro del PRI “hay fuerzas, que son importantes, que están comprometidas con una transición democrática Creo que estas fuerzas no pretenden debilitar al IFE”
—¿O sea que no lo ve como una acometida del régimen, es decir, de la Secretaría de Gobernación o de la Presidencia de la República?
—No tengo elementos para discernir a eso Hoy sólo hay unos que dan la cara y son a los que señalo Pero no creo que acciones de esta magnitud se pudieran hacer con desconocimiento de las dos instancias que ustedes señalan Por lo tanto, también dentro de estas instancias debe haber algunos personeros que comparten estos métodos
Es Zedillo
Menos cautos, los representantes de la mayoría de los partidos de oposición en el IFE se unieron para repudiar la maniobra del PRI y del gobierno, al realizar la tarde del viernes 13 una rueda de prensa conjunta El PRD y el Partido del Centro Democrático (PCD) de plano culparon a Zedillo de la escalada de ataques al IFE
En un comunicado conjunto, nueve de los 11 partidos con registro nacional rechazaron “la actuación ilegal y alevosa” del contralor interno, reiteraron su “absoluto respaldo” al Consejo General del IFE y a su presidente Al mismo tiempo, externaron su preocupación por “las implicaciones políticas que pudieran derivarse de la actuación irresponsable, sospechosa e ilegal” del funcionario
Para el PAN, dijo su representante Germán Martínez, se trata de un “ataque cobarde y artero al esfuerzo democrático que representa la construcción del IFE Es una intentona por reinstalar las ventajas indebidas, las autoridades parciales” No identificó a los responsables, pero “nosotros acusamos al PRI de esto Se juntaron y dijeron: ‘¿Quién dice que no se puede reinstalar a los mapaches’?”
Por su parte, la representante perredista ante el Consejo General del IFE, Lorena Villavicencio —que por cierto fue quien promovió la queja contra el PRI por los donativos oscuros en la campaña de 1994—, acusó: “Esto forma parte de una campaña de difamación y desprestigio que está promoviendo el PRI y, digo nombres, también Zedillo”
Las posiciones de ambos fueron respaldadas por los presidentes de sus partidos, Luis Felipe Bravo y Amalia García
Igualmente, tres exconsejeros electorales, Santiago Creel, José Agustín Ortiz Pinchetti y Miguel Ángel Granados Chapa, reprobaron la “nueva afrenta” del régimen contra el IFE En el mismo sentido, se pronunció Camacho Solís y, como los dos primeros, responsabilizó a Zedillo
El periodista Granados Chapa no tiene dudas sobre la resolución y conducta del contralor Muñoz Villalobos: “Es un kamikaze Fue contratado para ponerse dinamita en el pecho, con el riesgo de que ésta le estalle”
Abunda: “Es una decisión tan absurda que no tendrá eficacia Aunque sólo fuera por el desacato al consejero presidente, la resolución carece de eficacia”
El también abogado juzga que la resolución es nula y, por eso, dice que lo sorprendió que Woldenberg dijera, en el comunicado que difundió el jueves 12, que cada uno de los implicados responderá a título individual “Es como si alguien de la calle destituye a Woldenberg y éste dijera que le va a responder El procedimiento está viciado de origen”
—¿De qué se trata esta resolución?
—Es una maniobra política con dos objetivos: causar desprestigio a los consejeros y debilitar la autoridad del IFE Es una maniobra que hace juego con el autoritarismo del PRI en el Senado, donde el PRI propuso una recomposición del Consejo General en el renglón de comisiones, con la finalidad obvia de restar fuerza a los consejeros
También hace juego con una carta privada que le envió el presidente del PRI, José Antonio González Fernández, a Woldenberg, el martes 15 de julio, en la que se queja de juicios valorativos al PRI de algunos consejeros electorales
Para fundamentar sus reproches a los consejeros, González Fernández y otros priístas que firmaron la misiva se apoyaron en un estudio del profesor austriaco Andras Schedler, quien luego desmintió —en carta a Granados Chapa— el contenido de sus apreciaciones, sacadas de contexto por los priístas
—¿Y hace juego también con el guión que diseñó Moreno Collado?
—En efecto, hace juego
El también exconsejero ciudadano Ortiz Pinchetti define como una “conspiración” la batida que el gobierno y su partido han venido lanzando contra consejeros y el IFE Y juzga preocupante que estén “incrustados en el IFE multitud de funcionarios que actuaron en los regímenes pasados, no sólo en el IFE central, sino también en las vocalías Esto puede estar minando a la institución”
Se trata, explica, de funcionarios con cargos secundarios, como en el caso del contralor Muñoz Villalobos, pero que tienen una influencia decisiva en los procesos electorales “Pueden convertirse en verdaderos caballos de Troya”
—¿Es una consigna del PRI o del régimen?
—El presidente de la República sigue siendo el eje básico de la política en México, y él decide las grandes líneas de política Y entre éstas ha estado el minar todas las instituciones que lograron levantarse con tantos trabajos para dar aliento a la reforma política No sólo es el IFE
Detalla los casos: la Cámara de Diputados, que desde su instalación con mayoría opositora ha estado sometida al golpeteo del Ejecutivo y del PRI, sobre todo mediante las televisoras; el Senado “deserta de sus ideas” y se rehusa siquiera discutir cualquier reforma electoral; el Gobierno del Distrito Federal, por primera vez elegido democráticamente, ha estado sujeto a un “ataque propagandístico” de desprestigio
“Es como si las reformas promovidas por Zedillo fueran después dañadas o atacadas por instrucciones del propio Zedillo”, dice Ortiz Pinchetti
—¿Es un juego perverso?
—Es el juego perverso que han jugado siempre No tenemos por qué sorprendernos de esta visión que yo he llamado el inmovilismo cambiante Es decir, cambian las cosas necesarias para que sigan igual Ceden espacios, pero mantienen lo fundamental En este momento, a pesar de todo lo que hemos vivido, la institución que mantiene una hegemonía sobre la vida pública en México sigue siendo la Presidencia de la República
Camacho Solís suscribe la idea: “Si no fuera la posición del PRI, este partido de inmediato hubiera condenado la resolución del contralor Si no fuera una acción del presidente, de inmediato se hubiera dado una reacción para desautorizar al PRI”
Redondea: “Es de tal importancia la decisión inicial, cuando comenzaron los ataques contra los tres consejeros, que teníamos la seguridad de que venía del más alto nivel Cuando eso ocurrió —el 16 de marzo— hubo una reacción inmediata del PRD, del PAN y del PSD Y fue uno de los factores que contribuyó a acelerar los cambios en la dirección del PRI
“Entonces, no es nuevo, corresponde a un estilo y a una sustancia política Tiene un parecido enorme a la decisión que tomó el Ejecutivo después de la victoria de la oposición en la Cámara de Diputados, cuando se mostró toda la intención autoritaria del gobierno”
El diputado Santiago Creel, fundamental negociador del PAN para constituir la alianza, considera que las acciones que promueven Zedillo y su partido, aunque implican intentos por destruir las pocas instituciones modernas como el IFE, empujan la coalición de la oposición
“Un factor determinante que convoca la alianza ha sido el movimiento restaurador del PRI, que se asoma por todas partes El mejor promotor de la alianza es el PRI Éste es un acto que trae consigo una buena carga de cemento para pegar los tabiques de la coalición opositora”
—¿Y el presidente?
—El presidente tiene una responsabilidad ineludible en esto Y, también, quien mejor convoca a la alianza opositora es el presidente Zedillo
Creel, sin embargo, reprocha: “Mientras que unos partidos estamos intentando hacer un pacto para construir y reconstruir las instituciones en forma democrática, el PRI, en sentido diametralmente inverso, está menoscabando y destruyendo lo poco moderno en el país
Concluye: “De esto se tratan los esfuerzos de la alianza de las oposiciones El PRI con esto se desenmascara: Es un destructor de instituciones”








