De Ofelia Guzmán Lozano

De Ofelia Guzmán Lozano
Señor director:
Ruego a usted publicar los siguientes comentarios dirigidos a los señores Héctor Vasconcelos, Andrés Caso, Nabor Carrillo e Ignacio Chávez en relación con su escrito publicado en Proceso 1175, página 47, como inserción pagada
1 Qué lástima que los hijos de los exrectores José Vasconcelos, Alfonso Caso, Nabor Carrillo e Ignacio Chávez usen tan burdamente el nombre de sus padres para repetir argumentos del rector Francisco Barnés y de nuestros PRI-gobernantes
2 Entre otras cosas, me llamó mucho la atención el temor que sienten hacia lo que llaman una educación estatizada ¿Acaso, por fortuna, la educación estatal del país no ha llevado a las aulas a gran parte de la población, que en su mayoría vive empobrecida? Esto, sin duda, se debe a que es gratuita
3 Demostraré con hechos incuestionables que no han sido los estudiantes ni sus organizaciones quienes han sacado provecho del poder político, sino que, por el contrario, sí lo han sacado algunas autoridades universitarias:
—Recordemos la ambición desmedida del exrector Guillermo Soberón, quien escaló a la Secretaría de Salud y hasta se sentía presidenciable
—Recordemos el conflicto de 1986 En este caso, también, achacaron a los estudiantes ambiciones políticas de poder, pero ¿quiénes sí detentaron ese poder? Uno de ellos fue el exrector Jorge Carpizo, posteriormente presidente de la Comisión Nacional de Derechos Humanos, procurador y secretario de Gobernación
—Recordemos también a Mario Ruiz Massieu, exsecretario de la Rectoría que fue subprocurador y que ahora vive bajo juicio de extradición en Estados Unidos
—Recordemos, así mismo, al procurador Valadez y al doctor José Narro, quienes, evidentemente, han sido, de igual manera, personas de gran poder
4 Me extraña mucho que personas “vinculadas a la UNAM” (me refiero a los cuatro hijos de exrectores) tengan tan poco discernimiento como para exponer que en la actual situación universitaria ha imperado la democracia Es públicamente sabido que la decisión de cobrar cuotas a los aspirantes a estudiar en la UNAM se tomó en el Consejo Universitario, integrado en gran parte por funcionarios universitarios que votaron casi de manera unánime por la propuesta del rector Francisco Barnés Desoyeron el rechazo de los estudiantes que, en una consulta posterior, se manifestaron mayoritariamente en contra (109 mil jóvenes) Esta democracia sui géneris fue el detonante de la huelga
5 Los cuatro hijos de exrectores no ubican a los enemigos de la UNAM Yo no puedo olvidar (aunque ya estoy vieja) que fue el licenciado Díaz Ordaz (máxima autoridad política del país) el mayor enemigo de la UNAM; masacró a los estudiantes y al pueblo, encarceló a maestros y estudiantes y metió el Ejército a nuestra querida Ciudad Universitaria Uno de los hijos de los firmantes, Andrés Caso Lombardo (exsecretario de Comunicaciones), fue el representante del genocida Díaz Ordaz ante el estudiantado durante 1968, y los otros tres hijos de exrectores no pueden desconocer este tan vergonzoso papel de su compañero firmante
6 ¡Qué comparación con el hijo del exrector Luis Garrido! Él, con su valentía y argumentos, ha demostrado, defendiendo y compartiendo las ideas y sentimientos de los estudiantes en paro, que, siendo un hijo digno de su padre, no ha capitalizado su ilustre apellido
Atentamente
Ofelia Guzmán Lozano
Investigadora de la UNAM
(Actualmente jubilada y parte del público en general)