Con el caso Zacatecas, se ilustra la “perfidia electoral” que el presidente “alienta hacia el 2000”

Con el caso Zacatecas, se ilustra la “perfidia electoral” que el presidente “alienta hacia el 2000”
López Obrador acusa a Zedillo de conspirar contra la democracia, y ofrece apoyo a Fox si gana en unas primarias
Alvaro Delgado
En poco más de un mes, Andrés Manuel López Obrador reanudará su vida política y personal en Tabasco —de donde partió hace dos años y medio para tomar el timón del PRD nacional—, dejando en los registros de ese partido los mejores saldos electorales en una década de existencia
Durante una extensa entrevista con Proceso, López Obrador repasa en detalle las asperezas de su relación partidista con el presidente Ernesto Zedillo, a quien trató de convencer para que fuera el hombre de la transición democrática y del que ahora concluye: “Conspira contra la democracia desde Los Pinos”
Habla también —provisto de documentos y grabaciones que le han hecho llegar de manera anónima— de las “elecciones de Estado” efectuadas tras los descalabros del PRI en 1997, como “anticipos monumentales de los operativos que se aplicarán en los comicios federales del año 2000”
Aporta un dato hasta ahora inédito: En el proceso electoral de Zacatecas obligó a Zedillo a desbaratar el operativo de fraude en el que, según López Obrador, intervinieron, como uno solo, el secretario de Gobernación, Francisco Labastida; el entonces subsecretario Jesús Salazar Toledano; el gobernador Arturo Romo; el presidente del PRI, Mariano Palacios, “y sus mapaches”
Pero como el presidente es “miope de la política”, advierte López Obrador, no sólo no frena esta “perfidia electoral”, sino que alienta su aplicación para el 2000:
“El gobierno y el PRI aplicarán todo el poder del Estado Seguirán lucrando políticamente con la miseria de la gente, aplicando el círculo perverso de empobrecer al pueblo con sus políticas económicas para, en las elecciones, repartir migajas a cambio de votos y conservar el poder Se sigue aplicando el salinismo como política”
Por eso, insiste, es preciso que el PAN acepte la propuesta de Cuauhtémoc Cárdenas para celebrar elecciones primarias entre toda la oposición con el fin de nominar a un candidato único Y, a pesar de los contrastes ideológicos, urge a anteponer la liquidación del régimen de partido de Estado
Llegado el momento, sin que ningún partido abdique de su ideología, los ciudadanos decidirán, y los militantes y dirigentes deberán comprender que es preciso unir esfuerzos, aunque voten por una personalidad de un emblema distinto “La democracia —postula— es primero”
Puntualiza: “No debemos tenerle miedo al pueblo No estamos planteando que decline Vicente Fox para que apoye a Cárdenas o a Porfirio Muñoz Ledo, o al revés Estamos proponiendo que en una elección primaria el pueblo elija al candidato de oposición
—¿Y si gana Vicente Fox?
—Tendríamos que apoyarlo
Zedillo, sin visión y sin ganas
Convertido en el más exitoso presidente nacional del PRD, que en un par de meses cumplirá diez años, López Obrador cuenta detalles de algunas de las seis reuniones que durante su gestión tuvo con Zedillo, quien —define— pasó de ser receptivo a intransigente e iracundo
Ambos se conocieron personalmente el 15 de enero de 1995, un mes después de que Zedillo asumió el cargo Tabasco hervía por el conflicto poselectoral debido al fraude que, según los perredistas, cometió Roberto Madrazo en la contienda por la gubernatura
Ese día, según López Obrador, el presidente se comprometió a avalar el compromiso del entonces secretario de Gobernación, Esteban Moctezuma, en el sentido de que habría nuevas elecciones “Pero se echaron para atrás”, como señaló en Proceso 952
Aún así, al asumir la presidencia perredista, López Obrador insistió ante Zedillo para que tomara la iniciativa democrática Todas las entrevistas, dice, tenían que ver con eso
Y era también por eso que siempre terminaban distanciados
—Conviértase en el hombre de la transición, presidente —lo trataba de persuadir
—¡No puedo ir en contra de mi partido! —respondía Zedillo
“En otras ocasiones, colérico, me cuestionaba la contundencia de mis palabras, lo que de él decía en mis discursos”, refiere López Obrador
A un periodista amigo suyo le contó sobre el primer encuentro con Zedillo “‘No se haga ilusiones’, me dijo ‘Para hacer cosas importantes en la vida, se necesita tener ganas Este hombre no tiene ganas’ Pero yo no me daba por vencido Pensaba que podía convencerlo de que apostara a la democracia”
Y si en la primera reunión Zedillo se mostró receptivo, en la siguiente insistía en el argumento de que no podía ir en contra del PRI “Las entrevistas se fueron haciendo cada vez más ríspidas, y los encuentros se volvieron desencuentros”
Hacia noviembre de 1996, cuando se negociaba la reforma electoral y llegó a la dirigencia nacional del PRI Humberto Roque Villanueva, la relación se deterioró aún más Un sospechoso asalto a la senadora perredista Amalia García forzó otro encuentro, el penúltimo, en enero de 1997
Por solidaridad, no con ánimo de hablar de política con Zedillo, acompañó a la senadora a Los Pinos Sentados a una mesa redonda, ella contó los pormenores del incidente, al que atribuía motivaciones políticas “Sin que viniera al caso, (Zedillo) se volvió hacia mí, que había guardado silencio, y colérico, me gritó, apuntándome con el índice:
“—¡Usted tiene la culpa!”
Exaltado, el presidente le dijo que si el ambiente político se estaba enrareciendo era porque el PRD se había negado a aprobar la reforma electoral López Obrador le respondió que, al contrario, el fenómeno obedecía a las resistencias al cambio del gobierno Y le recordó: “Palabras fuertes en labios de poderoso son sentencias”
La reunión terminó tan abruptamente que, según el dirigente, al salir del despacho presidencial la senadora le comentó, azorada: “Salgo más preocupada de lo que entré”
El último encuentro de López Obrador con Zedillo se produjo el 18 de noviembre de 1997, cuatro meses después de que, por primera vez en casi siete décadas, el PRI perdió su hegemonía en la Cámara de Diputados La relación con el Ejecutivo era tensa por la intromisión del entonces secretario de Gobernación, Emilio Chuayffet, en la instalación del Congreso
El perredista trató de persuadir a Zedillo de que se entrevistara con los nuevos coordinadores parlamentarios, que se lo solicitaban Se negó Rechazó, también, las propuestas de buscar la paz en Chiapas, de hacer un cambio en la política económica y de acelerar la transición democrática (Proceso 1103)
Desde entonces, ni siquiera han hablado por teléfono “Para qué”, dice López Obrador
Las trampas del sistema
Y es que, de acuerdo con el líder nacional perredista, Ernesto Zedillo dejó pasar su oportunidad de ser el presidente de la transición democrática “Este es un sexenio perdido”, lamenta La normalidad democrática de la que habla con frecuencia, añade, es sólo simulación “Por eso no me inspira respeto”
Parafrasea a Adolfo Suárez, el líder de la transición española: “Normalidad democrática es cuando las decisiones políticas y las leyes coinciden con el sentir del hombre de la calle”, y a Francisco I Madero, cuando en 1911 era candidato a la Presidencia y razonaba sobre el valor del sufragio:
“Me voy a constituir en el principal guardián de esa prerrogativa popular, y consideraré que mi principal deber es garantizar la libre manifestación de la voluntad popular, a fin de que las leyes sean la genuina expresión de esa voluntad Voy a ser el principal amigo y defensor de las libertades del pueblo Por los momentos históricos por los que atraviesa México, considero secundario todo lo demás”
Nada de eso ocurre en México, estima López Obrador, y revela cómo se logró desbaratar el operativo fraudulento en Zacatecas, en julio de 1998, cuando intervinieron funcionarios estatales y federales, así como priístas apoyados por “mapaches de todo el país”, para evitar que Ricardo Monreal ganara la gubernatura
Cuenta que, entre las maniobras previas, Labastida ofreció a Monreal ser cónsul en Miami, Florida Luego, lo acusaron de estar vinculado con actividades ilícitas “Recibimos nosotros la advertencia de que si lo postulábamos, nos atuviéramos a las consecuencias”
Oficializada la candidatura, y ante las sospechas de preparativos de fraude, el PRD instrumentó una sigilosa estrategia para cuidar el día de la elección 300 de las casillas para que los “mapaches” no se apoderaran de ellas Un par de semanas antes de los comicios, las sospechas se confirmaron
El documento denominado “MURO 98, capítulo Zacatecas”, fechado el 25 de junio, 10 días antes de la jornada electoral, detalla las acciones que deberían seguir la Secretaría de Elecciones y la Coordinación General de Información del CEN del PRI, y que coinciden con lo que ocurrió el día de los comicios
En las “Consideraciones” se señala que, conforme a las previsiones, la “votación real” esperada para el PRI sería de 175 mil sufragios y que la “votación seguridad” sería de 223 mil, por lo que la “votación objetivo” debía ser de 48 mil votos
Por ello, en las “Actualizaciones al apartado electoral” se destaca la ampliación de 300 a 320 casillas susceptibles de “tratamiento”: relleno de 150 boletas en cada una
El documento llama inclusive a esta operación “trabajo poselectoral de campo”
Esas casillas seleccionadas —precisa el texto priísta— se instalarán “en los seis municipios donde la oposición no presentó candidatos a ayuntamientos y en las zonas donde el traslado de la documentación electoral implica desplazamientos de más de 30 minutos” Son “de nula, escasa o baja acreditación de representantes de la oposición, ubicadas preferentemente en zonas de alto analfabetismo, rurales, semirrurales o mixtas”
El plan establece la labor de “sensibilización e inducción” de representantes y funcionarios en las 320 casillas seleccionadas “La relación se hará conforme a los registros del Instituto Estatal Electoral de Zacatecas (IEEZ), y el perfil de las personas indicadas será proporcionada por la Secretaría General de Gobierno”
En el documento se detallan facilidades para la acción: Los operadores electorales, a cargo cada uno de cuatro casillas, estarán acreditados como “asistentes electorales” y podrán participar en el traslado de las urnas, “facilitándose el trabajo de campo poselectoral donde así se requiera”
Pero se hace la recomendación de que en la adulteración de las actas se le den algunos votos a la oposición, “para evitar las impugnaciones por casillas zapato”
Las líneas de acción para la Coordinación de Información y Propaganda son las siguientes: Concluido el periodo para hacer proselitismo, repartir propaganda adversa al principal candidato opositor; la Secretaría General de Gobierno “inducirá” declaraciones públicas de líderes de las cúpulas empresariales, la Iglesia y “dirigentes afines” de asociaciones civiles “demandando responsabilidad y madurez de la ciudadanía al momento de votar”
El día de la elección, según el plan, el diseño muestral de las encuestas de salida sería hecho en función de las 320 casillas seleccionadas, así como de “las casillas ubicadas en secciones electorales probadamente priístas” La difusión de esas encuestas sería a través de Televisión Azteca, para lo cual, advierte el documento, “se requiere negociación especial y superior con los directivos”
El texto recomienda “negociaciones especiales” con los candidatos del PAN, Florencio Quezada, y del PT, José Narro, para que reconocieran “que las tendencias” favorecían al PRI
Por ultimo, señala: “De acuerdo a las circunstancias, el candidato del PRI podría comparecer alrededor de las 22 horas del domingo 5 ante los medios de comunicación para reconocer su ventaja irreversible, subrayando que serán las autoridades del IEEZ las que difundan los resultados oficiales”
La realidad, apegada al guión
En efecto, estos lineamientos se estaban aplicando y hubieran llegado a su objetivo de no ser porque, cuenta López Obrador, un desconocido le entregó varias audiocintas, casi a las 9 de la noche, y luego de que Monreal supo, poco antes de esa hora, que el sistema de cómputo del Instituto Estatal Electoral de Zacatecas (IEEZ) se había caído
“Monreal se quedó frío”, evoca López Obrador, al escuchar las cintas, que reproducían conversaciones que daban sentido a las líneas del documento MURO 98
Una de las grabaciones, cuyos parlantes no son identificados, se refiere a Asunción Chon Orihuela, secretario de la segunda circunscripción del CEN del PRI y responsable de la operación electoral en el estado durante el proceso electoral
—¿Te digo una cosa? Está cabroncísimo, ¿eh? No sé de dónde va a salir la de gober, de veras
—(ininteligible)
—Dile a Chon que andamos afuera echando una ojeada y que estamos reportando que están haciendo un concentrado de información y está cabrón Que nada más diga dónde está la fortaleza, cabrón, que porque a nosotros se nos está poniendo muy complicado

—Dile a Chon que le dé una cagada a Mariano, que no se vale Que no fue nada más cosa del secretario de Elecciones, que fue el pendejo de Mariano también Así dile Que fue ese hijo de la chingada, no soltó todo por su pleito que traía con aquel cabrón ¿Sale? Ahí te lo encargo
Más adelante, el mismo individuo se queja:
—Oye, me dicen que no bajó la lana en algunos lugares Yo quiero entender que sí bajó A’i que te digan en cuáles municipios no bajó, para que le digas a Mariano si la entregó o si los cabrones delegados no la entregaron, porque tenemos broncas en algunos municipios que no bajó la lana ¿Sale? Ahí estamos
En otra grabación poco después del cierre de las casillas, el gobernador Arturo Romo (AR) transmite a Asunción Orihuela (AO) la estrategia que le llegó “de allá arriba”:

AR: Bueno, falta un elemento, no solamente la protesta, sino este que las encuestas de exit pool, o sea de salida, de empresas serias arrojan un virtual empate con ligera ventaja para el partido Y en esa virtud nadie se puede pronunciar en estos momentos, sino hasta que se cuente
AO: Aquí hay que decir que en los municipios donde se hizo la encuesta
AR: ¿Saben qué, Chon? —lo interrumpe— Estoy pasando una instrucción de allá arriba
AO: Está bien
AR: Aquí mi obligación es decirte lo que así fue exactamente, ¿no?
AO: Okey
AR: En ese sentido, en los municipios donde se realizó la encuesta aún en esos tenemos una ligera ventaja, pero que, como somos un partido responsable, vamos a esperar
AO: A que se den
AR: a que den los resultados los órganos responsables Punto Hasta ahí no más, mano Y a las siete de la noche va a corregir ya Televisión Azteca, porque además no hicieron un trabajo serio Me consta a mí
AO: A todos, yo ya se lo informé al presidente
AR: Sí Y es importante que salga con fuerza esa declaración, ¿no?
AO: Muy bien
En otra cinta, el entonces subsecretario de Gobernación, Jesús Salazar Toledano, intercambia información con el columnista de El Financiero Jorge Fernández Meléndez, quien daba cobertura al proceso en Zacatecas para MVS Multivisión
Luego de que el funcionario le dice que Televisa informa que el candidato priísta tiene una ventaja de un punto, Meléndez le indica que pasará al aire, por la noche, las entrevistas a Olvera y a Monreal El opositor, señala Meléndez a Salazar, “dice que la elección fue tranquila, limpia, etcétera, etcétera Y dice que si la victoria es del PRI, lo va a reconocer”
—¿Así de plano? —se sorprende el funcionario
—Sí En la entrevista me dice así
—¡Excelente! Y tú vas a tener en vivo a Olvera
La charla es interrumpida, poco después, por el timbrazo de la red telefónica de la Secretaría de Gobernación
—Jorge, me está llamando el secretario, no me cuelgues ¿Bueno?

—Muy bien, muy bien Además, tengo a Jorge Fernández, está en Zacatecas Trae otra lectura Sí Ya tiene una entrevista con Olvera Viene en vivo a las 10:15 Olvera Ya entrevistó a Monreal Dice: ‘Bueno, si los resultados son a favor del PRI, yo reconoceré’
“Están hablando de 7 puntos arriba Traen 5 de margen de error, ¿no? Tres puntos arriba Ya lo sabe el PRD Se lo dice: ‘Estuvo muy bien’ Yo creo que por ahí debemos irnos Y ahora sí tener mucho mayor número de información de aquí a las Acabo de colgar con Mariano Sacaron ya un boletín Te lo estoy mandando ahorita, no sé si lo tengas Lo van a sacar yo creo que a las 9 de la noche, lo va a sacar ¿eh?
Al parecer, un asistente lo corrige:
—Ya lo sacaron, ya lo sacaron A ver si te caigo a las 9 ya con una definitoria y todo eso
—Perdón, era el secretario —le dice a Fernández Meléndez, con quien continúa conversando
El boletín al que se refería Salazar Toledano fue el que dio a conocer, poco antes de las 9 de la noche, el secretario de Elecciones del CEN, Carlos Armando Biebrich
La llamada a Los Pinos
Con estos elementos, López Obrador tomó la decisión de hablar, hacia las 9:20 de la noche, a Los Pinos A Liébano Sáenz, secretario particular del presidente, le advirtió que poseía información de que se fraguaba el fraude en Zacatecas
Dile que tengo unas grabaciones sobre ese operativo Y como botón de muestra, que le pregunte a Labastida si habló con Salazar Toledano alrededor de las 9 de la noche sobre esto Infórmale que si no dan marcha atrás denuncio ahora mismo el operativo y doy a conocer las grabaciones
La respuesta del funcionario fue que se lo comentaría al presidente Zedillo, y que le hablara en media hora Pasado ese tiempo, llamó a Liébano “Me quiso apretar”, dice López Obrador, con el argumento de que era ilegal grabar conversaciones telefónicas
—Ese no es el asunto —le reviró— Lo que exijo es que se respete la elección
—El presidente no sabe nada Nosotros siempre actuamos con legalidad
—Exijo una respuesta concreta Si no, voy a dar a conocer el operativo
Liébano respondió enojado, casi gritando: ¡Ten confianza, Andrés Manuel! Espera el reporte de Televisa a las 10 de la noche
Y, en efecto, a esa hora apareció a cuadro el locutor Guillermo Ortega diciendo que el PRD estaba arriba en Zacatecas “Entonces, le pegué una palmada fuerte a Monreal, y le dije: ‘¡Ciudadano gobernador!'”
Este episodio, reflexiona López Obrador, demuestra que las elecciones en México las hace el Estado “¿Cómo el secretario y el subsecretario de Gobernación, el gobernador están metidos con el PRI como si fuesen la misma persona o institución?”
—Pero Zedillo puede no estar enterado de eso
—Es indudable que fue una elección de Estado Logramos pararla, pero es increíble que el presidente Zedillo no haya estado enterado de eso, como resulta increíble que no esté enterado de otras elecciones de Estado, como las de Guerrero, Quintana Roo y otros estados, en las que participaron los mismos mapaches
En efecto, luego de su operación en Zacatecas, aparecieron en Guerrero priístas como Efrén Leyva, quien participó también como delegado del CEN del PRI en Tabasco cuando ese partido barrió al PRD; Alfredo Femat, delegado del CEN en Zacatecas, operó igualmente en Guerrero; y Asunción Orihuela se trasladó de Zacatecas a Quintana Roo
Si es Fox, lo apoyamos
Por ello, establece López Obrador, la urgencia de que la oposición se una en torno de un solo candidato, que surja de una elección primaria “Si ya identificamos cuál es la estrategia electoral del PRI, tenemos que trabajar más en la organización Sería ingenuo pensar que Zedillo va a corregir estas condiciones”
—¿Cómo aliarse al partido que surgió para enfrentar a Lázaro Cárdenas?
—Tenemos diferencias históricas con el PAN; inclusive nos hemos enfrentado Pero la democracia es primero
Una alianza a la chilena, aclara, no significa claudicar “Es cierto que los dirigentes tenemos una carga ideológica, pero otra cosa es el sentir de la gente Nosotros tenemos que actuar como el hombre de la calle ¿Por qué tomar las decisiones en las cúpulas?”
La propuesta de Cárdenas de elecciones primarias, dice, tiene varias aristas, una de las cuales es que emplaza al PAN a una definición
“Si los panistas, con cualquier pretexto —porque hay muchos—, dicen no a las elecciones primarias, lo que se va a confirmar es que en ese partido no hay voluntad democrática No sólo eso: no buscan la transformación política del país, sino una cohabitación que les garantice la defensa de los intereses que representan”
—¿Pero si no se alían no ganan?
—No quiero decir que la derrota del PRI en el 2000 depende únicamente de la alianza Pero es más seguro si logramos ir todos juntos
Insiste en que ningún partido va a abdicar de sus ideas, porque las diferencias que existan entre PRD y PAN, así como con otros partidos opositores, se podrán resolver mediante el referéndum, el plebiscito o la consulta popular “Se podrían resolver sin el estorbo del partido de Estado”
—¿Y si gana Fox?
—Tendríamos que apoyarlo
—¿Votaría usted por Fox?
—Si somos demócratas tenemos que votar en contra del partido de Estado ¿Pero qué tal si gana Cárdenas o Porfirio?
No fui pelele de nadie
Muy próximo su relevo en la dirigencia nacional perredista, López Obrador afirma que ganar la Presidencia no depende necesariamente de esta alianza que promueve Tanto Cárdenas como Muñoz Ledo, apunta, tienen tamaños para enfrentar el aparato
Niega, a pregunta del reportero, que sea Cárdenas el más viable candidato en virtud de que es el caudillo, según opinan sus detractores “El PRD no es partido de un solo hombre El PRD es de los militantes y, más que eso, es un instrumento de lucha al servicio de la sociedad”
“Nunca Cárdenas me ha dado una instrucción ni trató de imponer nada en el PRD Él siempre ha sido respetuoso de las decisiones de la dirección del partido”
—Hay quien dice que usted nunca dio el grito de independencia
—¡Falso!
Y a este respecto, aporta otro dato sobre la ríspida relación que tuvo con el presidente Zedillo: En la última conversación con él, cuenta, “quería convencerme de que aceptara hacer pública la relación con el gobierno, haciendo a un lado a los coordinadores parlamentarios en el Congreso Ante mi negativa de aparecer como un esquirol, se desesperó
“Así, del intento de convencimiento o persuasión, pasó a la advertencia Me dijo: ‘Andrés Manuel, si no negocio con usted, voy a negociar con el ingeniero Cárdenas o con Porfirio’ Le dije: ‘Negocie con quien usted quiera, pero sepa usted que mientras yo sea presidente del PRD, las decisiones del partido se van a tomar en Monterrey 50, colonia Roma”
—¿Qué le respondió?
—Cambió de actitud Pero jamás lo he vuelto a ver
López Obrador evoca la plática con su amigo periodista, y concluye: “Tenía razón Es evidente que Zedillo no tiene ganas No es un Adolfo Suárez ni la sombra de Madero Pero afortunadamente el pueblo de México quiere el cambio”