De Héctor Aguilar Veloz
Señores:
Les solicito publicar la siguiente carta, dirigida al dramaturgo y crítico de teatro Víctor Hugo Rascón Banda
Señor Rascón: En atención al artículo que, con el mismo título, dedica a la obra A medianoche (Proceso 1156), me permito referirle lo siguiente:
En febrero de 1997, el señor Alejandro Medina plagió íntegramente mi obra Cánticos con el título A medianoche Obtuvo mi libreto por medio de la Sogem, y firmó un registro como autor
En marzo de ese mismo año se le sancionó y se le prohibió realizar cualquier otro montaje con ese título por haber dañado el mío Sin embargo, a los 15 días montaron la obra, ahora con la autoría de Sergio Berrum, con el permiso de Sogem y auspiciados por el licenciado Von, pero a partir de un supuesto libreto sin registrar que —según confirmé cuando me lo entregaron— nada tenía que ver con mi creación original
Un año después de su estreno, me presenté a ver la puesta en escena, y me percaté de que ésta no sólo era muy diferente al libreto entregado, sino que, engañándome de la peor manera, habían retomando la situación de mi obra original con variantes de texto, nombres distintos de los personajes y vestuario diverso, incongruentes, por cierto, respecto a la temática
Recurrí a todas las autoridades, y nadie quiso apoyarme para salvar mi registro o cancelar el registro de ellos Y sólo por el hecho de que las autoridades mantuvieron sus oídos sordos a mis quejas de escritor, fue que finalmente acepté el apoyo de la Sogem —institución que les dio el primer libreto y luego les permitió repetir la obra, aunque fuera mutilada— para que se me indemnizara, de manera que, de febrero del año pasado a la fecha me han pagado 15 mil pesos más el 2%
Aclaro que A medianoche está totalmente reescrita en la ignorancia religiosa y literaria, pues las modificaciones que hicieron al argumento carecen de fundamentos
¿Por qué acepté la indemnización? Porque vivo en un país en donde el derecho autoral está en manos de piratas que secuestran las obras de teatro, las mutilan descaradamente para recrearse en la pornografía de sus inquietudes personales, y luego las entregan distorsionadas aduciendo ante las autoridades que los textos son distintos
Señor Rascón Banda: Estos son los mochaorejas del teatro mexicano, los que compran abogados, leyes e instituciones y a los que usted pide impulsar Si usted quiere impulsarlos, regáleles una de sus creaciones y expóngase a su mutilación
Con el respeto que me merece su persona, quedo de usted (Carta resumida)
Atentamente
Héctor Aguilar Veloz
645-39-95 (extensión 2430)








