Diego, otra vez en los Pinos; el acuerdo, a cambio de una agenda legislativa “eminentemente” panista
En el autoengaño, el PAN festeja haber vencido a Zedillo, pero el gobierno no pierde: recaudará 7,030 millones más
Alvaro Delgado
La noche del miércoles 29 de diciembre, virtualmente rota la interlocución entre las partes, sobre la Cámara de Diputados se cernía la inminencia de una crisis constitucional por no poder aprobar el paquete económico para 1999 En un intento por conjurarla, el líder del PAN, Felipe Calderón, se entrevistó en Los Pinos con el presidente Ernesto Zedillo La respuesta del jefe del Ejecutivo, ante la propuesta de evitar que procediera entre otros el impuesto al servicio telefónico de 15%, fue categórica: No
En la Secretaría de Gobernación, casi a la misma hora, los secretarios Francisco Labastida y José Angel Gurría trataban, inútilmente, de convencer a los panistas Carlos Medina Plascencia, Juan Miguel Alcántara Soria y Francisco José Paoli de que aprobaran la propuesta gubernamental
“¡Ya, ya!”, clamaba Labastida “Ustedes deciden”, respondía Medina Plascencia, firme en su posición de “estirar la cuerda” hasta el punto de reventarla
En el salón VIP del tercer piso del edificio “H” de San Lázaro, los subsecretarios de Hacienda Tomás Ruiz y Santiago Levy, así como el procurador fiscal Ismael Gómez Gordillo, trataban, también, de disuadir a los panistas Rogelio Sada, Juan Bueno, Fortunato Alvarez y Humberto Treviño Landois de que desistieran de su rechazo al impuesto al servicio telefónico, que justamente usaban de manera frenética
Pero no se tejía ningún acuerdo, como lo comunicó Medina a su bancada pasadas las 10 de la noche, antes de que se reanudara la sesión que, inopinadamente, el presidente de la Mesa Directiva, el panista Juan Marcos Gutiérrez, suspendió de nuevo ante la inconformidad de los priístas, que exigían “cumplir con nuestra responsabilidad” de legislar
“¡Vamos por todo! ¡Vamos a estirar la cuerda hasta que sea necesario, aunque se reviente¡”, afirmaba Medina ante el pleno de su bancada
Y apenas unas horas después de que Calderón salió de Los Pinos con una negativa de Zedillo, y cuando parecía inminente una crisis constitucional por la falta de acuerdos para aprobar en el Congreso el programa económico para 1999, un personaje que no es legislador y no tiene cargo directivo en ese partido se presentó en la residencia presidencial
Se trataba de Diego Fernández de Cevallos, el controvertido excandidato presidencial del PAN, quien —en el penúltimo día del plazo legal para la aprobación presupuestal— realizó gestiones, cuyo contenido desconocen inclusive los propios panistas, y logró que, aparentemente, el gobierno claudicara en su propósito de imponer mayores cargas a los contribuyentes
Antes de las 4 de la mañana del miércoles 30, hasta el salón VIP llegó la instrucción de Gurría para que Gómez Gordillo se encargara de redactar el dictamen de acuerdo con lo que proponían los panistas Ya con el acuerdo, funcionarios y diputados del PAN se fueron a dormir y, a las 9:30 horas, reanudaron la elaboración del documento, que por la tarde se aprobó en la Comisión de Hacienda y se turnó, por la noche, al pleno camaral
Ese mismo miércoles, pasadas las 10 de la mañana, Medina comunicó a su bancada el acuerdo Jubiloso, les dijo: “Nuestra propuesta es la que permea”, y recibió un atronador aplauso
En pleno gozo, el diputado tijuanense Juan Marcos Gutiérrez no se aguantó, y dijo que fue Fernández de Cevallos el que destrabó el brete “Hay que felicitar a Diego Su dureza fue la que hizo posible este histórico acuerdo”, exclamó
Y aunque fueron los diputados los que establecieron la estrategia de “estirar la liga hasta que inclusive reviente”, al final fue Fernández de Cevallos el que logró el acuerdo, pese a las reuniones que el propio Medina, Juan Miguel Alcántara y Francisco José Paoli sostuvieron con los secretarios Francisco Labastida y José Angel Gurría
La realidad: el gobierno no pierde
El júbilo panista por el acuerdo —que contrastó con la impotencia de espectadores de los perredistas y la furia oculta de los priístas que, disciplinados, votaron conforme a la instrucción— les evitó ver que uno de sus principales objetivos, el recorte en los gastos del gobierno, no se cumplió Y el gobierno, que aparentemente se dobló, no sufrirá mayores recortes en sus gastos
En efecto, aun cuando dejará de percibir 11 mil 1887 millones de pesos por haber sido rechazada su propuesta de aumento al servicio telefónico, el gobierno federal se las arregló para que panistas y priístas finalmente le aprobaran una recaudación inclusive superior a la originalmente prevista
En la iniciativa de Ley de Ingresos que el Ejecutivo envió a la Cámara de Diputados, el 13 de noviembre pasado, se establecía que el gobierno obtendría ingresos, vía impuestos, por 518 mil 6584 millones de pesos
Sin embargo, luego de las tensas negociaciones que suscitó esa iniciativa —en las que el PAN se declaró vencedor al lograr que se rechazara el impuesto telefónico—, resulta que en la iniciativa aprobada la noche del miércoles 30 el gobierno obtendrá por impuestos 525 mil 6884 millones de pesos Es decir, 7 mil 030 millones más
Esa diferencia se explica porque la recaudación por el Impuesto sobre la Renta será mayor y, también, porque subirán los impuestos a las importaciones provenientes de países con los que no se tienen acuerdos de libre comercio
En el primer caso, el gobierno se proponía obtener ingresos por 204 mil 2304 millones de pesos que, en la iniciativa aprobada por panistas y priístas, se convierten en 210 mil 5809 millones; un incremento de 6 mil 3505 millones, derivados en parte del siguiente cambio: El gobierno había propuesto una disminución de la tasa del ISR a las empresas de 34% a 30% siempre y cuando reinvirtieran sus utilidades, pero quienes dictaminaron —diputados del PRI y del PAN— decidieron que esa disminución fuera gradual: en 1999 la tasa se disminuirá de 34% a 32%, y en el año 2000 de 32% a 30%
En suma, fueron los propios diputados que aprobaron la iniciativa quienes redujeron el beneficio que el gobierno había ofrecido a las empresas
En el segundo caso, los ingresos por impuestos a las importaciones pasarán de 22 mil 4859 millones de pesos, en la iniciativa original, a 28 mil 2719 millones, en la aprobada; es decir, 5 mil 786 millones más Y contra el beneplácito de panistas por haber “doblegado” al gobierno en el caso del impuesto telefónico, resulta que el incremento en el costo de las importaciones, según la más elemental lógica económica, se traducirá en precios más altos para los bienes de consumo final que tengan algún contenido importado
La suma de ingresos adicionales por Renta y aranceles es de 12,1365 millones de pesos Si a esa cantidad se le restan mil 898 millones que se recaudarán de menos por concepto de Impuesto al Valor Agregado (pasa, por efecto de la desaparición del impuesto telefónico, de 150 mil 169 millones a 148 mil 271 millones) y 3 mil 2085 millones por menor recaudación del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS), resultan los 7 mil 030 millones de más que, a fin de cuentas, ingresarán —pese, otra vez, a la eliminación del impuesto telefónico— a las arcas federales
El júbilo del PAN y toda la alharaca que hizo por la desaparición del impuesto telefónico quedan sin sustento, pues a cambio el gobierno subirá los impuestos al diesel, a las bebidas alcohólicas y a las cervezas y otras bebidas refrescantes Todos ellos, junto con el malogrado impuesto telefónico y los impuestos al tabaco, están gravados con el IEPS
En su propuesta original el gobierno había decidido reducir las tasas impositivas a cervezas y bebidas alcohólicas Ahora, por efecto de la presión del PAN, paradójicamente no sólo se aumentan esas tasas, sino que el gobierno decidió, para compensar en parte lo que no ingresará por el impuesto telefónico, aumentar 5% el precio del diesel, que es adicional a 15% anunciado y puesto en marcha desde noviembre pasado El nuevo incremento al diesel entrará en vigor a partir de enero próximo
En la iniciativa original, por impuestos a gasolina y diesel, el gobierno obtendría 86 mil 7562 millones de pesos Gracias al PAN, los ingresos por ese concepto serán de 93 mil 9214 millones Es decir, 7 mil 1652 millones más De igual forma, los ingresos por impuestos a bebidas alcohólicas serían de 3 mil 6017 millones; ahora serán de 3 mil 900 millones; o sea, 2983 millones más Y los ingresos por impuestos a cervezas y bebidas refrescantes aumentarán 5167 millones, al pasar de 6 mil 2391 millones, en la iniciativa original, a 6 mil 7558 millones
Y no es de iluminados prever que un aumento en los precios del diesel —que impacta directamente al autotransporte y a buena parte de la industria— repercutirá en un aumento en los precios finales de muchos bienes y servicios de consumo generalizado
Que el gobierno no perdió lo revela otro dato El menor precio del petróleo —925 dólares por barril— obligó a las autoridades a revisar sus estimaciones de ingresos de los organismos y empresas bajo control presupuestal directo, particularmente de Pemex y del sector eléctrico Por esas vías, el gobierno había previsto ingresos de 204 mil 9957 millones de pesos, pero quedaron, en la iniciativa aprobada, en 199 mil 6953 millones: 5 mil 3004 millones menos
Sin embargo, el gobierno tenía un as bajo la manga: los remanentes de las operaciones del Banco de México que, estimados originalmente, en 30 mil 000 millones de pesos, quedaron aprobados en 35 mil 493 millones Es decir, casi 5 mil 500 millones más, suficientes para resarcir la pérdida de ingresos que por efecto del menor precio del petróleo registrarán los organismos y empresas paraestatales
Tradicionalmente, el gobierno subestima de manera deliberada esos remanentes del banco central, de tal suerte que le generen un colchón que luego será utilizado —como fue el caso en los dos últimos años— para financiar en parte, de manera discrecional, los programas de saneamiento financiero, que no son otra cosa que el rescate de los bancos emproblemados Fobaproa, pues Y sin necesidad de pedir autorización al Congreso
Queda, por último, una reducción de ingresos por concepto de derechos, ordinarios y extraordinarios, sobre la extracción de petróleo, originada por diversos recortes al presupuesto de Pemex Se tenía previsto, en la iniciativa original, obtener 96 mil 4465 millones de pesos por aquel concepto Sin embargo, la cifra revisada, autorizada por el Congreso, es de 78 mil 8049 millones; es decir, 17 mil 6416 millones menos
Si a esta última cantidad se le restan los más de 7 mil millones que recaudará de más el gobierno, por impuestos, resulta una disminución en los ingresos totales por poco más de 10 mil 600 millones de pesos En efecto, los ingresos totales previstos en la iniciativa original ascendían a 1 billón 40 mil 9357 millones de pesos, mientras que en el dictamen aprobado por legisladores priístas y panistas el total de ingresos es de 1 billón 30 mil 2653 millones Una diferencia de 10 mil 6704 millones
Pero ésta será compensada plenamente lo mismo por nuevos ajustes al gasto público que por ingresos adicionales que, de manera discrecional, podrá obtener el gobierno a lo largo de 1999 Todo con autorización del Congreso, o más bien, de legisladores del PAN y del PRI
Acuerdos a futuro
Enfrascados en una lucha por el poder, el gobierno y el PAN estuvieron empeñados en imponer sus respectivas propuestas sobre el conjunto de leyes de carácter económico para 1999, luego de que por primera vez en la historia contemporánea rebasaron el plazo del 15 de diciembre para su aprobación
Pese a que tenían el tiempo encima, las posiciones se mantuvieron inamovibles “Nosotros íbamos con todo, inclusive hasta la ruptura constitucional”, dice el diputado César Jáuregui, quien coordinó una “comisión de escenarios” de la bancada panista
Y en su afán de construir la mayoría necesaria para hacer progresar su propuesta, PRI y PAN inclusive coquetearon con el PRD, partido que se alejó de cualquier negociación a raíz de la “traición” de los panistas al aprobar el Fobaproa y la sustitución por el Instituto de Protección al Ahorro Bancario
A cambio de su apoyo, panistas y priístas ofrecieron a los perredistas aprobar la solicitud de 7 mil 500 millones de pesos que hizo al Congreso el Gobierno del Distrito Federal La oferta fue rechazada de plano
“Nos querían chantajear de manera miserable”, reprocha Alfonso Ramírez Cuéllar, a cuya oficina inclusive llegaron en un par de ocasiones los panistas Alberto González Domene y Rafael Alberto Castilla Peniche
Con tal de atraer los votos perredistas, el propio secretario de Gobernación, Francisco Labastida, el martes por la noche llamó por teléfono —desde Los Pinos— a Cuauhtémoc Cárdenas para proponerle alternativas y aprovechar su influencia sobre los diputados del PRD
Cárdenas guardó las formas Dijo desconocer los detalles de las propuestas y lo que se estaba debatiendo Nada Unos minutos después, el vicecoordinador perredista Pablo Gómez fue a ver a Arturo Núñez, coordinador de los priístas, para decirle que el jefe de Gobierno le había llamado para decirle que no se llegaría a ningún acuerdo con el gobierno
Porfirio Muñoz Ledo, líder de los perredistas, declaró que su partido no serviría como pañuelo de lágrimas de los panistas y con una frase expresó el sentimiento de buena parte de su bancada: “¡Que se pudran!”
La posición de la diputación perredista de no negociar no era, sin embargo, homogénea Y así lo manifestaron públicamente Demetrio Sodi y Ricardo García Sáinz, este último presidente de una de las comisiones fundamentales en el debate, la de Programación, Presupuesto y Cuenta Pública
En una conferencia de prensa convocada por Pablo Gómez, para anunciar que se había propuesto al PAN romper el quórum de la sesión en caso de que el PRI sometiera a votación la creación del impuesto telefónico, García Sáinz se puso de pie y salió visiblemente molesto
Sodi se aguantó y, al concluir la rueda de prensa, de plano reclamó airadamente a Muñoz Ledo que ni siquiera se le hubiera avisado esa posición, con la que discrepaba
—¡Estoy encabronado¡
—¿No le avisaron de esta conferencia?
—Ni a mí ni a nadie ¡Esto no puede ser!
En corto, los diputados Cuauhtémoc Cárdenas Batel, Jorge Silva, Samuel Maldonado y Armando López se lamentaban de la línea rupturista de la dirección de su partido “Esto nos puede costar muy caro”, reconoció el nieto del general Lázaro Cárdenas
“No nos rajamos”: Medina
En contraste, la bancada panista estaba jubilosa, una vez que se logró el acuerdo
“¡Estamos felices, felices!”, decía el vicecoordinador de Asuntos Jurídicos de la bancada panista, Juan Miguel Alcántara Soria, quien en entrevista dice que el gobierno optó por imponer el criterio político al técnico “Hubo capacidad de reconsideración del gobierno”, dice
“El grupo parlamentario mostró cohesión, lo cual nos dio una estupenda fuerza de negociación, soportada en estudios, en análisis de presupuestos muy sólidos y muy consistentes”
—¿Se apostó a estirar la liga?
—Indudablemente que una de nuestras estrategias fue estirar la liga, pero nunca dejar de dialogar
—¿Y el que se dobló fue el gobierno?
—Quedamos en no hacer declaraciones que lastimen y que hieran Como dije: el gobierno tuvo la capacidad de reconsiderar y ésta es una señal que quizá pueda ser precursora de un cambio de actitud
Alcántara, uno de los principales negociadores panistas, dice que hay acuerdos con el gobierno a futuro, como la aprobación en el periodo extraordinario, que comenzará el 26 de enero, de una “agenda eminentemente panista”, que incluye los siguientes temas:
—Adelantar la entrada en vigor del Organo Superior de Fiscalización, del año 2000 al 2001
—Autonomía plena de la Comisión Nacional de Derechos Humanos
—Reforma al artículo 115 constitucional para apoyar la libertad municipal
—Reforma a la Ley Orgánica, que el PRI rechazó “por una deficiente manejo de Núñez”
—Legislar los delitos bancarios
Y en un tercer periodo extraordinario, o en el ordinario, que comienza el 15 de marzo, se aprobarán otras propuestas panistas de carácter electoral: Segunda vuelta en las elecciones, fiscalización de los presupuestos de los partidos y reelección de legisladores
Carlos Medina, feliz también, sostiene que el PAN le apostó hasta lo último, inclusive hasta llegar a una crisis constitucional en caso de no aprobar el paquete fiscal para el próximo año “No le sacamos Estamos convencidos de esto No nos rajamos”
—Según usted, ¿el gobierno se dobló?
—Yo no quisiera utilizar ese término, porque quisiera que enalteciéramos la política y que no fuera grilla ni calumnias, que es mucho en lo que se ha caído en los últimos años y meses en nuestro país Cedió, tuvo que ceder
El PAN, reconoce, no había sabido usar su capacidad de decisión en las negociaciones “La estamos empezando a ejercer ampliamente”, dice, e insiste en que va a seguir utilizando esta estrategia “Le seguiremos apostando a esta forma”
—Pero Fernández de Cevallos fue el que destrabó las negociaciones —se le hace notar
—El intervino para efectos que nosotros le pedimos: la Ley de Coordinación Fiscal, para precisar algunos aspectos Tuvo una buena aportación
—¿O sea que no intervino en la negociación de manera integral?
—Su contribución fue positiva Tuvo una gran contribución y la reconocemos Lo decisivo, sobre todo, fue el PAN en lo general
Sin el júbilo de sus compañeros panistas, serios, los diputados Jorge Esparza y Felipe de Jesús Cantú, quienes votaron contra la convalidación del Fobaproa, no estaban satisfechos con el acuerdo entre su partido y el gobierno
“Pero bueno A ver si nos lavamos un poco el lodo de la cara por la aprobación del Fobaproa”, reflexionó Esparza








