El proyecto recesivo lo pagará el grueso de la sociedad

El proyecto recesivo lo pagará el grueso de la sociedad
Gurría se atiene al guión: el programa económico para 99 privilegiará los indicadores macro a costa de
lo que sea
Carlos Acosta, Fernando Ortega, Mónica Pérez y Agustín Vargas
Con un freno a la economía, impulsado por un presupuesto austero y una política de ingresos de desaliento al consumo y la productividad, se estrenará el secretario de Hacienda y Crédito Público, José Angel Gurría, como estratega de la economía nacional
Asediado por la demanda de juicio político que interpuso en su contra el Partido de la Revolución Democrática, y una vez que debió echar para atrás su propuesta de establecer una tasa general única de 15% para el Impuesto al Valor Agregado —que se aplicaría también a los alimentos y las medicinas, entre otros productos que actualmente tienen la “tasa cero” de ese impuesto—, Gurría presentará este viernes 13, en la Cámara de Diputados, el programa económico para 1999, del que él mismo y sus colaboradores más cercanos ya han adelantado las líneas básicas: mayor inflación, magro crecimiento económico, poca generación de empleos, salarios bajos, tipo de cambio alto y un déficit público mayor al de este año
Esta es la primera oportunidad que el funcionario tiene que confeccionar un programa económico nacional, pues asumió su actual cargo en enero pasado y debió ejecutar el delineado por su antecesor, Guillermo Ortiz, el actual gobernador del Banco de México, con quien comparte aquella demanda
Y le tocó hacerlo en medio de dificultades sin fin: un desplome de los ingresos petroleros producto de la caída internacional de los precios del crudo, que ya le ha costado al país más de 3,500 millones de dólares; altas tasas de interés domésticas y un tipo de cambio por las nubes, secuela de la crisis financiera internacional; y una disminución consistente de los flujos de capital externo al país
Pero sobre todo, debió tejer el marco de ingreso y gasto nacionales de 1999 —año que se prevé agitado también en lo político, pues los partidos definirán a sus candidatos a la Presidencia de la República—, en ausencia de una solución al polémico asunto del Fondo Bancario de Protección al Ahorro, que sigue entrampado en sendas diferencias entre partidos y entre éstos y el gobierno
De hecho, de lo conflictivo que será la aceptación y aprobación del Presupuesto de Egresos de la Federación y la Ley de Ingresos, y su correspondiente Miscelánea Fiscal, para el próximo año, ya tuvo el secretario Gurría una muestra Desde finales de agosto —cuando la crisis financiera hacía estragos en el mundo—, afirmaba públicamente que ante la falta de ingresos México fortalecería su régimen tributario; que una recaudación mayor era la única vía de compensar, con recursos propios y sanos, la caída en los ingresos públicos
Pero fue hasta mediados de octubre cuando sus funcionarios empezaron a sugerir, entre empresarios y legisladores del PRI, dos posibilidades: aumentar a 18% la tasa general del IVA, o bien dejarla en 15% actual, pero hacerla universal, es decir, suprimir tanto las exenciones (la “tasa cero” que aplica para exportadores, venta de animales y vegetales no industrializados, productos destinados a la alimentación y medicinas de patente, entre otros) como la tasa de 10% que rige en las zonas fronterizas
De la primera posibilidad —IVA al 18%—, fueron los legisladores priístas los primeros en oponerse —siempre en reuniones privadas—, pues ni siquiera la aceptaron como punto de discusión: no querían reproducir el costo político que les significó aprobar el aumento de la tasa del IVA, de 10% a 15%, a principios de 1995
La propuesta de una tasa única también fue rechazada, aunque ésa sí pudo discutirla en privado Hacienda con legisladores y empresarios pues iba acompañada de una serie de adecuaciones al régimen tributario que presuntamente darían equilibrio Y no sólo pudo discutirla “en corto” con legisladores y empresarios, sino que se dio el lujo de filtrarla a la prensa desde la semana antepasada un tanto para “sondear” cómo se recibiría una propuesta de establecer una tasa única de 15% para el IVA
Los principales diarios poco a poco fueron dando cuenta de esa propuesta “preliminar”, que llevaba el sello de “estrictamente confidencial” La reacción fue unánime: toda la semana pasada, de manera contundente se expresaron en contra de los partidos políticos, organizaciones empresariales y sindicales, especialistas, académicos y agrupaciones sociales
El rechazo fue tal que, para sorpresa de los empresarios que previamente habían dialogado con los funcionarios de Hacienda, el secretario Gurría debió dar marcha atrás La mañana del jueves 5, en un foro fiscal organizado por el Consejo Coordinador Empresarial, dijo que el paquete fiscal que presentará el día 13 en la Cámara de Diputados no contiene ningún cambio al Impuesto al Valor Agregado
“La especulación y los rumores sobre posibles fórmulas que, se presume, el gobierno podría proponer, han creado una verdadera cacofonía de opiniones y desinformación que confunde y desorienta a la opinión pública”, dijo Y desmintió lo que desde sus oficinas se había propalado
“Hasta ayer, la propuesta que se nos había hecho era incrementar el IVA Hoy no lo sé, porque en la mañana nos mandaron una señal diferente”, dijo el mismo jueves, en entrevista, Jorge Marín Santillán, presidente de la Concamin
En buena medida, la decisión de no hacer cambios en el IVA la tomó el secretario Gurría la noche del miércoles 4 En el Club de Industriales de la Ciudad de México, representantes de las cúpulas empresariales encabezados por Eduardo Bours, presidente del Consejo Coordinador Empresarial, discutieron con el secretario y con Tomás Ruiz, el proyecto de cambios tributarios y en general el programa económico de 1999
Hasta entonces, los funcionarios de Hacienda mantenían su postura de unificar la tasa impositiva del IVA en 15% como se había filtrado a la prensa días antes El asunto, sin embargo, provocó una airada reacción de los empresarios, pues prácticamente se les había oficializado la pretensión de gravar todo el consumo Les recordaron los problemas que enfrentó el gobierno en el Congreso en 1995 cuando se aumentó en 50% la tasa de ese gravamen como única vía para allegarse recursos de manera inmediata
De acuerdo con versiones de ese encuentro, recogidas por este semanario, los empresarios dijeron a los funcionarios que si se plantea así, la iniciativa no pasará en la Cámara de Diputados, pues algunos legisladores “ya nos comentaron que no permitirán de nueva cuenta que se trate de perjudicar a toda la sociedad, sobre todo a quienes menos tienen, porque el impacto social y político será alto”
Surgió entonces la propuesta de incrementar los precios y tarifas de bienes y servicios del gobierno —sobre todo gasolinas y energía eléctrica—, aderezada con el aumento al Impuesto sobre la Renta de las empresas y personas físicas con altos ingresos, entre otros aspectos, para mejorar los ingresos públicos
—¿Cómo convencieron al secretario de Hacienda para que desistiera de su pretensión de ajustar el IVA? —se le preguntó a Eduardo Bours en el marco del foro fiscal que organizó el CCE
—Nosotros no lo convencimos Fue la gente —contestó de manera apresurada el presidente del Consejo Coordinador Empresarial
En ese foro, José Angel Gurría si bien anunció que el IVA no se modificará, dejó entrever que habrá ajustes en otros gravámenes, y cambios en el marco tributario El objetivo, dijo, es fortalecer los ingresos públicos y la modernización del sistema impositivo
Aunque el objetivo está trazado, el propio Gurría reconoció que aún no hay definición clara de lo que se enviará al Congreso de la Unión como paquete económico
“La agenda política y legislativa se ha concentrado en otros temas que han impedido la profundización de la discusión en materia fiscal Se requiere más tiempo del que se ha tenido”, dijo el secretario ante más de un centenar de empresarios asistentes al foro “La reforma fiscal que México requiere”
Las medidas duras
La rectificación en torno del IVA apaciguó un poco los ánimos Pero nada más En la propuesta completa, que incluía los cambios a ese impuesto, viene una serie de medidas tributarias que intranquilizan a empresarios y contribuyentes en general, pues se inscriben en la política oficial de retraer la productividad, el consumo y el comercio; frenar, pues, la economía Sobresalen las siguientes:
Hacienda propone eliminar la deducción inmediata de las inversiones En la normatividad actual, el empresario que haga inversiones nuevas para su empresa, que compre activos nuevos, los puede deducir inmediatamente hasta en 100%, con el propósito claro de incentivar la productividad y las ventas Con la propuesta se inhiben las inversiones nuevas
También propone eliminar la deducción de las compras y restablecer la deducción del costo de lo vendido Con un ejemplo en extremo simple puede ilustrarse la medida: Si un fabricante compra 100 tablas para hacer 100 escritorios, hoy en día puede deducir la compra de las 100 tablas, aunque sólo haga y venda 40 escritorios El impuesto que paga es sobre la utilidad que resulta de la diferencia entre el precio de compra y el precio de venta Con la propuesta sólo podrá deducir las tablas que ocupó para hacer los escritorios que venda Las demás quedan como inventario y las podrá deducir hasta que las venda En consecuencia, podrá obtener mayor utilidad
—Es positiva la propuesta, entonces —se le pregunta al contador público Miguel Eduardo Jaimes, asesor fiscal de la Coparmex
—Es buena para Hacienda, porque a mayor utilidad mayor impuesto Como está la ley ahora sí es un beneficio, porque, por ejemplo, un empresario podría decir en diciembre: ‘Tengo 100 pesos de utilidades y debo pagar 34 pesos de impuestos; ¿qué hago?’ Iba con el proveedor, compraba 100 pesos de mercancías y aunque no la ocupara toda, la deducía y ya no pagaba impuesto Eso genera comercio, ventas, productividad Con la propuesta, el empresario podrá decir: ‘¿Para qué compro? ¿Para llenarme de inventarios? Mejor ese dinero lo ocupo en otras cosas y ya no compro’
“Se va a frenar más la economía”, dice el entrevistado
Otra medida que plantea Hacienda es “restringir la consolidación fiscal a una tenencia accionaria de 100%” Actualmente a un empresario le bastaba ser dueño de 51% de las acciones de varias empresas para poder consolidar resultados y pagar el impuesto por la utilidad (si es el caso) resultante de la combinación de pérdidas y ganancias de todas las empresas en que participa mayoritariamente Con la propuesta, tendrá que ser dueño a 100% de todas sus empresas para poder consolidar
Señala el contador Jaimes: “La gran mayoría de los grupos que consolidan van a quedar fuera de esa ventaja de sumar utilidades y restar pérdidas Tendrán que pagar más impuesto, que será por cada una de las empresas que registren utilidad Y otra vez: Hacienda tendrá más recaudación, pero desestimulará la productividad Además, no sé cómo piensa Hacienda que los empresarios perjudicados podrán pagarle Más bien está estimulando la evasión”
En todo caso, una mayor carga fiscal, dice por otra parte Vicente Yáñez, presidente de la Canacintra, “es una invitación a la informalidad” La tentación de Hacienda, de incrementar impuestos, “es mandar a la economía ilegal los pocos actores que ya tiene la economía formal” Según la Concamin, el padrón de contribuyentes consta de apenas 6 millones de personas, de un total de 15 millones que trabajan en la economía formal En cambio, en la economía informal, según el dirigente de ese organismo, se ocupan 18 millones de personas
Otra propuesta es “reducir el número de pagos provisionales (de impuestos) de 12 al año a sólo cuatro (tres trimestrales y uno bimestral)” Es una medida de simplificación que puede aplaudir el contribuyente, pues no tendría que ir cada mes a hacer sus pagos La trampa está, según el especialista, en que aquellos que también pedían devolución de impuestos —saldos a favor— cada mes, ahora lo tendrían que hacer cada tres meses “Entonces, Hacienda se va a jinetear el dinero de quienes pagan impuestos de más”, dice
Contra los pequeños ahorradores
La propuesta “confidencial” que Hacienda filtró a medios y empresarios incluye otras dos medidas “preocupantes”, según el contador Jaimes Una es aumentar del 35% actual a 40% la tasa del Impuesto sobre la Renta para las personas físicas Otra, elevar la tasa de retención a intereses de depósitos bancarios, de 17% actual a 2% Es decir, pagarán más impuesto quienes tengan ahorros en el banco De por sí, el rendimiento que dan las instituciones es magro hoy en día —una décima parte de lo que cobran de intereses por los créditos—, el valor del ahorro disminuirá por el mayor impuesto
De hecho, esta medida, de aprobarse, tendrá dedicatoria especial para los pequeños ahorradores Los grandes optan por el mercado bursátil o por invertir en el extranjero La información más reciente del Banco de México sobre la concentración de la captación bancaria daría idea de quiénes serían los destinatarios de una medida así Los depósitos de hasta un millón de pesos representan 32% del valor total de la captación bancaria y pertenecen a poco más de 16 millones de cuentas, mientras que el restante 68% de la captación está concentrado en 41 mil cuentas por encima de un millón de pesos
La propuesta hacendaria remata con un golpe bajo para los mexicanos más desfavorecidos: pretende gravar las prestaciones y eliminar el crédito al salario Es decir, por un lado, todos los vales de despensa, de comida, de gasolina, así como las ayudas para servicio médico, deporte, becas, colegiaturas, y demás, se integrarán a la tarifa del Impuesto sobre la Renta de las personas físicas Pagarán impuesto, pues Y el que lo paga es el trabajador, no la empresa
Por el otro, de ratificar Hacienda la propuesta, y aprobarla el Congreso, se eliminará la bonificación fiscal que, en efectivo, puede representar mensualmente hasta 260 pesos, monto significativo para quienes ganan poco De acuerdo con el INEGI, hay en México 31 millones 200 mil personas que trabajan y perciben un ingreso; de ellos, 58%, es decir, 186 millones, perciben de cero a 2 mil 700 pesos al mes
Los aumentos
El apretón a la economía y a los mexicanos que propone el secretario José Angel Gurría incluye un incremento a los precios y tarifas del sector público, que también ha sostenido en reuniones privadas con empresarios y legisladores del PRI
Igual que con las modificaciones fiscales, ha sido polémico el asunto Según legisladores, un aumento en gasolinas y tarifas eléctricas producirá aumentos de precios en cascada, que repercutirá en un mayor costo para los bienes de consumo cotidiano Para los empresarios, es un factor que restará competitividad
Dice Vicente Yáñez, presidente de la Canacintra: “Esperamos que la autoridad abandone la idea de aumentar esos precios Lo que esperamos es que no vaya a haber un aumento de precios superior a la inflación esperada, que puede llegar hasta 17% según Hacienda No nos vayamos a ir por ese lado porque nos restamos competitividad Si nos vamos por el lado de resolverlos vía tarifas y precios públicos, pues estamos restando competitividad al país Porque ahora el país compite No se olvide que ya no estamos en una economía cerrada Ahora competimos con los productos del mundo aquí adentro Son productos del exterior y si el insumo precios o tarifas que nos proporcione el sector público se disparan, nos sacan de competencia con productos que ya están entrando al mercado”
Pero no sólo por el lado de los ingresos viene el sacrificio De hecho, todo el marco macroeconómico preliminar augura un año difícil Las últimas estimaciones de Hacienda señalan una inflación de 17%, un crecimiento económico de 3% —menos de la mitad del registrado en 1997—, un tipo de cambio promedio de 1104 pesos por dólar, un precio del petróleo de 1150 dólares por barril —40% inferior al de principios de 1997—, y un déficit público de 15% del PIB, mayor en tres décimas al esperado este año
En materia de gasto público, en particular, el apretón no es leve Para empezar, Hacienda está proyectando un presupuesto de egresos de aproximadamente 980,000 millones de pesos, que será, en términos reales, menor al de 1998, y de hecho la propia Secretaría de Hacienda admite que será el menor gasto público de los últimos 19 años
En lo particular, se tiene prevista una completa revisión de la política de subsidios generalizados, sobre todo en la tortilla y el maíz, que hacen previsible la desaparición de la Compañía de Subsistencias Populares (Conasupo), de acuerdo con filtraciones de la propia Secretaría de Hacienda “No tenemos por qué subsidiar la tortilla que se usa en los restaurantes; los subsidios hay que focalizarlos, y en lugar de apoyar con un peso a todos, incluidos los que no lo necesitan, mejor apoyemos con dos a quien sí lo necesita”, ha sugerido el subsecretario de Egresos, Santiago Levy
La recesión
Además de los mayores sacrificios que tendrá la población para poder sortear la crisis del año próximo, el escenario de desaceleración económica que está planteado en el proyecto de programa económico se recrudecerá si el crecimiento del Producto Interno Bruto es menor al 3% proyectado preliminarmente por el gobierno Una de las empresas de proyección econométrica más prestigiadas —Bursamétrica, que está asociada con la internacional Standard & Poor’s— estima que la economía crecerá apenas 110% en 1999
Según Ernesto O’Farril, director de esa consultora, el secretario de Hacienda está diseñando un programa económico que no produzca muchos roces y evite la turbulencia política en el Congreso de la Unión Advierte, sin embargo, que el escenario de recesión continúa siendo el más probable si se da un crecimiento económico de apenas 1% en el PIB, inflación cercana al 20% y un tipo de cambio de alrededor de 1230 pesos por dólar para diciembre de 1999
Explicó que el menor crecimiento económico se dará por tres factores fundamentalmente: La recesión generalizada a nivel mundial, que significará que los precios del petróleo y de otras materias primas que exporta México se mantengan a la baja; un nulo financiamiento bancario, que de darse en 1999, se acumularán cuatro años en que la economía ha carecido de crédito, y la cercanía de las elecciones presidenciales, pues en México —dice— es un ciclo muy marcado de bajo crecimiento hacia el final de sexenio Se frenan las inversiones ante la incertidumbre política
Lo que sí es un hecho, es que en las proyecciones más optimistas del gobierno —PIB de 3%—, la generación de empleos será totalmente insuficiente: la demanda anual de plazas de trabajo es de un millón, pero para crearlas se necesita crecer por lo menos a 5%, pues por cada punto de crecimiento del Producto se generan 200 mil empleos
Coincide el presidente de la Concamin, Jorge Marín Santillán: “Cuando mucho, el año que entra se generarán, si bien nos va, unos 600 mil empleos Eso quiere decir que no se cumplirá la meta para empezar a resarcir el poder de consumo, el poder adquisitivo de los salarios Yo no encuentro otra manera efectiva de incrementar el poder real de los salarios que una mayor oferta de empleos”
César Castro Quiroz, director de Análisis de Centro de Análisis y Proyecciones Económicas para México (Capem), otra de las empresas consultoras más reconocidas en el medio financiero, resume que la estrategia económica del gobierno para 1999 es clara en su intención de frenar el crecimiento económico, en un ambiente en el cual el flujo de capitales no favorece al país
El gobierno no quiere presionar más la balanza de pagos ni el tipo de cambio Pero el costo indudable será en el ámbito social “Desgraciadamente no hay receta económica que nos dé la solución de todos los problemas a la vez”, dice
El secretario de Hacienda, afirma el especialista, está haciendo su parte en el propósito de “enfriar la economía, con medidas recesivas que se agregan a las políticas monetaria y fiscal restrictivas impuestas por el Banco de México a lo largo de este año”
Según Castro Quiroz, el secretario Gurría es congruente con el modelo económico que se viene aplicando en los últimos sexenios, de privilegiar los indicadores macroeconómicos y, como lo ha planteado el propio presidente Ernesto Zedillo, entregar a la siguiente administración cuentas claras, sin presiones en la balanza de pagos y sin una devaluación de fin de sexenio
A diferencia del sexenio anterior, en que se forzó demasiado al aparato productivo y terminamos con devaluación, “no se entregará a la siguiente administración una bomba de tiempo”, dice el entrevistado, pero admite que, de nueva cuenta, se está postergando para otro tiempo el prometido bienestar social para la mayoría de la población
“Políticamente, creo que el programa económico para 1999 no beneficiará a ningún candidato del PRI a la Presidencia de la República Ni creo que sea la intención, pues lo único que está tratando el gobierno es, a costa de lo que sea, entregar cuentas ordenadas para la siguiente administración”, concluye el entrevistado
El viernes 13, en suma, José Angel Gurría presentará oficialmente su programa económico; y el jueves 19, en el pleno de la Cámara de Diputados, se pondrá a prueba, con todo en contra, cuando lo defienda ante los legisladores