Javier Corral y Muñoz Ledo responsabilizan a Zedillo de prolongar una relación viciosa y antidemocrática
Pese a la campaña “sucia y mentirosa” del gobierno y los medios de comunicación, no hay marcha atrás: “se legislará, y punto”
Alvaro Delgado
El diputado panista Javier Corral es tajante: El presidente Ernesto Zedillo es el principal responsable de que se frene la modernización de la ley en materia de comunicación social
Explica: “Zedillo ha alimentado esta zona de impunidad El gobierno prefiere abdicar de su responsabilidad constitucional de promover leyes claras, a finiquitar las deplorables alianzas y complicidades con los medios de comunicación, fincadas en reglas no escritas, que han enriquecido a un puñado de potentados mediante favores mutuos
“La obsolescencia de las leyes ha servido para generar una red de complicidades en muchos sentidos, y la discrecionalidad en el manejo del gasto público en la materia ha privilegiado a unos cuantos Ese es el tema fundamental, y por eso se manifiestan las resistencias”
Y el diputado perredista Porfirio Muñoz Ledo coincide:
“La maniobra consiste en tratar de mantener la relación viciosa entre el Estado, el Ejecutivo y los medios”
De esta manera se explican los dos la “campaña sucia, alevosa y plagada de mentiras” que urdieron casi todos los medios de comunicación electrónica y escrita contra los legisladores que buscan reglamentar el derecho a la información
Esa reacción obligó a la Comisión de Radio, Televisión y Cinematografía de la Cámara de Diputados “a replantear su estrategia”, dice Corral, presidente de la misma
—¿Se trata de un repliegue?
—No Ni repliegue ni renuncia ni cancelación Reajustaremos el calendario de trabajo para no sujetarnos a tiempos rígidos o fatales Privilegiaremos el diálogo franco, abierto y directo con los actores involucrados Haremos un debate público abierto; pero el tema no se puede cancelar, porque es propio de la transición democrática No hay transición política plena sin la necesaria democratización de los medios
La decisión tomada el jueves 8 por los miembros de esa comisión —que contó con el aval de su secretario, el priísta Braulio Fernández— obedeció a que un sector de los medios de comunicación impugnó “mediante engañifas”, según Corral, los proyectos para modernizar el marco legal, sustentado en la vetusta Ley de Imprenta (anterior a la Constitución de 1917) y en la Ley Federal de Radio y Televisión, que data de 1960
De acuerdo con la legislación actual, el presidente de la República tiene la facultad exclusiva de otorgar concesiones de radio y televisión, sin que sean materia de discusión en el Congreso ni en la sociedad
En entrevista con Proceso, Corral explica que los diputados de los cinco grupos parlamentarios, incluido el PRI, buscan actualizar la legislación para garantizar la libertad de expresión y el derecho a la información, pero lamenta que esto se haya desvirtuado en la campaña emprendida por poderosas empresas de comunicación
Y aunque considera que el subsecretario de Comunicación Social de la Secretaría de Gobernación, Emilio Gamboa Patrón, “alentó la intriga” contra los diputados, afirma que el presidente Zedillo es el principal responsable de lo sucedido, pues “ha alimentado esta zona de impunidad”
—Los medios de comunicación insistieron en que los diputados trataban de imponer una “ley mordaza” para controlarlos
—No es ése el objetivo, porque ya hay una ley mordaza que es preciso derogar: la Ley de Imprenta, que sí es persecutoria de la libertad de expresión, porque tiene sanciones penales para los periodistas Lo curioso es que quienes se oponen a lo que tratamos de legislar —los mismos que se han opuesto desde hace dos décadas— jamás han hecho una campaña contra ella
“Lo que proponemos es muy distinto a la iniciativa que se nos turnó de la Legislatura pasada y está lejos de ser una ley mordaza En todo caso, en México ha existido la mordaza en muchos medios, sin que exista una ley”
—Una de las promotoras de la iniciativa, su correligionaria Esperanza Gómez Mont, afirma que los problemas que han tenido con esta iniciativa obedecen a la soberbia de usted
—Lo único que me causa esa posición es pena ajena La iniciativa es modificable, perfectible, y tiene enormes defectos de redacción Por eso estamos tratando de revisar los despropósitos que contiene, aunque pueda molestar a quienes la impulsaron
Corral anuncia que las nuevas consultas con los involucrados se transmitirán por el canal legislativo, para que la sociedad conozca en realidad lo que se debate
“Por eso —advierte—, la reglamentación de los artículos constitucionales sobre los medios se va a realizar, pese a todo, en la presente Legislatura”
Y no solamente se trata de la Ley Federal de Comunicación Social —la que desató la andanada de los medios—, sino también de otras dos iniciativas: la de Radio y Televisión, y la de Cinematografía
“No podemos seguir viviendo —sentencia— con las leyes de los muertos”
Errores indiscutibles
Herencia de la Legislatura anterior, la iniciativa para crear la Ley Federal de Comunicación Social fue retomada, conforme a la Ley Orgánica del Congreso, por los actuales diputados de los cinco partidos que, de manera unánime —el 10 de septiembre—, aprobaron un plan de trabajo para revisarla y elaborar el dictamen respectivo
Todo parecía marchar conforme a lo acordado Pero el 27 de septiembre los representantes del PRI en la Subcomisión Revisora avisaron a Corral que consultarían con su bancada los alcances de esa iniciativa, sobre todo lo referente a la Comisión Nacional de Comunicación Social, un organismo con facultades para supervisar el trabajo de los medios
Al día siguiente, como lo publicó este semanario, El Universal, El Heraldo, El Sol de México, La Prensa, Excélsior y Ovaciones, entre otros diarios, presentaron de manera simultánea titulares con su repudio a la que llamaron “ley mordaza”
Desde entonces, salvo casos como el noticiario Monitor de José Gutiérrez Vivó y el Canal 40 de televisión, la mayoría de los diarios y noticiarios de radio y televisión desarrollaron una campaña contra la reglamentación
Corral reconoce que los diputados de la Subcomisión Revisora no esperaban esa reacción “intimidatoria y desproporcionada”, sobre todo porque estaban en una etapa de análisis de la iniciativa y no se había tomado ninguna decisión al respecto
“Suponíamos que el pasado se había ido y que, pese a los intereses que cubren a esta vasta zona de impunidad, podríamos por lo menos presentar un trabajo de revisión de una iniciativa con la que no estábamos de acuerdo en su totalidad Pero no esperábamos esta embestida desinformadora”
—¿No esperaban esta reacción pese a que en mayo, cuando se celebró la Conferencia Internacional sobre el Derecho de la Información, la mayoría de los medios le hicieron un vacío informativo?
—Sí, pero tratamos de acercarnos a los industriales de la radio y la televisión para decirles, una y otra vez, que la legislación no atenta contra sus concesiones
Corral reconoce que el repudio de los concesionarios de televisión y radio, opuestos a sustituir el régimen de concesiones, mostró la cohesión y la capacidad de respuesta del sector: un mes después de la conferencia organizada en la Cámara de Diputados, ellos organizaron el simposio internacional “Medios y Responsabilidad Social”, que fue inaugurado por el presidente Zedillo
Y los diputados aceptaron participar en el evento de los concesionarios en una búsqueda de interlocución —dice Corral— para procurar los consensos que hasta ahora no se han dado
—¿Cometieron los diputados errores en la planeación para analizar la iniciativa?
—Sí, claro Hay errores indiscutibles en la operación de este asunto por un mal cálculo político
Sin embargo, aclara, independientemente de los errores, el fondo del problema es que los concesionarios de radio y televisión, así como editores de diarios, se confabularon para prolongar la resistencia histórica en defensa de sus intereses
“La simultaneidad, la uniformidad de la reacción contra nosotros, demuestra un acuerdo previo entre editores, algunos concesionarios, el gobierno y el PRI Se trató de una campaña sucia, alevosa, plagada de mentiras y de calumnias, en la que se confundían y manipulaban propósitos de una iniciativa de la Legislatura anterior con el trabajo de revisión de los actuales diputados, que no toman todavía alguna decisión”
Juzga que la estrategia “consistió en hacer creer que estábamos revisando una ley mordaza y, lo que es peor, presentaron como noticia un hecho que había acontecido hace año y medio Lo que no decían es que esa iniciativa fue elaborada inclusive por diputados del PRI, a quienes, poco antes de ser presentada, la Secretaría de Gobernación les prohibió seguir”
Además de la oposición de la mayoría de los medios de comunicación, Corral subraya la importancia del discurso que el presidente Zedillo pronunció el viernes 9 de octubre, en la clausura de la Semana Nacional de la Industria de la Radio y la Televisión
El presidente dijo que es necesaria la autorregulación de los medios de comunicación, para buscar un equilibrio entre éstos y el poder Y tras de reconocer que antes había espacios “asfixiados por el autoritarismo avasallador”, manifestó que la sociedad demanda de los medios recabar, analizar y difundir la información “con honestidad y responsabilidad”
De acuerdo con Corral, Zedillo está equivocado, porque su “fatal” conclusión es que son los medios los que deben autorregularse, supuestamente, mediante la ética, “como si ésta fuera la misma de todos y pudiera sustituir todas las leyes sobre el tema Si bien es cierto que hay muchos aspectos de la comunicación que deben ser regulados por los propios medios de comunicación, en un esfuerzo de carácter ético, hay otros que se colocan en la esfera del derecho En ningún país y en ninguna actividad profesional la ética sustituye al derecho; son complementarios, no se contraponen”
Se legislará, punto
Corral juzga que la actitud de “intimidación” de los medios contra los diputados hizo que muchos sectores se interesaran en el tema, que incumbe a toda la nación
“El boicot de mayo, como un acto de censura a una acción de la Cámara de Diputados, y esta embestida propagandística, despertaron la ira de muchos legisladores, porque se nos conculcó el derecho a expresarnos, pero también despertó un enorme interés de amplios sectores de la sociedad”
Asegura que por eso hay cada vez más legisladores, periodistas, académicos y ciudadanos que se pronuncian por la necesidad de legislar en materia de radio y televisión, de libertad de expresión y derecho a la información Sus opiniones serán escuchadas en las consultas que organizará la Comisión de Radio, Televisión y Cinematografía
Primero se terminará de revisar la iniciativa que desató la polémica y luego se someterá al juicio de los actores involucrados: concesionarios, permisionarios, editores, trabajadores de la comunicación y académicos
Rota ya la fecha fatal del 27 de octubre, en que se supone concluiría la revisión y la elaboración del dictamen, se abriría “el verdadero debate” con el fin de lograr el consenso entre los partidos y los actores, para luego aprobar la ley de comunicación social
Aclara que en esa ley, en lugar de crearse un órgano punitivo o revisor de lo que se difunde, como lo proponía la iniciativa original, se sugiere que sea una instancia semejante a un ombudsman la que emita recomendaciones a los medios que, por ejemplo, nieguen a los ciudadanos su derecho de réplica
“Pero este organismo, que sería un instituto, también se encargaría de procurar información para los trabajadores de la comunicación, así como de vigilar el interés público, y que pueda promover, como una función de orientación, una mayor conciencia de responsabilidad en los medios de comunicación, e inclusive podría impulsar la creación de códigos de ética”
Agrega:
“Quienes han dicho que esta ley coartaría el derecho constitucional de la libertad de expresión saben, de antemano, que esto no es posible Los artículos 6¼ y 7¼ de la Constitución señalan claramente las garantías y los límites a esa libertad Una ley secundaria, como la que nos proponemos, jamás podría ir en contra de principios constitucionales”
—¿A qué atribuye, entonces, la reacción de la mayoría de los medios?
—Detrás de esta resistencia está fundamentalmente lo que el gobierno destina a la difusión En la iniciativa se plantea transparentar los gastos de publicidad, para que no haya contratación entre familiares y para que las partidas destinadas a este rubro sean sujetas de fiscalización
“El otorgamiento de publicidad con criterios de tiraje y circulación causaría, sin duda, algunas bajas en los medios, pero estaríamos depurándolos y profesionalizándolos
“Quienes se oponen buscan mantener el statu quo, las zonas de discrecionalidad política en la relación Estado-medios que han permitido, a lo largo de la historia, las más deplorables alianzas y complicidades mediante reglas no escritas”
—En suma, ¿no abortó el propósito de legislar?
—¡No! La campaña de desinformación, que estimuló el verdadero debate que apenas comienza, no hará que tengan éxito en lo que se pretendió lograr: que la iniciativa se fuera a la congeladora legislativa Esto va Punto
La asignatura pendiente
“La provocación contra la Cámara de Diputados, armada por el gobierno, fue muy positiva”, comenta, irónico, Muñoz Ledo, el coordinador de la bancada perredista Considera que con esa provocación arrancó el debate sobre la modernización del marco legal para los medios de comunicación, “una de las asignaturas pendientes e indispensables para avanzar en la transición democrática de México”
Recuerda que fue el gobierno del presidente Zedillo el que propuso esta reglamentación, en los 17 acuerdos, avalados por el PRI, que se firmaron en mayo de 1995 para iniciar la reforma del Estado y “garantizar al país un tránsito político del autoritarismo a la democracia”
Muñoz Ledo habla de lo que considera vital en esta etapa política del país: la reglamentación de los artículos constitucionales que garantizan la libertad de expresión y el derecho a la información
Extrañado por la actitud del presidente Zedillo y del PRI, que niegan cualquier posibilidad de concretar esa reglamentación, Muñoz Ledo interpreta: “Hay un doble juego que resulta ya intolerable”
Y critica que, por ejemplo, los diputados del PRI en la Comisión de Radio, Televisión y Cinematografía participen en las decisiones respecto de este tema y después no sólo nieguen que asistieron, sino que incluso acusen a la oposición de tratar de imponer la “ley mordaza”
Explica: “La maniobra es tratar de mantener la relación viciosa entre el Estado, el Ejecutivo y los medios”
Pero asegura que en las reuniones que ha sostenido con sectores de los medios de comunicación descubrió que en realidad están de acuerdo con la reglamentación:
“Quieren una relación digna, en la que ya no haya presiones de la Dirección de Radio, Televisión y Cinematografía de la Secretaría de Gobernación, y que se elimine todo intento de intimidación y de soborno”
—Entonces, ¿por qué repudiaron los concesionarios y los periódicos la iniciativa que está sometida a revisión?
—Primero, fundamentalmente, porque fueron engañados por funcionarios priístas, y segundo, porque la relación viciosa entre el gobierno y los medios es la que todavía prevalece Esta relación, por la obsolescencia de las leyes, ha sido discrecional Yo la he llamado, durante muchos años, “la zanahoria y el garrote”
Seguro de que los concesionarios de televisión y radio defienden, “como en toda democracia”, sus intereses, que “son nacionalistas”, aclara que el análisis de la iniciativa de ley de comunicación social ni siquiera afecta a los medios electrónicos
Pero aprovecha para puntualizar que la Ley Federal de Radio y Televisión, que data de 1960, es obsoleta y urge modificarla, como lo propone una iniciativa de la Legislatura pasada, cuyo propósito es cambiar el régimen de concesiones, para que no sea el Ejecutivo el que las otorgue o refrende de manera discrecional, sino un organismo integrado por ciudadanos de intachable reputación
“El gobierno no acepta esto porque no cree en la aplicación de la ley, sino en la discrecionalidad que existe hasta ahora Cree en la presión, en la intimidación y el compadrazgo”
—¿Los concesionarios estarían dispuestos a aceptar de pronto un órgano así que, ahora, evidentemente rechazan?
—Vamos a ponerlo a prueba Espero que ellos entren a la modernidad Se los dije cuando me reuní con ellos, y ahora lo revelo a Proceso Les dije: Si hay presiones contra ustedes por la iniciativa de ley, vamos a prorrogar todas las concesiones que vencen el próximo año, hasta el 2000, mientras hacemos una ley para que el gobierno ya no los presione Con un gobierno democrático en el 2000, entra una nueva ley y, mientras tanto, prorrogamos todas las concesiones
—La ley vigente otorga exclusivamente al Ejecutivo esa facultad
—Bueno, como legisladores, haríamos un transitorio a la ley
—¿Eso no sería llegar al choque con los concesionarios?
—No, al contrario Es la manera de limpiar esto de la discrecionalidad
—¿Y darles seguridad jurídica?
—¡Eso! ¡Claro! Por eso quieren platicar con nosotros Y sabiendo que lo estaban haciendo, el gobierno provocó toda esta tormenta en un vaso de agua
“Hace dos meses les pregunté a los concesionarios, en una reunión en la que estaban cientos de ellos: ¿Quieren ustedes seguir dependiendo del gobierno o ser independientes? Si no quieren, organicemos una institución autónoma del Estado, un especie de IFE, para que decida el régimen de concesiones”
—Esa figura, según la Secretaría de Comunicaciones y Transportes, sería violatoria del principio de división de poderes
—Quien haya dicho eso es un tonto y un ignorante
Muñoz Ledo alude a la campaña que, según él, orquestaron funcionarios de la Secretaría de Gobernación, como Emilio Gamboa y el director de Comunicación de la Presidencia, Fernando Lerdo de Tejada, contra los diputados que —incluidos los del PRI— comenzaron a revisar la iniciativa de ley federal de comunicación social
—¿Qué opina de la creación de la Comisión Nacional de Comunicación Social, organismo que para medios y periodistas es un organismo censor?
—Hay que verlo con cuidado Eso no está en mi proyecto En todo caso hay que verlo como un ombudsman, que emita recomendaciones, que no tenga poder para imponer nada
Zedillo: discurso anacrónico
Muñoz Ledo analiza lo que para el gobierno y el PRI representa debatir y firmar acuerdos para la reglamentación de los medios de comunicación
Encuentra dos falacias: la primera, que el gobierno y el PRI firman acuerdos sobre el tema, como en mayo de 1995, y los diputados del PRI que participan en la Subcomisión Revisora los desconocen después públicamente
La segunda, que el presidente Zedillo, frente a empresarios de radio y televisión, el viernes 9, trató de mostrarse ajeno a la legislación que se discute, pero lo que reafirmó —según Muñoz Ledo— fue la “relación clientelar y discrecional entre los medios de comunicación y el gobierno”
Analiza los discursos de Zedillo y del presidente saliente de la Cámara Nacional de la Industria de Radio y Televisión (CIRT), Emilio Nassar
Nassar, dice, con la defensa de los derechos de su gremio que considera legítimos, abrió el debate sobre las concesiones y, luego de reconocer la pluralidad del Congreso, pidió que en las reformas a la ley que los afecta sean tomados en cuenta “Cuando dijo trabajemos juntos para fortalecer la democracia, demostró que hay apertura de los medios electrónicos a la democracia”
En contraste, lamenta Muñoz Ledo, el discurso de Zedillo fue anacrónico, sobre todo cuando hizo recomendaciones a los concesionarios para que se autorregulen y dejen el “sensacionalismo”, pues se trata de “consejos sacados del museo ruizcortinista”
Ese es el discurso “más desafortunado que le he oído al doctor Zedillo desde hace mucho tiempo”, dice, y señala que el presidente ignora que regular significa, según el diccionario, “ajustar el funcionamiento de un sistema a determinados fines”, y que eso busca precisamente la iniciativa en cuestión
Además, prosigue, a Zedillo no le explicaron sus asesores que todo artículo constitucional tiene una ley reglamentaria, y que el 6¼ y 7¼ son regulados por la Ley de Imprenta, que data de 1916, y la Ley Federal de Radio y Televisión, de 1960, que urge reformar
“Olvida también que su propio partido propuso, en la mesa de negociación para la reforma del Estado, que hiciéramos leyes reglamentarias de las principales garantías constitucionales Inclusive, en el caso de la ley de comunicación social, el propio gobierno la propuso De los 17 temas, ésta ocupa el número 12”
Vehemente, el legislador critica también que Zedillo haya declarado, ante los concesionarios, que “los mexicanos no queremos que los espacios que antes eran asfixiados por el autoritarismo de un Estado avasallador, les sean arrebatados a la sociedad”
Pregunta: “¿Hasta cuándo fueron asfixiados? ¿Quiénes los asfixiaron? ¿Está hablando de Victoriano Huerta o de Plutarco Elías Calles o de Carlos Salinas? No, un jefe de Estado no puede ser equívoco hablando de su propio Estado ¿O se presenta Zedillo como el Batman de la libertad que no dejó asfixiarlos? ¿Con qué ley? ¿O depende de los presidentes asfixiarlos o no?
“Lo que en el fondo reafirmó Zedillo —desafortunado pero no tonto, porque tiene una intención— es la relación clientelar y discrecional entre los medios de comunicación y el gobierno”
—¿Está tirando línea?
—No, eso ya es anacrónico El presidente ya no tira línea al Congreso; que se la tire a sus ministros (de la Suprema Corte) Lo que está haciendo es desorientar a la opinión pública
“La transición democrática implica un nuevo régimen jurídico, y en éste está incluida la modernización de las leyes en materia de comunicación, que se contrapone al gazapo de Zedillo Esa fue una confesión involuntaria Es grave Si este señor se opone a que haya leyes, es que considera que es potestad del Ejecutivo asfixiar o dejar de asfixiar a los medios”
El coordinador de la bancada perredista cuestiona asimismo que Zedillo haya dado recomendaciones a los concesionarios cuando dijo que otra “preocupación muy extendida en toda democracia es la proliferación del sensacionalismo como estilo informativo”
Comenta: “Si los medios no crean sensación, no son medios Deben generar sensaciones, de amor, de odio, de reflexión Así como se refirió al sensacionalismo, es peyorativo El debe entrar al toro por los cuernos”
Considera urgente para la transición democrática reglamentar los artículos 6¼ y 7¼ constitucionales, sobre todo el derecho a la información, que a su juicio ha sido malentendido por los medios que hablan de una “ley mordaza” Explica:
“Es una exigencia frente al Estado, no frente a los medios Y la gran demostración de la falta que hace este derecho a la información es el caso de los archivos del movimiento del 68, que soslaya el presidente”
—Entonces, ¿no abortó el intento de garantizar el derecho a la información, pese a la manifiesta oposición de editores y concesionarios?
—No Esto no está abortado Apenas comenzamos a discutir Es magnífico que haya ocurrido esto Ahora está en el debate nacional, aunque, claro, el gobierno quiere recuperar su papel de gran patrón, porque forma parte de la reestructuración del esquema autoritario del sistema
Concluye:
“Lo digo con toda certidumbre: Así como anuncié, cuando el gobierno se oponía con fiereza, que habría un IFE como el actual, desde ahora digo que habrá en México ‘un IFE de la comunicación’ Eso es lo moderno”








