La vergüenza de Acapulco
Señores:
Les solicito publicar la siguiente carta, dirigida a las autoridades del estado de Guerrero, para manifestar mi preocupación por lo que está ocurriendo en Acapulco, que es el punto más importante y fuente principal de ingresos de la entidad
Luego de haber sido un orgullo para nuestro país, este puerto, cuyo único medio de vida sigue siendo el turismo, se ha convertido en un motivo de vergüenza, al punto de que, recientemente, un guía de turistas me confió en España que al visitar México su mayor decepción fue Acapulco, por el franco deterioro en que se encuentra
Aunque esto es en general evidente para cualquiera, una observación más detenida de lo que ocurre puede especificar el tipo de problemas y sus causas Eso es justamente lo que hice
Por ejemplo, durante las recientes vacaciones escolares y de la burocracia, las autoridades iniciaron las obras de reconstrucción del paso a desnivel, el cual ha sido un rotundo fracaso desde su concepción No conformes con elegir un mal momento, las autoridades municipales, de obras públicas, de tránsito y de turismo mostraron una absoluta falta de coordinación: no hicieron un estudio previo de la vialidad, no había ningún señalamiento al respecto y los agentes de tránsito improvisaron desviaciones que ocasionaron un verdadero desastre, un caos
Todo el turismo, pero especialmente el que viene del Distrito Federal (es decir, la mayoría) a descansar de los congestionamientos de la urbe, padeció esta situación, lo que se agravó por el hecho de que otros trabajos ocasionaron el cierre de todo un sentido de la costera
Y como los agentes de tránsito parecen tener órdenes de no tocar a los “autobuseros”, éstos se paran hasta en tercera fila en pleno Zócalo o a media calle frente al Club de Yates, para bajar o subir pasaje
¿Y las playas? Atestadas de basura
Las autoridades piden a los bañistas que las conserven limpias, ¿pero cómo pueden hacerlo si no colocan botes para el depósito de los desperdicios?
Además, como estas situaciones han ocasionado que el turismo baje de categoría, ahora son grandes los grupos de visitantes que, con sus autobuses estacionados en la costera, materialmente toman las playas para todo: comer, dormir, etcétera
Debido a que nunca se ha realizado un plano regulador, la ciudad de Acapulco sigue creciendo como las enredaderas que no se cuidan; las autoridades de tránsito, siempre improvisadas, sólo se preocupan por hacer negocio, mientras que las autoridades municipales se hallan enfrascadas en las futuras campañas políticas para beneficiar a sus predestinados
Hagan algo, señores: No juzguen a los ciudadanos como idiotas que no nos percatamos de sus ineptitudes y corruptelas en el gobierno ¡Ya basta! (Carta resumida)
Atentamente
Arquitecto Miguel R Alonso








