En tres años, movió más de 4,000 millones de dólares: Ruiz Subiaur
El rastro de Cabal toca todo: las privatizaciones de Salinas, los negocios con políticos, el lavado de dinero, el narco
Antonio Jáquez
Más que un enigma aislado, Carlos Cabal Peniche es la pieza central de un rompecabezas en el que encajan por igual políticos, empresarios, clérigos, en una trama de intereses que se desarrolla los tres últimos sexenios, con ramificaciones en México y en otros países
A muchos convino que Cabal se esfumara desde hace cuatro años, junto con las claves de una red multinacional de negocios de todo tipo
Cabal despegó como comercializador de frutas en el sexenio de Miguel de la Madrid —asociado, por cierto, con Federico de la Madrid, hijo del entonces presidente—, pero es durante los años de Carlos Salinas cuando se encarama en negocios más jugosos, entre ellos los bancos BCH (renombrado Unión) y Cremi
Los pasos de Cabal, además, dejaron algunas pistas en la ruta del narcotráfico, lo mismo en el giro de lavado de dinero que en los de la producción y trasiego de drogas, según se advierte en una investigación inédita de Emmanuel Ruiz Subiaur, político e intelectual de Tabasco
El imperio subterráneo de Cabal asoma en el texto de Ruiz Subiaur —que piensa publicar su investigación en un libro—, complementado por el archivo de Proceso
Los primeros pasos
Abogado por la Universidad Veracruzana, Ruiz Subiaur hizo estudios de posgrado en filosofía del derecho en la Universidad de Turín, Italia Dedicado sobre todo a la política, fue oficial mayor del PRI y director de Gestoría en el sexenio de Leandro Rovirosa Wade, asesor del gobernador interino Manuel Gurría Ordóñez y director de Apoyo a Instituciones Políticas y Sociales en el gobierno de Roberto Madrazo
Fue también delegado del CREA y de la Procuraduría Federal del Consumidor en Tabasco En el sexenio de De la Madrid, durante un tiempo trabajó como asesor del secretario de Gobernación, Manuel Bartlett
Cuenta que el origen remoto de su curiosidad por Cabal es el paisanaje paterno; su padre y el de Cabal —Carlos Cabal Mérito— son de la misma región tabasqueña: Cunduacán, uno de los siete municipios de la Chontalpa “Como en todos los pueblos, se sabe muy bien quién es quién”
Los familiares paternos de Cabal Peniche eran comerciantes modestos Su padre empezó como agente viajero —en los cuarenta— y llegó a ser dueño del café Su Casa y del primer supermercado Su Casa (que después se llamaría Tu Casa) Su tío, Luis Cabal, era propietario de la zapatería Don Luis y los negocios de reparación de calzado La Gran Suela, en Villahermosa Otro tío, Rafael Cabal, era dueño del estanquillo El Cero Gol y del hotel San Miguel
Cabal Peniche nació en Mérida, Yucatán, en 1953 Estudió administración de empresas en la Universidad Anáhuac, en el Distrito Federal, siendo uno de sus condiscípulos Favio Covarrubias Piffer, que luego sería uno de sus socios más importantes
Regresó a Tabasco en 1983, para administrar los negocios de su padre En menos de dos años, quebraron Se fue entonces a Campeche y ahí se le entreabrieron las puertas de la fortuna: una tras otra surgieron las empresas Mariscos Procesados, Fundación Unión Caribe, Electrovisión y Tecnología, Varaderos del Golfo y, entre otras, Promo-Sea, exportadora de mariscos con oficinas en Miami
Promo-Sea, de la que luego se desligó, fue el trampolín de Cabal para conectarse con Eastbrook Inc, financiera de la que obtuvo en 1987 un crédito por casi 80 millones de dólares, mediante la correduría Merrill Lynch, que nunca pagó, “y que fue parte del gran fraude del BCCI (Banco de Crédito y Comercio Internacional), institución que cerró el gobierno de Estados Unidos en 1990, dado que servía para lavar dinero del narcotráfico”, apunta Ruiz Subiaur en su texto
El crédito de Eastbrook apalanca las inversiones plataneras de Cabal, en Tabasco y en otros estados del sureste, que de la noche a la mañana prosperan en forma espectacular y se derraman a otros ámbitos Intrigados, los tabasqueños explican la fortuna de Cabal como una mera pantalla de la de Federico de la Madrid, sobre todo en la Platanera San Carlos del Golfo
El hijo del expresidente negó en su momento la relación con Cabal, pero el líder laboral de la platanera, Isidro Morales, relató a este semanario que Federico llegaba con frecuencia “a supervisar las instalaciones” En Campeche fueron también denunciados esos nexos
A la llegada de Salinas al poder, los negocios de Cabal crecieron aún más En medio de la euforia privatizadora, Cabal fue elogiado como empresario modelo por el presidente Salinas, apuntalado con créditos gubernamentales de la banca de desarrollo —Nacional Financiera y Banco Nacional de Comercio Exterior— y protegido por las autoridades de Hacienda y de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores
“Carlos Salinas me presentó a Cabal en 1992, durante una visita a Washington para promover el Tratado de Libre Comercio”, declaró su socio José Serrano Segovia, dueño de Transportadora Marítima Mexicana, que levantó sospechas de agencias estadunidenses por supuestas ligas con el narcotráfico (The Wall Street Journal, 19 de febrero de 1998)
Los años felices
Hasta 1990, en el emporio de Cabal destacaban las siguientes empresas:
—Fundación Unión Caribe, con su socios Manuel Cantarell Costa, Enrique Posadas Domínguez y Enrique Heinz Reider El administrador, Alvaro Jesús Domínguez, fue encarcelado por depositar un cheque sin fondos por casi un millón de dólares, en un lío que llevó también a la cárcel a un ejecutivo de Serfin que autorizó el depósito
—-Novelty Sales Co, empresa que fabricó, hasta 1993, los trajes de baño Catalina y se localizaba en un edificio en la colonia Parque San Andrés del Distrito Federal, ahora ocupado por el periódico México Hoy, de los tabasqueños Cantón Zetina Los dueños originales de Novelty acusaron a Cabal y socios de arrebatarles su negocio En denuncia interpuesta en 1992, alegaron que ante dificultades financieras de Novelty, Cabal les propuso capitalizar la empresa a cambio de acciones que nunca pagó, pero se quedó con ellas
—Platanera San Carlos del Golfo, asociado con Luis Campillo Ortiz, Manuel Cantarell Costa y Gabriel Torres Marco, además de presuntos socios encubiertos como el ya citado De la Madrid y el obispo de Tabasco, Rafael García González, que en 1992 fue reubicado en la diócesis de León
El líder Isidro Morales declaró en septiembre de 1991 —en el marco de una averiguación previa contra Cabal— que en las sesiones del consejo de administración de la platanera “una de las personas que tiene mayor peso es el obispo de Tabasco”
Hay otros vínculos de Cabal con religiosos Ruiz Subiaur, autor del libro El poder contra la fe —que sondea los misterios de la Iglesia católica en México—, enfatiza en el texto sobre Cabal el papel del sacerdote marista Jacques Charveriat Prenat en su círculo de relaciones
Oriundo de Lyon, Francia, Charveriat llegó a México en 1967 Fue ordenado sacerdote en 1970, aunque ya había estudiado sociología y administración de empresas en la UNAM Fue párroco de la Inmaculada de Ticomán, en el DF, en la época en que Carlos Hank González era regente; Hank introdujo al sacerdote con otros personajes, entre ellos el editor Rómulo O’Farrill, Alejandro Peralta y Antonio Madero Bracho, de quienes sería “asesor”
Dotado de supuestos poderes extrasensoriales, Charveriat se volvió inseparable de Cabal, su consejero de negocios, que incluso lo acompañó en sus tratos fuera de México El 30 de julio de 1994, ofició la misa de cuerpo presente en el cementerio Recinto Memorial de Villahermosa del padre de Cabal y días después, a mediados de agosto, voló a Lyon, de donde ya no volvió: en septiembre estalló el escándalo y también desapareció Cabal
Tres años antes, en 1991, el horizonte de Cabal parecía sin límites Con sus negocios plataneros en ascenso —gracias, por ejemplo, a la explotación de más de 5,000 inmigrantes ilegales, según Ruiz Subiaur—, encabezó el Grupo Empresarial del Sureste que entró a la subasta de BCH, en la que participaron otros tres grupos
Ante el virtual empate de las dos posturas más altas, Hacienda decidió asignárselo al grupo de Cabal en 873,360 millones de pesos, menos de 1% arriba de la otra oferta Semanas antes, Cabal intensificó su cabildeo en la Ciudad de México, además de las visitas del secretario de Hacienda Pedro Aspe y del subsecretario Guillermo Ortiz a Tabasco, para reuniones con empresarios organizadas por Cabal
Entre los inversionistas que se asociaron con Cabal para la compra de BCH destacan:
Alejandro Piña Azar —primo del entonces gobernador de Campeche Jorge Salomón Azar—, el exgobernador Eugenio Echeverría Castellot, Enrique Molina Sobrino —presidente del Grupo Escorpión y accionista mayoritario de Pepsi Cola de México— y Adolfo Peniche Pérez, secretario de Desarrollo y Fomento Económico en el gobierno de Víctor Cervera Pacheco en Yucatán
Al amparo de Banco Unión, haciéndose autopréstamos, Cabal adquirió High Life; la franquicia de los restaurantes Vip’s en Villahermosa; construyó estacionamientos en varias ciudades del sureste y en el DF; compró, junto con Diego Rosique, el equipo de beisbol Olmecas de Tabasco; Carlos Hank González y el exgobernador Mario Trujillo le vendieron un edificio en construcción, convertida después en la Torre Empresarial de Tabasco, de 19 pisos, con todo y helipuerto
Ruiz Subiaur liga a Cabal con los Hank en inversiones en el Laredo National Bank y en el intento de hacerse de los puertos de Salinas Cruz y Coatzacoalcos —que el gobierno iba a poner en venta—, “y casi logran que se les venda la Administración Portuaria Integral del puerto de Dos Bocas, en Tabasco”
En esa misma dirección, menciona el préstamo por 47 millones de dólares que hizo Banco Unión en junio de 94 —cuando ya estaba en quiebra— a Taesa, línea aérea fundada en 1987 por Hank González, quien se la traspasó a su hijo Carlos Hank Rohn; éste dejó la administración en manos de Alberto Abed en abril del 93
Cabal adquirió también grandes paquetes accionarios de los hoteles Camino Real, “con Ricardo Rafael Escogiat, cuñado de Miguel de la Madrid” y con Alvaro López Castro Acumuló inmuebles por todo el país
En agosto de 1992, dio su segundo gran golpe: adquirió una de las tres divisiones de la compañía de alimentos Del Monte en 560 millones de dólares, encabezando al Grupo Empresarial Agrícola Mexicano, que reunió a unos 300 agricultores de todo el país, casualmente en el tiempo en que Hank González era secretario de Agricultura
La operación fue facilitada con un crédito por 47 millones de dólares que le otorgó Nafinsa —que se quedó con 16% de las acciones de Del Monte cuando Oscar Espinosa Villarreal era director de la financiera estatal—, pero sobre todo por préstamos de bancos ligados al grupo inversor, es decir autopréstamos, según reveló más tarde la Comisión de Seguridad Cambiaria de Estados Unidos
Invirtió también en la empresa Aeropostal de México, intervenida por la Procuraduría General de la República en octubre de 1997 al comprobar que usaba sus aeronaves para transportar drogas y a narcotraficantes, entre ellos los hermanos Arellano Félix
A finales de 1993, Cabal compró Banca Cremi —que había sido adquirida en primera instancia por empresarios de Jalisco—, que unos meses después fusionó con Unión, formando un grupo financiero que incluyó arrendadoras, casas de cambio, afianzadora y casa de bolsa Entre sus nuevos socios, figuraban Alonso Ancira Elizondo y Juan Manuel Rojas Gutiérrez
El nexo con el narco
En tres años, de mediados de 1991 a mediados del 94, Cabal movió más de 4,000 millones de dólares, según las cuentas de Ruiz Subiaur, que subraya que “sólo el tráfico de drogas o armas” puede operar montos de ese tamaño
Y detalla las correspondencias entre el modus operandi de los narcos y el de Cabal:
“Las primeras acciones de los narcotraficantes son claras: conseguir un banco o casa de cambio para depositar y lavar el dinero de origen ilícito Cabal compró Banco Unión, su casa de cambio Cellini y otras con ese probable fin”
Los narcotraficantes procuran invertir en los ramos mercantiles en que se usen precursores químicos y mucha mano de obra, de preferencia en zonas de intrincado terreno, como áreas montañosas; invierten por lo tanto en giros como el farmacéutico, en productoras de jugos, cafetaleras, de pinturas, plásticos, enlatadoras, cartoneras, negocios en fin que se ubican en zonas aisladas “que les brindan protección natural y el sigilo necesario para realizar sus actividades”
Ejemplifica con la acetona, usada legalmente para fabricar plástico, cartón, hacer pinturas, deshidratar frutas o producir químicos agrícolas, pero que ilegalmente se emplea como precursor que convierte la cocaína pura en clorhidrato de cocaína O el anhídrido acético, el permanganato de potasio o el ácido clorhídrico, que tienen usos legales pero que sirven para convertir la pasta de hoja de coca en cocaína pura
Curiosamente —anota Ruiz Subiaur—, Cabal instaló la primera sucursal de Banca Unión —la 139 de BCH— en Huimanguillo, Tabasco, zona serrana colindante con Chiapas; compró allí un rancho y financió la empresa Cítricos de Huimanguillo, en la que se utilizan precursores químicos
Señala también las inversiones de Cabal en negocios farmacéuticos y en la industria de aceite comestible “El común denominador de esas empresas es que usan precursores químicos, de preferencia en zonas de acceso complicado o áreas aisladas”
Refiere que, en Tlaxcala, Cabal se relacionó “con empresarios del ramo de productos químicos, farmacéuticos y alimenticios, así como en textiles e hilados que usan en alto grado precursores que a la vez se utilizan en el procesado de cocaína, anfetamina y heroína”
Igualmente, los narcotraficantes procuran tener sus propios medios de transporte, para, en ellos, trasladar precursores y droga sin tener que depender de terceros en el traslado, ya que 40% de los decomisos se efectúan durante los desplazamientos
Aparte de las empresas de transporte terrestre, en que se asoció con Salvador Sánchez Alcántara, Cabal Peniche se ligó también a compañías marítimas y aéreas, como las citadas TMM de Serrano Segovia, Taesa y Aeropostal de México
En el caso de los buques, Cabal llegó al extremo —luego de comprar Del Monte Fresh Produce— de querer formar su propia flota, a pesar de que sabía que la empresa tenía un contrato firmado con una transportadora marítima, con vigencia hasta el año 2000 y con un costo anual de casi 20 millones de dólares Así, en octubre del 93 fundó la empresa transportadora Global Refeer Carriers, en sociedad con Serrano Segovia
Ruiz Subiaur señala que los narcos buscan también relaciones políticas En este sentido, la nómina de Cabal incluye a personajes como Espinosa Villarreal y José Angel Gurría, quienes como directores de Nafinsa y Bancomext, respectivamente, le otorgaron créditos “a sabiendas de que eran impagables”
También, invierten en los países que les surten materias primas y en los paraísos fiscales “donde puedan esconderse en caso de persecución Cabal Peniche tiene fuertes inversiones en Colombia, Costa Rica, Venezuela, Panamá, Antillas Holandesas, Chile e Indias Occidentales Británicas”
Para poder justificar y ocultar los grandes ingresos que reciben, “invierten en negocios pantallas, donde sea difícil cuantificar los ingresos y el origen de ellos Los bancos y los hoteles son sus nichos de inversión predilectos Las inversiones de Cabal en hoteles, moteles y desarrollos turísticos son muchas”
Es pues, condensa Ruiz Subiaur, la línea de investigación del narcotráfico “la que llevará a descubrir el origen de más de la mitad de los fondos de Cabal Peniche”
En entrevista, Ruiz Subiaur dice que está al tanto de la demanda que interpuso Cabal contra un semanario francés que lo involucró en el lavado de dinero “Hay cabos sueltos y datos duros sobre Cabal que permiten establecer la presunción de que su fortuna tiene que ver con el narcotráfico”
La historia, por ejemplo, de dos tráileres de Platanera San Carlos que fueron detenidos por llevar cocaína; según la empresa, los camiones habían sido robados días antes O la de las avionetas que, según testimonios de lugareños, arrojaron un cargamento de cocaína en “Laguna del Rosario”, en Huimanguillo, donde Cabal había adquirido una finca
Como colofón de su texto, Ruiz Subiaur comenta la eficacia con la que Cabal y sus socios han ido librando batallas judiciales, de manera que los coacusados “han ido quedando libres por diversos motivos: la PGR no presentó bien los cargos, no aportó pruebas o negligentemente no acreditó su personalidad; o la Procuraduría Fiscal de la Federación no procedió y la PGR no substituyó el procedimiento”
Es el caso de Héctor Gómez López, cuya empresa, Servicios Tecfin, llegó a manejar unos 1,000 millones de dólares en coberturas cambiarias a principios de los 90 Es coacusado en una de las once averiguaciones contra Cabal, por un quebranto de 50 millones de dólares contra Banco Unión El Segundo Tribunal Colegiado en Materia Penal determinó que no existió quebranto y anuló la orden de aprehensión en su contra
O el de Ricardo Armas Arroyo, exdirector jurídico de Banco Unión Extraditado de España en 1997, sólo tuvo que enfrentar tres de los 10 cargos que se le formularon en principio El Tercer Tribunal Unitario declaró inexistentes las querellas de la Procuraduría Fiscal ante la PGR, base de la acusación, y Armas salió libre bajo fianza
Y es que Cabal supo hacer amigos, señala Ruiz Subiaur Así, se han documentado ya sus aportaciones a la campaña de Roberto Madrazo en 1994 Se sabe también que apoyó la campaña presidencial de Colosio, y que se acercó al candidato sustituto, Ernesto Zedillo, quien —por ejemplo— se reunió con él y otros empresarios la mañana del 23 de marzo de 1994, unas horas antes del crimen de Lomas Taurinas








