“Banqueros y funcionarios deben pagar el Fobaproa”

“Banqueros y funcionarios deben pagar el Fobaproa”
Señores:
Con indignación creciente he venido siguiendo los chantajes y justificaciones que el Poder Ejecutivo, los banqueros y todos los beneficiarios de la corrupción imperante (hombres de negocios y funcionarios) utilizan para presionar a los diputados de oposición con el fin de que acepten convertir en deuda pública la cartera vencida del Fobaproa
El apoyo a los bancos, dicen, es para que no quiebren y queden protegidos los pequeños ahorradores Estos argumentos son falaces Para empezar, la mayoría de los mexicanos no somos ahorradores Gracias a tres años y medio de “bienestar para nuestras familias”, la inmensa mayoría de los mexicanos relacionados con los bancos somos deudores, a causa de préstamos hipotecarios o tarjetas de crédito
Mientras tanto, con esa falacia de “proteger a los ahorradores”, tanto funcionarios públicos como banqueros se han enriquecido enormemente del siguiente modo:
1 Con la supuesta “nacionalización”, el gobierno pagó a los banqueros, con dinero de todos los mexicanos, indemnizaciones superiores al verdadero valor de los bancos
2 Una vez “nacionalizadas” las instituciones financieras, se pusieron a la venta, en emisión cerrada, los famosos certificados “AA”, los cuales incrementaron su valor en más del 400% al ser adquiridos Nuevamente los banqueros se beneficiaron con dinero público
3 A esos mismos banqueros, el gobierno les dio patente de corso para operar en casas de bolsa
4 Cuando se “reprivatizaron” los bancos, el gobierno vendió los establecimientos —varios de ellos a los mismos banqueros— a un precio muy por debajo de su valor El país volvió a perder, pero unos cuantos ganaron mucho
5 Después de cometido el “error de diciembre”, el gobierno apoyó con dinero público otra vez a los banqueros, no a los deudores
6 El año pasado, el gobierno instauró las Afores, mediante las cuales se me obliga a depositar mi dinero en un banco que, en el colmo, me cobra por guardar parte del producto de mi trabajo acumulado durante años
En cada una de estas transacciones, unos cuantos se han enriquecido mucho; son los mismos que ahora tienen pánico de que se investigue cuáles son las deudas que ha absorbido el Fobaproa y que cínicamente dicen: “Este es el precio de la crisis del 94, y ahora hay que pagar entre todos” El problema es que, exceptuando a los banqueros y altos funcionarios del gobierno, el resto de los mexicanos ya pagamos muy sobradamente nuestra parte del “error de diciembre”, con impuestos, inflación y, nuevamente, tasas de interés arbitrarias de los bancos que, además, han despojado a decenas de miles de mexicanos de sus bienes muebles e inmuebles por carteras vencidas infladas mediante el anatocismo
Por ejemplo, yo cometí la temeridad de pedir un crédito hipotecario por 120 mil pesos en 1993 No he dejado de pagar un solo mes y, a la fecha, he cubierto 150 mil pesos, pero, según las cuentas de Bancomer, hoy le debo cerca de 400 mil, cantidad que seguirá subiendo conforme lo hagan las Udis
Además de que así nunca terminaré de pagar, ahora resulta que, tanto yo como mis hijos y nietos, y probablemente hasta mis bisnietos, tendríamos que pagar lo que se han repartido banqueros y funcionarios con los malos manejos de la banca
En 1982 —ingenuote yo en ese entonces—, lloré cuando López Portillo aseguró que los banqueros no nos volverían a saquear Hoy, con toda la impotencia e indignación que me causa este nuevo saqueo que hipoteca el futuro de nuestros hijos, no me da por llorar, me da por exigir: ¡Exijo que paguen los banqueros que robaron! ¡Exijo que los funcionarios que los solaparon regresen su comisión! ¡Exijo que vayan a la cárcel todos ellos!
Porque esto pensamos muchos mexicanos, quiero manifestar a los diputados de oposición y a los legisladores priístas dignos: Señores legisladores: ¡No están ustedes solos!
Atentamente
Alfredo Ortega