Católicos, evangélicos y hasta islamitas, en un conflicto religioso artificial: vicario Oscar Salinas
Expulsiones, crímenes, destrucción y apostasías, en la guerra santa “atizada por el gobierno federal” en Chiapas
Julio César López y Rodrigo Vera
SAN CRISTOBAL DE LAS CASAS, CHIS – El conflicto chiapaneco está provocando un fuerte enfrentamiento entre las Iglesias que existen en la región, principalmente entre los católicos de la diócesis de San Cristóbal de las Casas y las organizaciones evangélicas, como parte de un vasto “plan de contrainsurgencia”
A esta guerra santa —que de acuerdo con el Centro de Derechos Humanos Fray Bartolomé de las Casas (CDHFBC) es atizada por el gobierno federal para sacar ventaja del encono religioso en el conflicto armado— se está incorporando una Iglesia musulmana fundamentalista que, sigilosamente, empieza a reclutar a sus cuadros dirigentes
Templos católicos cerrados por la fuerza o incendiados —el jueves 2 fueron quemados dos templos protestantes—, éxodo de familias y comunidades, asesinatos en contra de pastores, severas divisiones dentro de los grupos católicos y evangélicos, sacerdotes extranjeros expulsados, y oficios religiosos con cordones de seguridad, son algunos de los resultados del fenómeno que sacude a la entidad
Según el vicario de pastoral de la diócesis de San Cristóbal, Oscar Salinas, “este conflicto religioso es artificial, ya que aquí operan grupos religiosos que son instrumento de poderes gubernamentales y hasta de trasnacionales”
La estrategia de la diócesis, dice el vicario, no es declarar la guerra a estos grupos “pseudorreligiosos”, sino “desmantelarles el tinglado”, pues está convencido de que, valiéndose de la religión, se aplica “todo un plan de contrainsurgencia o contrarrevolución que intenta penetrar y romper con la unidad de las comunidades chiapanecas”
Puntualiza: “En el famoso documento de Santa Fe, elaborado en tiempos de Ronald Reagan, se señala que entre los principales enemigos del imperialismo norteamericano están la Iglesia católica, la teología de la liberación, las comunidades eclesiales de base y, hoy en día, la teología india”
Y define: “Esta no es una guerra religiosa, sino política El hecho de que una persona de una Iglesia dispare y mate a una persona de otra Iglesia no la hace una guerra religiosa ¡No! Sería guerra religiosa sólo si los temas debatidos o las banderas enarboladas fueran religiosos, como sucedió en la Edad Media”
Asimismo, en un informe denominado “Ni paz ni justicia”, que elaboró el CDHFBC, la diócesis denunció que “el gobierno de la República está aplicando, desde finales de 1994, una nueva versión de la política juarista de apoyo a protestantes para que menoscaben la autoridad de la Iglesia católica Es probable, también, que se trate de aplicar una de las recomendaciones de la comunidad de inteligencia norteamericana en contra de la teología de liberación, utilizando las sectas militantes para dividir las comunidades y ayudar a la contrainsurgencia”
Se trata, continúa, “de una manipulación directa de lo religioso en beneficio del PRI y del gobierno federal Tristemente, las Iglesias protestantes históricas, con las que la Iglesia de la diócesis de San Cristóbal de las Casas ha tenido una buena relación desde hace años, no se han declarado aún acerca de los extraños manejos de algunos pastores y de los políticos priístas en la zona”
Refiere que durante la última etapa del conflicto chiapaneco, “el discurso protestante en la región Norte se ha vuelto cada vez más agresivo Se habla de ‘la Gran Ramera’ y de ‘los obispos corruptos’ en pasquines distribuidos por el grupo paramilitar ‘Paz y Justicia’ Este discurso ha sido identificado como propio de sectas Adventistas del Séptimo Día, las que habrían llegado sólo recientemente a la región”
Este informe fue refutado por líderes de organizaciones evangélicas, y el propio grupo paramilitar “Paz y Justicia” contestó con otro informe, al que tituló “Ni derechos ni humanos”
Ilustrado con fotografías de cadáveres descuartizados, el informe de “Paz y Justicia” acusa al obispo Samuel Ruiz de apoyar al movimiento zapatista y al PRD mediante una “pastoral liberadora” que incluye la “vía violenta”
Estas respuestas ocasionaron que la diócesis de San Cristóbal anunciara que haría modificaciones a su informe
“Hasta la fecha, la diócesis no ha modificado en su informe los ataques dirigidos a nosotros Estamos esperando las modificaciones”, señala el pastor evangélico Abdías Tovilla Jaime, secretario ejecutivo del Comité de Defensa Evangélica de Chiapas (Codech)
Niega que los evangélicos sean manejados por el PRI o que estén detrás del grupo paramilitar “Paz y Justicia”:
“Eso es falso Nosotros tenemos una línea pacifista y espiritualista Además, Paz y Justicia está integrado tanto por católicos como por evangélicos”
El pastor indica que la matanza de Acteal, de la cual se culpa a varios evangélicos, actualmente presos en el penal de Cerro Hueco, no fue más que un acto de venganza:
“Desde mayo del año pasado, los zapatistas-perredistas estuvieron matando a indígenas que no comulgaban con sus ideas La gente ya no aguantó más, y se vengó de esa manera Ahora sólo se investiga la matanza de Acteal Nadie investiga las otras muertes, que son alrededor de 20 Sólo se ve una cara de la moneda Esto se lo he dicho al propio Samuel Ruiz”
Armas y mártires evangélicos
Abdías Tovilla ve correr las chozas de teja que se asoman entre la maleza, a la orilla del camino Aquí, un templo evangélico; allá, uno católico, y más allá, un templo “tradicionalista” chamula con sus tres cruces al frente
Abdías, quien viaja en combi hacia Acteal, donde se entrevistará con los familiares de los evangélicos detenidos en Cerro Hueco, recuerda: “Dizque los evangélicos cerramos a la fuerza 20 templos católicos, según el obispo coadjutor de San Cristóbal, Raúl Vera Eso no lo puede probar Es una mentira Yo creo que esos templos los cerraron los mismos católicos que no quieren a don Samuel”
Retenes con soldados recelosos Puestos de la Cruz Roja Una tanqueta quieta Curvas y más curvas
“Ahora, con el conflicto, la cuestión religiosa se ha politizado Todos estamos divididos Y en la zona norte está más marcada la diferencia entre católicos y evangélicos”, reconoce Abdías
Otros cinco pastores viajan en la combi con él Entre ellos, Arturo Farela Gutiérrez, máximo líder de la Confraternidad Nacional de Iglesias Cristianas Evangélicas (Confraternice), y Esdras Alonso, representante en Chiapas de esa confraternidad, que aglutina a más de 70 organizaciones evangélicas
Farela Gutiérrez interviene:
“La Secretaría de Gobernación y la Procuraduría General de la República llegaron a sostener que la matanza de Acteal fue por problemas religiosos No es cierto”
La combi se detiene a la orilla de la carretera, sobre una profunda cañada en la que se distinguen, dispersas, las chozas de Acteal
Al bajar, los pastores congregan a un grupo de indígenas evangélicos dentro de una cabaña; son los parientes de los presos de Cerro Hueco acusados de la masacre
Sentados en círculo sobre costales y pequeñas sillas de madera, las esposas, hijos y hermanos de los detenidos explican llorando que sus familiares son inocentes Exponen sus testimonios sobre la balacera del pasado 22 de diciembre, cuando murieron 45 personas
Vestido con una camisa blanquísima, pantalón y saco oscuro de botonadura dorada, el pastor Farela les promete que su poderosa organización los apoyará:
“Los zapatistas-perredistas ya tienen quien los ayude: el obispo Samuel Ruiz y la Conai Ahora nosotros los vamos a ayudar a ustedes Haremos todo lo que podamos para sacar de Cerro Hueco a sus familiares”
Abdías Tovilla abre la Biblia y lee un pasaje del Sermón de la Montaña Luego reconforta a los indígenas:
“A Cristo también le levantaron falso testimonio, lo injuriaron y lo crucificaron Pero dichosos los que lloran porque ellos tendrán consuelo”
Los indígenas lloran Los pastores rezan; cierran los ojos y tocan las cabezas inclinadas de los lugareños
Al marcharse, los dirigentes evangélicos les entregan una caja con ejemplares de la Biblia en tzotzil Y les dejan 3 mil pesos para que compren dos toneladas de maíz
Antes de que oscurezca, los pastores evangélicos suben al vehículo y emprenden a toda prisa el regreso a San Cristóbal Temen una emboscada nocturna al cruzar el municipio de San Juan Chamula Están amenazados de muerte por los chamulas de la “Iglesia tradicionalista”, apoyada por el PRI y opuesta a la Iglesia evangélica y también a la católica
No son para menos sus temores: tan sólo en los últimos dos años, seis importantes líderes evangélicos han sido asesinados en esa zona: Miguel Méndez, Miguel López Pérez, Salvador Collazo, Domingo López Méndez, Manuel Hernández y Agustín Pérez López
“Hemos tenido nuestros mártires por tratar de liberar a los indígenas chamulas de sus caciques y de una fe que los esclaviza al alcohol Nosotros inculcamos valores que benefician a la familia”, comenta el pastor Esdras Alonso
Además, de San Juan Chamula han sido expulsados alrededor de 35,000 chamulas evangélicos, quienes se han refugiado en San Cristóbal, Teopisca, Chiapa de Corzo, Amatenango del Valle y otras comunidades
También hay católicos entre los expulsados Y hasta a Samuel Ruiz y a sus sacerdotes, desde los años setenta, se les impide oficiar en esa comunidad, perteneciente a la propia diócesis
A diferencia de los católicos, los evangélicos siguen empecinados en la conquista espiritual de los chamulas, al grado de que, pese a las expulsiones, muertes y agresiones, ya han levantado 28 templos evangélicos en ese municipio
“Finalmente logramos entrar donde la Iglesia católica no pudo hacerlo durante 500 años El conflicto armado en Chiapas nos favoreció, puesto que vino a revolcarlo todo y debilitó los cacicazgos y la estructura priísta que hoy pierde el control de San Juan Chamula Supimos aprovechar el conflicto”, agrega Esdras Alonso
Y vaticina entusiasmado:
“Muy pronto, la presencia evangélica será la mayoritaria en esa zona”
El pastor reconoce que, para defenderse, tuvieron que crear, desde 1994, grupos armados a los que llaman “Guardián de tu Hermano”
“No nos quedó otra opción ‘Guardián de tu Hermano’ es una estructura de autodefensa que opera solamente en algunas zonas, no es general”, dice, sin ánimo de abundar en el tema
Herederas de la evangelización emprendida por el Instituto Lingüístico de Verano (ILV), que entró a Chiapas en los años treinta, con el apoyo del presidente Lázaro Cárdenas, las Iglesias evangélicas cuentan hoy con cerca de 7,000 pastores que predican en todo el estado, en alrededor de 5,000 templos
Las Iglesias que más se han expandido son la Nacional Presbiteriana, la del Nazareno, la Bautista, la Bíblica y la Apostólica, aparte de las llamadas Iglesias pentecosteses
Es de noche y San Juan Chamula quedó atrás, junto con el peligro de la emboscada Brillan a lo lejos las luces de San Cristóbal Esdras prosigue:
“A diferencia de otras Iglesias que operan aquí, como los mormones o los Testigos de Jehová, nosotros no vamos sólo a la conquista de las almas De ninguna manera Intentamos ser una fuerza social participativa Queremos también nuestro propio partido político En ese sentido somos un gigante dormido a punto de despertar
“Chiapas es la vanguardia del protestantismo a nivel nacional Alrededor de 40% de su población es evangélica En menos de diez años seremos la mayoría Incluso podemos atraer a los hijos de los auténticos coletos, quienes son católicos, pero están peleados con Samuel Ruiz Tenemos cercada a la Iglesia católica Es cuestión de aguardar un poco más de tiempo”
Geográficamente, las colonias de evangélicos expulsados también tienden un cerco a la ciudad de San Cristóbal de las Casas; la aprisionaron con sus tentáculos de casas de tabicón, techos de lámina y troncos clavados en calles polvorientas, bautizadas con nombres bíblicos: Getsemaní, Galilea, Belén, Río Jordán, Monte de los Olivos
Un cinturón de templos evangélicos amuralla la ciudad y la estrangula Su abigarrada arquitectura combina ventanas de aluminio con torres medievales calcadas de Disney World Aprisionados en el centro, están los templos católicos construidos por las órdenes de mercedarios, dominicos y franciscanos desde el siglo XVI
Samuel Ruiz, “defensor de los expulsados”
No es el boom evangélico el que tanto preocupa a la diócesis de San Cristóbal, sino el uso político que se le da:
“El problema es que hay grupos evangélicos que se prestan a ser manipulados por fuerzas políticas Ese es el verdadero problema”, confiesa Oscar Salinas, el vicario de pastoral de la diócesis
—¿Qué Iglesias lo hacen?
—No puedo responderle porque no ayudaría a solucionar la situación Si ando con periodicazos o declaraciones a ocho columnas, sólo atizaría más la lumbre La solución no se da a través de la prensa, sino mediante espacios de diálogo
—¿Están tratando de dialogar con Iglesias que les hacen guerra sucia?
—Hemos invitado a todos los grupos a nuestro espacio de diálogo interreligioso Pero quienes acuden son las Iglesias más serias, las verdaderamente evangélicas Quizá nos falte audacia para buscar más a los otros grupos
—¿Ustedes pretenden ostentar aquí un monopolio católico?
—¡No! ¡No! Ni Dios lo permita No nos vamos a pelear por nuestra fe Respetamos la pluralidad y la diversidad Todos somos miembros del cuerpo de Cristo Y don Samuel está en perfecta comunión con otras Iglesias
En el plano estrictamente religioso, aclara, hay cristianos muy respetables en otras Iglesias:
“Yo conozco centenares de cristianos no católicos que viven su fe con mucha mayor calidad que yo Son gente muy comprometida con la justicia, el amor y la verdad Lo importante es que la verdad prevalezca, que los seres humanos y las comunidades tengan la oportunidad de vivir apegados a la verdad El hombre recibe los beneficios de la redención de Cristo, no por la cachucha religiosa que se pone, sino por el amor con que vive Al ser humano no lo salvan las religiones; lo salvan el amor y la verdad
“Aquí se ha dado un fenómeno hermosísimo: el principal protector de los evangélicos expulsados se llama Samuel Ruiz Los expulsados tienen un gran reconocimiento por la figura de don Samuel El les ha tendido la mano Déjeme contarle una anécdota: En una ocasión, don Samuel bendecía unas casas recién edificadas para los evangélicos expulsados Simultáneamente, el grupo llamado de los auténticos coletos protestaba contra él frente a catedral y arrojaba huevos a la fachada de la curia Pues hasta allá fueron los evangélicos, formaron una valla y protegieron la casa de don Samuel de los ataques de los coletos, que son católicos”
El acoso contra los templos católicos, encabezado en algunos casos por el grupo “Paz y Justicia”, es otro hecho que demuestra la guerra sucia que padece la diócesis, dice el vicario
Hasta el 12 de marzo, se tenían registrados 31 templos cerrados, profanados o destruidos en los municipios de Tila, Sabanilla, Tumbala, Huixtán, Chanal, Chenalhó, Ocosingo y San Andrés
Incluso a Justo Mullor, nuncio apostólico en México, algunos miembros de “Paz y Justicia” le impidieron celebrar misa, en diciembre pasado, en el templo que tienen tomado en la comunidad de El Limar Más recientemente, en marzo, a los obispos Samuel Ruiz y Raúl Vera tampoco se les permitió oficiar misa en el templo de Chanal, por lo que tuvieron que hacerlo en un domicilio particular y resguardados por un fuerte dispositivo de seguridad
Flanqueado por un Cristo de Dalí y una Virgen de Guadalupe, el responsable de la pastoral señala que la expulsión de sacerdotes extranjeros que laboraban en la diócesis es parte de la misma estrategia para debilitar a Samuel Ruiz
“No es casual que en primer lugar expulsen a nuestros párrocos extranjeros Ellos son el eslabón más débil de nuestra estructura Ellos han querido insistentemente regularizar su situación migratoria Nunca son morosos Pero hay una táctica del gobierno para mantenerlos en situación irregular Siempre les falta una firma, una foto, acudir a una ventanilla, algo que retrasa su regularización migratoria Luego simplemente se les dice: ‘Mira, tu situación migratoria era irregular Lástima Tienes que dejar el país'”
—¿Han sustituido a los sacerdotes expulsados?
—Sí Tenemos algunas llegadas de sacerdotes Pero la sangría siempre es más rápida que la transfusión
Falta una pastoral de guerra
Los 60 sacerdotes y religiosos con los que cuenta la diócesis, dice, son insuficientes para atender a la feligresía: “Tenemos carencias y limitaciones enormes Hace falta desarrollar, por ejemplo, una pastoral de guerra No hemos tenido ni la capacitación ni el tiempo para hacerlo El conflicto nos rebasó Nuestra acción pastoral sigue siendo como si viviéramos tiempos de paz”
—Se dice que la diócesis niega sus servicios espirituales al Ejército acantonado aquí
—A nadie le cerramos las puertas Si el soldado tiene necesidad de un servicio, lo puede solicitar, como cualquier fiel cristiano El cabo o el teniente pueden presentarse aquí como Juan Pérez, que quiere bautizar a su hijo Nosotros ni preguntamos cuál es su oficio Atendemos al militar como persona humana, como fiel que se acerca
“Aunque se cruza un problema de carácter administrativo: la persona que recibe los sacramentos debe demostrar que está domiciliada en el lugar Y los militares son una población móvil, sin domicilio fijo De ahí la necesidad de una pastoral castrense Esto implica la existencia de sacerdotes capellanes que estén moviéndose al lado de los soldados”
—¿Esto lo puede hacer la diócesis de San Cristóbal?
—No Es asunto del Episcopado Mexicano, el que debe resolver el nombramiento de un obispo castrense y de párrocos castrenses La diócesis no puede hacer nada
Una dura fractura —acepta el vicario— es la separación de la diócesis de los llamados auténticos coletos, encabezados por el cura rebelde Luis Beltrán Mijangos Molina
Los auténticos coletos organizan marchas de protesta contra don Samuel, realizan pintas, reparten volantes y hasta al Vaticano van y se quejan de la pastoral de la diócesis
Airados porque no se les quiere dar una parroquia, los coletos hacen sus misas en el panteón de San Cristóbal y, últimamente, en una capilla que habilitaron en un centro comercial situado a un costado de catedral
Entre las influyentes familias locales que integran al grupo se encuentran: los Silva Rivera, los Penagos Trujillo, los Ramírez Paniagua, los Díaz Martínez, los Zebadúa Celorio
Sobre los coletos, dice el vicario:
“Estos hermanos no se sintieron miembros de la Iglesia haciendo su opción por los pobres Cuando vieron el desplazamiento de la diócesis hacia los pobres, en lugar de ir en el mismo carro, se quedaron fuera No se sintieron interpelados
“Ellos también son Iglesia y tienen que hacer la opción por los pobres Esta opción no es nada más de don Samuel o de los curas La opción por los pobres la tienen que hacer los pobres mismos, las clases medias y los ricos Ellos se sintieron desplazados y empezaron a enarbolar el discurso de que no se les atiende
“¿Necesitan bautizos? Aquí hay bautizos ¿Necesitan misas? Pues que se vengan a las misas Sólo que ahora los sacramentos como el bautizo se dan en comunidad El bautizo es el signo de la incorporación a la comunidad La Iglesia no está hecha para vender sacramentos a alguna familia en particular Ellos alegan: ‘Cómo me voy a juntar con la chusma, ponen muchos requisitos, por eso pierde uno la fe’ ¡No! El sentido de la Iglesia es mucho más profundo”
—Cuando llegó don Raúl Vera como obispo coadjutor, los coletos pensaban que sería su obispo
—Eso no se puede Un obispo no lo es de un grupo particular Es obispo de la Iglesia Tampoco pueden decir que no tienen parroquia, puesto que viven en un punto geográfico y, por ese solo hecho, ya tienen parroquia: la parroquia del lugar Todo mundo la tiene A nadie se le niega
El cura “cismático”
Tajante, Oscar Salinas indica que no son válidos los matrimonios coletos contraídos ante el padre Mijangos:
“Ignoro si lo saben, o sí lo saben y quieren ignorarlo, pero sus matrimonios son inválidos ¡No están casados! El padre Mijangos no tiene delegación para celebrar matrimonios Ha incurrido en un proceso de naturaleza cismática Solito se pone fuera de la comunión de la Iglesia”
Molesto porque lleva 25 años de sacerdote y don Samuel no le ha dado parroquia, el líder espiritual de los coletos, Luis Beltrán Mijangos, da su versión: “Me marginaron porque no estoy de acuerdo con la famosa ideología de la liberación de la diócesis, pues no es teología, son puras cuestiones políticas”
El cura rebelde habla en su casa particular, donde montó un pequeño taller textil para sostenerse Sus manos están completamente manchadas de tintura negra, como si trajera guantes Dice estar decepcionado del coadjutor Raúl Vera, de quien pensó vendría a la diócesis a dar atención a los coletos
Cuenta que, al contrario, Vera trata ahora de hacerle un juicio canónico para excomulgarlo: “El coadjutor un día se presentó aquí en mi casa, acompañado de dos sacerdotes que supuestamente venían en calidad de testigos para hacerme el juicio Me pidió una explicación de por qué oficiaba sin tener licencia ministerial Le contesté que no tenía por qué darle explicaciones, que le preguntara eso a mi feligresía
“Me dijo que yo estaba loco Prometió que se me incorporaría a la diócesis sólo si acudía al Centro Félix Rugier, un centro de rehabilitación mental manejado por los Misioneros del Espíritu Santo, en el Estado de México No acepté Sin embargo, acudí a esa clínica sólo a echar un vistazo Para mi sorpresa, ahí me encuentro con un sacerdote de la diócesis que había desaparecido, el padre Rogelio Victoria Frutis Gracias a mí lo sacaron de ahí Ahora trabaja en la diócesis de Ecatepec Así se las gasta don Samuel: emprende una guerra psicológica contra los sacerdotes que no comparten sus ideas Conmigo no va a poder”
El padre Mijangos revela que no sólo atiende a los auténticos coletos, sino también a los militares y a indígenas de las Margaritas, Frontera Comalapa y El Bosque
“De pronto vienen a buscarme para que les dé el auxilio espiritual que don Samuel se niega a darles En el Ejército me preguntan si sus requerimientos no me meten en líos con el obispo ‘Más problemas ya no puedo tener’, les contesto También el obispo de Tuxtla, Felipe Aguirre, ha oficiado misas en la selva para los soldados Esto lo ha metido en problemas con don Samuel”
Considera que Samuel Ruiz es el principal responsable de la proliferación de grupos evangélicos en Chiapas, debido a que descuidó la pastoral para dedicarse a asuntos políticos: “Cuando don Samuel llegó aquí, el 90% de la población era católica Ahora ya le comieron el mandado”
Conversión al islamismo
Tierra de misión, Chiapas empieza a despertar el interés hasta de grupos ajenos al cristianismo Recientemente, llegaron a la zona activistas musulmanes para propagar la doctrina de Alá
César Mascareñas, investigador del Centro de Investigaciones del Instituto Cristiano de México, alerta sobre el peligro que puede traer este grupo:
“Es peligroso que en Chiapas operen grupos musulmanes de corte fundamentalista y radical Son intolerantes cuando se cuestionan sus creencias”
Y lee un pasaje del Corán que es tomado al pie de la letra por estos grupos Quienes se opongan al islamismo, dice el libro sagrado, “serán muertos sin piedad o crucificados o amputados de manos y pies () o desterrados del país”
Mascareñas indica que estos grupos están extendiéndose en Francia, Alemania, Inglaterra, Australia, Canadá y Estados Unidos En este último país, sólo en Nueva York, cuentan con 600 mil adeptos Influyen sobre todo entre la población negra estadunidense
Según Abdías Tovilla, en Chiapas estos grupos están primero reclutando a líderes indígenas para adoctrinarlos Relata que, por lo pronto, ya jalaron a su causa al exlíder evangélico Domingo López Angel, quien intentó donar un templo evangélico a los musulmanes, pero se lo impidieron los afectados
“López Angel hace proselitismo diciendo que los musulmanes tienen mucho petróleo y dinero Realmente vienen tras el poder”, comenta
Exdiputado por el PRD y actual presidente del Consejo de Representantes Indígenas de Los Altos de Chiapas (CRIACH), Domingo López Angel acepta estar trabajando para el grupo musulmán, cuyas creencias ya comparte
Sin embargo, señala que aún no es el momento para dar a conocer ni el nombre ni las actividades clandestinas de la organización, a la que le augura un vertiginoso crecimiento
Dice lacónico:
“Dejemos que el niño crezca Todo se sabrá a su tiempo”
Sonríe el líder indígena expulsado de San Juan Chamula Se le nota orgulloso de su secreto Su tez morena, su barba entrecana y sus profundas ojeras embonarían muy bien bajo un turbante
“Ahorita me dedico a estudiar el Corán”, dice sin abandonar su sonrisa
En una ocasión, estando preso en Cerro Hueco, López Angel amenazó con quemarse vivo Atemorizadas, las autoridades del penal decidieron soltarlo
—¿Por qué abandonó las organizaciones evangélicas y se pasó a otra religión?
—Porque me di cuenta de que las está manejando la Secretaría de Gobernación Y Abdías Tovilla y Esdras Alonso lo único que hacen es explotar al indígena Por eso me salí
—¿Ni siquiera le importó cambiar de dios?
—Un árbol es siempre un árbol Para mí Jesucristo y Alá son uno mismo: el Dios de la creación








