Reclamo de Conagua y cinco secretarios al gobernador: ¿Qué pasó?

Reclamo de Conagua y cinco secretarios al gobernador: ¿Qué pasó?
Las autoridades ignoraron las advertencias sobre el peligro real de “Paulina” y no montaron a tiempo los operativos de alarma y protección
Julio Aranda y Miguel de la Vega
ACAPULCO, GRO – Guillermo Guerrero Villalobos, director de la Comisión Nacional del Agua, tronó contra quienes lo escuchaban: “¿Por qué no dieron el aviso los de Protección Civil? ¿Qué pasó?”
Cinco mil casas destruidas, otras 25,000 dañadas; pérdidas materiales y de infraestructura incuantificables; 92 colonias afectadas en catorce municipios; la red telefónica estropeada; la Autopista del Sol averiada por los deslaves y derrumbes; un puente, “El quemado”, derrumbado, y poblaciones incomunicadas, especialmente en la Costa Chica, era hasta la madrugada del sábado 11 el saldo del paso del huracán Paulina por esta ciudad, lo que obligó a la aplicación del Plan DN-III de la Secretaría de la Defensa Nacional para apoyo a la población civil en caso de desastres
Pero a los daños que podrían considerarse normales por el ataque violento de un huracán de este tipo, hay que sumar los que produjo la negligencia, al no informar oportunamente a la población sobre el peligro que se avecinaba:
Más de 150 muertos oficialmente reconocidos, más de 7,000 damnificados y por lo menos 200 desaparecidos, en la que se considera la peor de las tragedias que ha sufrido este centro turístico internacional
“Faltó comunicación, no hubo proceso de alarma, no se disparó a tiempo el operativo Es penoso decirlo, pero no se dio la orden a tiempo”, lamenta desesperado Juan Manuel López García, quien desde el jueves 9 asumió la coordinación de las operaciones de apoyo a los damnificados que lleva a cabo la Cruz Roja
—Entonces hubo negligencia de las autoridades
—No me corresponde decirlo
Esto no es Acapulco
La imagen es sobrecogedora: la avenida costera “Miguel Alemán”, eje de la vida turística de este puerto, desapareció en el tramo de la Playa de Hornos En su lugar se encuentra un mar de lodo, cascajo y desechos
La fuerza de la lluvia, impulsada por un viento que viajaba a 200 kilómetros por hora, barrió con los comercios, los restaurantes y la playa misma
El paso a desnivel, donde está el parque “Papagayo”, quedó bloqueado por el agua Una costra de basura cubre paulatinamente el estanque de más de 200 metros de largo En una de las entradas del túnel, la que va del Acapulco tradicional a la glorieta de la Diana, una camioneta quedó sepultada
Las imágenes de la catástrofe están en todas partes: gente que llora ante sus muertos, otros que tratan de rescatar lo que se pueda; unos más que reclaman ayuda y compensaciones, y aquellos que siguen sentados a la puerta de lo que fue su negocio, su historia, su vida
Fijar en una sola cifra el número resultaba imposible Conforme avanzaban los trabajos de rescate y limpieza, surgían los cadáveres por toda la ciudad: bajo las piedras, en El Coloso; de entre los escombros, en la colonia Zapata; los que arrastraban los ríos recién formados en Acapulco y los arrojaba el mar
Una viñeta: al mediodía del viernes, un tumulto se generó en la Playa Bocana La gente se arremolinó alrededor de los trabajadores del Servicio Médico Forense, que llevaban dos días sin dormir Sobre la arena se observaba una pierna Blanquísima y torneada, era evidente que había pertenecido a una mujer El resto del cuerpo no fue encontrado
José Luis Tapia, del Semefo, fue el encargado de guardar la pierna en una bolsa de plástico, para llevarla al anfiteatro Ese era su trabajo: juntar cadáveres Comenta: “He recogido como unos 80 o 90 muertos Nunca había pasado esto”
El reporte ignorado
El reclamo de Guillermo Guerrero Villalobos sobre la ineficiencia para prevenir a la población de Acapulco sobre los efectos previsibles del huracán, ocurrió la tarde del viernes 10, en el salón del Centro de Convenciones de Acapulco, donde estaban reunidos el gobernador Angel Aguirre Rivero y los secretarios de Comunicaciones y Transportes, Carlos Ruiz Sacristán; de Medio Ambiente, Julia Carabias; de la Defensa Nacional, Enrique Cervantes Aguirre; y de Salud, Juan Ramón de la Fuente
Presente estaba también el secretario de Marina, José Ramón Lorenzo Franco, quien secundó al director de la Comisión Nacional del Agua: “¿Que pasó con la alerta de emergencia?”
Y es que, desde el miércoles 8, las autoridades guerrerenses estaban enteradas de la peligrosidad de Paulina
Doce horas antes de que el fenómeno tocara tierra, el Servicio Meteorológico Nacional (SMN), que depende de la Comisión Nacional del Agua, advirtió:
“El huracán Paulina muy peligroso Se intensificó nuevamente a la categoría 4 de la escala Saffir-Simpson (el rango va del 1 al 5) Se desplaza lentamente al noroeste Zona de alertamiento por efectos de huracán: desde Tapachula, Chis, hasta Punta Maldonado, Gro”
En su aviso número 19, en poder de Proceso, la Subdirección General Técnica del SMN de la Comisión Nacional del Agua anunció que el huracán se encontraba a 100 kilómetros del sur-suroeste de Huatulco, Oaxaca, y a 105 kilómetros del sur-sureste de Puerto Angel, en ese mismo estado
“Vientos máximos sostenidos: 210 km/h y rachas de hasta 260 km/h Efectos del huracán: se extiende hasta 55 km en todas direcciones Vientos de tormenta y olas de hasta 4 m se extienden hasta 105 km en todas direcciones
“La imagen satelital muestra área nubosa de moderada a fuerte convección en un radio de 200 km”
Elaborado por el “meteorólogo en turno” Jorge Mendoza González, del Centro Nacional de Previsión del Tiempo, el aviso, que llegó a la capitanía del puerto de Acapulco de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes a las 11:43 horas, previno que, aunque perdería intensidad, se esperaban “vientos máximos sostenidos de 195 km/h y rachas de hasta 240 km/h, lo que favorecerá potencial de lluvias intensas, con deslaves de terrenos e inundaciones en Oaxaca, Chiapas y Guerrero Extensión del radio de vientos de tormenta hasta una distancia de 185 km en todas direcciones Se espera que el centro del sistema entre a tierra durante el día de hoy en las inmediaciones de Huatulco”
Y con letras negritas advertía nuevamente:
“Se reitera la recomendación de extremar las precauciones para la navegación marítima en las costas de Guerrero, Oaxaca y Chiapas, así como en el golfo de Tehuantepec, por efectos de lluvia, viento y oleaje El próximo aviso del huracán Paulina se emitirá a las 13:30 horas local”
¿Y Protección Civil?
El presidente del Centro Patronal de Acapulco, César Bajos Valverde, criticó la “total inutilidad, incapacidad e irresponsabilidad” de la Unidad de Protección Civil “Cada año sucede lo mismo y se toman las mismas medidas coyunturales A pesar de ser un puerto internacional, Acapulco carece de las mínimas medidas de prevención ante desastres”
Entrevistado la madrugada del viernes, el secretario general de Gobierno de Guerrero, Humberto Salgado Gómez, rechazó que las autoridades hayan pecado de negligencia o de incapacidad ante el fenómeno:
“No debemos descalificar Un fenómeno de este tipo no sabemos qué comportamiento va a tener Lo que nos explicaron es que el huracán pegó en Punta Maldonado y se metió de lleno a la bahía Esperábamos un huracán de 3 a 4 puntos, pero éste fue de 5 Nadie puede prevenir esa clase de desastres”
Pese a la advertencia, las autoridades federales, estatales y municipales no declararon alerta máxima ni ordenaron evacuar a las decenas de colonias identificadas por la Unidad de Protección Civil como de “alto riesgo” En las primeras horas del jueves sobrevino la tragedia
En la Ciudad de México, la diputada panista Gloria Ocampo, informó el viernes que el Congreso de la Unión investigará si las autoridades locales y federales incurrieron en actos de negligencia e irresponsabilidad, al no alertar a la población sobre los daños que podría causar Paulina Ese día salió hacia Acapulco una comisión de legisladores para iniciar la investigación correspondiente
La noche del huracán
“Nadie nos dijo nada Nadie nos avisó nada Sólo los que tenían televisión se enteraron de que venía el huracán”, reclama Felipe Rabadán, habitante de la colonia Simón Bolívar —una de las más pobres de Acapulco—, quien en medio de la tormenta tuvo que huir de su casa, antes de ver cómo se la tragaba el agua
La Simón Bolívar, ubicada a la entrada de Acapulco, quedó patas arriba El arroyo que corría a lo largo de la calle Ayacucho se apropió de calles y callejones de este asentamiento que apenas comenzaba a disfrutar de los servicios más elementales, como el drenaje
Rabadán cuenta que en febrero pasado estuvieron allí “los de Protección Civil”, y que sólo le dijeron que vivía demasiado cerca del arroyo “Yo le compré el terreno al gobierno, que lo vendió a través del fideicomiso Invisur Me había gustado el proyecto que tenían, pero nunca me dijeron que esto podía pasar”
El torrente arrastró casas, automóviles, tuberías y caminos Se metió por las puertas, por las ventanas, por todos lados
Pero también dejó al descubierto el descuido en que se tiene a la infraestructura urbana del puerto, donde, a pesar de cualquier aguacero convierte sus calles en pequeños ríos, nunca se han tomado medidas para contar con un sistema de drenaje eficiente
Según el presidente de la Asociación de Hoteleros de Acapulco, Eduardo Marrón, la ciudad cuenta actualmente con 15 millones de habitantes, la mitad de los cuales vive en asentamientos irregulares, muchos de ellos situados en cerros y arroyos
La ciudad estuvo incomunicada por vía terrestre y telefónica durante toda la madrugada del jueves A oscuras El agua faltó La comida, la gasolina, las medicinas, el transporte y hasta bebidas alcohólicas dispararon sus precios Unas 150 personas fueron remitidas al Ministerio Público por “pillaje”
En contraste con las zonas miserables, los hoteles de “cinco estrellas” y los grandes centros comerciales situados en plena “Zona Dorada”, registraron daños mínimos
La Costera “Miguel Alemán” llena de lodo El nivel de agua rebasó el metro y medio La avenida Constituyentes partida en dos Enormes piedras sobre la avenida Ruiz Cortines y las carreteras Escénica y la que comunica al puerto con el sur de la entidad Los ríos Camarón y de la Sabana desbordados Grandes caudales de agua y lodo sobre las colonias Progreso, Vista Hermosa, Generación 2000, Ciudad Renacimiento, Unidad Fovissste Vicente Guerrero, Icacos, Francisco Villa
La Cruz Roja reportó al mediodía del viernes, 94 colonias con “altos niveles de afectación” y estimó el número de damnificados en más de 7,000 en los 35 albergues instalados de manera desordenada e insuficiente por el gobierno guerrerense
Las pérdidas no sólo se concentran en Acapulco, sino también en comunidades de la Costa Grande, Costa Chica y en el centro de la entidad Los caminos hacia la región de la sierra estaban totalmente destruidos En Filo de Caballo, diversas comunidades estaban incomunicadas, como El Jilguerón, Cruz de Ocote, Plan Doloma, Puerto Hondo y Casa Quemada
En la colonia Renacimiento, sobre la avenida Galeana, en cada casa, en cada taller, en cada tienda, sus propietarios batallan con el lodo, que alcanzó una altura de metro y medio
“Entró el agua, rompió los candados y el coche empezó a flotar Lo tuvimos que amarrar a la puerta”, relata Roberto Carlos Valdés, taxista
La calle está cubierta de lodo Las banquetas no se distinguen y el pavimento está hecho añicos Un camión que esa noche estaba estacionado a dos cuadras, ahora se encuentra atascado y volteado frente al domicilio de Valdés
Varias mujeres lloran alrededor de tres féretros: una mujer y sus dos hijas fueron literalmente arrolladas por un tronco que el agua lanzó al interior de su habitación, La tercera hija permanece en calidad de “grave” en el hospital del IMSS
En la calle Zimatapan, de la colonia Progreso, quedaron sepultados ocho de los once miembros de la familia Centell Córdoba Los tres restantes fueron velados en la funeraria Manzanares Desde ahí, Gloria Centell clama: “¿Por qué no nos avisaron?”
Los paliativos
Desde Alemania, el presidente Ernesto Zedillo ordenó a cinco secretarios trasladarse a la zona del desastre para poner en marcha un programa urgente de ayuda Se aplicó, de entrada, el Plan DN-III
Entre soldados, marinos, policías, rescatistas y hasta judiciales, participaron unos 3,500 elementos gubernamentales en las tareas de rescate
Sin embargo, la presencia de los militares sólo era visible en la costera “Miguel Alemán” Eficientes, retiraban los escombros en la principal avenida En otras zonas más necesitadas, hasta el viernes en la noche, no se habían presentado Ya para entonces había explotado la guerra de cifras sobre las víctimas y los damnificados: Televisión Azteca, en su noticiario nocturno, aseguró que habían muerto 400 personas, en tanto que el general Cervantes Aguirre insistió en que los muertos “legalmente” registrados eran 99
En los albergues instalados para los damnificados, la ayuda era escasa Eran demasiados los que pedían Mientras tanto, al Semefo llegaban más cuerpos
Al realizar una gira por los refugios, el gobernador Angel Aguirre fue increpado por un grupo de alterados colonos de la Renacimiento Le reclamaron agilizar la entrega de alimentos y medicinas, así como de materiales para construcción
Y le advirtieron: nada de repartir a través de los líderes, porque así nunca llega la ayuda quienes la necesitan
Delfino Serrano Galeana, representante del Comité de Derechos Humanos de la parroquia de Nuestra Señora del Socorro, en la colonia Zapata, dice que su principal preocupación era que las donaciones llegarán efectivamente a los damnificados “Ya nos pasó la vez pasada, cuando el huracán Boris Les dieron todo a los líderes priístas y estos se quedaron con la mayor parte”
Cuenta que en aquella ocasión, las despensas que tendrían que repartirse fueron previamente “capadas”: les extrajeron los productos más caros, como el aceite y el azúcar
Según las autoridades, al menos llegaron 40 toneladas de víveres y medicinas por aire y tierra Empero, por la noche, en los albergues aún se reclamaba ayuda Había zonas, como en El Terrero, municipio de Cuajinipulapa, y en Puerto Marqués, en que las medidas de atención resultaron insuficientes