En las redadas caninas, perros “inocentes”

En las redadas caninas, perros “inocentes”
Señores:
El pasado 11 de septiembre, al abrir el balcón de la vivienda que habito con mi esposo y mi hija, en la colonia Escandón, vi a cinco “gorilas” que, infructuosamente, trataban de atrapar a una de las dos perritas que tenemos
Al percatarme de que en una camioneta habían encerrado a la otra, les pedí, les supliqué que no se la llevaran porque era de mi propiedad, no una perra callejera No obstante que mis vecinos confirmaron lo que yo decía, aquellos sujetos burlones abordaron su vehículo y partieron escoltados por una patrulla de la policía capitalina
Luego de que los testigos de los hechos me informaron que esos gañanes habían encontrado a la perrita acostada y tranquila —el portero que las saca a caminar las había dejado un minuto a solas para mover un coche—, que le habían metido un palo en el hocico y la habían arrojado de manera brutal a la camioneta aullando de dolor, abordé un taxi para buscarla
Recorrí varios lugares antes de encontrarla en el centro antirrábico Luis Pasteur, en la colonia San Juan de Aragón, donde una mujer prepotente me advirtió que todo perro que se encuentra en la calle es sacrificado
Le argumenté que el mío tiene collar y que se hallaba a la puerta de su casa en espera de la persona que lo saca a caminar Como si nada hubiera escuchado, me dijo que necesitaba tramitar una serie de documentos y pagar una multa si quería llevarme el animal Ante esta situación, pedí hablar con la directora del centro, quien demostró la misma insensibilidad que su empleada
Me enteré entonces de que allí no hay ni un solo perro o gato para esterilización o vacuna, y sí muchos destinados a un sacrificio violento, por una sencilla “razón”: ante la “falta de recursos”, no hay vía más barata que la muerte
No puedo concebir que, en lugar de recurrir a la vacuna y a la esterilización, se realice esta masacre de perros, considerando sobre todo el hecho de que los “gorilas” que hacen las redadas caninas, con la consigna de regresar a su centro de trabajo con la camioneta llena, atrapan a las puertas de su casa a los animales vacunados que no representan ningún peligro, y en cambio dejan en libertad a los perros callejeros, porque a esos es más difícil agarrarlos e inclusive los pueden morder
Aunque tuve que cumplir con los engorrosos requisitos para rescatar a mi perrita de la muerte, no sin antes firmar un documento donde acepto que mi adorada chata será sacrificada si la atrapan de nuevo, yo me pregunto cuáles son los criterios que se aplican en estas redadas, si están debidamente reglamentados y si los gañanes dedicados a dicha tarea reciben algún castigo cuando violan la ley
Asimismo, pregunto a las más altas autoridades, sobre todo al regente Oscar Espinosa Villarreal y al jefe policiaco general Enrique Salgado Cordero, si les parece correcto que en nuestro caótico pero amado Distrito Federal, azotado por la delincuencia y la violencia creciente y sin freno, se distraigan patrullas y elementos policiacos, que de por sí escasean, para proteger la arbitrariedad y la brutalidad de quienes cazan a estas indefensas criaturas que Dios nos dio como fieles amigos y dulces compañeros (Carta resumida)
Atentamente
Patricia Rico Rodríguez
Distrito Federal