Primera lección de la nueva era política: el presidente y el PRI deben aprender a negociar

Primera lección de la nueva era política: el presidente y el PRI deben aprender a negociar
En la Cámara, el choque entre oposición y régimen se convirtió ya en una auténtica disputa por el poder
Gerardo Albarrán de Alba
El poder absolutista en México se niega a morir y, en su afán de permanencia, opone todo el peso de los casi 70 años de imposición al mandato de cambio expresado en las urnas hace ocho semanas
Rebasados por la realidad, el gobierno del presidente Ernesto Zedillo y el PRI han hecho todo lo posible para romper la alternancia en el Poder Legislativo, empecinados en no dejar la toma de decisiones en manos de quienes, hasta antes del 6 de julio, vieron negada la posibilidad de una real división de poderes
La resistencia al cambio del sistema, que este fin de semana se enconó hasta casi poner “en riesgo el orden constitucional”, encuentra su causa en la síntesis que el vicecoordinador de la fracción del PAN, Francisco José Paoli Bolio, hizo a unas horas de que debiera instalarse la LVII Legislatura con la nueva mayoría opositora:
“Este —dijo enmedio de los forcejeos y diatribas que precedieron al tercer informe de gobierno de Zedillo— es un momento crucial que pone en juego toda la transformación del régimen político mexicano para iniciar la cancelación del partido de Estado; para establecer una vigilancia sobre el Poder Ejecutivo y para su limitación; para establecer un Poder Judicial digno, independiente y autónomo, desde la ley; para el fin de la impunidad mediante la vigilancia y control de la administración pública desde el Poder Legislativo En suma, para enmendar la relación entre poderes”
Asimismo, para el coordinador de la bancada del PRD, Porfirio Muñoz Ledo, con la nueva composición de la Cámara de Diputados, “se abre la posibilidad de que exista un equilibrio real de poderes en el país, una posibilidad que se vio negada durante décadas por la coincidencia del poder presidencial con la mayoría de su partido en esta Cámara”
Y en una especie de anticipación sobre las dificultades que entraña romper la simbiosis PRI-gobierno, el panista Carlos Medina Plascencia advirtió: “Los riesgos, las tentaciones y las presiones que hemos vivido en estos momentos () han sido mínimos, comparados con aquellos a los cuales estaremos sometidos”
Y así es
Pocos minutos antes de las nueve de la noche del viernes 29, las negociaciones realizadas durante nueve días entre el PRI y el bloque opositor fueron formalmente canceladas ante la imposibilidad de un consenso PRD, PAN, PT y PVEM —que unidos son mayoría absoluta— concentraron a sus 261 legisladores en San Lázaro y, juntos, ratificaron su alianza política coyuntural y eligieron anticipadamente a Muñoz Ledo como presidente de la Mesa Directiva para el mes de septiembre, y a Medina Plascencia (PAN) para presidir la Comisión de Régimen Interno y Concertación Política, cargo en el que se mantendrá durante el primer semestre de actividades legislativas
En respuesta, el PRI canceló la sesión de instalación de la LVII Legislatura, programada para el sábado 30 en la mañana, y convocó para el domingo 31 en la tarde El bloque opositor calificó de “ilegal” esta maniobra, y anunció que los 261 diputados del PRD, PAN, PT y PVEM se presentarían de cualquier manera conforme al programa original
La maniobra de Chuayffet
Convocada para las 14:00 horas del viernes 29, la mesa de negociación fue pospuesta primero para las cuatro de la tarde y luego para las seis y media, a petición del PRI, que demandaba tiempo para la búsqueda de amarres internos
Reunidos en un cubículo de las oficinas panistas, los coordinadores del bloque opositor afinaban propuestas y estrategias
Ahí, Medina Plascencia, Muñoz Ledo, Alejandro González Yáñez (PT) y Jorge González (PVEM) se enteraron del verdadero motivo del retraso:
Toda la mañana y parte de la tarde del mismo viernes, Emilio Chuayffet se la pasó pegado al teléfono Más de 20 diputados de oposición fueron llamados por el secretario de Gobernación, en un intento de romper la mayoría absoluta constituida por el bloque opositor
Pero el operador político del presidente Ernesto Zedillo fracasó La maniobra fue desarticulada luego de que al menos tres diputados confirmaron ante sus coordinadores la pretendida cooptación desde el gobierno
Las negociaciones con el PRI se reanudaron cerca de las siete de la noche
Y entonces el PRI agotó todos sus recursos para vencer a la oposición
Previsor, el partido del gobierno llegó preparado con un documento de tres cuartillas que leyó Arturo Núñez ante la prensa, dos horas después, luego de que fue roto el diálogo
El coordinador priísta se refirió a la imposibilidad de llegar a un consenso con el bloque opositor La explicación, según él, es que debía arribarse a los acuerdos “en paquete”, pero la negociación “se trabó en algunos puntos”
Núñez reconoció que la anticipada postulación de Muñoz Ledo para la presidencia de la Mesa Directiva, desde la cual le correspondería responder al III Informe de Gobierno del presidente Zedillo, provocó “turbulencia” en el PRI
Así, anunció que su partido optaba por llevar la elección de la Mesa Directiva al pleno de la Cámara de Diputados, donde, dijo, acatarían la decisión de la mayoría, pero advirtió: “Estaremos atentos al cumplimiento de la ley, y actuaremos en consecuencia”, aunque prefirió reservarse la estrategia que adoptarán
El también priísta Mariano Palacios Alcocer reprochó incluso que la oposición “se quiso despachar con la cuchara grande”
La versión opositora es distinta
Paoli Bolio lo dice con pocas palabras:
“El PRI pensó en formas detalladas para bloquear la negociación”
De hecho, los priístas articularon diversas acciones de veto a las propuestas opositoras, “con el objeto de que, si la oposición remontaba alguna, ellos tuvieran listas otras”
De este modo, el PRI aceptó en principio que PRD y PAN ocuparan las presidencias de la Mesa Directiva y de la Comisión de Concertación Política y Régimen Interno, pero vetó a Muñoz Ledo y a Santiago Creel Miranda para ocupar cualquiera de esas dos posiciones
El bloque salvó este primer obstáculo “Querían decidir quiénes presidirían y cómo Y esto es inaceptable”, narra el panista
Luego, el PRI condicionó la integración de estos órganos a que en ellos no participara ninguno de los coordinadores ni vicecoordinadores parlamentarios, entre los que estaban, otra vez, Muñoz Ledo y Creel
Rechazado esto también, los priístas quisieron intervenir como “inspectores” del texto de respuesta al informe presidencial, pretendiendo consensarlo “palabra por palabra”, lo que el bloque opositor consideró “inadmisible”
Paoli Bolio revela que PRD, PAN, PT y PVEM “estábamos dispuestos a consensar con el presidente de la Mesa para que él expresara los puntos de vista de todos los partidos, incluido el PRI; lo que ya no pudimos aceptar fue que el PRI nos dijera: ‘No se me puede decir esto o aquello’ Ellos querían un texto censurado”
Una cuarta intentona de veto llevó al PRI al extremo de oponerse a que los partidos de oposición decidieran por sí mismos a quiénes elegirían para encabezar responsabilidades, y reclamaron derechos para “consensar a las personas” que ocuparían los puestos directivos
Para el bloque, “lo obvio” era que cada partido determinara quiénes ocuparían las posiciones obtenidas en la negociación
Ante esto, Muñoz Ledo reclamó el absurdo: “Es como si estuviéramos negociando comisiones, y los otros partidos aceptáramos que el PRI encabezara la de Gobernación y Puntos Constitucionales, pero luego lo condicionáramos a que no la ocuparan Arturo Núñez o Mariano Palacios Alcocer o quien sea, y exigiéramos consensar a quien fuera a ocupar la posición”
Esto, refiere Paoli Bolio, “es ciertamente absurdo, porque las responsabilidades se fijan entre las fuerzas políticas, y éstas deben después asumirlas”
Para el panista no hay duda: El PRI trató de ejercer un bloqueo total, y en esa postura, los priístas “sujetaron toda la negociación”, incluso en aquellos puntos donde hubo aproximaciones
La oposición ya había cedido en varios puntos que inclusive modificaron el acuerdo original negociado entre los cuatro coordinadores parlamentarios
Es el caso de la Mesa Directiva, para la que el grupo opositor había planteado una rotación entre las tres principales fuerzas; el PRI propuso que participaran también el PT y el PVEM, y el bloque opositor se lo concedió Lo mismo con el recorte del periodo de la presidencia del órgano de gobierno interior de la Cámara de Diputados, que la oposición había fijado en un año, y se aceptó la propuesta priísta de reducirla a seis meses
La oposición aceptó otra propuesta del PRI para buscar el consenso en las votaciones en la Comisión de Régimen Interno, y sólo en caso de no alcanzarlo, pasar al “voto ponderado”, es decir, atendiendo a la fuerza relativa de cada partido Así, el voto priísta equivaldría a los 239 diputados que tiene; el del PRD, a sus 125; el del PAN, a 121, y el PVEM y el PT, a los ocho y siete que les corresponden La postura original del bloque opositor iba en el sentido de un voto paritario
A pesar del rompimiento de las negociaciones, todos estos puntos fueron plasmados en el acuerdo final del bloque opositor, con el que ratificaron el Acuerdo para la independencia, autonomía y gobierno democrático de la Cámara de Diputados, suscrito desde el 13 de agosto por los coordinadores del PRD, PAN, PT y PVEM
“No porque no hubo acuerdo vamos a rechazar por capricho lo que el PRI propuso”, pondera Paoli Bolio
“Esto —explica— es un claro ejemplo de la voluntad que teníamos; aun cuando somos mayoría, estábamos dispuestos a aceptar las propuestas priístas para demostrar que no nos estábamos agandallando las decisiones
“Eso sí, había mínimos irreductibles: No podíamos permitir que las primeras presidencias de la Mesa Directiva y de la Comisión de Concertación no fueran para la oposición, porque necesitamos mandar una señal al país de que esto ha cambiado, de que aquí no hay una sola voz, de que el monopolio del poder ha concluido, y, por tanto, en esta fecha especialmente relevante, tenemos que decir: Ahora disponemos de una nueva pluralidad Tenemos un gobierno responsable de la Cámara de Diputados, pero distinto del Ejecutivo
“Y esto, el presidente de la República lo tendrá que asumir”
El aplazamiento
Por lo pronto, la reacción priísta puso en jaque la integración misma de la LVII Legislatura
Y es que, mientras el bloque opositor tomaba el Salón Verde del palacio legislativo de San Lázaro para ratificar sus acuerdos e integrar las planillas directivas que serían confirmadas con su voto mayoritario en el pleno convocado para el día siguiente, el PRI sacó su última carta:
Los diputados priístas Píndaro Urióstegui Miranda y Juan Salgado Brito, presidente y secretario de la Comisión Instaladora de la LVII Legislatura, respectivamente, emitieron un “segundo citatorio” que canceló la sesión del sábado 30 y convocó nuevamente para el domingo 31 a las cinco de la tarde
Esta Comisión Instaladora está integrada por cinco diputados de la legislatura saliente: un presidente, dos secretarios y dos suplentes, quienes tienen la responsabilidad de instalar la Mesa Directiva de la nueva legislatura y entregar físicamente la Cámara de Diputados a sus sucesores constitucionalmente electos
Salgado Brito dio a conocer por teléfono esta decisión al segundo secretario de la Comisión Instaladora, el diputado panista Salvador Beltrán del Río, quien respondió que ese acuerdo era “ilegal”
Beltrán del Río anunció que él mismo y los miembros suplentes de la Comisión Instaladora, Isidro Aguilera (PRD) y Primitivo Ríos (PT), tomarían la protesta de ley a la mesa directiva elegida por los 261 diputados del bloque opositor, en ausencia de los priístas
De ocurrir esto, los 239 diputados del PRI se presentarían el domingo para la sesión convocada por Urióstegui y Brito, aunque no podrían instalarse debido a que, por sí mismos, no alcanzan el quórum legal, pero podrían declarar ilegal el acto opositor
Consultado la madrugada del sábado sobre esta divergencia jurídica, el constitucionalista Raúl Carrancá y Rivas calificó de “ilegal” la resolución de los priístas, porque “están rompiendo unilateralmente un acuerdo ya establecido y adoptado con base en la Ley Orgánica del Congreso General de los Estados Unidos Mexicanos”
Más aún, aseguró que, si la oposición rendía la protesta de ley el sábado, “quedará legalmente constituida la LVII Legislatura”
El PRI apela a esa misma ley para reclamar la facultad de cambiar la fecha y hora de la sesión, mientras que el Reglamento para el Gobierno Interior del Congreso General de los Estados Unidos Mexicanos prevé que los miembros suplentes de la Comisión Instaladora “sólo entrarán en funciones en caso de la falta absoluta de cualesquiera de los tres propietarios”
De hecho, el presidente de la Comisión Instaladora, Píndaro Urióstegui fue hospitalizado de emergencia la misma tarde del viernes por un mal no precisado
—¿El PRI no podría alegar que un secretario y dos suplentes de la Comisión Instaladora no están facultados para darles posesión? —se preguntó a Carrancá y Rivas
—Sí, pero sería catastrófico que se opusiera El PRI se está agarrando de una interpretación de la ley
—¿Es el riesgo de un fujimorazo?
—Esa sería una consecuencia nada deseable, pero que se puede presentar en cualquier momento
—Ante un diferendo jurídico de esta naturaleza, ¿existe alguna instancia facultada legal y constitucionalmente para resolver el diferendo?
—No En México existe un vacío legal Aquí no existe un supremo consejo constitucional, como en otros países, que puede intervenir en esos casos Aquí nadie está facultado
—¿Ni la Suprema Corte de Justicia?
—No
Para Carrancá y Rivas, la postura del PRI “está al margen, si no es que en contra de la ley”, e incluso advirtió sobre el peligro de que el orden constitucional “se ponga en riesgo”
Son la minoría
En este escenario, Francisco José Paoli Bolio reprocha al PRI y al gobierno:
“No han aprendido a negociar Virtualmente, quieren seguir decidiendo todo”
Y es que la postura priísta, durante toda la negociación, fue insistir en que “les correspondía continuar decidiendo, porque ellos eran la mayoría relativa”
Según Paoli Bolio, esto ya no es así “Parece que nunca se acostumbraron a dejar de tomar las decisiones fundamentales del país, como lo hicieron durante 70 años Y llegó el tiempo de que, por la vía de la legalidad, de la democracia y de la civilidad, dejarán de tomar las decisiones Tendrán que asumirse como minoría”
El PRI, dice, ni siquiera puede reclamar para sí la mayoría relativa, porque al momento de existir un acuerdo de las otras cuatro fracciones, éstas “constituyen la mayoría absoluta, la que tiene capacidad para tomar las decisiones”
Paoli Bolio describe la importancia de lo que sucede:
“Este es un momento crucial que pone en juego toda la transformación del régimen político mexicano, para que conduzca a una nueva relación entre poderes; para iniciar la cancelación del partido de Estado; establecer una vigilancia efectiva sobre el Poder Ejecutivo y limitarlo; contar con un Poder Judicial digno, independiente y autónomo, desde la ley; para terminar con la impunidad mediante el control de la administración pública desde el Poder Legislativo
“Esto está hablándonos de grandes vectores de fuerza que transforman el conjunto del régimen político
“El partido llamado oficial tendrá que convertirse en un verdadero organismo político, pues no lo es actualmente, y tendrá que acostumbrarse, no a decidir sin consulta, sino a negociar con la fuerza que tiene, y ver si puede lograr consensos Pero no podrá seguir decidiendo por encima de todos, contra viento y marea, y contra los intereses fundamentales del país, como lo ha hecho frecuentemente, sobre todo en los últimos años”
Para el panista, el mandato expresado en las urnas el pasado 6 de julio es más que claro:
“La oposición representa más de 17 millones de votos, y el PRI sólo obtuvo 11 millones No es cualquier diferencia Son más votos los que obtuvo la oposición ahora que los que obtuvo Zedillo en el 94 para llegar a la Presidencia Y esta nueva fuerza se mostrará responsable —si se mantiene unida—, sobre todo en términos de lograr el gobierno y la administración de la Cámara de Diputados En esto estriba nuestra unión Estamos de acuerdo en cuestiones básicas: en una concepción democrática compartida, autoridades responsables constituidas por la mayoría, gobierno estable”
Y anuncia lo que debe venir:
“La relación entre poderes deberá cambiar; con agresiones e insultos no se logra la democracia Esta relación tendrá que ser muy clara y crítica, desde donde se señalen los errores de la administración pública Para eso existe el Poder Legislativo: para vigilar y para controlar al Poder Ejecutivo El Legislativo tendrá que evitar estas relaciones de absurda solemnidad, de obsecuencia, de beneplácito invariable y de sumisión; y el Ejecutivo tendrá que dejar de lado el avasallamiento al Legislativo
“Es el fin de las cortesanías, que no son propias de una República y que han representado una relación indigna para el Poder Legislativo”