Del tenor Raúl Hernández

Del tenor Raúl Hernández
Señores:
En Proceso 1072 se publicó una entrevista con el barítono español Luis Alberto Cansino, quien me menciona de una forma que, por mi posición en las actividades operísticas de México, no es la verdadera y que quisiera aclarar
Agradezco al señor Cansino su elogio hacia mi voz, pero no me considero desperdiciado por la Compañía Nacional de Opera (CNO) de Bellas Artes Debuté en 1991 y, hasta la fecha, he cantado con esa compañía y en el Palacio de Bellas Artes en cuatro primeros papeles, incluyendo un estreno mundial, sin contar varias galas operísticas en ese mismo escenario y con la misma CNO
Además, en escasos seis años he trabajado con prácticamente todas las orquestas sinfónicas y filarmónicas de mi país, pero hace un año, debido a que gané el primer lugar en el más importante concurso de canto en Estados Unidos, cambié mi residencia a Nueva York al ser contratado en exclusiva por la Columbia Artists
Lamentablemente, debo dar la razón al señor Cansino en el sentido de que en la Ciudad México la temporada de ópera se limita a unos seis títulos y a no más de 30 funciones al año: no hay presupuesto, y sí una larga lista de estupendas voces nacionales que esperan su oportunidad Señalo, pues, que no se trata de un problema de amiguismos o enemistades con el director de la Opera en Bellas Artes, sino de una falta de recursos, por lo que, aquellos que podemos hacerlo, nos lanzamos a la conquista de otros escenarios, como lo han hecho tenores de la talla de Francisco Araiza, Ramón Vargas, Octavio Arévalo, Jorge López Yáñez, Fernando de la Mora y Rafael Rojas, así como el suscrito
Se hallan también en el extranjero primerísimos barítonos, como Oscar Sámano y Luis Ledesma, y la mezzo Eva Santana De una lista que pudiera ampliarse enormemente, la mayoría vive de tiempo completo en el exterior, canta en Europa y América, y México se enorgullece de tener tantos y tan buenos cantantes por todas partes
Si en la pasada y en la actual temporadas no canté en Bellas Artes, se debe a que emigré y tengo contratos hasta el año 2000 Estimo que uno debe saber cómo, dónde y cuándo realizar su carrera Y eso es lo este muy buen barítono, Luis Alberto Cansino, no ha sabido hacer hasta el momento Llegar a residir a México, donde tenemos una media docena de buenos barítonos, y empecinarse en quedarse tanto tiempo, me parece una tontería Debió haber aprendido la lección de que en México, antes que nada, se protege al artista nacional y de que ninguna carrera se hace en un solo escenario, en una sola ciudad
Por otra parte, me pareció injusto y además altamente ingrato que Luis Alberto Cansino no mencionara a las dos personas que más le ayudaron y que más hicieron por su carrera en México: el maestro Federico Alvarez del Toro, estupendo compositor que prácticamente ha escrito sus últimas obras pensando en el señor Cansino, y el maestro Kurt Hermann, quien le dio las únicas oportunidades de cantar primeros papeles en las temporadas de Morelia, donde se le escuchó en Carmen, además de que compartió conmigo aplausos en El barbero de Sevilla Juntos también estuvimos en una gira por el estado de Sonora, en presentaciones en el Distrito Federal y en Villahermosa, todo ello gracias al patrocinio e interés del maestro Hermann
Siendo, como es, un buen cantante, seguramente que el señor Cansino retomará, en su patria, el buen camino y tendrá muchos éxitos, aunque en España la competencia es extremadamente dura Le deseo la mejor de las suertes, y quizá en un futuro nos volvamos a encontrar en algún escenario
Finalmente, creo justo aclarar que, por mi parte, no tengo ningún resentimiento ni enemistad con responsables del quehacer musical en México, y menos con la Compañía de Opera de Bellas Artes, a la que espero regresar en cosa de un año (Carta resumida)
Atentamente
Tenor Raúl Hernández Martínez
169 Manhattan Ave
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New York, NY
10025 USA