“No daré la espalda a mis errores personales ni a las calumnias ajenas pronto estaré en México”: Carlos Salinas
Julio Scherer García
DUBLIN- —Tengamos una conversación privada, estricta, sin una palabra al exterior —propuso Carlos Salinas de Gortari
—Qué voy a hacer
Alta la noche del jueves 22, cerrados los mejores restaurantes, caímos en un pequeño local con música de jazz Ajenos a la obsesión de su ritmo, hablamos para reconocernos Habían transcurrido tres años sin un encuentro, casual o no
Le dije, dueño de mis palabras:
—Pienso que estás hundido Sin embargo, cuentas con tu carácter, tu talento Y el tesoro de tu archivo
—En ciertos periódicos está todo, menos la verdad
—Habla tú
—Pronto estaré en México Ni quiero ni tengo otro destino
—Pronto es una palabra incierta
—Te equivocas Su sentido es clarísimo
—¿Me autorizas la publicación de esto último?
Asintió con el rostro, enfático su silencio
De regreso al pasado, dijo:
—Sembré semillas que fructifican
—También sembraste semillas podridas
—Si así ocurrió, no fue deliberado
—Pero las sembraste
—Como todos
—Fuiste Presidente
—No daré la espalda a mis errores personales ni a las calumnias ajenas
—¿Escribirías un libro?
Suavizó apenas la doble línea de sus labios delgados
—Eres periodista Sugiéreme un título
Tardé Tuvo paciencia
—Huelo el mundo que te aduló “Así son”, se me ocurre
Salimos a la madrugada
—Del resto, nada —exigió








