Miseria “pintoresca”

Miseria “pintoresca”
Señores:
Desde hace diez años he tenido el privilegio de trabajar por temporadas en Chichén Itzá, y de admirar los grandes logros alcanzados en la restauración del sitio; he sido testigo de la transformación del pueblo de Pisté debido al desarrollo generado por los miles de turistas que llegan a este importantísimo sitio arqueológico; pero también puedo dar testimonio de la miseria en la que se encuentran cientos de ejidatarios y milperos que han quedado rezagados de este progreso postmoderno
Me ha sorprendido en mi último viaje de trabajo ver la magnitud de las obras emprendidas por el gobierno del estado con motivo de actos importantes, como el concierto de Luciano Pavarotti:
La calle principal del pueblo la han vestido de fiesta; se han pintado las albarradas, y se han puesto banquetas; los postes de luz todavía están frescos de verde; las casas visten nuevas fachadas chillantes Pero aunque la mona se vista de seda, mona se queda:
A sólo unos cuantos metros del magno escenario, mis vecinos carecen desde hace años de agua La razón: ¡Falta de presupuesto para componer una bomba! Y si en cualquier parte la ausencia de agua es un tormento, acarrearla a lo largo de cientos de metros, bajo un sol que alcanza los 42 grados, es heroico, como heroicos son esos viejos con sus mecapales y su leña a la espalda caminando por solitarias carreteras
Esperemos que, con el arribo de distinguidos visitantes, Pisté se vea beneficiado realmente, no sólo para alcanzar el calificativo de “pueblo pintoresco”, como se pretende, sino con acciones —por ejemplo en salud y educación— que le permitan vivir con dignidad (Carta resumida)
Atentamente
Francisco Lope Avila