Declaración ministerial del teniente coronel Chávez Ramírez
Justo Ceja, secretario privado de Carlos Salinas, “pudo haber auxiliado a Raúl en la desaparición de Muñoz Rocha” Del 29 de septiembre al 1 de octubre de 1994, movimientos sospechosos en Los Pinos En 1995, el expresidente recompensó a tres miembros del Estado Mayor por su “lealtad a mi hermano”
Carlos Marín
De acuerdo con su declaración ante el Ministerio Público Federal, el teniente coronel Antonio Chávez Ramírez guardó silencio durante dos años acerca del traslado y abandono subrepticio del automóvil que utilizó Manuel Muñoz Rocha poco antes de desaparecer, por temor y miedo al ingeniero Raúl Salinas de Gortari, Carlos Salinas de Gortari y Justo Ceja Martínez
Los nombres y las conductas sospechosas del presidente de la República y de su secretario privado también aparecen repetidamente en la declaración de Antonio Chávez ante el Ministerio Público Militar Ambas declaraciones, del 14 y del 25 de octubre último, se encuentran en el expediente que está siendo integrado por el juez Tercero Militar, coronel Enrique García Vera
Chávez Ramírez, exjefe de seguridad de Raúl, asegura que Carlos Salinas recompensó en septiembre de 1995 la lealtad a su hermano, patrocinándole —con otros dos oficiales— una beca de tres meses en Londres
El militar preso insinúa que Carlos Salinas protegió las maniobras de Raúl para hacer desaparecer a Muñoz Rocha, en las que fue ayudado por Justo Ceja Martínez, secretario privado del entonces presidente, quien inclusive llegó a introducir bajo una manta o cobija a un polizonte en Los Pinos
Las dos declaraciones ministeriales —la primera ante el subprocurador especial Pablo Chapa Bezanilla; la segunda ante el teniente coronel Félix Peralta, del Ministerio Público Militar— sirvieron de base para que el 28 de octubre fuera dictada la orden de aprehensión contra Chávez Ramírez
Según informó el 31 de octubre el procurador general de la República, Antonio Lozano Gracia, el primer indicio que condujo a la aprehensión del teniente coronel fue el mensaje anónimo que entregó a la PGR Francisca Zetina, La Paca, antigua “chamana” de Raúl Salinas, el 7 de octubre El viernes 15 de noviembre, Lozano reiteró que no era tiempo aún para dar a conocer el nombre del autor de ese mensaje
En el escrito que entregó La Paca, se afirma que el autor del mismo y Chávez Ramírez vieron al hermano del expresidente con un bat en la mano, de pie, frente a un sujeto (Manuel Muñoz Rocha) que yacía en el suelo, en la casa de Paulina Castañón de Salinas, en Paseo de la Reforma 975
La escena —siempre según el anónimo— ocurrió el 30 de septiembre de 1994, dos días después del asesinato del secretario general del Partido Revolucionario Institucional, José Francisco Ruiz Massieu
En la declaración de Chávez Ramírez ante la PGR —22 páginas a renglón seguido— consta que le fueron formuladas nueve preguntas, sólo dos sobre la casa de Paulina: una, para que el militar dijera si sabía de quién es propiedad, y la otra para que hiciera una descripción del inmueble
A diferencia de la declaración ministerial ante la justicia militar, en la que elaboró la PGR no quedó constancia sobre la identidad del informante anónimo ni sobre la supuesta irrupción de éste con Chávez Ramírez al lugar donde, supuestamente, acababa de ocurrir un homicidio
El 9 de octubre, en la finca El Encanto, de Cuajimalpa —cuya propietaria legal es Inmobiliaria Contadero, de la familia Hank—, el subprocurador Pablo Chapa, con apoyo de una pala mecánica, desenterró una osamenta humana, a la que faltaban los dedos y que al parecer había sido objeto —entre año y medio y dos años atrás— de una necropsia
Ataviadas con chalecos de la Policía Judicial Federal, observaron las operaciones de búsqueda La Paca y María Bernal (exnovia de Raúl Salinas)
En sus declaraciones del 31 de octubre, Lozano Gracia dijo que el anónimo condujo al hallazgo de los restos y esto motivó que fueran citados a declarar ante el Ministerio Público Federal, nuevamente, los miembros de la escolta de Raúl Salinas
Así fue —informó el procurador— como el teniente coronel Chávez Ramírez confesó el 14 de octubre que, por instrucciones de Raúl, cubriéndose las manos con unos calcetines, condujo el Jetta en que se vio por última vez a Muñoz Rocha, para dejarlo abandonado en la calle de Palo Santo, a unas cuantas cuadras del deportivo del Estado Mayor Presidencial
Sobre las menciones de Carlos Salinas de Gortari y su secretario Justo Ceja como cómplice de Raúl Salinas, que aparecen en la misma declaración ministerial, ninguna referencia hizo Lozano Gracia ese día
El procurador tampoco satisfizo la inquietud de los reporteros que asistieron a la conferencia de prensa acerca de si el militar admitió haber sido testigo de lo del bat y el cuerpo tirado, como afirma el escrito anónimo que desató las nuevas diligencias y que llevó a la cárcel, por primera vez en dos años y como presunto encubridor de un asesinato político, a un militar de alto rango
Las afirmaciones de Chávez Ramírez fueron consideradas “mentirosas” por los abogados defensores de Raúl, un día después de lo informado por Lozano Señalaron que reflejaban “la desesperación de la PGR por intentar probar una culpabilidad que no existe”
El 22 de octubre, la PGR ejercitó acción penal contra Chávez Ramírez, bajo el cargo de encubrimiento de homicidio, pero el Juzgado Tercero de Distrito en Materia Penal se declaró incompetente y trasladó el caso al fuero militar
El día 25, en la Procuraduría General de Justicia Militar, Chávez Ramírez ratificó su declaración del 14 ante el Ministerio Público Federal y, además, en respuesta a un cuestionario, reveló cómo Pablo Chapa le presentó al autor del anónimo (ver recuadro) que condujo al descubrimiento de la osamenta
Al momento de ser aprehendido por encubrimiento —cuya pena va de tres meses a tres años de cárcel y multa de 15 a 60 días—, el exjefe de seguridad de Raúl Salinas de Gortari formaba parte del Estado Mayor de la Secretaría de la Defensa, adscrito a la Policía Judicial Militar
Justo Ceja y Raúl, en la maniobra
Rendida oficialmente ante la agente del Ministerio Público Federal Margarita Jiménez Alvarado, con el defensor de oficio Mario Medina Serrano como “persona de confianza” y con los licenciados Facundo Santillán y Mario Fajardo como testigos, las siguientes son las partes sustantivas de la declaración del teniente coronel Antonio Chávez Ramírez en la PGR, en la que estuvo presente, de manera informal, el subprocurador especial del caso Ruiz Massieu, Pablo Chapa Bezanilla:
Dice Chávez Ramírez que el 29 de septiembre de 1994, como a las cuatro y media de la tarde, estando él con otros miembros de la escolta a su mando —el teniente coronel Herrejón, el teniente Fernando Viveros y el sargento Jorge Cerón Sánchez— en la casa de Raúl, de Reforma 1765, el de la voz se percató que de la calle Apalaches, con dirección a la entrada principal del domicilio, iban caminando el ingeniero Raúl Salinas de Gortari y el señor Justo Ceja Martínez y al llegar a la entrada del citado domicilio por el lado de Reforma, se queda parado en la entrada el licenciado Justo Ceja y se introduce al interior del domicilio el ingeniero Raúl Salinas de Gortari, sin hacer ningún comentario, y que aproximadamente después de diez minutos, salió el ingeniero Salinas de Gortari a bordo del vehículo Cherokee verde En ese instante, el ingeniero Raúl le indica al de la voz que lo espere ahí, mientras que el licenciado Justo Ceja se vuelve a regresar a su vehículo el ingeniero se fue a bordo de su vehículo con dirección sur-norte, sobre la calle de Apalaches en esa misma dirección lo sigue el licenciado Justo Ceja
Una hora después, aproximadamente, al entonces jefe de seguridad le empieza a preocupar la tardanza de su patrón, ya que era raro que Raúl saliera sin escolta y, debido a su tardanza, los del Estado Mayor Presidencial estaban pendientes sobre la calle que se había ido
Hacia las cinco y media de la tarde, Chávez Ramírez vio pasar el vehículo Cherokee circulando por la calle de Cáucaso, y era conducido por el propio ingeniero Salinas, observando que iba acompañado de otra persona, sin poder precisar de quién se trataba, que iba con dirección oriente a poniente, es decir, del Periférico hacia Toluca
Ante el desconcierto de lo que sucedía, el teniente coronel —de acuerdo con su declaración ministerial— seguía preocupándose, y decidió, hacia las seis de la tarde, que con el resto de la escolta debía indagar dónde estaba su jefe
Sobre la calle Montes Apalaches, en dirección a la calle Alpes, se percataron de que en la esquina de dicha calle se encontraba estacionada la camioneta Cherokee, aclarando que tanto la escolta como el de la voz decidieron no pararse, toda vez que la indicación del ingeniero Raúl Salinas fue en el sentido de que lo esperaran en su domicilio
Tres horas después, hacia las nueve de la noche, Raúl Salinas regresó a su casa solo, y Chávez Ramírez dice haberse dado cuenta de que lo hizo en la camioneta Cherokee, y de que la actitud del ingeniero era de preocupación y nerviosismo, procediendo a introducirse en su domicilio y dándoles (a los de la escolta) la indicación de que lo esperaran, ya que iba a salir nuevamente
De Los Pinos a Palo Santo
Poco antes de las diez de la noche de aquel 29 de septiembre de 1994 —añade Chávez Ramírez—, Raúl Salinas, acompañado por su jefe de seguridad y seguido por la escolta, abordó la camioneta y se dirigió a Los Pinos:
En la casa presidencial permaneció como hasta las 23:00 horas, esperándolo (la escolta) en la puerta número Cuatro, ya que por este acceso únicamente podía entrar la familia del Presidente, saliendo de este lugar a la hora antes señalada el ingeniero Raúl Salinas de Gortari, y retornó a su casa de Reforma 1765 Aquí, le indicó al de la voz que la escolta permaneciera en su domicilio, y que el declarante se subiera a su vehículo, es decir a la Cherokee para acompañarlo, por lo que el de la voz se sienta en el asiento delantero del lado derecho, tomando la dirección sobre la calle de Apalaches, de sur a norte, notándolo nervioso, como cuidándose
Pasaron la calle Cáucaso, cruzaron Alpes y dieron vuelta a la derecha en Sierra Tarahumara, para retornar por Alpes en dirección oriente-poniente
A la altura de Montes Apalaches y Alpes, el de la voz se percata que el ingeniero Raúl Salinas de Gortari se detiene detrás de un vehículo de la marca Jetta color blanco, el cual se encuentra estacionado sobre la calle de Alpes, con su frente hacia el poniente, deseando aclarar que en dicho sitio ya antes había visto estacionada la camioneta Cherokee, cuando buscaban al ingeniero Raúl Salinas de Gortari
Fue entonces cuando Raúl le dio a su jefe de ayudantes unas llaves y un par de calcetas cortas para que, sin fijarse en las placas del Jetta, siguiera en éste a la Cherokee, y en ese momento el de la voz pensó que pasaba algo malo
De Alpes enfilaron por Montes Auvernia, cruzaron Reforma y entraron a la Tercera Sección de Chapultepec; tomaron el circuito interno, pasaron frente al Colegio de Arquitectos y viraron hacia la derecha sobre Constituyentes (con dirección a Toluca), y abandonaron el compacto unas cuadras adelante del deportivo del Estado Mayor Presidencial, sobre la calle de Palo Santo
Su patrón le indicó que guardara mucha discreción y me olvidara de lo que había visto, percatándose que el ingeniero Raúl tenía la voz nerviosa y estaba preocupado
Al día siguiente —30 de septiembre de 1994, día de la escena del bat y el cuerpo tirado, según el informante anónimo—, como a las diez de la mañana y con su escolta, Raúl Salinas salió de su casa hacia el Campo Marte, donde se estacionaron al lado de las canchas de tenis Indicó a los militares que lo esperaran y se retiró en compañía del licenciado Justo Ceja Martínez, quien ya lo estaba esperando en ese lugar, en un vehículo color verde con gris, al parecer de la marca Concord, con dirección hacia el Casino Militar, perdiéndolo de vista cuando dan vuelta a la izquierda
Según Chávez Ramírez, pasaron entre diez y once horas antes de que Salinas y Ceja regresaran —entre las 20:00 y las 21:00 horas—, y Raúl bajó del automóvil a un lado de la escalinata del Auditorio Nacional El secretario privado de Carlos Salinas de Gortari se fue, y el hermano mayor abordó su Cherokee para dirigirse hacia Los Pinos, sin poder precisar lo anterior
El 1¼ de octubre de ese año —prosigue la declaración de Chávez Ramírez ante la PGR—, como a las diez de la mañana, Raúl y su escolta se trasladaron a Los Pinos, habiendo llegado a dicho lugar aproximadamente a los quince minutos, entrando por la puerta número cuatro, que corresponde a los miembros de la familia del presidente, y minutos después entra por la misma puerta el licenciado Justo Ceja Martínez a bordo de su vehículo, solo, y como a los cinco o diez minutos vuelve a salir por el mismo lugar, al parecer solo, sin poder precisar lo anterior
La escolta, entre tanto, permaneció de guardia todo el día y, hacia las nueve de la noche, regresó en su automóvil Justo Ceja, y al pasar frente a la puerta número cuatro, el de la voz se percató que en la parte posterior de dicho vehículo llevaba una manta o cobija color oscuro, donde se apreciaba que debajo de la misma había alguien, que quería incorporarse
Justo Ceja aceleró hacia el estacionamiento de la residencia oficial, y dicho lugar se encuentra un poco oscuro, y como a los cinco o diez minutos volvió a salir dicho vehículo, tripulado por el ya citado Justo Ceja, y momentos después sale el ingeniero Raúl Salinas de Gortari, a bordo de su vehículo, y con su escolta retornó a su casa de Reforma 1765
En resumen, Chávez Ramírez desea hacer referencia que por cuanto hace a la muerte o desaparición del ingeniero Manuel Muñoz Rocha y a la serie de acontecimientos que han habido en estos días (se refiere a los días previos a esta declaración, en que fue hallada una osamenta en El Encanto), el de la voz piensa que el ingeniero Raúl Salinas de Gortari tuvo participación directa
La recompensa de Carlos Salinas
Aparece en la declaración ante la PGR que un año después de lo narrado, a principios de septiembre de 1995 —y por conducto de un general del Ejército: Gilberto Vázquez Cruz—, el teniente coronel Antonio Chávez Ramírez y dos de sus compañeros en el Estado Mayor Presidencial supieron que Carlos Salinas, ya expresidente, había dado instrucciones para que, bajo su patrocinio, viajaran a Londres y tomaran un curso de inglés
Esta invitación se la hizo al de la voz, al capitán Claudio Montiel Picón y al capitán Francisco Mendoza Sánchez, y que los gastos se cubrirían por medio de la oficina del licenciado Carlos Salinas de Gortari
Chávez Ramírez recordó que el 26 de septiembre de 1995 él y los otros dos militares, con Justo Ceja —acompañado de una dama de aproximadamente 24 años y sin recordar su nombre—, viajaron a la ciudad de Montreal, haciendo una escala en la ciudad de Toronto, llegando al otro día por la mañana, en donde los estaba esperando el teniente Rojas Guzmán, ayudante del licenciado Carlos Salinas de Gortari
Al mediodía del 27 de septiembre, en el vestíbulo del hotel Versalles, los militares becados vieron llegar a Carlos Salinas de Gortari, quien los saludó, ya que previamente el licenciado Justo Ceja les informó que iba a llegar al hotel, por lo cual ya lo estaban esperando, saludando a todos de mano, y que al momento en que saludó al dicente le manifestó: “le agradezco la lealtad a mi hermano”, y en seguida los invitó para cenar en la noche, la cual se llevó a cabo en un restaurante de comida japonesa, sin recordar el nombre, y ahí les comentó sobre la preocupación que sentía por lo que estaba pasando en el país, y además les preguntó a cada uno por sus familias
Después, los invitó a tomar únicamente una cerveza, tardando en este lugar aproximadamente una hora con treinta minutos, para proceder a retirarse de dicho lugar, en compañía del licenciado Justo Ceja y del teniente Rojas Guzmán
Al día siguiente, Justo Ceja les pidió que bajaran al vestíbulo del hotel al filo de las dos de la tarde, y llegó Carlos Salinas, los volvió a saludar y posteriormente les hizo entrega de un sobre, el cual contenía la cantidad de cinco mil dólares americanos, haciéndonos hincapié que era para sufragar sus gastos durante su estancia en Inglaterra, ya que no llevaban dinero para dichos gastos, que esto fue el día 28 de septiembre de 1995 Se despide y se retira, no sin antes decirles que le echaran ganas al curso, ya que les serviría para su carrera militar
Al día siguiente se presentó nuevamente el licenciado Carlos Salinas de Gortari para despedirse, y se fue en compañía de su ayudante Rojas Guzmán, quien posteriormente los llevó al aeropuerto, para salir con rumbo a Londres, Inglaterra, habiendo llegado al día siguiente por la mañana a dicha ciudad, y ahí de inmediato se trasladaron a la ciudad de Bournemonth, en compañía de Justo Ceja Martínez
Justo Ceja le hizo al de la voz la entrega de mil dólares americanos más por parte del licenciado Carlos Salinas de Gortari, por tener mayor jerarquía que los otros dos oficiales
A los dos o tres días de haber llegado el licenciado Justo Ceja y la dama, se cambiaron a otro lugar y un mes después el licenciado Justo Ceja se regresó a Montreal, acompañado del capitán Claudio Montiel Picón
Los otros dos militares continuaron con su curso de inglés hasta el día 8 de diciembre, fecha en que recibieron una llamada de la Ciudad de México, por orden del general Gilberto Vázquez Cruz, para que se reincorporaran lo más pronto posible
Nada sobre el anónimo
Al concluir la declaración ministerial, se preguntó a Chávez Ramírez si sabía quién ha vivido en la casa de Explanada 1230, Lomas de Chapultepec Se trata de la casa donde, según declaración de Agustina Cruz Santos, estuvo guardado el Jetta con placas de Hidalgo los días 3 y 4 de octubre de 1994
El militar respondió que Raúl Salinas frecuentaba ese inmueble, en compañía de la señora Margarita Nava; que posteriormente la habitó María Bernal, y que a partir de 1994 estuvo viviendo allí Diego Ormedilla
Vinieron entonces las preguntas acerca del propietario y descripción de la casa de Reforma 975, donde el informante anónimo afirma que se produjo el asesinato de Muñoz Rocha
La cuarta pregunta fue cuándo había visto por última vez a Diego Ormedilla
La quinta, si sabía a quién pertenece la finca El Encanto, a lo que respondió que lo ignoraba, pero que cuando llegaba a ir era Raúl Salinas quien daba órdenes
La sexta inquirió sobre las personas que vieron a Raúl Salinas el 29 de septiembre de 1994, y Chávez Ramírez recordó entre ellas a Miguel Nazar Haro (director de la desaparecida Dirección Federal de Seguridad), quien llegaba a visitar al ingeniero y llevaba consigo casets, documentación y, en una ocasión, un maniquí, supuestamente del subcomandante Marcos, y que por su parte el ingeniero le mandaba sobres con documentos, y en una ocasión se percató que uno de los sobres llevaba dinero, sin saber qué cantidad Que lo anterior lo sabe el dicente, ya que en ocasiones le tocó entregar diversos sobres al señor Nazar Haro, en sus oficinas que se encontraban en Insurgentes Sur
La séptima:
Que nos diga quién pudo haber auxiliado al ingeniero Raúl Salinas de Gortari a la desaparición de Manuel Muñoz Rocha
La respuesta fue la siguiente, de manera rigurosamente literal:
Que de acuerdo a lo manifestado en la declaración y viendo qué personas visitaban al ingeniero Raúl Salinas de Gortari, concidiera con el licenciado Justo Ceja Martínez
La octava: por qué Chávez Ramírez, en sus comparecencias anteriores (1995), nunca hizo referencia a lo que dijo en esta declaración
Respuesta: Que por temor y miedo al ingeniero Raúl Salinas de Gortari, Carlos Salinas de Gortari y Justo Ceja Martínez, ya que éste podía atentar contra su familia y contra su persona
La novena fue sobre la osamenta de El Encanto:
En este momento se le ponen a la vista al C Antonio Chávez Ramírez los siguientes indicios que fueron encontrados en el momento del nuevo reconocimiento del cadáver- A) Un botón de madera roto; B) Dos piezas de madera tipo hongo; C) Un botón café
Respuesta: Que nunca había tenido a la vista dichos objetos, por lo que es la primera vez que los tiene a la vista, y es en el interior de esta oficina Es todo lo que desea manifestar y, previa lectura de su dicho, lo ratifica y firma al margen para constancia legal
A punto de saberse la identidad del cadáver
El viernes 15 de noviembre, el procurador Lozano Gracia informó que un laboratorio estadunidense había logrado aislar una muestra genética de los restos hallados en El Encanto
“Siguen trabajando los especialistas, tanto mexicanos como extranjeros, concretamente en Nueva York, en Texas y en Dakota del Norte Nos están confirmando desde Nueva York que ya lograron aislar una muestra de ADN, así que va el proceso en curso, y más o menos en el tiempo que dijimos podrán presentarse resultados”, dijo ante reporteros
—¿Ha llegado el momento de dar a conocer la identidad del testigo (autor del anónimo)
—No, pero, como lo indiqué en su momento, es una persona absolutamente identificada, que ya rindió declaración ante el agente del Ministerio Público Vamos a dar información
—¿Es un político?
—No daría ningún comentario; pero vamos a dar la identidad de esta persona








