Involucrados, entre otros, su hijo Carlos, Raúl Salinas, Javier Bonilla, González Barrera, Hugo Andrés Araujo…

Involucrados, entre otros, su hijo Carlos, Raúl Salinas, Javier Bonilla, González Barrera, Hugo Andrés Araujo
Con Hank González como secretario de Agricultura, turbia maraña de operaciones millonarias con maíz y frijol
Guillermo Correa
Cuando Carlos Hank González era secretario de Agricultura y Recursos Hidráulicos, el grupo empresarial Hermes, dirigido por su hijo Carlos Hank Rhon, participó en negocios poco claros con la Unión Nacional de Productores de Frijol y la Compañía Nacional de Subsistencias Populares (Conasupo) Además, se desvió parte de la producción de maíz para entregarla a Maseca, propiedad de Roberto González Barrera, su consuegro
Esas acusaciones, acompañadas con documentos probatorios, aparecen en una denuncia presentada en agosto de 1995 ante la Procuraduría General de la República, en la que se agrega la acusación, contra Hank González, por el delito de amenazas cumplidas a través de terceras personas
Según la denuncia, las irregularidades fueron conocidas por Carlos Rojas Gutiérrez, entonces responsable del Programa Nacional de Solidaridad (Pronasol) y actual secretario de Desarrollo Social (Sedesol); Javier Bonilla García, director de Conasupo y hoy secretario del Trabajo; y Maximiliano Silerio Esparza, exdirigente de la Confederación Nacional Campesina (CNC), ahora gobernador de Durango
Entre otros de los involucrados, se menciona a Hugo Andrés Araujo, senador por Tamaulipas y entonces dirigente nacional de la CNC; y, desde luego, Raúl Salinas de Gortari, entonces director de Planeación de la Conasupo, responsable de la compra de frijol chino no apto para consumo humano, que se encuentra todavía en bodegas que fueron de la paraestatal
Otras personas más que se beneficiaron con los “actos ilegales”, dice la denuncia, son los empresarios tapatíos Oscar Osuna Lizárraga, Carlos Dávila Saldaña y Héctor Leyca Rojo, quienes chantajearon al Grupo Hermes, propiedad de la familia Hank, y lograron utilidades millonarias
Desde principios de este año los diputados panistas Javier Alberto Gutiérrez Vidal y Manuel Beristáin, miembros de la comisión que analiza las actividades realizadas por la Conasupo en el sexenio anterior, tienen en su poder una copia de la denuncia presentada en la PGR, y los documentos anexos a la misma, y han investigado y confirmado parte de las irregularidades
Gutiérrez Vidal, presidente de la Comisión de Fomento Cooperativo, informó que los legisladores panistas cuentan con grabaciones y documentos entregados por la parte acusadora, mismos que, por separado, también tiene en su poder Proceso
Explica que ante la gravedad de los hechos denunciados, se decidió mantener en el anonimato a los denunciantes, por motivos de seguridad personal Sus nombres se darán a conocer cuando el expediente esté integrado totalmente y se entregue a la comisión investigadora de la Conasupo
En el documento entregado en la PGR se incluyen denuncias presentadas en otras instancias, como la Procuraduría de Justicia del Distrito Federal (PGJDF) y la Presidencia de la República, contra Hank González y el grupo empresarial Hermes, presidido por su hijo Carlos Hank Rhon, y su empresa filial Dynacomer
En una entrevista grabada, los denunciantes relataron al reportero los pormenores del caso; además, entregaron copias de las pruebas aportadas a la PGR —documentos oficiales y cheques—, y manifestaron que su principal propósito es que “a través de una investigación se destape toda la cloaca que siempre ha seguido al profesor Carlos Hank González Lo único que se exige es que se haga justicia”
Informan que desde febrero de 1994 fue entregada directamente en la Presidencia de la República una carta-denuncia, firmada por Jesús Padilla Estrada, presidente de la Unión Nacional de Productores de Frijol (UNPF), en la que se daban a conocer las irregulares relaciones entre Hermes y Conasupo, las cuales impedían un adecuado funcionamiento de micro empresas creadas en apoyo de los campesinos productores de frijol
En la carta, después de hacer un resumen de los tratos entre la UNPF, el grupo Hermes y los empresarios de Guadalajara, Padilla Estrada le decía al presidente Salinas de Gortari: “Ha llegado tanto el caos de la alteración de documentos y presentación de estados que hoy resultan irreales y prefabricados para que aparezca un gran adeudo por parte de mis representados, al grado que nos perdimos en la maraña y requerimos una auditoría fiscal para que se determinen honestamente los números finales”
Por esas fechas se presentaron otras denuncias en la PGJDF, que se mantienen congeladas, y en las cuales se menciona más de diez veces a Hermes
Cuentan los denunciantes:
“El 14 de agosto de 1995, uno de nosotros fue con el procurador general de la República, Antonio Lozano Gracia, para darle a conocer el caso y le enseñó todos los documentos Les sacó copias Desde entonces existe una denuncia en la PGR, sin número, porque así se pidió y estuvo de acuerdo Lozano Quedó pendiente la ampliación de la denuncia, la cual nunca se hizo por temor a represalias”
LOS HECHOS
El 6 de enero de 1992, el presidente Salinas de Gortari entregó a la UNPF, cerca de 50 millones de pesos de fondos del Pronasol, para la creación de un fideicomiso denominado “ZADUJACHS”, porque abarcaba los estados de Zacatecas, Durango, Jalisco, Chihuahua y Sinaloa
El objetivo era apoyar la creación de micro empresas campesinas comercializadoras de frijol, por lo que en los dos años siguientes se entregaron al fideicomiso otras cantidades
Según los denunciantes, el proyecto era bueno, “lo malo es que se usó para remediar problemas personales y compromisos políticos de dirigentes de la CNC y miembros del comité ejecutivo de la UNPF El dinero entregado por Pronasol y otras dependencias fue a parar a una cuenta de cheques de la UNPF, en Banamex, cuyo titular único era Padilla Estrada, el presidente de la Unión”
Lo anterior provocó que a pesar de existir el fideicomiso, con el capital suficiente para poner a funcionar las micro empresas, no se contaba con el frijol necesario, pues según la UNPF no había dinero para adquirirlo directamente de los productores
La Conasupo, dirigida entonces por Javier Bonilla García, otorgaba un subsidio “ventajoso” a la Asociación Nacional de Tiendas de Autoservicio y Departamentales (ANTAD) —Aurrerá, Gigante, Comercial Mexicana— para que las clases medias compraran barato el frijol, pese a que la ayuda de los programas del gobierno debía dirigirse a las clases más necesitadas
Padilla Estrada, con el pretexto de lograr que el frijol llegara a un menor precio a la clase pobre, buscó que la Conasupo le otorgara algunas ventajas
Hay que recordar, dicen los entrevistados, que este alimento barato y bueno dejó de llegar al pueblo desde 1989, año en que Raúl Salinas de Gortari, entonces director de Planeación de Conasupo, importó frijol de China no apto para consumo humano
El 8 de julio de 1992, Padilla —actualmente diputado local del PRI en Zacatecas— firmó el contrato 118-VFR-002/92 con Conasupo, mediante el cual se otorgaban facilidades a la Unión en la compra venta de frijol para ayudar a las micro empresas campesinas
Conasupo acumularía las compras mensuales que la Unión realizara y otorgaría una bonificación en los precios Las bonificaciones consistían en vender en 2,100 pesos la tonelada de frijol si no se adquirían más de 200 toneladas; en 2,016 si se compraban 1,000 toneladas; y en 1,932 pesos en la compra de más de 1,000 toneladas La Conasupo no entregaba la bonificación en dinero, sino en especie, o sea entregaba más frijol
Pero la Unión otra vez argumentó que no contaba con recursos para comprar volúmenes importantes de frijol, por lo que Padilla recurrió a diferentes empresarios del ramo, principalmente en Guadalajara, para que realizaran sus compras a través de la Unión y a cambio les ofreció el 50% de la bonificación mensual; el resto lo utilizaría la Unión para el proyecto de las micro empresas
Sin embargo, las bonificaciones las manejaba directamente Padilla, quien vendía el frijol o el Documento Unico de Venta (DUV), que amparaba las cantidades entregadas por la Conasupo, y depositaba el dinero en la cuenta de la UNPF en Banamex
A varios de los intermediarios nunca les entregaron su porcentaje correspondiente a la bonificación y hasta la fecha se les deben cerca de 2,250 millones de pesos De igual manera, jamás se apoyó a las micro empresas, como era la intención del contrato
Además, el frijol comprado por los empresarios a través de la UNPF, se encontraba en las bodegas de la Conasupo, que entregaba el de buena calidad a los grandes y tradicionales “pulpos” frijoleros encabezados por Oscar Osuna Lizárraga y Carlos Dávila Saldaña, entre otros; así como a las fuertes empresas empacadoras del país —como Gardi y Verde Valle— y a las tiendas de autoservicio, como Aurrerá
Y el de mala calidad se entregaba a los demás compradores Para comprobar lo anterior, en noviembre de 1992 se hizo una visita a las bodegas de ANDSA en Guadalajara
ANDSA despidió de inmediato al personal de esas bodegas, como consta en la carta que en febrero del 94 entregó en la Presidencia el presidente de la UNPF En cambio, la Conasupo mantuvo a su gerente regional, Roubán Escalante Fernández
“El máximo logro fue que nos permitieran realizar nuestras operaciones con el subdirector de esa entidad, Marco Antonio Flores Villarreal Escalante permaneció en el cargo y se dedicó más a las operaciones con el maíz”, dicen los denunciantes
Sin embargo, debido a esas irregularidades los empresarios intermediarios cancelaron sus tratos con la Unión, que se quedó otra vez sin dinero
Entonces Padilla celebró un contrato con la empresa Garbi “Como testigos, entre otros, firmaron el entonces líder de la CNC y diputado federal, Hugo Andrés Araujo, y el exdirigente de esa central, Maximiliano Silerio Esparza, actual gobernador de Durango
“Pero la verdad es que seguíamos sin recursos, por lo que otra vez se recurrió a Conasupo para ver la posibilidad de que nos diera crédito y al no estar dentro de la política de la paraestatal el otorgarlo, el entonces director comercial, Jorge Terrones López, en entrevista privada con Padilla, sugirió algunas fuentes de financiamiento
“Fue entonces cuando la UNPF recibió el apoyo crediticio del grupo financiero Hermes, a través de su filial Dynacomer, la que otorgó un préstamo inicial de aproximadamente 4,000 millones de viejos pesos, a cambio de nuestro contrato con la Conasupo”
Según el contrato respectivo, Dynacomer recibiría 50% de las utilidades por la compra venta de frijol “En ese momento —informan los denunciantes— la empresa era dirigida por Arsenio Fernández Rivero, y sus principales ejecutivos para esta operación fueron el ingeniero Enoc Montesinos Torres y Alejandro Carreón Galindo Quien dirigió todo fue Carlos Hank Rhon
“Tanto Montesinos como Carreón fueron los que entregaron personalmente un cheque de Banca Cremi —propiedad de Carlos Cabal Peniche — a Conasupo, amparados en el contrato con la UNPF, por 3,980 millones de viejos pesos”
Los denunciantes explican en que consistió el trato entre Dynacomer y la Unión: “La empresa, utilizando el parapeto de la UNPF, le compra a Conasupo el Documento Unico de Venta —N¼ 091-05-0066-93—, en el que se especifica que entregará dos millones de kilos de frijol Mayacoba, de la cosecha 92/92, por un importe de 3,864 millones de viejos pesos El DUV fue pagado con el cheque de Banca Cremi El DUV fue entregado el 4 de diciembre de 92 Este primer documento amparó el retiro de 2,000 toneladas de frijol Mayacoba, en la ciudad de Guadalajara”
Sin embargo, el contrato especificaba que la UNPF tenía que pagarle primero a Hermes el préstamo, para poder retirar el frijol de las bodegas de Conasupo o de ANDSA
Aunque todavía no pagaba el crédito, la Unión decidió retirar 50 toneladas de frijol, pero el que le entregaron era grande, rojo, podrido y viejo “Se trataba del frijol chino importado desde años antes por Raúl Salinas de Gortari”
De acuerdo con las denuncias, el hermano del Presidente lo compró en China como no apto para consumo humano, a pesar de lo cual se puso a la venta, principalmente en las zonas indígenas de la República, como Chiapas
El entonces director operativo de la Distribuidora Conasupo (Diconsa), Juan Riera, comentó a miembros de la Unión “que ese frijol era tan malo que no nada más había generado un problema social y económico, sino hasta forestal, porque los indios se estaban acabando la Sierra de Chiapas para poder cocerlo; 72 horas a la lumbre y nada
“Antes de llegar a México en 1989, ese frijol ya tenía bastantes años en China Fue fumigado y todavía el gobierno paga por estarlo almacenando a través de Conasupo”
El 19 de diciembre de ese mismo año, Dynacomer firmó, haciendo a un lado a la UNPF, su propio contrato de compra-venta con la Conasupo
“Lo extraño de todo esto es que la UNPF tardó muchos años en conseguir un registro en Conasupo y posteriormente un contrato; en tanto que Dynacomer, lo consiguió rápidamente ¿Cómo es posible —preguntan los denunciantes— que una empresa meramente financiera, propiedad del hijo del secretario de Agricultura, tenga permiso para comprar y vender frijol, y cualquier otro grano de Conasupo?”
Las cantidades de frijol y maíz comprados por Dynacomer son desconocidas a partir de ese momento, pues la UNPF no retiró frijol a su nombre a partir de que Dynacomer celebró ese contrato con Conasupo
Como consecuencia de lo anterior, la Unión careció de recursos para pagar a Hermes, por lo que tuvo que comprar frijol de mala calidad, que vendía a precios bajos
Hermes, para evitar tratar de recuperar el crédito, facturó “ilegalmente” sus operaciones a nombre de la UNPF, aparte de que los precios que se manejaban eran muy diferentes a los acordado con la Unión Facturaba mercancía que ésta no había retirado y la vendía directamente a sus clientes
Fue entonces cuando el presidente de la Unión presentó la denuncia respectiva en la Presidencia de la República, con copias a las direcciones generales de Conasupo y ANDSA
A principios de 1994, se especifica en la denuncia, la empresa de Hank Rhon pidió a la Unión que interviniera en el control de la producción de maíz en Sinaloa La UNPF sólo pudo hacer una venta, a Maseca, por instrucciones de Dynacomer, en la ciudad de Culiacán
Dicen los denunciantes:
“Un camión fue facturado directamente a Maseca, propiedad de Roberto González Barrera, consuegro de Carlos Hank González, por lo que el círculo estaba cerrado: maíz y frijol de Conasupo para empresas del secretario de Agricultura y de sus familiares”
Explican que la Conasupo tenía suficiente maíz almacenado, pero aproximadamente 385,000 toneladas fueron registradas como no aptas para consumo humano, “por la misma Conasupo, a pesar de que sí lo eran, y se las vendió a mitad de precio a Maseca Sólo pintaron el maíz de morado, por encimita, y lo transportaron de noche para que Maseca lo convirtiera en tortilla, obteniendo una utilidad de 350 pesos por tonelada
“Esa cantidad de maíz no cabe en el Parque Hundido ni haciendo un cerro de 300 metros de alto Su precio era de 370 nuevos pesos la tonelada, cuando oficialmente valía 100% más, y acabó vendiéndose como tortilla De esas operaciones se hicieron miles en Jalisco con el gerente regional de Conasupo, Roubán Escalante Fernández”
Más adelante, Hermes, a través de Dynacomer, decidió comprar semilla de frijol importada Para ello aprovechó otra vez a la Unión Sin embargo, “esta semilla se encuentra en la almacenadora Serfin de Guadalajara, pudriéndose, ya que fue pignorada indebidamente por Oscar Osuna Lizárraga, para su propio beneficio, llegando a la Unión sólo 16 toneladas de 200 importadas originalmente”
Otras operaciones de frijol importado fueron realizadas por Hermes y Osuna sin que la Unión tuviera conocimiento, tratando, posteriormente Dynacomer de sobornar a directivos de la UNPF para que firmaran un pedido de dicho frijol
La Unión, en un esfuerzo por liquidar sus cuentas con Dynacomer, firmó un acuerdo con la empresa y con Osuna Lizárraga; la empresa se comprometió a que una vez pagado el crédito, entregaría a la Unión 12,500 toneladas de frijol de Conasupo; para ello consiguió la autorización por escrito de la paraestatal, pero nunca entregó la fianza correspondiente, engañando a los productores de frijol y al mismo empresario tapatío, quienes a final de cuentas no tuvieron más recurso que recurrir a los tribunales