La empresa de Azcárraga asume de pronto valores como moral pública, transparencia, competencia sana…

La empresa de Azcárraga asume de pronto valores como moral pública, transparencia, competencia sana
En su afán de exhibir a Salinas Pliego, Ricardo Rocha olvidó que Televisa fue beneficiaria, cómplice y aduladora del gobierno salinista
Fernando Ortega Pizarro
“Así sea Por la moral pública, por el bien de la nación, por la competencia sana y sin desgarramientos de vestiduras, por la transparencia, por el propósito ferviente de no convertirnos, precisamente, en un país de cínicos Así sea”
Con esas palabras concluyó Ricardo Rocha su programa Detrás de la Noticia, transmitido el domingo 7 por el Canal 2 de Televisa, dedicado íntegramente a tratar de demostrar que Ricardo Salinas Pliego, presidente de Televisión Azteca, mintió al hablar sobre sus relaciones financieras con Raúl Salinas de Gortari, pues éste no le habría hecho un préstamo, sino que sería su socio, y, por lo tanto, hubo algo turbio en la venta de Imevisión
“Uno se pregunta: ¿se trata de una inversión o no de un préstamo? ¿Será que jamás hubo tal préstamo y se trata de una comisión de 5% que casualmente señala la proporción respecto al total de la venta de Televisión Azteca?”
Rocha, después de manifestar que pudo haber un tráfico de influencias, aclaró que no se trataba de una campaña contra TV Azteca, sino que su programa respondía a una demanda de la sociedad mexicana para aclarar la privatización de los canales estatales, y realizó entrevistas con varios legisladores, quienes lo apoyaron en su recomendación de que es necesario investigar el proceso de licitación
Todo ello, para bien del pueblo de México
En realidad, de tráfico de influencias, y de ser objeto de un marcado favoritismo del gobierno, es de lo que ha sido acusada Televisa desde hace muchos años Y de eso, desde luego, no habló Ricardo Rocha en su intento por lavarle la cara a su empresa
INTERCAMBIO DE FAVORES
Si bien Emilio Azcárraga Milmo, El Tigre, ya era rico y poderoso antes del gobierno de Carlos Salinas de Gortari, al termino de ese sexenio su fortuna había crecido considerablemente, al grado que figuró entre los primeros lugares de los mexicanos con más de mil millones de dólares en las listas de la revista Forbes
Pero Azcárraga sabe retribuir los favores: siempre ha puesto al servicio del PRI y de sus gobiernos todo el poder y los recursos de Televisa
En enero de 1993, mucho antes de que la Secretaría de Comunicaciones y Transportes diera a conocer oficialmente a quién le sería otorgada la concesión de 62 nuevos canales de televisión, Azcárraga ya había invertido 50 millones de dólares en el equipo necesario para operarlos
Y en febrero de 1993, El Tigre confesó públicamente, en un acto en el que se dio a conocer la televisión de alta definición: “Gracias al presidente de la República, se nos ha concedido la posibilidad de dos canales para explotar esta tecnología”
Por ello, no extrañó que un mes después, cuando el presidente Salinas, en una cena en casa de Antonio Ortiz Mena, pidió ayuda económica de los hombres más ricos del país en favor del PRI, el primero en responder fuera Azcárraga:
“He ganado tanto dinero en estos años, que me comprometo a aportar una cantidad mayor”
Lo anterior provocó un comentario de Rogelio Sada Zambrano, en esa época alcalde de Monterrey:
“¿Se trata de un apoyo generoso, sin retribución, sin esperanza de compensación, de un gesto altruista de los empresarios? ¿O se trata de un intercambio de favores, de un ‘tú me das y luego yo te compenso’? ¿Y con qué te compenso? Pues con concesiones monopólicas adicionales”
EL SOLDADO DEL PRI
Desde antes de 1986, ya Azcárraga se había definido como “un soldado del PRI”
En agosto de ese año, cuando El Tigre se hizo cargo de las operaciones internacionales de la empresa, por lo que tuvo que residir en Nueva York, Miguel Alemán Velasco se quedó al frente del negocio en México Y para que no hubiera dudas, reafirmó: “Esta empresa es priísta Si aquí hay alguien que no sea del PRI, que lo diga ahora y se salga Jamás trabajará en Televisa” (Proceso 485)
Y durante la campaña electoral de Salinas de Gortari, en varias de cuyas etapas estuvo presente, Azcárraga volvió a calificarse como “soldado del PRI”
“Nosotros —dijo en enero de 1988— somos del PRI, miembros del PRI, no creemos en ninguna otra fórmula Y como miembros de nuestro partido haremos todo lo posible para que el candidato nuestro triunfe Eso es muy natural”
Y el “todo lo posible” se reflejó en el poco tiempo que se daba en los noticiarios de Televisa a las campañas de los otros candidatos a la Presidencia —Manuel J Clouthier, del PAN, y Cuauhtémoc Cárdenas, del Frente Democrático Nacional— lo que provocó actos de protesta frente a las instalaciones de la empresa
En julio de 1991, con Salinas de Gortari como presidente, Azcárraga ya había obtenido frutos de su priísmo La revista BusinessWeek informó en su edición de ese mes:
“Pocas compañías mexicanas, como la de Televisa, ilustran tan bien las relaciones del `te doy para que me des’ entre el gobierno y el gran dinero Televisa, compañía privada de tres familias, gozó por décadas un cuasi monopolio Sus finanzas están envueltas en el misterio, pero sus políticas son herméticamente progobiernistas”
Ese mismo año, en una plática con los artistas que intervinieron en la telenovela Los ricos también lloran, Azcárraga dio a conocer su “filosofía” sobre el papel que debe desempeñar la televisión en México:
“Yo lo que sé hacer es dinero Yo no sé gastar dinero No tengo la menor idea de cómo debe gastarse el dinero Estamos en el negocio del entretenimiento, de la información, y podemos educar, pero fundamentalmente entretener
“México es un país de una clase modesta muy jodida, que no va a salir de jodida Para la televisión es una obligación llevar diversión a esa gente y sacarla de su triste realidad y de su futuro difícil La clase media, la media baja, la media alta Los ricos, como yo, no somos clientes, porque los ricos no compramos ni madre”
Peleadas ahora Televisa y TV Azteca, a principios de noviembre de 1994 se unieron para realizar una de las últimas entrevistas a Carlos Salinas de Gortari Los entrevistadores fueron Ricardo Rocha y Rolando Cordera Después se editó el libro: México, los años del cambio Una conversación con Carlos Salinas de Gortari
La entrevista se realizó del 6 al 11 de noviembre de 1994 Se habló de “La reforma del Estado”, “La economía y su reforma”, “El tema desafiante de la democracia y la justicia”, “La política social y Solidaridad”
La mayoría de las preguntas fueron generales, a las que el presidente correspondió con respuestas de tesis, y cuando eran concretas, Salinas encontraba fácil salida
Ricardo Rocha le preguntó:
—Señor, ¿cuáles son los requisitos fundamentales para que podamos seguir siendo estos mexicanos de tres mil años de historia, y estos ciudadanos del tercer milenio, del siglo XXI, para que podamos seguir siendo mexicanos universales, planetarios?
—Bueno, los 90 millones de mexicanos que somos hoy, que por cierto, se sumaron 10 millones más sólo durante mi administración, esos 90 millones de mexicanos tienen un futuro mejor porque sabemos cómo alcanzarlo, con las lecciones de las mejores batallas de nuestro pasado, sumando esfuerzos, no dividiéndonos, reconociendo la pluralidad y diferencias y trabajando alrededor de un objetivo común; y esa es la grandeza de nuestro México
Al terminar la entrevista, resumió Salinas lo que había sido su gestión:
“Respeto, respuesta, confianza es lo que recibí de los mexicanos, y eso fue para mí lo que alentó para cumplir con mayor intensidad esta extraordinaria responsabilidad Gracias, muchas gracias, al gran pueblo de México por haberme permitido servirle”
Abraham Zabludovsky también le hizo una entrevista a Salinas de Gortari, en su revista Epoca, el 7 de noviembre de 1994 En la portada aparecía el presidente de la República, teniendo como fondo la bandera nacional y un óleo de Benito Juárez, con este título: “Mi gobierno funcionó”
El editorial de ese número expuso: “Salinas de Gortari ha sido un Presidente de tiempo completo Su ánimo personal, la naturaleza de su inteligencia y el enfoque de su formación académica, lo hicieron dar un golpe de timón en el rumbo nacional, hasta llevar a México a su reinserción en el mundo, porque durante lustros enteros vivimos de espaldas a la realidad cambiante en el Occidente y en el Este”
Un año y ocho meses después otra fue la portada de Epoca, correspondiente al 1¼ de julio último: aparecía una fotografía solamente con los ojos del expresidente, con la siguiente cabeza: “Salinas, acorralado”
LOS FAVORES RECIBIDOS
Carlos Salinas de Gortari no pagó mal el priísmo y el salinismo de Televisa El 1¼ de diciembre de 1995, al comparecer ante una comisión de diputados, Joaquín Vargas Guajardo, presidente de Multivisión, presentó el siguiente panorama:
“Televisa tiene la concentración más grande de medios electrónicos que exista en país alguno Cuenta con tres redes nacionales de televisión abierta y varios canales locales, como el Canal 4 de la Ciudad de México Imaginemos las cadenas norteamericanas ABC, NBC, CBS, juntas en una sola corporación
“Es propietaria y opera 240 concesiones de televisión en México; tiene participación en varias concesiones de televisión; suma 37 estaciones independientes que operan bajo el esquema de afiliadas; recibe 87% del gasto publicitario que se destina a televisión; es dueña del 51% de las acciones de Cablevisión, que hoy está asociada con Teléfonos de México; cuenta con una concesión desde 1992 para explotar el servicio de señales restringidas de televisión de alta definición en el Valle de México, concesión no explotada hasta el día de hoy
“Según la firma Bertens, de los Estados Unidos, Televisa posee una participación en el rating de televisión a nivel nacional del orden de 79%, y acapara 87% de los ingresos del mercado publicitario en México Además, es dueña de estaciones de radio en las principales ciudades del país; tiene 37% de la participación de anuncios exteriores en la República; controla artistas y talentos del mundo del espectáculo Asimismo, controla en el país periódicos, revistas y otros Es dueña de disqueras El Grupo Televisa tiene 125% de participación en Univisión, la cadena más importante de habla hispana en los Estados Unidos; presume de ser el productor más importantes de televisión en habla hispana en el mundo”
Tanto Vargas como Clemente Serna, de Medcom, argumentaron ante los diputados, para convencerlos de que manifestaran su rechazo a que a Televisa se le otorgara una nueva concesión, ahora en el ramo de llamada televisión directa a casa (DTH), en la que sus dos competidores apenas estaban incursionando
“Televisa tiene la concentración más grande de medios electrónicos que exista en país alguno Las causas y razones que originaron que se produjera este fenómeno de concentración único en el mundo obedecen a viejos intereses que pertenecen al pasado Lo único cierto, y la gran mayoría de la sociedad mexicana reclama, es que esto no debió suceder”, dijo Vargas
La concesión, finalmente, le fue otorga a Televisa por el actual gobierno Y es que ha seguido el “tú me das y luego te recompenso”:
El 8 de junio de 1994, a dos meses de las elecciones presidenciales, Jacobo Zabludovsky invitó por primera vez al noticiario 24 Horas a un candidato a la Presidencia: Ernesto Zedillo
Los primeros 22 minutos del programa de una hora, fueron dedicados a Zedillo, quien durante cerca de nueve minutos habló de su programa económico, divulgado dos días antes El resto del tiempo fue aprovechado por el candidato priísta para responder a las preguntas a modo de Zabludovsky y para arremeter contra sus dos principales adversarios: Cuauhtémoc Cárdenas y Diego Fernández de Cevallos
Por esas mismas fechas la Academia Mexicana de Derechos Humanos dio a conocer un estudio, en el que señalaba:
“24 Horas llegó a una situación extrema: en el primer mes después de su candidatura, Zedillo apareció en la presentación del noticiario en 23 ocasiones, casi a diario, mientras que Fernández de Cevallos y Cárdenas sólo una vez cada uno Entre el candidato del PRI y los otros candidatos hay una desproporción de 46 a uno”
Ante las crecientes protestas de los partidos de oposición, y en lo que se interpretó como un gesto para reducir la creciente inconformidad hacia su política informativa, más que un signo de apertura, Zabludovsky también entrevistó, con evidente desgano, a Fernández de Cevallos y a Cárdenas al terminar 24 Horas