Alfonso Durazo, el hombre más cercano a Colosio en el trabajo cotidiano:
“Es evidente que hay una decisión política de por medio para que Salinas no se presente ante las autoridades”
Alejandro Caballero
Con la autoridad que le da la cercanía que tuvo con Luis Donaldo Colosio, Alfonso Durazo sostiene: “Es un hecho irrefutable que ya se asumió la sospecha de que hay un compromiso político” entre el presidente Ernesto Zedillo y su antecesor, Carlos Salinas de Gortari, para que éste no sea citado a comparecer ante la Procuraduría General de la República
En la víspera del segundo aniversario del asesinato de Colosio, aún no esclarecido totalmente, Durazo, quien durante los últimos seis años de vida del político sonorense fue su secretario particular, subraya: “El citatorio a Salinas es imprescindible para el auténtico desarrollo de la investigación del crimen”
En una extensa y puntual entrevista, insiste: “Es evidente que hay una decisión política de por medio para que no se presente ante las autoridades”
Dice no creer “en la amenaza que representa para el país” el que Salinas pudiera hablar y que, en todo caso, “tal peligro lo representa nada más para sus cómplices”
Durazo no se detiene ahí Considera que la comparecencia judicial debe abarcar al exjefe de la Oficina de la Presidencia, José Córdoba Montoya, “quien fue su cómplice más conspicuo y por tanto corresponsable intelectual y operativo de sus atropellos”
Considera que Córdoba “encarnó la intriga, la traición y la alta corrupción” y, por ello, es necesario que “se le expulse del país”
Es más, “dada la sospecha generalizada” sobre la responsabilidad de Salinas y de Córdoba “en la autoría intelectual del crimen”, estima “imprescindible un estudio psicológico de sus personalidades” para conocer “con certeza, si dan un perfil criminal”
Durazo, quien desempeñó una función clave en el quehacer político de Colosio, que tuvo en su poder el archivo del candidato y por cuyas manos pasaban documentos tan confidenciales como la polémica carta que el 19 de marzo dirigió Zedillo a Colosio, ahonda sobre los acontecimientos que marcaron el tramo final de la campaña electoral de su jefe
Reitera que las relaciones Colosio-Salinas llegaron “a la ruptura”; que sobre su exjefe se daba “una aceptación creciente en el país (pero) cuestionada en Los Pinos”, y que “la percepción de peligro en torno a la vida del candidato era un hecho real y palpable”
Afirma también que Colosio llegó a comentar a su esposa Diana Laura la posibilidad de que se le relevara como candidato “y estoy seguro que no fue por ociosidad”
Señala que después del asesinato, la actitud de Diana Laura era de “reserva, sospecha y rechazo” ante el entonces presidente Salinas
En cuanto a las investigaciones de las subprocuradurías, considera que “en todos los subprocuradores, una institucionalidad deformada ha inhibido su desempeño”, que ninguno “ha tenido el margen de maniobra requerido” y que la apertura de líneas de investigación “ha estado sujeta a criterios políticos”
Sobre la actual Subprocuraduría, encabezada por Pablo Chapa Bezanilla, critica que ha estado marcada “por filtraciones” y considera “imprescindible” que cumpla su función “con mayor discreción y mayor discrecionalidad”
Finalmente, estima que Colosio “no dejó viudas ni huérfanos políticos” y que ninguno de los llamados colosistas “ha arrastrado su cadáver para cobrar fracturas”
INSANA DISTANCIA
—¿Una vez designado candidato Luis Donaldo Colosio, qué cambios de fondo y forma captó en su relación con el presidente Carlos Salinas?
—En primer lugar, quisiera partir de que cualquier cambio que se haya dado en sus relaciones tendremos que asumirlo como un cambio de fondo, sobre todo cuando se trata de las formas que atiende el presidente de la República Creo que toda interpretación presente debe enmarcarse en el contexto del sexenio anterior, en la forma como Salinas ejerció el poder Salinas fue intolerante y totalitario en el ejercicio del poder presidencial
“Por ejemplo, la actitud impositiva de Salinas se tradujo en su insistencia de retrasar, indefinidamente, el comienzo de la campaña con el pretexto del levantamiento en Chiapas Sin embargo, Luis Donaldo tomó la decisión de iniciarla el 10 de enero Ahí está el origen de una disidencia que resultó sancionable
“Destaca también el hecho de que el entonces presidente Salinas le comentó al licenciado Colosio, los primeros días de enero, que le encomendaría a Jorge Carpizo, para ese entonces futuro secretario de Gobernación, la atención del problema en Chiapas y que lo apoyaría Manuel Camacho, en una expresión que le daba un carácter marginal a la participación del exregente
“Pero el mismo día en que se inició la campaña, nombró a Manuel Camacho comisionado para la Paz, con tal apoyo y características políticas que de inmediato surgió la figura del candidato suplente con Camacho a la cabeza Este drama dio pauta al famoso ‘no se hagan bolas’, complicando así, aún más, los problemas que en campaña enfrentábamos Y aquí estamos hablando del 27 de enero de 1994, ¡tan solo 17 días después de comienzo de la campaña!
“No podría dejar de citar el discurso del 6 de marzo, cuyo contenido fue totalmente ajeno a la influencia presidencial, como recientemente lo reconoció el propio Salinas En este terreno de fondos y formas, no es ocioso señalar la omisión que del presidente Salinas se produce en el discurso del 6 de marzo Más contrastante es aún esa ausencia ante las referencias que había incluido el licenciado Colosio en sus mensajes de aceptación de la postulación y toma de protesta
“La omisión tiene un gran significado Refleja de manera clara la precipitada declinación de sus relaciones, hasta el grado de ruptura, en la cual cuentan los aspectos subjetivos La regularidad y naturalidad de la comunicación que ambos sostuvieron hasta diciembre de 1993, se tornaron primero en escasez y después fueron prácticamente inexistentes Es así como el equilibrio político de sus relaciones se torna precario, hasta romperse, y éstas no son expresiones sentimentales, sino el análisis de esos momentos”
—¿Qué otros acontecimientos destacaría en los últimos días de la vida de Colosio que pudieran aportar elementos para entender qué pasaba a su alrededor?
—Por esas fechas el nivel de las presiones públicas e invisibles estaban en su punto más alto La intensidad del acoso a la campaña promovido desde Los Pinos crecía Vivíamos una campaña con aceptación creciente en el país y cuestionada en Los Pinos
“La importancia de esos días estaba en la saturación del ambiente político Lo percibíamos con mayor intensidad dentro del equipo de campaña Los riesgos sobre la vida del candidato eran una apreciación recurrente Era tema que se abordaba ya sin formalismos Las recomendaciones de amigos y colaboradores a Luis Donaldo, incluido el propio don Luis Colosio, sobre su seguridad personal, se convirtieron en exigencia
“Después del 6 de marzo parecía renacer la normalidad, pero de inmediato nos dimos cuenta de que era una ilusión Nos halagaban los resultados del acto del día 6, pero nos agobiaba el contexto La cuestión dominante eran los riesgos para la vida del candidato, que suponíamos mayores, producto del grado de enfrentamiento con Los Pinos, específicamente con el entonces presidente Salinas Pero Luis Donaldo desafió el poder presidencial y la sensatez de nuestras recomendaciones, preocupaciones y exigencias respecto a su seguridad
“Dentro del equipo de Luis Donaldo, prácticamente nadie tenía una explicación ajena a Los Pinos No son suposiciones para aferrarnos a una sospecha Todos lo sentimos igual, aunque lo expresamos de un modo diferente, como lo hizo el doctor Zedillo en su carta del 19 de marzo a Luis Donaldo
“La percepción de peligro sobre la vida del candidato era un hecho real y palpable Podría decir incluso que, en ese contexto, un atentado era un acontecimiento previsible Eran signos subjetivos, más no vagos y mucho menos indescifrables Pero obviamente este rompecabezas de subjetividades no podrá mostrar una realidad si antes no nos decidimos a armarlo En el contexto en que se dio la campaña, hay señales inofensivas, pero de una importancia vital Sólo los responsables de la investigación se han negado a considerar dicho ambiente ajeno a los acontecimientos de Lomas Taurinas”
—¿Le pidieron o no la renuncia a Colosio? ¿Cuántas veces? ¿Cómo? ¿Quién?
—En la política mexicana nadie ha cuestionado al maestro Jesús Reyes Heroles cuando decía que la forma es fondo Hay expresiones de formas variadas, con un efecto similar en el fondo El lenguaje cifrado es sello de nuestra cultura política Los políticos mexicanos difícilmente tenemos expresiones literales La expresión de simpatías y antipatías políticas, son, en nuestro sistema, de una ambigüedad clarísima Si no, cómo explicamos que la omisión de un nombre en un mensaje político no signifique la omisión de su identidad Y aún más: ¿cómo entender que el aludido se ponga el saco?
“Sí puedo decir que en el equipo de campaña se anticipaba dicho escenario Luis Donaldo llegó a comentar con Diana Laura esa posibilidad y estoy seguro que no fue por ociosidad No vería la necesidad de distraerse en absurdos En circunstancias normales, sin el rompimiento, sería impensable En las que Luis Donaldo desarrolló su campaña, era posible
“La percepción coincidente al respecto es abrumadora Entiendo que es difícil de aceptar, suena increíble, sin embargo, lo más increíble ya pasó”
CORDOBA, BAJO SOSPECHA
—¿Cómo fue la relación de Luis Donaldo con José Córdoba en ese mismo tramo?
—Creo que, como en el caso de Carlos Salinas, su relación no sufre alteraciones sensibles sino hasta la campaña Durante varios años hubo lazos de amistad, de respeto mutuo, de familiaridad Fácil hasta el inicio de la campaña, después de desconfianza A partir de enero de 1994 ya no tiene las mismas características, y conforme avanza la campaña se deteriora notoriamente El distanciamiento fue un signo revelador Su comunicación personal fue cada vez más espaciada, hasta volverse prácticamente excepcional En una circunstancia en que, en todo caso, la comunicación debía ser más frecuente, se tornó cada vez más espaciada, más difícil, hasta ser discrepante Era la realidad El desencuentro fue gradual pero inevitable, al grado de romper aún con la hipocresía de la formalidad
“Ahora, al margen de la pregunta, quisiera decir que Córdoba fue el cómplice más conspicuo de Salinas y por tanto corresponsable intelectual y operativo de sus atropellos Su figura encarnó la intriga, la traición y la alta corrupción
“Puesto socialmente bajo sospecha después de la muerte de Luis Donaldo, escapó a Estados Unidos bajo protección del gobierno mexicano, pero en su ausencia prevaleció su influencia Pero hoy sólo uno de los responsables, Salinas, está sujeto a la sanción de la opinión pública El otro, Córdoba, ha logrado escurrirse Es tiempo de sentarlo en el banquillo de los acusados Juntos labraron su destino, justo es que lo compartan
“Por ello, me parece más importante expulsar a Córdoba del país que a Salinas del PRI La expulsión de Córdoba tendría un valor real, la de Salinas, un valor simbólico Y aquí no propongo canjear una por otra, tan sólo propongo jerarquizar Hay prioridades”
—¿Cómo fue, en ese mismo periodo, la relación de Colosio con Manuel Camacho?
—Bueno, creo que fue una relación, como lo apreció la opinión pública, marcada por la competencia que representó la postulación presidencial Pero desde antes de la campaña se vinieron tiempos de intensa rivalidad Durante ese tramo, los incidentes fueron frecuentes Uno de ellos, el retiro de manifestantes de la explanada de Sedesol, por la fuerza pública capitalina, sin el conocimiento de Luis Donaldo
“Ya en campaña, el comisionado para la paz estaba en pie de guerra Manuel Camacho ayudó mucho a la confusión y al ambiente de tensión y presión que rodeó a la campaña Su sospechoso status político y legal, que lo dejaba en posibilidades de continuar aspirando a la Presidencia, alentaba su beligerancia Todo ello impactaba la relación política, pero Luis Donaldo era candidato, y por estrategia y convicción buscaba la unidad que incluía, por supuesto, a Manuel Camacho
“Para Luis Donaldo era comprensible la reacción de Manuel Camacho Había quedado nada menos que al filo de la meta por la postulación priísta Con esa madurez asumió Luis Donaldo su relación con el exregente
“En ese contexto, yo creo que su declaración de no pretender la candidatura no fue un acto de adhesión a Luis Donaldo, sino de obediencia a Salinas Por ello la osadía de Salinas de proponer a Diana Laura la firma de una carta en la que liberaba a Camacho de la sospecha pública Era la gestión presidencial que buscaba, al sorprender a Diana Laura, garantizar la misericordia social para Camacho, su auténtico protegido Ello prueba el aval de Salinas a la actitud beligerante de Camacho contra la campaña
“Manuel Camacho sabe que la desaprobación y rechazo de su figura pública ha afectado su futuro Y aquí es su versión contra la nuestra: es notoria la apreciación coincidente de quienes colaboramos con Luis Donaldo: todos percibimos la continuación del desacuerdo después de la famosa reunión que sostuvieron en casa de Luis Martínez
“En lo personal creo que se trata tan sólo de una estrategia para salvar su dignidad y sepultar las hostilidades a la campaña, personalizadas en contra de Luis Donaldo Es su propósito ahorrarse críticas Era natural que ante la intensidad de su oposición a la campaña de Luis Donaldo y su entrañable relación con Salinas terminaran por hacerlo blanco del señalamiento social”
ZEDILLO COORDINADOR
—¿Quién o cómo se nombró a Zedillo jefe de campaña? ¿Se lo impusieron a Colosio?
—Es muy duro e inexacto hablar de imposición, así se tratara de los inicios de la campaña El doctor Zedillo daba el perfil; eran amigos y lo respetaba el candidato Luis Donaldo reconocía su calidad profesional y honorabilidad personal Sin embargo, es un hecho que su nombramiento llevaba el visto bueno de Los Pinos Ha sido un privilegio indiscutido del presidente en turno Adicionalmente, no hay que olvidar que en ese momento no está todavía en debate la cordialidad de las relaciones de Luis Donaldo con Salinas Eran los beneficios de un nombramiento que era y aparecía como una decisión colegiada
—Existen versiones que afirman el papel marginal desempeñado por la coordinación general de la campaña presidencial ¿Qué hay de cierto en ellas?
—Son testimonios sin fundamento Luis Donaldo distinguió al doctor Zedillo con su apoyo y confianza Una campaña es sumamente intensa y demandante Todos estuvimos sometidos a un enorme esfuerzo y a un intenso ritmo de trabajo, con la diferencia de que la tarea del doctor Zedillo, entonces coordinador de campaña, era más relevante La coordinación no era un área absorbente Había diferencias, pero no competencia interna Las áreas y atribuciones estaban perfectamente definidas e integrábamos un equipo complementario
—¿Podría comentar si la candidatura de Ernesto Zedillo fue recibida sin resistencias y con muestras de apoyo de los allegados al candidato asesinado, o si por el contrario?
—En la campaña se dieron diferencias, pero era también uno de los colaboradores de Luis Donaldo y un distinguido correligionario Todos vimos con naturalidad y apoyamos sin reservas su postulación El equipo de Luis Donaldo no escogió su muerte, pero sí la política y el servicio público Y ello implica madurez y disciplina Creo que una cualidad y calidad incuestionable, al margen de diferencias de coyuntura, fue la institucionalidad del equipo de colaboradores de Luis Donaldo Adicionalmente, había plena conciencia sobre la complejidad del momento que enfrentábamos para el partido y para el país, que representaba incluso la sobrevivencia del PRI como partido gobernante Todo ello consolidó la convicción de cerrar filas
—Después del asesinato de Colosio, ¿cuál fue la actitud de Diana Laura hacia el presidente Salinas?
—De reserva, de sospecha y de rechazo Se sentía en la necesidad de defenderse En esos momentos se sumaban pena, padecimiento físico y temor a que no terminaran ahí los acontecimientos Estaba en un proceso de racionalizar su pena y no quería saber nada ni de política ni del presidente
“Después del regreso de Magdalena de Kino no deseaba ver al presidente De hecho, no le tomaba la llamada Sin embargo, se dio cuenta de que era inevitable atenderlo Fue hasta el domingo siguiente cuando lo recibió, en una reunión aparentemente intrascendente, que Diana Laura no entendió sino hasta que le propuso firmar una carta dirigida a Manuel Camacho y cuyo texto llevaba preparado
“Es del dominio público cuál fue, hasta el último momento, la convicción que al respecto tuvo Diana Laura El acoso y las mezquindades que el presidente exhibió en su trato con Diana Laura no fueron, no podían ser, las de un gran amigo de Luis Donaldo Sólo por citar, está lo de la carta a Manuel Camacho; el seguimiento de sus actividades privadas; la desautorización para instalar el busto de Luis Donaldo en Paseo de la Reforma, y sus visitas largas y tediosas que Diana Laura no toleraba”
—¿Sabe quién o cómo se nombró al general Domiro García Reyes jefe de seguridad?
—En primer lugar, creo que fue la tradición del ascenso que se da en el Estado Mayor Presidencial Adicionalmente, el hecho indiscutible de que la experiencia, conocimiento y organización sobre cuestiones de seguridad y logística está en el EMP Ciertamente, dicha tradición no hace obligatorio el nombramiento; sin embargo, es una tradición difícil de alterar, ahí están los que saben Ha sido una solución tradicional al margen de la relación personal con el candidato, que en este caso existía desde los tiempos de la campaña de Salinas, en la que ambos compartieron responsabilidades
INVESTIGACIONES DEFICIENTES
—¿Qué opinión le merece lo expresado por Federico Arreola en el sentido de que Luis Donaldo le llegó a llamar la atención a Domiro hasta el grado del insulto?
—Bueno, colaboré varios años con Luis Donaldo pared de por medio Lo vi siempre como una gente de naturaleza personal tolerante Era profundamente solidario con sus colaboradores También sumamente exigente Sabía la dimensión del reto que enfrentaba y no era complaciente, pero tampoco arbitrario y menos insultante Ahora, suponiendo sin conceder, pretender derivar de ahí una responsabilidad en el crimen a partir de una actitud de venganza me parecería sumamente superficial, más cuando hablamos de un general con 33 años de servicio en un cuerpo reconocido por su institucionalidad
—¿Qué opina entonces del polémico comunicado de Domiro, a quien se acusa de que ha caído en contradicciones, además de que la PGR ha llegado a decir que tuvo que ver en el asesinato?
—En primer lugar quisiera decir que en la investigación debe movernos el ánimo de justicia, y que la presión es para que no haya retrasos por razones políticas La conclusión no se puede montar sobre injusticias El carpetazo, sí Ahora, para quien ha tratado al Ejército, no queda sino reconocer su profunda seriedad y profesionalismo Lamento que hoy a uno de sus miembros, a partir de filtraciones, se le suponga alguna presunta responsabilidad
“En lo personal, considero un acierto la decisión del general de acudir ante los medios de comunicación Es la oportunidad para decir su verdad completa y no las verdades a medias o mentiras completas que pueden representar una filtración
“Supongo la presión psicológica a la que está sometido, entiendo la presión moral Entiendo lo inadmisible de tener que desmentir sospechas, pero en esa situación está el proceso, sin olvidar que la confusión pública ha sido conducida por información filtrada
“El desarrollo de la investigación padece, sin duda, intereses políticos La filtración es una de las expresiones del interés político que mueve a la investigación Y aceptar la manipulación política es capitular en el reclamo de justicia y convertirla en impunidad”
—¿Qué opinión tiene de las investigaciones: las de Diego Valadés, las de Miguel Montes, las de Olga Islas, las de Pablo Chapa?
—Lamentablemente, mi opinión coincide con la que se ha generado en el país La precipitación de Diego Valadés para concluir con la versión del asesino solitario, a escasas dos horas de cometido el crimen; el giro de 180 grados de Miguel Montes, que no de Luis Donaldo, que con las mismas pruebas sustentó la hipótesis de la acción concertada y después la del asesino solitario; la inacción de Olga Islas, y las filtraciones en la etapa de Pablo Chapa, han convertido la investigación en una controversia permanente, que concluye en cada tramo, por causas diversas, con un desempeño cuestionable
“En el caso de Diego Valadés, la precipitación pudo ser por desinterés en la investigación, o al contrario, por interés en su cierre inmediato Y respecto a la fiscalía actual, creo que le resulta imprescindible mayor discreción y mayor discrecionalidad
“Creo en la honorabilidad de Montes, pero no en los resultados de la investigación Formo parte de esa gran cantidad de ciudadanos que no la aceptamos, porque nos parecen insuficientes los argumentos y elementos aportados
“Entiendo que la falta de consenso sobre los resultados de la investigación no sea suficiente para probar su desacierto; pero es la inconsistencia que percibimos en el proceso de investigación y en las conclusiones, lo que genera la falta de consenso y nos permite suponer, de manera generalizada, el desacierto
“Primero nos hablaron de un asesino solitario, después de una acción concertada, luego, nuevamente, de un asesino solitario y por último de un complot Con la misma fuerza que nos presentaron esas conclusiones, hoy surgen otras versiones En lo personal, creo que se está buscando una salida de emergencia al empantanamiento que sin duda padece la investigación Veo con preocupación indicios de la pretensión de excluir de la agenda del país el reclamo de conducir con seriedad y a fondo la investigación
“Volviendo a los fiscales, creo que en todos ellos una institucionalidad deformada se convirtió en inhibidor de su desempeño Y aquí no hablo de complicidad alguna con el poder Considero que ningún fiscal ha tenido el margen de maniobra requerido La apertura de líneas de investigación ha estado sujeta a un criterio político y no a las necesidades propias de la investigación
“Es el caso del citatorio a Carlos Salinas y José Córdoba Veo en ese imprescindible margen de maniobra, de decisión, la base fundamental para el auténtico desarrollo de la investigación Tengo claro que la sospecha no es, ni debe ser suficiente para responsabilizar Pero cuando ésta se ha generalizado de tal manera, que se acerca ya a la unanimidad, como la ha reconocido el propio Carlos Salinas, debe, cuando menos, ser suficiente para abrir una línea de investigación A veces creo que a la sospecha se suma la propia conveniencia política
“Por lo demás, no podemos decir que el manejo político de una investigación nos resulte sorprendente Es fácil traer a la memoria la reconsideración sexenal de la justicia sobre la culpabilidad de políticos en prisión, o, para poner el ejemplo más reciente, baste citar el caso de Aguas Blancas, en donde, incluso, se desestimó el informe del fiscal especial
“Por otro lado, al momento, se cuenta con mucho material sobre la investigación, pero, en realidad, contamos con muy poca información Más que saturación tenemos confusión La autoridad responsable de informar ha cumplido antes, indebidamente, con su tarea de filtrar Las filtraciones han convertido las especulaciones en certezas y en certezas las especulaciones
“¿Pero por qué se filtra información que no es cierta y por qué si es información cierta no se da a conocer oficialmente? Por ello hoy nos encontramos con lugares comunes convertidos en verdades irrebatibles
“No quiero dejar de mencionar lo declarado recientemente por Juan Velázquez —abogado de la familia Salinas de Gortari—, quien dijo que Othón Cortés es inocente y acusó al fiscal Pablo Chapa de fabricar culpables Me sorprenden mucho esas declaraciones públicas Carecen por completo de valor jurídico, puesto que sólo representan los buenos deseos, o malas intenciones, de un abogado particular
“El sabe que el Ministerio Público no puede fabricar culpables El único que puede declarar culpable a alguien es el juez Si algo puede fabricar el Ministerio Público es inocentes, por encubrimiento”
—¿En qué consiste su declaración ministerial?
—No quiero alterar, por una decisión o indiscreción personal, la estrategia de información que sobre las declaraciones ministeriales tenga la fiscalía Por esa razón, acépteme omitir esta respuesta Por lo demás, creo que es fácil imaginarlo
SALINAS Y CORDOBA, A DECLARAR
—¿Por qué cree que no han sido llamados a declarar Carlos Salinas y José Córdoba?
—Una respuesta institucional, pero insuficiente, es porque los avances de la investigación no los vinculan con responsabilidad alguna Sin embargo, yo creo que ausencia de responsabilidad no significa ausencia de información No justifico su presencia sólo por un deseo de venganza, pero tampoco veo justificable su ausencia tan sólo por un interés político Queda perfectamente claro que la conveniencia del testimonio no es prueba de responsabilidad Muchos lo hemos otorgado sin tener responsabilidad alguna en la comisión del atentado En todo caso la cooperación en la investigación, mostrada en la expresión de su testimonio, los liberaría de la sospecha social que hoy padecen Por lo demás, el licenciado Salinas expresó públicamente en su penúltima carta su disposición de presentarse Hay que tomarle la palabra Aunque falte Córdoba
“Creo que su presentación sólo espera una decisión política favorable Muchos de nuestros testimonios lo mencionan Así tan sólo para el hecho de confirmarlos o descalificarlos se hace imprescindible su presencia
“Pocas razones se ubican en contra de esta necesidad La opinión pública tiene su propia lógica, por ello se ha asumido ya la sospecha, es un hecho irrefutable, de que hay un compromiso político, entendible pero indebido, del presidente Zedillo con el expresidente Salinas Si por cuidados institucionales no lo expresara en estos términos, ello no modificaría la existencia de dicha sospecha Es un hecho que hay un resentimiento público por la ausencia de su testimonio, que se traduce casi de manera automática en un costo político para el presente régimen A nadie escapan las dificultades y consecuencias de su presentación A nadie escapan tampoco las de su ausencia En lo personal, no creo en la amenaza que representa para el país el hecho de que Salinas hable El peligro lo representa nada más para sus cómplices y no veo cómo sus intereses puedan confundirse con los del país
“Creo que durante seis años fuimos seducidos por su espectacularidad y burló nuestros intereses y protegió los suyos con total impunidad Pero no fue la indiferencia sino la ignorancia lo que evitó una oportuna reacción social Tal vez no deberíamos sorprendernos, lo que mal inicia, mal acaba Inició su sexenio en 1988 con la denuncia de fraude más escandalosa La ilegitimidad de su ascenso debió alertarnos sobre su ambición desmedida de poder Entonces, una institucionalidad indebida nos indujo a solidarizarnos con su ascenso Hoy una institucionalidad mal entendida nos impide traerlo a cuentas
“Sin embargo, como Al Capone, no existe responsabilidad que le corresponda, y no comprende cómo es que su calidad de benefactor y guía moral de este país resulta despreciada ¡No es posible! En esa circunstancia, si también creyéramos las historias de su hermano Raúl, lo deberíamos galardonar por su pretensión de repartir sus ahorros, algunos depositados en bancos suizos, para promover el empleo en nuestro país
“Ciertamente, Salinas no puede ser legalmente responsable de las fechorías de su hermano, pero tal parece que estamos ante una debilidad antisocial de carácter genético en la familia Salinas
“Siempre hubo límites de perversión en el ejercicio del poder presidencial, pero Salinas acabó con ellos Convirtió a la Presidencia en su cuartel, en su casa de seguridad Sus acciones de gobierno no fueron más allá de sus propios deseos de venganza o agresión Hizo de la Presidencia un sistema de agresión y defensa personales Por citar algunos ejemplos, está el acoso a la oposición, principalmente de izquierda; la venta de paraestatales, que ante la opinión pública apareció poco transparente, y la vendetta contra líderes sindicales y grupos políticos
“Hoy sufre las consecuencias de una audacia sin límites y de su concepción mezquina del ejercicio del poder Creo que las altas autoridades del país no podrán mantener en jaque por mucho tiempo el reclamo nacional de someterlo a juicio
“Pienso que Salinas perdió una de las cualidades humanas capitales en un estadista: el equilibrio El amplio análisis político que hoy nos ofrece varias explicaciones resulta insuficiente Nuestro error estriba en que todo lo queremos obtener del análisis político, y ahí no vamos a encontrar las explicaciones que nuestros cuestionamientos reclaman Pero a los analistas les interesa la política, no la psicología
“Por supuesto que esta trama no puede estar sustentada en la razón, cuando todo resulta irracional La falta de lógica nos desconcierta Pero qué pasa cuando descubrimos que alguien no actúa bajo la lógica de la razón Pues empezamos a entender lo ilógico
“El análisis político descalifica muchos argumentos por falta de lógica En lo personal creo que la explicación mantiene mayor relación con la psicología que con el análisis político Por la salud mental del país, es un debate que debe darse Al prescindir de esta valoración, ese tramo de la historia no resultará del todo comprendido
“Por ejemplo: el estudio psicológico practicado a Raúl Salinas en el penal de Almoloya, mostró su peligrosidad criminal, que coincide con las pruebas presentadas durante el proceso que se le sigue por la muerte de José Francisco Ruiz Massieu
“En este sentido, y dada la sospecha generalizada sobre la responsabilidad de Carlos Salinas y José Córdoba en la autoría intelectual del crimen de Luis Donaldo, me parece imprescindible un estudio psicológico de sus personalidades, con el propósito de conocer con certeza si ellas tienen perfil criminal En caso contrario, no mantenerlos injustamente bajo sospecha
“Por lo demás, creo yo que si en su momento no se hubiera dado la presión social que, por lo demás, sigue vigente, para que se esclarezca el crimen, Salinas habría sepultado la investigación junto con Luis Donaldo”
—¿Qué puede decirnos sobre las ya famosas “viudas de Colosio”?
—Como es natural, entre los colosistas hay semejanzas y diferencias Hay coincidencias en principios, pero hay diferencias en actitudes Así, y aunque la acusación no ha tenido destinatarios individuales, se ha generalizado en un grupo de amigos y colaboradores cercanos a Luis Donaldo
“Creo que quienes así entienden la posición de este grupo quisieran que su manipulación diera como resultado el olvido de su compromiso, o cuando menos, su parálisis, por temor Luis Donaldo no dejó “viudas”, tampoco huérfanos políticos, aunque así lo digan Nadie ha arrastrado su cadáver para cobrar facturas Si así fuera, otra sería la situación de esos colosistas Son acusaciones de barandilla, son calambres al viejo estilo Creo que es una intriga irracional que no representa ventaja institucional alguna, más allá del desahogo personal de algún importante funcionario
“Ahora, suponiendo, sin conceder, sería sumamente discutible si se ha actuado con oportunismo ¿Quién, con honestidad y autoridad moral, puede regatear no sólo el derecho, sino la obligación para hacer lo que se ha hecho? Está en la línea del reclamo de todo México No se puede permanecer al margen por temor a ser criticado En todo caso si en alguna falta se está es en la de la complicidad por silencio”
—¿Por qué hay tanta claridad ahora y antes tanto silencio para hablar sobre Salinas?
—Es una pregunta natural que, sin embargo, más que pregunta me parece acusación por cobardía Pero debo decir que desde que hablé con Miguel Montes y después con Olga Islas expresé lo que posteriormente ratifiqué ante Pablo Chapa Sólo una pequeña parte de esa declaración he hecho pública Lo que externé ante los dos primeros fiscales lo hice en el sexenio de Salinas y ante colaboradores suyos, lo que significa que pudo haber conocido mis expresiones Por lo demás, mis declaraciones en torno a los señores Salinas y Córdoba no han tenido el propósito de ofenderlos públicamente No Mi compromiso es con la investigación y considero que lo he cumplido aportando la información que he considerado útil, en primera instancia ante quienes han tenido y tienen esa responsabilidad Las expresiones públicas posteriores han sido con el ánimo de atender un interés natural de información de algunos medios Entonces, primero hablé ante quien estaba obligado a hacerlo y en los términos y tiempos también obligados Entonces, es una declaración tardía ante la prensa Puedo por ello decir con toda dignidad que no ha sido el instinto de conservación política la causa de mi discreción política








