900 pozos, 500,000 barriles diarios, 3,000 kilómetros de ductos y una riqueza que no llega al pueblo

900 pozos, 500,000 barriles diarios, 3,000 kilómetros de ductos y una riqueza que no llega al pueblo
Explosiones, aguas infestadas, tierras ensalitradas, desaparición de cultivos, comunidades invadidas, costo del paso de Pemex por Tabasco
Alvaro Delgado, Gerardo Albarrán de Alba y Armando Guzmán
VILLAHERMOSA, TAB – Costas, lagunas y ríos contaminados con hidrocarburos; 80,000 hectáreas agrícolas y ganaderas salinizadas; 30 explosiones y más de 200 muertos; lluvia ácida y emisiones tóxicas que devastan cultivos, así como invasión de comunidades, ejidos y pequeñas propiedades con equipo de Petróleos Mexicanos (Pemex), son sólo algunos de los efectos de esta empresa, que en Tabasco ha tendido más de 3,000 kilómetros de gasoductos, oleoductos y poliductos
En 20 años, la peligrosidad de la industria petrolera se ha reflejado en unas 30 explosiones y más de 200 muertos La última, el viernes 19 de enero, mató a una persona e hirió a cuatro
Desde que Pemex llegó a la entidad, hace al menos cuatro décadas, las actividades petroleras provocaron el rápido crecimiento de la población, la migración del campo a las ciudades, la escasez de vivienda y de servicios públicos, una fuerte pérdida de la cultura regional y la agudización de fenómenos sociales, como alcoholismo, drogadicción y prostitución
En las zonas con yacimientos, Pemex dragó ríos, rellenó lagunas y tapó pantanos para tender los ductos que conducen el gas y el petróleo extraídos de pozos perforados sobre comunidades, ejidos y pequeñas propiedades
Además, de acuerdo con investigadores y afectados, dañó severamente el medio ambiente: miles de hectáreas dedicadas al cultivo y la ganadería están afectadas; en las costas y los ríos la pesca y captura de especies animales descendió por los derrames de desechos tóxicos; las lluvias ácidas afectan cultivos, corroen láminas y alambres de púas y degradan paulatinamente monumentos históricos, como Chichén Itzá
LA “INDUSTRIA DE LA RECLAMACION”
Ante los brotes de inconformidad, que han crecido desde los 70, Pemex y los gobiernos federal y del estado reprimieron las protestas a garrotazos o realizaron programas, siempre bajo la sospecha de la corrupción
Apenas la semana pasada se desactivó uno más de los conflictos relacionados con Pemex, que produjo pérdidas económicas a la empresa, pero también más de un centenar de manifestantes presos y decenas de
Cerca de Guatacalca, comunidad chontal del municipio de Nacajuca, el más pobre de Tabasco, está el campo petrolero SEN De sus 19 pozos, siete producen diariamente 40,000 barriles diarios de crudo “Olmeca” Exportado, significa 600,000 dólares al día, de los que nada recibe esa comunidad de no más de 4,000 habitantes
El presupuesto de Nacajuca para 1996, según el alcalde perredista Adán Magaña Gómez, no supera los 15 millones de nuevos pesos Dos días de producción petrolera en esta zona genera a Pemex un millón 200,000 dólares, 18 millones de nuevos pesos “más que el presupuesto municipal de todo un año”
Pobladores de los tres ejidos y la colonia donde se asientan las instalaciones de Pemex describen la “desgracia” que para ellos significa vivir en ese lugar: “Ya estábamos en el infierno, ahora está peor Están achicándonos (sacándonos) el jugo de la tierra”, dice Martiliano Hernández Pérez, presidente del comisariado ejidal de Olcoatitán, segunda sección
Antes de que llegara Pemex, hace menos de 10 años, la gente vivía de la pesca Obtenían robalo, mojarra, tortugas, pejelagarto “Hoy hay poca cosa, hay que retebuscarle Pero ahora si la gente se lo come, con el perdón de usté, al rato está con la diarrea y los vómitos”
Guadalupe de la Cruz Hernández, comisariado ejidal de Tecoluta, acepta que al principio les entregaron entre 500,000 y dos millones de viejos pesos por los daños en platanares, naranjales y cultivos de maíz, coco, guanábana y mango Desde hace unos años, ni siquiera obtienen de la tierra lo necesario para comer
Hilaria García Sánchez, una anciana que tiene su casa a un lado de la carretera que conduce a SEN, se lamenta: “¿Qué voy a hacer? No tengo ni a dónde ir” Hace siete años, cuando terminaron el camino, ofrecieron pagarle “Pero cuál, no me han dado nada, nada, nada”
EL PETROLEO, LOS RECURSOS, LA MISERIA
En 20 años —de 1973 a 1992— se extrajeron alrededor de cuatro millones 900,000 barriles de petróleo, un promedio de 670,000 barriles diarios Actualmente, la región Sur de Pemex (que comprende Tabasco, norte de Chiapas y sur de Veracruz) produce 540,000 barriles diarios de crudo (alrededor del 75% en Tabasco) y 1,800 millones de pies cúbicos de gas
El petróleo tabasqueño, tipo ligero denominado “Olmeca”, se cotiza actualmente a 15 dólares el barril, según el subdirector de Pemex Exploración y Producción (PEP) en la región Sur, Héctor Leyva Torres Pemex genera ingresos por más de 2,700 millones de dólares anuales en esta región
En diez años, de 1984 al 1994, según la empresa, recibió 375,121 reclamaciones de agricultores, ganaderos y pescadores afectados por los daños ecológicos que produjo Atendió 334,610, declaró improcedentes 160,240 y pagó 252,030 millones de viejos pesos por 174,360 reclamaciones que juzgó procedentes
El año pasado recibió 61,597 reclamaciones de más de 32,000 indígenas, campesinos y pescadores Sólo procedieron 15,888, por las que pagó 42 millones 289,000 nuevos pesos
En enero último, recibió 15,000 reclamaciones
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A principios de los años cincuenta, Pemex inició la explotación de campos petroleros en el municipio de Macuspana Posteriormente, en marzo de 1958 el presidente Adolfo Ruiz Cortines inauguró la primera planta de absorción de América Latina, para producir gasolinas estabilizadas y gas seco, lo que representó la creación de cientos de empleos, la fundación de Ciudad Pemex, en Macuspana, y el comienzo de la era petrolera en Tabasco
Este auge atrajo a miles de trabajadores y cientos de compañías contratistas Todo se encareció al triple, principalmente el alquiler de viviendas La delincuencia, la drogadicción y la prostitución se recrudecieron en las zonas urbanas Muchos campesinos abandonaron el campo y engrosaron la nómina de Pemex y de empresas particulares
En 1983, un estudio de la SARH advirtió ya una fuerte explosión demográfica, migración del campo a la ciudad, escasez de vivienda y servicios públicos, problemas de tenencia de la tierra y “una fuerte pérdida de la cultura regional”
El “Diagnóstico y evaluación de los daños causados al medio por la explotación petrolera de La Isla, Centro, Tabasco, México”, realizado por los ingenieros Felipe de Jesús Gómez y Marcelino Márquez, documenta los daños ocasionados:
—El complejo petroquímico Ciudad Pemex emite anualmente a la atmósfera 801 millones de pies cúbicos de hidrocarburos
—El drenaje de la petroquímica La Venta lleva 28 veces más aceite de lo permitido y se descargan 30,000 barriles de agua salada, que equivalen a 245,258 toneladas anuales de sales
—En Cactus se vertían al agua del río Mexcalapa grandes volúmenes de cromatos, sales, sosa, grasas y aceites, y al aire emitía grandes volúmenes de óxidos de azufre, ácido sulfídrico, óxidos y monóxidos de carbono
La investigación advirtió que las sustancias tóxicas en el aire provocaban la llamada lluvia ácida, que ocasiona “la muerte descendente de frutales, quemazón de la flor, aborto y caída prematura de los frutos”, además de corrosión en alambres de púas de las cercas y láminas de zinc
Alertó sobre el impacto de la contaminación en los seres humanos, al consumir productos de origen animal y vegetal “que pueden actuar como conductores de sustancias tóxicas” Mencionó el resultado de otra investigación realizada en un lugar denominado La Isla, donde se detectó que “los peces que se capturaron en los cuerpos de agua tienen olor y sabor a petróleo”
La investigación pronosticó que “es de esperarse que la contaminación persista, más aún, que se incremente” En ese momento se encontraba en proceso la construcción de dos nuevos complejos petroquímicos y la perforación y operación de 80 pozos
La SARH recomendó “evitar que el agua del río Mezcalapa sea utilizada para consumo animal, humano y agricultura”, porque las descargas de residuos petroquímicos y otras sustancias tóxicas representaban “un peligro constante para los organismos y el medio ambiente de la región”
DESASTRE ECOLOGICO Y CORRUPCION
El director general de Pemex, Adrián Lajous, aseguró hace unos días que la empresa tiene un compromiso “social con los tabasqueños y con el medio ambiente del estado”, ofreció pagar las afectaciones conforme a derecho, pero advirtió: “No pagaremos un centavo más a la industria de la reclamación”
En 1983 surgieron las primeras reclamaciones: más de 10,000 campesinos y pescadores de la zona costera, que en 1978 fundaron la organización “Pacto Ribereño”, exigieron indemnizaciones por daños, bloquearon carreteras y se lanzaron en marcha a la capital del estado
Jamás llegaron A mitad del camino fueron detenidos por policías del gobierno de Enrique González Pedrero Líderes y más de 150 campesinos fueron encarcelados Otros huyeron a la Ciudad de México, entre ellos, Remigio Ulín, un abogado que los asesoraba, quien no volvió a Tabasco hasta 1988
El abogado acumuló documentación y en 1991 solicitó la intervención de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) para probar “el desastre ecológico” provocado por Pemex en la zona costera
Al mismo tiempo, ejidatarios, comuneros y pequeños propietarios presentaron una denuncia penal ante la PGR contra funcionarios de Pemex y del gobierno estatal por desvío de 11,000 millones de viejos pesos que, según ellos, debió entregarles la empresa para canalizarlos a proyectos productivos
Entre los acusados estaba el entonces gerente de Pemex en la región Sur, Luciano Flores Plauchú (ahora en la zona marina de Campeche), y el líder de la CNC y actual senador Héctor Argüello López
En mayo de 1992, en atención al reclamo campesino, la CNDH emitió la recomendación 100/92, en la que consideró que debían restaurarse aproximadamente 80,000 hectáreas contaminadas y pagar daños en siete de los 17 municipios de Tabasco Los destinatarios son Pemex, así como las secretarías de Desarrollo Urbano y Ecología (la extinta Sedue), de Salud, de Pesca, y el gobierno estatal
En enero de 1993 llegó a Tabasco el titular de la Sedesol, Luis Donaldo Colosio, y se creó la Comisión Interinstitucional para Atención de la Recomendación de la CNDH, conocida como la CIAR-100
Con un presupuesto de más de 270,000 millones de viejos pesos, la vocalía ejecutiva quedó a cargo de Noé Pascasio Domínguez Para iniciar los trabajos se establecieron ocho puntos El tres decía textualmente: “La Secretaría de la Contraloría General de la Federación se compromete a investigar los hechos denunciados por los agraviados y en los que diversos funcionarios se han visto involucrados, con el propósito de que se precisen las acciones u omisiones en que hayan incurrido y se proceda conforme a derecho”
Nunca se dieron a conocer los resultados
A mediados de 1993, Pascasio Domínguez fue acusado de utilizar la CIAR-100 “para comprar votos al PRI” y convertirla en “un mar de corrupción”
En una carta enviada al presidente Carlos Salinas, en mayo de 1993, el Comité de Solidaridad Campesina de la Zona Costera de Tabasco —que agrupa a 21 comunidades de los municipios de Cárdenas, Comalcalco y Huimanguillo— denunció que la presencia de Pemex en esa zona trajo como consecuencia “la salinización de más de 80,000 hectáreas y la contaminación directa de cuerpos de aguas, tierras y cultivos”, modificando el sistema hidrológico de ríos y lagunas, según un estudio realizado por investigadores de la Universidad Autónoma de Chapingo, coordinada por el biólogo Gonzalo Ortiz Gil
“De 120,000 hectáreas que se estudiaron, donde se ubican las 21 comunidades, alrededor de 60,000 están salinizadas, (entre ellas) tierras que estaban ocupadas por pastizales y donde se producían miles de cabezas de ganado, también cientos de hectáreas de cocotero y cacao
“Otro tipo de daños son los causados directamente por ocupación de los pozos, baterías, salinoductos, caminos, tuberías, derrames de petróleo y contaminación ambiental”
Recordaban que las gestiones para que se les indemnizara comenzaron en 1976 y que, en 1983, cuando Salinas era secretario de Programación y Presupuesto, envió 11,012 millones de viejos pesos para resolver el daño en 16,000 hectáreas “pero sólo una pequeña parte fue entregada a los campesinos (1,500 millones), lo demás fue desviado, imperando la corrupción de los funcionarios” de Pemex y del gobierno estatal
Lo mismo ocurrió con el programa CIAR-100: “La palabra que empeñaba el presidente, por medio del secretario de Sedesol, ha sido pura mentira y burla a los campesinos de la zona costera”
En junio de 1993, Pascasio Domínguez fue denunciado penalmente ante la PGR por el presunto delito de peculado La PGR turnó el expediente a su delegación en Tabasco Los campesinos tabasqueños siguen esperando la conclusión de las investigaciones
A mediados de enero pasado, una gigantesca mancha negra invadió más 80 de los 190 kilómetros de costas tabasqueñas Pemex negó que hubiese sido por derrame de petróleo en plataformas marinas de la sonda de Campeche
La paraestatal y la Comisión Interinstitucional del Medio Ambiente y Desarrollo Social (Cimades) del gobierno estatal minimizaron los daños Aseguraron que se trataba de “emanaciones del fondo marino”, aunque finalmente aceptaron que se trataba de chapopote y que estaba bajo control
La delegación de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) de plano calificó de “muy grave” el problema y alertó que, después del derrame del pozo Ixtoc en 1979, no se había presentado algo similar en costas tabasqueñas
El biólogo Loreto Guzmán Valdés, asesor de cooperativas pesqueras, coincidió con la Profepa y denunció que la mancha negra entró al complejo lagunar El Carmen-Machona-Pajonal y amenaza con aniquilar los más ricos bancos ostrícolas de Tabasco, cuya producción supera las 6,000 toneladas anuales
“A mediados o finales de febrero la producción ostrícola se desplomará”, advirtió y aseguró que más 6,000 pescadores fueron afectados, entre ellos, 2,000 socios de cooperativas ostrícolas y mujeres desconchadoras del molusco
LA INDUSTRIA DE LA MUERTE
Con una red de más de 3,000 kilómetros de ductos, oleoductos y poliductos, Tabasco vive sobre una virtual bomba de tiempo En los últimos veinte años se han registrado más de 30 explosiones, con un saldo de más de 200 muertos, de acuerdo con cifras oficiales y de familiares de las víctimas
La más grande sucedió en 1978 al explotar un gasoducto de 24 pulgadas en el campo petrolero Sánchez Magallanes, en los límites de Tabasco y Veracruz Oficialmente, 54 personas perdieron la vida, aunque los lugareños aseguraron que fueron más de 100 Los daños se contabilizaron a cinco kilómetros a la redonda De la tragedia, no se encontraron responsables
La otra gran explosión se produjo, en 1986, en los alrededores de la comunidad Acachapan y Colmena, a unos 15 kilómetros de esta capital Por falta de mantenimiento reventó y se incendió un gasolinoducto de 24 pulgadas Murieron más de 30 personas y hubo por lo menos 50 lesionados más de gravedad avedad
El 24 de diciembre de ese mismo año, dos explosiones de ductos de Pemex sacudieron la tierra e incendiaron un radio de 500 metros en la comunidad Plátano y Cacao, a 20 kilómetros de Villahermosa Se perdieron animales y casas Desde entonces, los habitantes exigieron a Pemex que reubicara sus ductos y les diera mantenimiento periódicamente No les hicieron caso
Hace un año, a la media noche del 16 de febrero, dos explosiones sacudieron de nuevo a Plátano y Cacao, esta vez con saldo de nueve muertos y más de 30 lesionados