De los tiempos de Salinas: “Cuando los vi saludarse, supe que Juan era intocable…”

De los tiempos de Salinas: “Cuando los vi saludarse, supe que Juan era intocable
Indemne aún, la estructura política y policiaca que volvió poderoso a García Abrego
Antonio Jáquez
SUR DE TEXAS- Enfático, seguro de lo que dice, crecido luego de que la detención de Juan García Abrego en Monterrey corroboró otro de sus reportes, Eduardo Valle dispara dos palabras: “Falta Salinas”
Asesor de la Procuraduría General de la República (PGR) en tiempos de Jorge Carpizo como titular de la dependencia encargada formalmente del combate al narcotráfico, Valle se refiere a la “asignatura” pendiente de las autoridades mexicanas: demostrar la relación de Carlos Salinas de Gortari y de funcionarios de su sexenio —incluido su hermano Raúl—, y también de miembros de la administración federal actual, con el capo de la droga capturado la semana pasada
Eduardo Valle propone una lista:
José Córdoba Montoya y Emilio Gamboa Patrón; ocupan un lugar René Paz Horta, director del Instituto Nacional para el Combate a las Drogas (INCD), “a quien se quiere presentar como héroe de la captura”, y Américo Flores Nava, nombrado recientemente director de la Policía Judicial Federal (PJF)
Llaman también la atención Manuel Cavazos Lerma, Sócrates Rizzo y Rogelio Montemayor, a quienes Salinas hizo gobernadores de Tamaulipas, Nuevo León y Coahuila, precisamente las entidades del noreste mexicano donde se arraigó sin problemas el Cártel del Golfo
Los nexos entre políticos salinistas y miembros de ese cártel se advierten además, según Valle, en el asesinato de Luis Donaldo Colosio Acusa a Oscar Malherbe, lugarteniente de García Abrego, de jugar “una parte importante” en el crimen Cita como posibles involucrados a Carlos Rojas y a Jaime Martínez Veloz
Por su parte, The New York Times alerta: García Abrego podría activar una bomba de tiempo política “si revela todo lo que sabe de la implicación de importantes funcionarios mexicanos en el creciente narcotráfico del país”
SIN CARNET
“¿Cuáles facilidades?”, dice Valle, entre risas, cuando se le pregunta sobre su trabajo como perseguidor de García Abrego en tiempos de Salinas “Yo tenía una oficina de tres por tres; una secretaria; tres teléfonos; 30 muchachos a los que yo mismo eduqué y entrené; 80 millones de pesos revolventes, de los viejos pesos Bueno, con decirte que tuve que prestarles mis armas a los muchachos, porque las que les dieron estaban como para un museo”
Tantea una explicación: “Salinas pensó que yo no podría hacer nada No creyó que yo me tomara en serio mi trabajo, y mucho menos que tuviera éxito”
Su llegada a la PGR estuvo precedida por dos fracasos consecutivos, relata el periodista en su libro El segundo disparo Uno, su renuncia al Partido Mexicano Socialista, con lo que terminó su militancia partidista —”adiós a 20 años con carnet”—; y otro, el hecho de que no pudo reconstruir la Unión de Periodistas Democráticos (UPD)
Para entonces, Valle —conocido como El Búho desde sus tiempos de líder estudiantil en 1968— se asomaba ya a los sótanos de la política mexicana Como dirigente de la UPD hizo denuncias, en 1989, sobre el asesinato de Manuel Buendía, y durante la gestión de Jorge Carpizo al frente de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH), la UPD también presionó para que se aceleraran las investigaciones sobre decenas de periodistas asesinados, entre ellos reporteros de Matamoros y Reynosa, Tamaulipas, victimados por pistoleros de García Abrego Por lo menos en una carta pública, Valle denunció el control que ejercía el capo en la frontera Texas-Tamaulipas
CON CARPIZO
Carpizo se convirtió en procurador, en enero de 1993, e invitó a Valle como asesor Empezó a trabajar el 1¼ de febrero y, al día siguiente, ya le estaba enviando a Carpizo un documento sobre las bandas de narcotraficantes El 9 de marzo, el procurador recibió un memorándum con la información siguiente:
Es notorio que García Abrego controla la frontera Texas-Tamaulipas Laredo y Nuevo Laredo, McAllen, Reynosa, Brownsville y Matamoros, son las seis ciudades donde se localiza su principal área de influencia en la frontera Sin embargo, no puede descartarse que en Monterrey se encuentra uno de sus cuarteles generales
Tres días después, en un comunicado “absolutamente personal” remitido a Carpizo, Valle insistió: Las residencias de las cabezas de bandas poderosas de narcotraficantes se localizan, principalmente, subrayaba, en Sonora, Sinaloa, Jalisco, Guerrero, Nuevo León, Querétaro, Morelos
A fines de junio, Valle pudo por fin entrar en acción Fueron detenidos Luis Medrano García y José Pérez de la Rosa (El Amable), gente de García Abrego, por un “pitazo” de la Drug Enforcement Administration (DEA) Sin embargo, su presentación judicial fue “arreglada”: Pérez de la Rosa se quedó en la Ciudad de México —donde podría conseguir libertad bajo fianza—, y a Medrano lo enviaron a Matamoros, donde podría escaparse cuando quisiera Así las cosas, “intervino la oficina del asesor personal”
Valle y su equipo se trasladaron a Matamoros, e iniciaron el estudio de todos los procesos penales que involucraban a los detenidos; se reunieron con “cuadros superiores” de la DEA para intercambiar información De regreso en la Ciudad de México, “nos enfrentamos a un problema: ya se había iniciado la declaración en la averiguación previa de El Amable De manera inconcebible, consta de una hoja”
Llamó a la oficina del procurador y consiguió permiso para una entrevista con El Amable, la que resultó “extraordinariamente positiva en dos sentidos”:
—Permite la elaboración de un parte informativo que se integra al proceso contra Luis Medrano en Matamoros, pues contiene elementos de prueba (de puño y letra de El Amable) que inciden directamente en el caso de Medrano
—Confirma información de inteligencia obtenida por la oficina de asesoría durante los dos meses anteriores; en particular, sobre protección federal a la banda de Juan García Abrego
El episodio puso en evidencia, sobre todo, a René Paz Horta, entonces delegado metropolitano de la PGR y ahora director del INCD, por presentar a El Amable como “primodelincuente” (que delinque por primera vez) Además, Valle encontró en Matamoros una averiguación previa de la que estaba al tanto el jefe de la Judicial Federal, Rodolfo León Aragón
Se trata de la averiguación previa 501-CS-92, en la que sale a relucir la estructura de la organización de García Abrego, con la media filiación y domicilio de los integrantes de la banda Siguiendo esa pieza clave, fruto de la declaración de Armando Barrera Caballero, Valle recabó datos nuevos, ató cabos sueltos y abrió otros procesos sobre la organización
“Cumplí con mi trabajo hasta donde me dejaron”, afirma durante su entrevista con Proceso
Muestra una nota del diario matamorense El Bravo, sobre la trayectoria de García Abrego, en la que se consigna que el expediente 47/94 se inició por instrucciones de Eduardo Valle y que el fiscal especial Sergio Guadalupe Adame Ochoa comenzó su persecución La averiguación parte del homicidio cometido contra Américo Barrera Caballero:
“Voy a poner esa nota en un cuadro, pues la mayoría de los que están señalados en esa averiguación ya fueron detenidos Eso quiere decir que no estábamos equivocados, que no andábamos dando palos de ciego Ahí tienes los nombres; ya son historia: o están en la cárcel o están muertos”
UN HERMANO DEL PRESIDENTE
Las pistas de que Raúl Salinas de Gortari estaba vinculado con el Cártel del Golfo, las obtuvo Eduardo Valle en Jardines de la Montaña, lujoso fraccionamiento al sur del Distrito Federal, en el que logró ubicar una casa de El Amable Al catear la residencia, encontró un cuaderno con notas manuscritas sobre la visita de “un hermano del presidente Salinas a una fábrica de don Francisco en Puebla”
Cuenta en El segundo disparo:
Uno de mis agentes de mayor confianza me llevó el cuaderno; pálido y silencioso, lo entregó Cuando leí la nota sobre “el hermano del presidente”, le ordené absoluto silencio sobre el asunto No permití que nadie más mirase esas notas Lo más importante estaba corroborado: El Amable tenía un jefe superior: “don Francisco”, “don Paco”, “don F” identificado por fin —meses después— como Francisco Guerra Barrera
Además de involucrar a un hermano del presidente, el manuscrito registraba los pagos millonarios a jefes de la Judicial Federal, incluidos León Aragón (Chino), Guillermo Salazar Ramos, Miguel Silva Caballero y Juan Benítez Ayala
De regreso a la entrevista, Valle cuenta que de entrada no pensó sólo en Raúl Salinas “También pensé en Sergio, en Enrique Después, entre la misma gente de la Judicial Federal, escuché muchas veces el nombre de ‘Raúl’ asociado a narcos; no se te olvide que la misma gente que estuvo en la supuesta lucha contra el narcotráfico fue gente de Raúl, como Guillermo González Calderoni Pero eran datos sueltos, no comprobados”
Aun ahora, después de la información que brotó al ser arrestada Paulina Castañón en Suiza —”lo que por cierto retrasó mi regreso a México, pues las cosas se calentaron mucho”—, Valle afirma que falta documentar las relaciones de Raúl Salinas con narcos, en especial con García Abrego “Desde la detención de Raúl se han dicho cosas, en la prensa de Estados Unidos y de México, pero nos falta por saber”
En un reportaje sobre Raúl Salinas, en noviembre de 1994, Proceso citó versiones que vinculaban al hermano del presidente con el narcotráfico Una de ellas, publicada en marzo de 1993 en The Mexico Report, decía:
Raúl es el beneficiario de ingresos generados por el tráfico terrestre de cargamentos de droga a través de Eagle Pass en el desértico estado fronterizo de Coahuila
Tras el arresto de Raúl Salinas, varios medios han tratado de reconstruir su presunta red de relaciones delictivas En junio de 1995, Newsweek publicó:
Era una gran fiesta Y con razón: el anfitrión de la fiesta de 1992 cerca de Monterrey era Juan García Abrego, entonces el rey indisputable de los cárteles de la cocaína mexicanos Policías fuera de servicio montaban guardia mientras sus invitados llegaban al rancho en una procesión de Learjets Mientras el Chivas Regal fluía y tocaban bandas conocidas, García apostaba cientos de miles de dólares a caballos que corrían en su pista personal Pero lo más asombroso de todo para un observador, un policía federal, fue la visión del anfitrión dándole el abrazo tradicional a un invitado: Raúl Salinas de Gortari, el hermano mayor del entonces presidente Carlos Salinas de Gortari y un negociante tras bambalinas en el gobernante Partido Revolucionario Institucional “Cuando los vi saludarse —dijo el testigo—, supe que Juan era intocable”
La nota, del corresponsal Tim Padget, señaló también que el dinero cimentó la alianza entre Raúl Salinas y García Abrego; recordó que en 1988, cuando Carlos Salinas era candidato a la Presidencia, García Abrego estaba usando dinero sucio en la compra de ranchos, granjas, compañías de transporte y caballos Una fuente estadunidense dijo que García Abrego contribuyó con fondos para la campaña de intimidación y espionaje que supuestamente dirigió Raúl para la elección de su hermano
En esa campaña, por cierto, participó González Calderoni, según reconoció el propio excomandante de la Judicial Federal En declaraciones a Proceso, González Calderoni reveló: “Yo era quien me encargaba de investigar desde 1988 a los políticos A uno de los que investigué fue a Lucas de la Garza; toda la información al respecto se la entregué a Raúl Salinas de Gortari, cuando era funcionario de Conasupo y su hermano el candidato del PRI a la Presidencia”
El expolicía, quien reside en McAllen, ha sido señalado también como protector de García Abrego Grabaciones telefónicas secretas realizadas por el agente del FBI Claudio de la O, quien logró infiltrarse en el Cártel del Golfo haciéndose pasar como uno de los agentes comprados por el narcotráfico, revelaron la relación entre García Abrego y González Calderoni
En el juicio realizado en Corpus Christi contra Miguel Botello, una de las grabaciones presentadas ante el juez Hayden W Head Jr —cuyas transcripciones fueron entregadas a Proceso—, García Abrego pide al agente encubierto Claudio de la O protección para Guillermo González Calderoni
“Oyeme —dice el capo al agente—, considera a Memo como si fuera mi hermano” Y añade: “Nos criamos juntos Hemos tenido muy buena amistad por muchos años No más considéralo como si fuera mi hermano”, y remata: “La última vez que hablé con él fue en su casa de Reynosa No más considéralo como si fuera mi hermano” (Proceso 938)
Las grabaciones involucraban también a Enrique Alvarez del Castillo y a Javier Coello Trejo Este último había sido mencionado, además, en el juicio seguido contra Antonio Giraldi y María Lourdes Reategui, acusados de intentar lavar 25 millones de dólares de García Abrego en American Express International Bank (Proceso 934)
En este proceso judicial, Francisco Pérez Monroy, primo segundo, compadre y secretario particular de García Abrego durante 13 años, declaró que, en 1989, el subprocurador de Investigación y Lucha contra el Narcotráfico, Javier Coello Trejo —quien tuvo como mano derecha a González Calderoni—, así como varios de sus subordinados, recibieron “millones de dólares” por brindar protección a García Abrego
No sólo eso, sino que, de acuerdo con el testimonio de Pérez Monroy, fue Coello Trejo quien dijo a García Abrego “que se tenía que salir de Matamoros”, que “ya no podía seguir en Matamoros, de manera que se tuvo que mudar a Monterrey”
Aseguró también que García Abrego regalaba ropa fina a Coello Trejo, su mujer y su familia Era comprada en la tienda Joe Brand de McAllen, Texas Y el fiscal federal del Equipo Internacional sobre Lavado de Dinero del Servicio de Aduanas de Estados Unidos, David Novak, manifestó a Proceso que, de acuerdo con la información que se encuentra en los archivos policiacos, Coello Trejo recibió del capo García Abrego “más de un millón de dólares”, en entregas de 300,000 a 400,000 dólares
En cuanto a González Calderoni, otro aspecto de su trayectoria es su relación con el abogado Enrique Fuentes León, quien a su vez fue vinculado con Manuel Muñoz Rocha y Carlos Hank González, en un juicio realizado en San Antonio a fines de 1994 En el proceso judicial se presentaron grabaciones en las que Fuentes León aceptó haber participado en lavado de dinero y dijo: “Yo sé cómo mataron ellos a Colosio” (Proceso 958)
PENDIENTES
Fue precisamente Colosio, entonces secretario de Desarrollo Social, quien en julio de 1993 entregó a Carlos Salinas una carta de Valle —en sobre cerrado y sellado— en la que le informa sobre el manuscrito encontrado en Jardines de la Montaña que involucra a uno de sus hermanos, además de enterarlo de otras presuntas conexiones políticas y empresariales del Cártel del Golfo, entre ellas gente cercana al magnate regiomontano Eugenio Garza Lagüera
Casi un año después, El Búho se fue a Washington, desde donde reveló los nexos de Marcela Bodenstedt, presunta publirrelacionista del Cártel del Golfo, con Gamboa Patrón, entonces secretario de Comunicaciones y Transportes Apoyado en informes de varias agencias —como la DEA y el Cendro (organismo de inteligencia de la PGR)—, Valle documentó esos nexos y otros más, como los de Marcela con Marcelino Guerrero, supuesto lavador de dinero del narcotráfico, con inversiones en Cancún, en sociedad con Jorge Hank Rohn
Las revelaciones de Valle provocaron escándalo, pero nada más Entregó un paquete de documentos incriminatorios y rindió declaración ministerial, el 25 de agosto de 1994 Una semana después, la PGR concluyó “en forma indubitable”, que no existían elementos “para determinar responsabilidad alguna en contra de los servidores públicos que menciona el señor Eduardo Valle, en cualquier actividad relacionada con el llamado Cártel del Golfo”
En el mismo boletín, la PGR de plano puso en duda hasta los rastros documentales dejados por Valle:
se ha realizado una investigación minuciosa en los archivos de esta Procuraduría, especialmente en las investigaciones que realizó el señor Eduardo Valle durante el tiempo en el cual laboró en esta Procuraduría, y no se ha encontrado en ningún documento alusión alguna a ninguno de los servidores públicos a los cuales se refirió el señor Valle en sus declaraciones
La relación entre Córdoba y Marcela “es muy importante”, dice El Búho desde su exilio texano “El presidente Zedillo no la ha querido tomar en serio; lo que ha dicho es que Córdoba le tiene que pedir perdón a su esposa Pero, bueno, ese es un asunto del presidente Zedillo, no mío Lo que yo creo es que se trata de un asunto muy serio que tiene que ser aclarado Y que no se diga que Valle estaba cazando a un pobre extranjero, feo, chaparro y, además, infiel
“Los informes sobre la relación de Marcela con Gamboa Patrón no son de mi oficina Son del Cendro Y los reportes sobre la relación de Córdoba Montoya con Marcela no son míos; son de otras fuentes”
Insiste en la importancia de aclarar esas relaciones, “pues estamos hablando del (ex)jefe de la Presidencia; y Marcela no sólo tiene relación con el jefe de la Presidencia, sino con el director de Fonatur del presidente Zedillo, que es Emilio Gamboa () Y si esto no lo quiere tomar en serio el presidente Zedillo, pues es bronca del presidente Zedillo”
Cayó García Abrego, “lo que me parece sensacional, sobre todo porque estaba más o menos donde yo dije, lo cual me da derecho a cobrar la recompensa, por cierto”, afirma Valle, y remata la frase con una carcajada Luego, muy serio, advierte que la caída del capo no significa que haya cambiado “el carácter de la narcodemocracia mexicana Para nada Amado Carrillo ya domina desde Sonora hasta Nuevo Laredo Ya cayó Juan, pero ¿qué va a hacer don Francisco con Amado, y qué va a hacer Malherbe con Amado? Bueno, pues se van a poner a sus órdenes Y si el gobierno deja que Amado crezca más, no sé qué va a pasar”
El gobierno de Zedillo tiene algunas cosas pendientes En primer lugar, dice Valle, se tienen que aclarar las relaciones de Salinas y algunos miembros de su gabinete con los cárteles de la droga, en particular los de Juan García Abrego y Amado Carrillo “Sabes que algo anda mal cuando, como en mi caso, tienes todo listo para capturar a García Abrego, en un operativo en el que no se derramaría una gota de sangre —como el que acaban de realizar los judiciales militares, acota—, y de pronto te dicen que no se puede”
Falta por aclarar, prosigue, “el complot narcopolítico para asesinar a Colosio Hay muchos datos sueltos que no se han investigado cabalmente Entre las cosas nuevas, puedo decir que Oscar Malherbe —puente entre el Cártel del Golfo y el colombiano Cártel de Cali— operó una parte muy importante en el asesinato de Colosio, a través de gente suya que metió en la campaña Y yo diría: Si mataron a Colosio, pues Zedillo pon tus barbas a remojar”
En el complot hubo también operadores políticos “de diverso rango, desde la gente que cambió el escenario en Lomas Taurinas, desde la gente que tuvo tanta importancia en los programas de Solidaridad en Tijuana Creo que hay un muchacho (Jaime) Martínez Veloz ahí; yo no lo conozco; no tengo muchos antecedentes de él; creo que viene de la gente de Eliseo Mendoza Berrueto El papel de este muchacho me parece muy interesante; ahora anda en Chiapas, junto con este muchacho (Marco Antonio) Bernal, que también es de Matamoros, tengo entendido
“O sea que por ahí hay una serie de cosas que tienen que aclararse: El asunto del hermano de Manlio Fabio Beltrones, su presencia en Lomas Taurinas, etcétera tantas cosas que tienen que ver con Carlos Rojas y con una serie de decisiones que se tomaron, antes y después, de carácter político No es una decisión sencilla rediseñar Lomas Taurinas Oye, esa es una decisión política, que implica, nada más, la alteración del escenario del crimen”
Para El Búho, los personajes del pasado y del presente se confunden “Son los mismos, es la misma corrupción” Y cita el caso de Américo Flores Nava, a quien acaban de nombrar director de la Policía Judicial Federal: es “gente de García Abrego Mira: Yo entraba a detener a Raúl Valladares del Angel y encontraba los directorios; no me fallaba: en la ‘F’ estaba Flores Nava En todos los directorios de la gente de García Abrego aparece Américo”, concluye