UNA MURALLA INAMOVIBLE
Señor director:
Le ruego publicar la siguiente carta, dirigida al presidente Ernesto Zedillo
Señor presidente: Como ya se lo he hecho saber en otras misivas, desde 1971 habito una propiedad en Cerro Boludo y Cerro del Quetzal, colonia Campestre Churubusco, delegación Coyoacán En 1988, con la complicidad de la delegación, vecinos del área cerraron ambas calles al colocar una auténtica muralla No sólo impidieron así el paso vehicular y peatonal, sino que además invadieron mi finca externamente
Desde 1991, mediante 43 escritos he estado solicitando el retiro del muro a los jefes del Departamento del Distrito Federal (DDF); al presidente del Comité de Atención, Orientación y Quejas Ciudadanas de la Asamblea Legislativa, Everardo Gámiz Fernández; a las comisiones de Derechos Humanos nacional y del Distrito Federal; a la Procuraduría Social del DDF; a la Secretaría de la Contraloría y Desarrollo Administrativo; a los contralores generales del DDF, Jorge Federico Meade García y Héctor Manuel Valenzuela Velázquez, y a los tres últimos delegados en Coyoacán Ha sido inútil Vecinos de Cerro del Quetzal me han externado que esa calle fue cerrada por una “concesión” de su cercano colaborador Carlos Salomón Cámara, titular de la Dirección de Comunicación Social de la Presidencia de la República
El director general de Estudios y Proyectos del Gobierno del DDF dirigió un oficio al delegado Tomás Vázquez Vigil en el que señala que, de acuerdo con la visita técnica realizada, procede habilitar la vialidad en Cerro del Quetzal
El 6 de febrero de 1995 recurrí al Tribunal de lo Contencioso Administrativo del Distrito Federal solicitándoles su defensoría de oficio para obligar al delegado Tomás Vázquez Vigil a dar contestación al derecho de petición sobre el escrito que presenté el 28 de octubre de 1994 A pesar de las aberrantes objeciones de Vázquez Vigil para violar la Constitución, los magistrados del tribunal fallaron en mi favor Ante esto, Vázquez Vigil presentó una amañada inconformidad, pero la Sala Superior del Tribunal, con fecha 16 de agosto de 1995, ratificó la sentencia original otorgándole al delegado 15 días hábiles para cumplir con ese precepto constitucional, orden que ha desacatado
El 11 de agosto de 1995, su secretario particular adjunto, Ricardo Ríos Cárdenas, me envió un oficio en el que en concreto dice: ” por acuerdo del señor Presidente, se turnó para su atención al DDF”
Como sus colaboradores han mostrado un total irrespeto a su alta investidura, me vi precisado a presentar una denuncia penal en la Procuraduría General de Justicia del DF en contra de Tomás Vázquez Vigil y de quien o quienes resulten responsables, la cual quedó radicada en la Mesa 2, a cargo del MP Heriberto López Herrera, perteneciente a la Fiscalía Especial de Delitos Cometidos por Servidores Públicos, bajo el número SC/14881/95-10, por la presunta comisión de los delitos: abuso de autoridad, contra la administración de justicia, coalición de servidores públicos, asociación delictuosa y los que resulten Espero que esta “denuncia de hechos” no sirva sólo para sufrir la acostumbrada, detestable y ya inaguantable impunidad que usted ha prometido a la nación atacar frontalmente
Atentamente
Jaime Alvarado López
Cerro Boludo 46
Colonia Campestre Churubusco








