“En los tres primeros años mis virtudes fueron útiles al partido; tuve equipo, y muy bueno”

“En los tres primeros años mis virtudes fueron útiles al partido; tuve equipo, y muy bueno”
“Si continúa, este presidente del Pan tendría demasiado a la mano la tentación del poder”: Castillo Pereza
Fernando Mayolo López
“En paz” con el Partido Acción Nacional, al que ya no quiso dirigir por tres años más, Carlos Castillo Peraza justifica su determinación evocando el consejo que le dio un amigo ya fallecido:
“Tú eres bueno para iniciar cosas, para suscitar hechos nuevos Suscítalos y retírate, porque tú no eres bueno para consolidar”
Sopesando, dice, el tamaño que tiene hoy el PAN, cree que esa dimensión desbordaría su capacidad de organizador “Creo —señala— que debe asumir esta responsabilidad alguien que tenga esta capacidad más pronunciada que otras que sin duda yo tengo y que me permitieron hacer mi etapa en forma razonablemente adecuada”
Ponderando también la eventualidad de que pudiese seguir al frente del PAN —posibilidad que, permitida por los estatutos, muchos panistas daban por un hecho—, Castillo Peraza se anima a revelar el temor que tuvo “a enamorarse del poder”
Al mismo tiempo, afirma que dentro del PAN no hubo grupos ni militantes que, presionándolo y oponiéndose a su gestión, hubieran podido festinar su determinación
Repentinamente, el presidente del PAN más exitoso desde su fundación en 1939, el que abrió las puertas del partido al exterior, el primero en charlar en privado con el comandante cubano Fidel Castro y con el mandatario francés Jacques Chirac, renunció a dirigir por otro periodo a la segunda fuerza política del país, que gobierna cuatro estados de la federación y once ciudades capitales
Casi tres meses antes de que deje la presidencia del Comité Ejecutivo Nacional, que ocupa desde el 3 de marzo de 1993, Castillo Peraza califica a Carlos Salinas de Gortari como el último presidente en haber ejercido “un poder casi total”
Al presidente Ernesto Zedillo, le atribuye la virtud de reubicar al Poder Ejecutivo no como un poder omnímodo sino como un poder que dialogue “Sin embargo —dice— debe tener mayor comprensión hacia lo que significa la oposición, porque en una relación política en cualquier país del mundo, la oposición puede contribuir activamente al bien de la nación”
LA TENTACION DEL PODER
Con 48 años de edad, Carlos Castillo Peraza aduce carencia de aptitudes —objeción, dice, “que se me ha hecho toda la vida con razón”— para impulsar, en el futuro inmediato del PAN, su aspecto organizacional
Ese aspecto, desde su perspectiva, requiere de un presidente que le dé forma adecuada, moderna y eficiente “a esta materia que ha logrado congregarse y acumularse en los años de mi presidencia
“Por otra parte —señala—, creo que en los primeros tres años mis virtudes o mis capacidades, pequeñas o grandes, fueron útiles al partido; un periodo más, otro periodo de tres años, seguramente haría mucho más patentes mis defectos, que podrían dañar a la institución
“Es cierto que un buen equipo puede subsanar mis fallas De hecho, lo he tenido y muy bueno Pero no sé si en el futuro pueda encabezarlo adecuadamente”
—Y la capacidad política que se ha mostrado en estos tres años, ¿queda por debajo de la capacidad organizativa?
—Bueno, yo creo que diferentes capacidades tienen sus diferentes tiempos, y para este tiempo nuevo tiene que haber mucho más énfasis en lo organizacional
—¿Es ética su decisión?
—Bueno, yo no pretendo tener la propiedad de la verdad ética absoluta, pero creo que mi decisión tiene como propósito hacer algo bien, y que tiene un propósito ético, y que ante mi propia conciencia es lo mejor que puedo y debo hacer
—¿Y el partido? ¿Y la militancia?
—Bueno, el partido y la militancia no están haciendo por mí el trabajo que hacen; lo están haciendo porque están convencidos de una idea, de una causa, de algunas metas y propósitos, y yo seguiré integrado a estas ideas, causas, metas y propósitos como militante del partido, seguramente, y como dirigente si se me invita a colaborar en la dirigencia
—¿Se echa para atrás?
—No, al contrario Creo que ayudo a que el partido se eche para adelante
Político, periodista, lector pertinaz, apasionado de los idiomas, Castillo Peraza cuenta que hubo otro elemento —relacionado con el poder— que lo empujó a tomar la determinación de no reelegirse, que anunció el sábado 9 a los integrantes del Comité Ejecutivo Nacional reunidos en sesión ordinaria
Dice: “Evidentemente, el PAN es hoy una fuerza política de una dimensión relevante en el país, y, a querer o no, quien la encabeza, es titular —así sea efímero, contingente o accidental— de un poder Mi convicción en esta materia es que un político debe estar enamorado y apasionado de la función de gobernar entendida como vocación y oportunidad de servir, pero no debe enamorarse del poder que ubica en sus manos esta contingencia, y que las decisiones que tome, deben tener que ver con el buen gobierno, no con la conservación del poder Si continúa, creo que este presidente del PAN tendría demasiado a la mano la tentación del poder, y se le alejaría la vocación del servicio, y yo prefiero servir en mi partido”
—¿Temió poder enamorarse del poder?
—Sí Yo creo que un dirigente que no empieza a ser dirigente teniendo poder, y luego por el trabajo de su partido y de él mismo llega a obtenerlo, adquiere varias enseñanzas: la de no tenerlo, la de conquistarlo, y creo que debe tener la experiencia de poder renunciar a él, para que en su vida el poder no sea el factor fundamental de sus decisiones
—¿La lucha política no es por el poder?
—Yo creo que es por el poder que le confiere a alguien conseguir democráticamente el gobierno, pero no por el poder mismo
—¿Y cuál es la concepción que tiene del poder?
—Bueno, es aquella capacidad que adquiere una persona cuando logra que otro grupo de personas le confiera responsabilidades de gobierno, en este caso, de partido
POSIBILIDADES ABIERTAS
“Rotundamente”, Castillo Peraza niega que, dentro del PAN, hayan existido grupos cuya animadversión o confrontación con él o con su gestión como presidente, lo hayan impelido a renunciar
“Hubo —precisa— discrepancias que se debatieron en los órganos del partido y se resolvieron democráticamente, eso no puede ser una razón No se puede pretender tener unanimidad, sino tener diferencias que son democráticamente procesadas para llegar a acuerdos que comparten todos”
—¿Se va enojado?
—No, en absoluto Un presidente no se puede enojar con su partido, es el partido el que se puede enojar con su presidente La verdad es que yo conté con una amistad, confianza, solidaridad y lealtad de los panistas que creo que para cualquier otro dirigente de partido sería envidiable
—¿Qué faltó?
—Creo que nos faltó, a pesar de los datos positivos como el que haya habido más de 20,000 militantes capacitados este año, un mayor esfuerzo de capacitación Un mayor grado de implantación nacional y de organización
—¿Cómo considera que deja al PAN?
—Creo que los números hablan por sí solos Es decir, sólo en 1995 crecimos 88% en población gobernada y aumentamos considerablemente los logros político-electorales y políticos a secas del partido
“No puedo pretender que esto se deba a mí Me tocó un tiempo en el que las circunstancias han sido muy favorables, y en el que ejercer la presidencia del partido fue un trabajo —digamos— con el viento a favor Evidentemente, que las victorias del PAN no se deben a mí; sostenerlo, obligaría a decir que las derrotas también lo son”
—Al tiempo que se manejaron nombres para la presidencia panista, se manejaron también nombres para la candidatura presidencial, entre ellos el suyo ¿Descarta, por ahora, esa posibilidad?
—Bueno, no podría decir que la descarto ni que no la descarto Sencillamente, lo que diría es que no es tiempo de pensar en esto
—¿La regencia?
—Creo que tanto la regencia como la senaduría del Distrito Federal, para alguien que sin haber nacido aquí, ha vivido y se ha desarrollado políticamente en esta ciudad desde hace más de diez años, son posibilidades abiertas
—¿Qué posibilidades hay de que usted reconsidere su decisión?
—Bueno, pues es de esas cosas que son imponderables No sé cómo va el partido a procesar mi decisión, en tanto que institución Yo quiero ver cómo va a ser procesado esto dentro del partido
* * * * *
De Luis H Alvarez, presidente del CEN del PAN en dos periodos (1987-1990 y 1990-1993), Castillo Peraza fue colaborador cercanísimo Por esos años, se le llegó a considerar el ideólogo más influyente del partido Desde entonces, redactó y revisó discursos, manifiestos y plataformas políticas
Antes, en 1979, había fundado el Instituto de Estudios y Capacitación Política del PAN, cuya doctrina e ideología considera ahora debe renovarse
“El PAN —explica— recibió de sus fundadores en 1939 un cuerpo doctrinal que fue revisado y replanteado en 1965 bajo la coordinación de Adolfo Christlieb y Efraín González Morfin, y que se tradujo en un documento que se llamó `Proyección de los principios de doctrina’ Me parece que es tiempo de hacer un segundo esfuerzo de proyección de la doctrina del PAN”
Explica que fue su propósito tener en 1993 dos convenciones nacionales Una dedicada exclusivamente a la elaboración de la plataforma política y, separada de ésta, otra dedicada a la elección del candidato presidencial
No se pudo, recuerda, “separarlas por razones de tiempo, de oportunidad, de recursos económicos, y tuvimos que hacerla junto con la convención para elegir candidato presidencial, lo que fue en demérito de una reflexión mucho más serena que ofreciera un producto político programático más acabado, más completo y mejor hecho
“Estamos —señala— a tiempo de replantear todo esto: lo doctrinal, lo ideológico y lo programático, para que en 1999 nuestra formulación de plataforma política y de programa de gobierno, sea la que los mexicanos exigen a un partido con probabilidades de llegar al poder”
—¿Por qué considera necesario el cambio? ¿Y hacia dónde debe ir ese cambio?
—Tanto los principios de doctrina como su proyección, tienen un fundamento de valores éticos que no me parecen superados Pero me parece que la realidad ha cambiado enormemente y que es preciso repensar las formulaciones ideológicas y programáticas del partido con los ojos puestos en una realidad que ha cambiado enormemente en el mundo y en México
Cree entonces —”por sólo citar unos ejemplos, no me gustaría abrir un debate en este momento”— que en los documentos básicos del PAN debiera aparecer el tema del medio ambiente, al que hay que hacerle frente Piensa también que, en materia educativa, es necesario un replanteamiento de las tesis panistas respectivas, porque ya hubo modificaciones sustanciales en éste ámbito
“Es necesario —añade— repensar las cuestiones económicas, las relaciones Estado-mercado-gobierno, así como las relacionadas con el sindicalismo, el federalismo y el municipio libre”
—¿En lo político?
—Doctrinal, no creo Estimo, además, que el haber escogido esta doble y tensa línea política que hemos formulado, como cuidar al país y cuidar al partido, ha sido un rumbo acertado, no solamente porque creo que éticamente es correcto, sino porque además y como prueba de que es sensato, es razonable, ha conseguido adhesiones de miles, de cientos de miles de votantes
—¿A qué atribuye el crecimiento del partido?
—Bueno, creo que se da una constelación de factores de diverso grado de importancia, pero todos concurrentes Se dan los años de trabajo del PAN, se da el crecimiento de la conciencia ciudadana y de la voluntad de participación política de asumir la responsabilidad de aquellas cosas que afectan a las personas como es su vida en común
Señala también el “desgaste gigantesco” que ha tenido el PRI como elemento de funcionalidad del sistema político mexicano, y el hartazgo de lo población frente a los productos del PRI-gobierno
“Además, hay una crisis económica que favorece a la oposición, y ante la cual los electores han preferido al PAN que a otras opciones porque estimo que lo ven razonable No ven un radicalismo verbal que genere temores Me parece también que otras opciones políticas que han emergido durante los últimos años en el país, han sido incapaces de hacer formulaciones políticas y planteamientos capaces de atraer a un número cada vez mayor de electores”
AUDACIA SALINISTA
Durante la administración de Carlos Salinas de Gortari, el PAN se convirtió en la primera fuerza política de oposición en gobernar un estado de la Federación
Fue precisamente durante los años de gobierno salinista, —bajo los liderazgos de don Luis H Alvarez y del propio Castillo Peraza— cuando se esparcieron distintas versiones que atribuyeron al PAN carácter de “pragmatismo” y “gradualismo”
Castillo Peraza, sin embargo, considera que los hechos refutan todas las acusaciones El partido ha seguido siendo, en el ámbito federal, un partido opositor; un partido que propone, capaz de apoyar ideas ajenas si considera que son correctas y buenas para el país”
A finales de octubre de 1993, a Carlos Salinas (Proceso 888) se le atribuyó haber dicho que había una “alianza estratégica” entre el PRI y el PAN, a pesar de ser un enemigo histórico de las tesis priístas, porque era necesaria ante partidos “que nos quieren romper el cuello”
Al respecto, Castillo Peraza ataja rápido: “En primer lugar, yo no estuve en la reunión, no sé si lo dijo o no lo dijo, pero, en todo caso, nunca la propuso él al PAN, y jamás la propuso el PAN a él”
—¿No la hubo aunque sea de manera tácita?
—No creo, no creo que haya nada que conduzca a pensarlo Lo político real no es tácito
—¿Está de acuerdo en que el gobierno, particularmente la administración salinista, tomó del PAN los pustulados económicos?
—No, yo creo que recogió algunas propuestas muy antiguas del PAN en materia educativa, agraria y de reconocimiento al carácter público de las iglesias También retomó algunos puntos en materia de redimensionamiento del Estado mexicano, pero las políticas públicas en materia económica las define, en un gobierno, su ley de ingresos y su ley de egresos, y nosotros nunca votamos a favor ni de la una ni de la otra en ninguno de los años de la Presidencia del licenciado Salinas
—¿Qué indica eso?
—Indica, por un lado, que algunas ideas del PAN adquirieron una validez práctica y universal, que también fue asumida por el gobierno; e indica que el partido no cometió el gravísimo error de que porque él no era gobierno y esas ideas se proponían, entonces iba a decir que no, lo cual hubiese sido la negación de una lucha de muchos años Y por otra parte indica que el partido supo mantener la proa de su nave en el rumbo fijado, puesto que supo rechazar y oponerse a aquello contra lo cual le pareció que debía estar
—¿Cuál era el rumbo fijado?
—Bueno, una economía de mercado, pero frente a la cual hay una responsabilidad política de conducción, orientada por la justicia Y también democracia, equilibrio de poderes, fortalecimiento del Legislativo, federalismo, autonomía municipal y Estado de derecho
—¿Qué juicio, político, tiene de Carlos Salinas?
—Bueno, creo que fue un hombre que emprendió reformas importantes que afectaron grandes intereses dentro del propio grupo al cual él pertenecía; el reconocer triunfos a la oposición, lastimó a priístas
“Creo que también afectó otros intereses en materia política económica, porque el control antidemocrático de todo el poder se tradujo también en un control político-económico que, al romperse o empezarse a fracturar el político, también tuvo traspiés en lo económico Me parece que fueron medidas audaces las de las reformas constitucionales que él emprendió, que cambiaron las bases constitucionales del Estado mexicano
“Por otro lado, cometió errores a los cuales está expuesto cualquier gobernante cuyos efectos estamos viendo, y que son reprobables; creo que ni los errores cometidos deben conducirnos a no ver los aciertos ni los aciertos a negar los errores”
—¿Cuál fue el mayor acierto y cuál el mayor desacierto?
—Creo que el mayor acierto fue atreverse a hacer cambios que se consideraban imposibles, esa audacia para emprenderlos Y creo que el mayor error fue no haber hecho simultáneamente una gran reforma político-electoral que abriera las puertas amplias a la democracia
—¿Cómo considera que ejerció el poder Salinas de Gortari?
—Yo creo que el licenciado Salinas fue el último de los que ejercieron un poder casi total, y me parece que el cambio fundamental que introduce el presidente Zedillo es esa voluntad de reubicar al Poder Ejecutivo, no como un poder omnínomodo, sino como un poder que dialogue
—Sin que me diga que la relación del PAN con el gobierno salinista fue “de oposición”, ¿cuál fue la relación del partido con el gobierno?
—Primero, debo decir que a mí me tocaron los últimos dos años La relación fue dura, difícil, tensa, pero mentiría si dijera que no fue correcta y educada, y mentiría también si dijera que no hubo cordialidad, lo cual tampoco quiere decir que hayamos cedido en lo que nosotros consideramos que no deberíamos ceder, ni que él hubiese hecho al PAN objeto de algún privilegio
—¿Fue noble el gobierno con ustedes?
—Yo diría, para no usar un adjetivo de esa connotación, que fue una relación dura y difícil, pero correcta
—Personalmente, ¿cuál fue su relación?
—Diría lo mismo, correcta Digamos que nunca se fracturó la posibilidad de hablar con el titular del Ejecutivo El licenciado Salinas era capaz de entender un sí como era capaz de entender un no, punto
—¿Cuál fue su mayor diferencia frente a él?
—Bueno, el presidente Salinas, a raíz del asesinato del licenciado Colosio, me preguntó si el PAN apoyaría alguna reforma a la Constitución en el caso de que fuese planteada, y yo le dije que no
—¿Por qué?
—Mis argumentos fueron, en primer lugar, que la Constitución no se podía manosear así; en segundo, le pregunté que si el candidato asesinado hubiese sido el del PAN o el del PRD, se plantearía la necesidad de una reforma constitucional, y reconoció que no; y en tercero, le dije que creía que todos hemos aceptado en México que la Constitución no puede cambiarse para un momento y para un hombre específico
—¿Le pareció correcta, prudente, esta consulta?
—Bueno, creo que en ese momento todos los que estábamos en el mundo político nos planteamos los escenarios imaginables para la sustitución de un candidato como el señor Colosio, y uno de los escenarios imaginables era un cambio en la Constitución —del párrafo sexto del artículo 82— para abrir posibilidades a personas que estaban en el gobierno y que además tenían aptitudes
Cuenta que Salinas, para consultarlo al respecto, le llamó por teléfono e invitó a Los Pinos “a tomar un café”; Castillo Peraza habló de inmediato con legisladores del PAN, y fue “unánime en el partido decir que este escenario no se podía ni pensar”
—¿Y qué dijo él?
—En primer lugar, me agradeció que el PAN hubiese interrumpido la campaña (presidencial) a raíz del asesinato porque esto había contribuido a darle tranquilidad a todo el país Su respuesta fue: `muchas gracias por su franqueza Entiendo su posición’
Para el político yucateco, que dice que la línea política que promovió al frente del PAN estuvo orientada por la “precisión ideológica, la política integral y por el cuidado del país y del partido”, el gobierno de Ernesto Zedillo se ha caracterizado por tener “grandes aciertos políticos”
Sustenta: “No hay guerra en Chiapas, y de 16 campañas electorales locales de este año, 15 tuvieron jornadas electorales razonablemente limpias en comparación el pasado”
Zedillo, considera Castillo Peraza, “ha sido un hombre capaz de dialogar con el Poder Legislativo y dentro de éste con los partidos de oposición ha buscado consensos Creo que se ha dado cauce a una reforma política amplia, electoral, del Estado, de los Poderes, que denota una actitud y una voluntad de cambio importantes
“En casos, como el de Tabasco o de Yucatán, no ha habido posibilidad, desde el gobierno de la República, para poner en orden las cosas localmente Debe haber también una mayor comprensión hacia lo que significa la oposición, porque en una relación política en cualquier país del mundo, la oposición puede contribuir activamente al bien de la nación”
Piensa que la designación de Antonio Lozano Gracia como procurador general de la República no implica “el cogobierno” de Acción Nacional, puesto que “el procurador es un miembro del PAN que aceptó ese cargo, sin que esto implicase ni una alianza del PAN con el gobierno de la República ni una alianza del PAN con el PRI
“El PAN —enfatiza— no forma parte del gobierno; si hubiera habido una alianza política, si hubiera habido un acuerdo político de partido a gobierno, creo que el PAN no hubiese admitido, como partido en alianza, únicamente una dependencia en sus manos”
Acepta hablar de su relación con Vicente Fox y Diego Fernández de Cevallos, personajes a quienes dentro del PAN se les reconocen fuertes liderazgos
Su relación con Fox, sostiene, “es buena” Y tras de calificarlo como “un dirigente político importante en el país”, Castillo Peraza cree sin embargo que “a veces es muy oscilante en sus posiciones, pero creo que también el ejercicio de la función de gobierno lo ha ido llevando a ser más cuidadoso en sus expresiones”
—¿Oscilante de dónde a dónde?
—Pues recordará que sostuvo mucho tiempo que no debería haber ninguna colaboración con el gobierno, y ya gobernador, al salir de una reunión con el presidente Zedillo, invitó a cambiar una posición que él había sostenido en el Consejo Nacional, que era la de levantarnos de la mesa del diálogo después de los acontecimientos de Yucatán
—Con Fernández de Cevallos, ¿cuál es su relación?
—Respetuosa Creo que los dos entendemos que por encima de ambos está la institución, y normalmente, antes de declaraciones que consideramos que son importantes, nos consultamos recíprocamente Con sentido del humor, diría que es un magnífico maestro para quienes quieran aprender derecho penal y humildad
-¿Qué es el PAN actualmente?
—Creo que es un factor de avance democrático, creo que es un cauce para anhelos y esperanzas, exigencias populares, creo que es también un factor de equilibrio y estabilidad en el país
—¿Está en paz con el PAN?
—Sí, no sólo en paz: estoy enormemente agradecido