SAN ANTONIO, TEX – “Es una novela”, dice el fiscal federal Glenn MacTaggart, señalando hacia una de las cajas repleta de documentos del caso de Enrique Fuentes León, del que se ocupó durante más de un año “Tenemos material para un libro: escritos oficiales, de México y de Estados Unidos, decenas de testimonios, son miles y miles de papeles, además de grabaciones en cinta y video y hasta un texto sobre cohecho escrito por el acusado”
Parte de esa historia ha sido contada por este semanario, desde diciembre pasado, cuando en el juicio que se le seguía a Enrique Fuentes León para extraditarlo a México a petición de las autoridades, acusado de sobornar a dos magistrados en el sonado caso Braun, salió a relucir que el día en que fue arrestado, 19 de octubre de 1994, lo acompañaba Manuel Muñoz Rocha, presunto coautor intelectual del asesinato de José Francisco Ruiz Massieu
Las autoridades mexicanas, y en especial los representantes de la Procuraduría General de la República (PGR) en esta ciudad, tuvieron oportunidad de indagar más sobre la relación Fuentes León-Muñoz Rocha, pero no lo hicieron; lejos de ello, se sabe ahora, intentaron impedir que Fuentes León fuera llevado a México, posición que los enfrentó con Humberto Hernández Haddad, en esas fechas cónsul de México en San Antonio Aun ahora, nada se ha investigado sobre Fuentes León y la información que manejó sobre los crímenes políticos en México
Con base en documentos presentados en la corte federal de esta ciudad, y en entrevistas al fiscal MacTaggart, a Gary Rennick, director adjunto de Investigaciones del Servicio de Inmigración y Naturalización (SIN), y a los tres agentes migratorios que participaron en el caso, incluido uno que lo hizo en forma encubierta, Proceso ha podido averiguar los hechos siguientes:
Muñoz Rocha estuvo en esta ciudad en octubre, o sea, varios días después del asesinato de Ruiz Massieu Fue visto incluso por empleados de la PGR, quienes lo hicieron del conocimiento del delegado, Jaime González Carrancá Además, en el juicio a Fuentes León dos agentes del SIN declararon bajo juramento que lo habían visto, pero que no sabían entonces que era un hombre buscado por la justicia mexicana
El delegado de la PGR, González Carrancá, no informó oportunamente a las autoridades estadunidenses sobre la búsqueda de Muñoz Rocha Los oficiales del SIN y el fiscal MacTaggart recibieron los primeros datos del Buró Federal de Investigaciones (FBI, por sus siglas en inglés), vía fax desde MacAllen, cuando oficialmente el exdiputado federal era “el hombre más buscado”, y cuando había datos de su paso por Brownsville desde principios de octubre El cartel de la PGR con el rostro de Muñoz Rocha llegó a manos de las autoridades estadunidenses el 28 noviembre, a dos meses exactos del asesinato de Ruiz Massieu
En una conversación con Marcelino Alaniz, agente encubierto del SIN, sostenida el 18 de abril de 1994, Fuentes León habló sobre el asesinato de Colosio; dijo que unos días antes del crimen, “el secretario particular” del candidato presidencial había estado con él en San Antonio No se ha precisado hasta la fecha de quién se trataba En la transcripción de esa conversación, el fiscal simplemente anotó en forma manuscrita: “¿Durazo?”
El 14 de julio, Fuentes León le contó a Alaniz que él sabía “cómo mataron ellos a Colosio”, predijo más muertes políticas en México ”el mes próximo”, presumió que uno de sus hijos era del equipo de Zedillo y tachó a Carlos Salinas de Gortari de corrupto, “es uno de los hombres más ricos del mundo, tiene una fortuna de unos 600 millones de dólares”
Además, documentos oficiales de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) a los que Proceso tuvo acceso en Washington, México y San Antonio, señalan que el cónsul Hernández Haddad avisó en repetidas ocasiones a las autoridades mexicanas sobre la presencia de Muñoz Rocha aquí, y no sólo no obtuvo respuesta sino que fue obstaculizado por la representación de la PGR en su propio consulado
Y en un documento que él mismo clasificó como confidencial y que hizo llegar al Director de Comunicación Social de la Presidencia, Carlos Salomón, en mayo de este año, informó que tenía amplia información sobre las actividades de Muñoz Rocha, sus ligas con Enrique Fuentes León y sus supuestas actividades delictivas
EL ARRESTO
Los agentes del SIN Juan Martínez y Rodrigo Reyes llegaron al edificio Alamo Towers el 19 de octubre, en un Cutlass 1987 color marrón Eran alrededor de las 12 horas Un rato antes, los agentes habían estado en la jefatura de Policía, donde el fiscal MacTaggart les entregó una orden de arresto contra Fuentes León; ahí se habían puesto de acuerdo sobre el operativo: los policías Castañeda, Owens y Peters harían tareas de vigilancia en el edificio, al que llegarían primero, en tanto que Martínez y Reyes ejecutarían el arresto El oficial Pete Casillas, a cargo del caso, dio la orden de arranque
El edificio Alamo Towers se localiza al noreste de la ciudad, por el eje 410, a la altura de la calle Broadway Es un edificio de nueve pisos en el que se encuentran oficinas de compañías aseguradoras y despachos de abogados, rodeado completamente por áreas de estacionamiento y con dos puertas de acceso Ahí llegó Reyes, pero no se estacionó, dio varias vueltas alrededor del edificio en espera de que la unidad policiaca le diera alguna señal Así ocurrió Como a las 12:30, Reyes y Martínez fueron notificados, a través de un radio portátil, que Fuentes León se disponía a salir del edificio por el lado norte, que es propiamente la puerta trasera
Cuando Reyes y Martínez voltearon hacia esa puerta, Fuentes León se enfilaba hacia el área de estacionamiento, acompañado por otro hombre y dos mujeres Los cuatro iban ostensiblemente juntos, Fuentes León en un extremo, a su lado el otro hombre, y luego ellas El agente Reyes apenas le dedicó un vistazo al grupo, saltó de su Cutlass, y gritó en español:
¡Señor Enrique Fuentes!
El grupo detuvo su marcha, mientras que Reyes y Martínez, a unos tres pasos de distancia, con la credencial en la mano, se identificaron como agentes del SIN Martínez se dirigió hacia Fuentes León, le dijo que tenía una orden de arresto, le informó sobre sus derechos y se dispuso a esposarlo El acusado no opuso resistencia En tanto, una de las mujeres hablaba con alguien desde su teléfono celular El otro hombre se había esfumado: cuatro o cinco segundos después de que los agentes salieron del vehículo y se encaminaron hacia el grupo, desapareció de la escena
Al llegar a su oficina 40 días después, el 29 de noviembre por la mañana, el agente Reyes encontró sobre su escritorio un juego de fotografías en dos hojas; en la primera, aparecía el rostro de un hombre identificado como Manuel Muñoz Rocha; en la otra se desplegaban cinco rostros, presumiblemente pertenecientes al mismo hombre, pero con una apariencia diferente Reyes miró el conjunto de imágenes durante unos 15 segundos
“Pensé entonces que yo había visto antes a ese hombre”, declaró Reyes bajo juramento dos días después, el 1º de diciembre, en la audiencia sobre el caso Fuentes León que se seguía en la Corte Federal “Le pedí a Juan Martínez que viera las fotos, lo hizo, y entonces le pregunté si se trataba del mismo tipo que estaba con Enrique Fuentes el día que lo arrestamos” Martínez llegó a la misma conclusión, al igual que los tres agentes policiacos que participaron en el operativo del 19 de octubre
Los policías no rindieron declaración en la Corte, en tanto que los agentes del SIN afirmaron, bajo juramento, que el hombre que estaba con Fuentes León el día que fue arrestado era Muñoz Rocha El supervisor de los agentes, Gary Renick, avaló ese testimonio en la Corte e incluso dejó entrever una carta bajo la manga: “Creo que el arresto fue filmado por los oficiales de policía”, dijo a pregunta expresa del abogado defensor de Fuentes, Roy Barrera Igualmente, el fiscal MacTaggart insistió en la historia del encuentro Fuentes León-Muñoz Rocha el 19 de octubre, pero no profundizó en esa relación
Barrera se esforzó en desacreditar los testimonios de Reyes y Martínez sobre la relación de su cliente con Muñoz Rocha Hábil con la retórica, Barrera logró ponerlos nerviosos en el banquillo de los testigos e hizo que Martínez cayera en una contradicción: dijo que su compañero Reyes no le había señalado una fotografía del grupo de cinco, mientras que éste juró que le había mostrado una de ellas, precisamente en la que aparece un Muñoz Rocha con otro color de pelo y de bigote, ambos negros en lugar de grises Burlón, Barrera le preguntó a Reyes: “¿Ha preparado un cargo por perjurio contra Juan Martínez?”
Además, Barrera presentó en la Corte a María Teresa de Jesús Gómez viuda de Esquenazi, quien declaró bajo juramento que el 19 de octubre estuvo en la oficina de Fuentes en Alamo Towers, con la secretaria de él, Estela McCoy, para saludarlo Hacia el mediodía, los tres salieron de la oficina, en el tercer piso, entraron al elevador y descendieron En el vestíbulo, aseguró, se toparon con un hombre “anglo”, de pelo castaño y sin bigote, que se limitó a intercambiar un saludo convencional con Fuentes Afirmó que ese hombre se había ido por su cuenta, en tanto que ellos tres salieron juntos La testigo se identificó como vieja amiga de Fuentes León, desde los tiempos en que vivía su marido, Lázaro Esquenazi, y dijo que llevaba 15 años residiendo en Laredo
Estela McCoy, por su parte, rindió su declaración por escrito, en la que asegura que el día que fue arrestado Fuentes León, “Enrique, Teresa Esquenazi y yo dejamos la oficina en el tercer piso juntos y bajamos por el elevador al primer piso Un hombre anglo cuyo nombre no conozco, pero que creo que trabaja o hace negocios en nuestra oficina, intercambió saludos con Enrique en el vestíbulo, brevemente, mientras salíamos del edificio por la puerta trasera Este hombre salió del edificio al mismo tiempo que nosotros Los cuatro salimos del edificio y bajamos la escalera juntos En el último de los escalones, el hombre que intercambió saludos con Enrique giró a la derecha y siguió caminando”
El fiscal MacTaggart estaba preparado para cuestionar a Esquenazi y McCoy Pudo probar, con documentos, que la viuda mintió al declarar que residía en Laredo “desde hace 15 años”, pues en realidad se estableció allí en 1992; antes de esa fecha, residía oficialmente en el rancho don Lázaro, en el municipio de Nuevo Guerrero, Tamaulipas, “el mismo estado del que es oriundo Muñoz Rocha y al que representaba como diputado”, apuntó maliciosamente el fiscal Sin inmutarse, Esquenazi afirmó que nunca en su vida había oído hablar de Muñoz Rocha, salvo “lo que dijo la televisión” después del asesinato de Ruiz Massieu
En cuanto a McCoy, el fiscal llamó la atención del juez en torno al hecho de que la secretaria de Fuentes hubiera acudido a todas las sesiones de la Corte desde que se inició la audiencia, el 4 de noviembre, pero que casualmente en la que se requirió su presencia como testigo, el 2 de diciembre, no asistió, optando por enviar una declaración escrita
Además, el fiscal llamó de nuevo al agente Reyes, quien reafirmó su versión de que el hombre que acompañaba a Fuentes el día de su arresto no se separó del grupo al salir del edificio, como escribió McCoy, lo hizo unos segundos después, cuando Fuentes fue interceptado; contó también que el día anterior, 1º de diciembre, luego de que él habló en la Corte sobre Muñoz Rocha, pudo ver que Estela salió del salón, con el semblante descompuesto La vio sentada afuera, “llorosa y nerviosa”
EL CONSUL
El cónsul de México en San Antonio, Humberto Hernández Haddad, recibía informes detallados de todo lo que sucedía en la Corte Sostenía constante comunicación con el fiscal estadunidense y otras autoridades Por su parte hacía algunas investigaciones Todo lo informaba por cables cifrados a la embajada de México en Washington y a la SRE en México
Por ese medio denunció la relación entre Fuentes León y Juan García Abrego y mencionó algunos informes que “autoridades judiciales” de Estados Unidos le habían entregado sobre supuestas conexiones de Fernando de la Sota con el narcotráfico
Nunca obtuvo respuesta de México El cónsul pidió a diferentes funcionarios de la SRE que sus cables no circularan por manos “de gentes cercanas a José Córdoba y Carlos Salinas” Su superior, a partir del 1º de diciembre de 1994, era el subsecretario Juan Rebolledo, exsecretario particular de Córdoba Montoya
CASO OMISO
La presunta conexión Fuentes León-Muñoz Rocha trascendió el 2 de diciembre aunque el cónsul lo había informado semanas antes cuando el diario San Antonio Express-News dio a conocer los testimonios presentados en la Corte el día anterior Pero las autoridades mexicanas, en ambos lados de la frontera, no se dieron por enteradas Hasta la fecha, no hay versión oficial en México en torno de esa conexión ni sobre otras historias que salieron a relucir en la audiencia, relativas a los crímenes políticos ocurridos el año pasado y a la supuesta corrupción del expresidente Salinas de Gortari
Tampoco se sabe que la PGR haya indagado sobre los presuntos nexos de Fuentes León con narcotraficantes mexicanos
Entrevistado en su oficina, Renick manifiesta su extrañeza ante esa falta de interés, pero, aclara: “ese asunto no está en nuestras manos, nuestra responsabilidad fue atrapar a Fuentes León, y la cumplimos”
Con 20 años de trabajar en el SIN, ocho de ellos como director adjunto de Investigaciones en esta plaza, Renick dice que Fuentes es un hombre del que “faltan por saber muchas cosas; nosotros sólo pudimos comprobar que él hizo dinero muy rápidamente en esta ciudad, que muy probablemente sus negocios inmobiliarios sean producto del narcotráfico, que es un experto en cohecho, y que mintió al llenar sus papeles migratorios”
Cuestionado sobre la relación Fuentes León-Muñoz Rocha, Renick afirma que está convencido de que el 19 de octubre ellos estaban juntos en el Alamo Towers Además, revela, el fiscal McTaggart fue enterado por Enrique Zepeda, asistente legal de la PGR en esta ciudad, de que dos empleados de la delegación habían visto días antes a Muñoz Rocha, en el hotel Sheraton y en el mall Rivercenter, ubicado en pleno centro de la ciudad, a un costado del fuerte El Alamo No obstante, confirma que fue hasta el 28 de noviembre por la tarde cuando Zepeda le entregó un juego de fotografías del fugitivo y le informó sobre la orden de arresto; pero días antes “la oficina del FBI en MacAllen me había informado sobre las acusaciones contra el señor Muñoz”
Renick asegura que el delegado González Carrancá cooperó con las autoridades migratorias, en el caso Fuentes León “y en muchos otros” Sin embargo, reconoce que “es extraño” que no haya informado oportunamente sobre la búsqueda de Muñoz Rocha, “no sabemos si porque él mismo no tenía la información ni las fotografías, o por algún otro motivo De lo que estamos completamente seguros es que el 19 de octubre nosotros no teníamos ninguna información de las autoridades mexicanas sobre Muñoz Rocha, hasta más de un mes después”
Por otro lado, Proceso confirmó que González Carrancá intentó evitar que Fuentes León fuera extraditado, después de que se habló de la relación del abogado con Muñoz Rocha y con otro presunto delincuente
A pregunta expresa, Renick dice que se enteró de que hubo problemas “por lo que me ha platicado el fiscal, pero no conozco los detalles” Estos surgieron el 29 de mayo, cuando el diario Reforma dio a conocer una carta, fechada el 18 de enero, de MacTaggart a Gustavo González Báez, agregado de la PGR en la embajada de México en Estados Unidos, en la que el fiscal se queja sobre González Carrancá:
“Con lo que respecta a nuestros esfuerzos por detener a Manuel Muñoz Rocha, en esencia la conducta del actual agregado ha elevado ciertas preocupaciones de seguridad” Afirma luego que González Carrancá retuvo información sobre la presencia de Muñoz Rocha en San Antonio, a pesar de que un empleado de la agregaduría vio días antes del 19 de octubre al exdiputado tamaulipeco en un hotel “Nosotros no habíamos sido notificados previamente de esta información por el agregado ni tampoco se nos habían proporcionado los carteles de `Se Busca’, que podrían haber sido útiles para identificarlo”
Además, se quejó el fiscal, “el delegado me decía que su gobierno no quería a Fuentes (León) en México y pedía que lo mantuviéramos en Estados Unidos El delegado persistió en ocasiones posteriores tanto por teléfono como en visitas a mi oficina en busca de bloquear el regreso de Fuentes a México” Esta posición contradecía las reiteradas peticiones de la embajada de México en Washington para que se procediera a la extradición
Por si fuera poco, por esa misiva se enteró también el embajador de que González Carrancá tenía relaciones con Gustavo García, empresario mexicano sujeto a investigación por parte de la DEA por tráfico de cocaína en Florida y Venezuela, y de la policía local por lavado de dinero
Los agentes federales establecieron también la relación entre Fuentes León y García cuando, “dentro de la investigación al empresario, grabaron una conversación entre ellos el día que arrestaron al primero en San Antonio Después de esa plática, asegura (el fiscal), se iniciaron las presiones de González Carrancá para bloquear la extradición de Fuentes León”
De cualquier modo, González Carrancá duró en su puesto hasta finales de mayo, y por instrucciones del procurador Antonio Lozano se convirtió en delegado de la PGR en Guatemala a partir del 1º de junio
Pareció repetirse la historia de Guillermo González Calderoni, cuando al ser designado delegado de la PGR en San Antonio, en el otoño de 1991, fue vetado por la DEA, que lo investigaba como presunto narcotraficante No duró ni dos meses en el puesto Pero tuvo ocasión de encontrarse con Fuentes León, en noviembre de ese año, precisamente en el hotel Sheraton, según declaró Javier Olea Peláez en la audiencia del primero, como testigo del fiscal
Otro cabo suelto: de acuerdo con Renick, la DEA ha logrado averiguar que González Calderoni, Fuentes León y Muñoz Rocha se reunieron en “una ciudad de Estados Unidos” unas semanas antes del atentado contra Ruiz Massieu
MacTaggart, con ocho años como fiscal y decenas de casos que involucran a mexicanos, prefiere no entrar en detalles sobre sus dificultades con González Carrancá y los apuros de Hernández Haddad para demostrarle a sus superiores en México que Muñoz Rocha estuvo aquí
“Soy muy respetuoso de las conversaciones y encuentros confidenciales que sostengo con funcionarios mexicanos, pues es la única manera de que la información entre los gobiernos de los dos países fluya Lo único que puedo decir es que el señor González Carrancá cooperó con la fiscalía en el caso Fuentes León, inicialmente”
Por otro lado, el fiscal afirma que, basado en el testimonio de los agentes del SIN y de la policía de San Antonio, cree que efectivamente Fuentes León iba con Muñoz Rocha el día de su arresto Comenta que no hubo manera de indagar más sobre esa relación, porque “nunca pude interrogar a Fuentes León directamente, él se acogió al privilegio constitucional de acudir a un abogado defensor; de las investigaciones del SIN, de la DEA y de nosotros quedaron muchos cabos sueltos sobre este personaje”
ELLOS LO MATARON
Uno de los investigadores que se acercó más a Fuentes León fue Marcelino Alaniz, quien simulando ser un agente corrupto del SIN lo trató durante alrededor de un año
“Creo que logré algo de su confianza, pero en todos nuestros encuentros siempre mantuvo una actitud recelosa”, relata Alaniz, con 15 años de experiencia como agente investigador del SIN “Cada vez que lo veía, generalmente en su oficina, al saludarme me palmeaba la espalda, me tocaba el pecho, como si buscara micrófonos ocultos”
La mayor parte de esos encuentros fueron grabados con interferencias y algunos filmados Después de ver a Fuentes, el agente entregaba un informe a Renick y otra persona transcribía las cintas La mayoría de las conversaciones ocurrieron en español, que domina Alaniz, por lo que al citar varias de ellas en la Corte tuvieron que ser traducidas al inglés
“Fuentes es un tipo muy platicador, no era necesario preguntarle mucho, además es un tipo muy presumido, siempre estaba hablando de sus contactos con políticos mexicanos y de que él era un hombre muy rico”
En la conversación del 18 de abril de 1994, por ejemplo, Fuentes León presumió que “unos días antes del asesinato de Colosio el 23 de marzo recibió la visita del secretario particular del candidato presidencial No le pregunté en ese momento por el nombre del secretario, pues Fuentes no daba oportunidad, saltaba de un tema a otro rápidamente”
En esa plática, Fuentes afirma que el gobierno de Salinas estuvo involucrado en el asesinato de Colosio
El 14 de julio, Fuentes le dijo a Alaniz: “en agosto van a ocurrir más muertes” (en México)
¿El mes próximo? preguntó el agente
Además, ese día Fuentes comentó que uno de sus hijos es “en este momento una de las gentes de Zedillo” Enseguida, dijo: “yo sé cómo mataron ellos a Colosio”
Alaniz: ¿Qué quieren ellos?
Fuentes: Eso es todo Ellos lo mataron
Alaniz: ¿Y le van a hacer algo a Salinas?
Fuentes: Creo que lo van a encarcelar
ADIOS AL CONSUL
Misteriosamente Fuentes León se desistió para impedir su extradición A los nuevos funcionarios de la PGR nunca les interesó mucho lo que Hernández Haddad tenía que decir en San Antonio Así, después de seis años como cónsul, el 19 de abril último, Hernández Haddad fue informado que por acuerdo del secretario José Angel Gurría debería dejar el consulado el 31 de mayo
El exsenador por Tabasco se resistió Alegó que estaba haciendo una investigación sobre Fuentes León y Muñoz Rocha Reunió cartas de la comunidad de San Antonio que pedían que se quedara y hasta una carta del alcalde
Denunció a González Carrancá y presentó las pruebas
Durante este estira y afloja se publicaron en Reforma las conversaciones entre Marcela Bodenstedt y José Córdoba El primer fragmento revelaba que la Bodenstedt tenía una estrecha relación con el bufete del abogado prófugo y que ahí le llamaba Córdoba Montoya
Hernández Haddad se sintió reivindicado Gurría le ofreció entonces hablar con Antonio Lozano, para que le diera toda la información que tuviera El arreglo era que el cónsul llegaría a la Ciudad de México, donde sería escoltado por elementos de la judicial federal hasta la oficina de Lozano
Un día antes del encuentro y temiendo por su seguridad, Hernández Haddad se arrepintió En lugar de viajar el 30 de mayo, envió una larga carta a Carlos Salomón, en la que esboza lo que dice saber tanto de los asesinatos como de la relación entre Fuentes León y García Abrego
“Por favor informa al presidente”, le pedía el tabasqueño a su paisano
Pero ante su negativa de ver a Lozano, Gurría hizo que se cumpliera la orden del 19 de abril
El último día de mayo, llegó a San Antonio Enrique Loaeza, director de consulados, para recibir la administración de la representación mexicana en la ciudad Inmediatamente le hizo una auditoría y recogió los pasaportes diplomáticos de Hernández Haddad y su familia
El cónsul llevó a Loaeza con MacTaggart y el funcionario mexicano pudo ver todas las pruebas de las que había hablado Hernández Haddad en sus cables Loaeza regresó a México El excónsul se quedó en San Antonio y la PGR, hasta ahora, no lo ha buscado








