Señor director:
En la Asociación Mexicana del Código de Producto, A C (Amecop), la empresa encargada de conceder el código de barras clave del precio de las publicaciones que circulan en el mercado editorial, le explican al interesado que el código es requisito obligatorio para que la publicación en este caso una revista sea recibida para su venta en las librerías
El código impuesto va impreso en la portada o la contraportada, desvirtuando el diseño y en algunos casos obstruyendo una ilustración o un anuncio pagado
Pregunto en primer lugar si este código, que repite en clave el precio que ya viene indicado en la portada, es realmente obligatorio Y pregunto también si es justo que la empresa cobre 2,400 nuevos pesos por él, cuando Derechos de Autor cobra 200 pesos por el registro del título de la revista Y se tiene entendido que estos 2,400 pesos es una suma mínima, ya que se piden cantidades más elevadas, según el tipo de revista
¿Quién dio la autorización y por qué, a Amecop, para la imposición de este formulismo que resulta útil en un supermercado pero que es superfluo en una publicación? ¿Hacienda? ¿Comercio? ¿Gobernación?
En un folleto se dice que la empresa no persigue fines lucrativos ¿Creerán entonces estos empresarios que se trata de un gasto muy módico, una ganga, que por añadidura se impone anualmente?
¿Quién privilegió, pues, con este negocio a Amecop, sobre todo en un giro mercantil tan golpeado como el editorial, cuando se trata de difundir cultura? ¿Quién nos hizo el favor de permitir este gasto parasitario, vil ordeña sistemática a los editores de revistas?
Atentamente
Hugo Covantes








