Señor director:
Me dirijo a usted para narrar públicamente mi caso, que supongo es el de cientos de mujeres que, como yo, trabajan y mantienen una familia A base de mucho esfuerzo, y por medio de un crédito que mis padres consiguieron a su nombre, porque yo no alcanzo los ingresos comprobables que el banco exigía, adquirí una casa, que de ninguna manera cae en la categoría de “residencia” A finales de julio del año pasado la empecé a pagar, con mensualidades muy altas pero que bajarían pronto, pues era un crédito sin refinanciamiento Comencé pagando 8,200 nuevos pesos mensuales (Quiero decirle en este momento que soy psicoanalista y no gano un mal sueldo, pero tampoco soy rica)
Para diciembre del mismo año, la mensualidad ya debía quedar en 6,900 Sin embargo, no fue así: Se fijó, para mi sorpresa, en 8,125 Haciendo un esfuerzo porque diciembre es un mes malo en mi profesión, todavía pude cumplirlo Pero, imposible, en enero la suma ascendió a casi 13,000 nuevos pesos En este caso ya no pude, porque en este mes mis ingresos estuvieron casi en cero Para febrero, la cantidad ascendió a casi 16,000 nuevos pesos, con 8,000 de intereses moratorios del mes anterior; por lo tanto, yo debería pagar 24,000 nuevos pesos
Me mandaron en enero una propuesta de renegociación: yo pagaría 8,125 mensuales, y todas las diferencias se irían acumulando a capital; pero lo impactante del caso es que, suponiendo que yo pueda cumplir con lo que me piden, a fin de año les voy a deber 100,000 más de lo que me prestaron, pues por ejemplo de enero son 12,640 de intereses y 80 a capital
Me prestaron 350,000 Si yo pagara 5,000 mensuales, en siete años les habría pagado lo que me prestaron, y les regalaría 13 años de mi vida laboral y de mi dinero, pero ahora su propuesta es que les regale 23 años, además de que, en resumidas cuentas, he comprado una casa que me va a costar casi 2 millones de nuevos pesos
Soy una mujer divorciada, madre de tres hijos, de 16, 12 y 11 años Me dan una pensión del exmarido de 200 nuevos pesos a la quincena A mí no me importaría dejar la casa, pero estoy poniendo en riesgo el patrimonio de mis padres Además, después de muchos años de esfuerzo, este sistema me va a dejar parada en la banqueta con mis tres hijos He intentado hablar con Bancomer, que es el acreedor, y me contestan diversas voces que no se responsabilizan de nada y que esa propuesta es la única que ellos me pueden ofrecer
En el número 959 de Proceso, aparece un artículo (página 12) en donde Zedillo declara: “Los bancos no importan, ya han ganado mucho dinero” Pero la pregunta es: ¿qué vamos hacer la gente del pueblo trabajador, que creíamos en los viejos valores, que estudiamos una carrera, que hicimos una maestría, que pensamos que nuestro trabajo bastaba para vivir medianamente cómodos y, en mi caso, sostener a mis hijos?
Le escribo a usted para que se sepa que ese programa económico está por destruir la vida de mujeres y niños, de personas que no tenemos cuentas en Estados Unidos Yo milité muchos años con la izquierda de este país y fui trabajadora de la UAM-X, consciente de mis responsabilidades como profesionista y siempre luchando Me pregunto si una vez más la lucha me exigirá irme con mis hijos al Zócalo debajo de unas lonas, como cuando hacíamos huelga en la Universidad, sólo que ahora tengo 43 años A los 74 me propone el banco que voy a saldar la deuda Por más que trato de mirar con optimismo mi situación, no es fácil Le agradezco la atención que se sirva prestar a la presente
Atentamente
Psicóloga Laura Virginia Escobar
Veracruz, Ver








