Peter Lupsha pregunta:

“Si mi gobierno sabía de este movimiento de millones, como creo que sabía, ¿cuándo y a qué grado compartió ese hecho con el gobierno de México?”
WASHINGTON, DC – Al mismo tiempo que impugnó la presentación que dio este semanario a sus revelaciones sobre la presunta llegada de dos embarques de dinero a México (Proceso 965), el investigador estadunidense Peter A Lupsha aportó nuevos datos e hizo comentarios adicionales sobre dicho envío y sobre la penetración del narcotráfico en las instancias de poder del país
En una carta dirigida al editor de Proceso (ver recuadro), Lupsha dice sentirse “lastimado y desengañado por la manera en que sus escritores editoriales y sus cabeceros, en particular, malentendieron e hicieron mal uso de mi trabajo De hecho, encuentro su portada, el uso de la fotografía del presidente Zedillo y las cabezas interiores, que nos citan al pobre Sandy González de la DEA y a mí, lo mismo que su párrafo inicial, totalmente reprensibles y afrentosos Eso no es ni lo que dije ni lo que pretendí decir Su equipo editorial se dejó llevar del arrebato y leyó mal un párrafo clave en un escrito de 20 páginas y destacó esta única nota de pie de página, entre otras 50, para reconstruir mal la intención y propósito de mi investigación”
Más adelante, el catedrático universitario asevera: “Más importante es que su artículo, en la forma en que fue publicado, interpreta erróneamente y desfigura totalmente el papel y el lugar extremadamente menores que el agente especial de la DEA Sandy González tuvo en todo esto Su artículo hace aparecer que él y yo tuvimos una larga y detallada conversación sobre este asunto Parece insinuar que tal vez tuvimos un seminario o simposio sobre el tema del dinero de la droga y la corrupción en el PRI De hecho, como traté de explicarle por teléfono a su reportero en varias ocasiones, esta conversación fue un comentario pasajero e improvisado que duró de quince a veinte segundos”
Entre las nuevas aportaciones que hace Lupsha sobre el tema, está la posibilidad de la existencia de una segunda fuente, o de una fuente sustituta, la cual habría proporcionado la información sobre los embarques de dinero, producto del narcotráfico, que presuntamente llegaron al país en el último tramo del sexenio de Carlos Salinas de Gortari
Lupsha dice que posiblemente no haya sido el agente Sandy González quien le proporcionó el dato, sino “Oscar Vera, el representante del (Servicio de) Aduanas en el Comando del Sur (de las fuerzas armadas estadunidenses, con base en Panamá) o contratistas de (la empresa de consultoría) Booze-Allen-Hamilton”
El corresponsal pudo saber que los analistas de esta firma de consultoría, cuando son contratados por el gobierno norteamericano, suelen tener acceso a información clasificada Por otra parte, el Servicio de Aduanas de Estados Unidos tiene jurisdicción para investigar asuntos relacionados con el tráfico de estupefacientes
El interés de Proceso en el tema de los presuntos embarques surgió a partir del descubrimiento de la ponencia que Lupsha presentó en el ciclo de conferencias denominado “Economía de la industria del narcotráfico”, organizado a fines de noviembre pasado por el Departamento de Estado, con los auspicios de la CIA Las conferencias, que tuvieron lugar en esta capital, fueron cerradas a la prensa, razón por la cual tanto la ponencia de Lupsha como la de sus colegas tardaron en hacerse públicas
Antes de su difusión en este semanario, la ponencia de Lupsha había circulado en oficinas de organismos no gubernamentales, de instituciones académicas y de gobierno Ha sido un documento público que hasta ahora nadie, que se sepa, había intentado modificar o cuestionar; por lo menos no el autor La presentación del texto que obtuvo Proceso tiene doce páginas (no 20), a renglón seguido El título de la ponencia es: Narcoinversión en economías locales México: ¿Un ejemplo de narcodemocracia?
El corresponsal la consiguió mientras elaboraba un reportaje sobre lavado de dinero en México, a partir de la publicación de un informe de la ONU al respecto (Proceso 965) Una analista de la organización no gubernamental National Security Archive la envió al fax de la oficina de la revista en esta capital, luego de que se le pidieron documentos sobre el tema
De inmediato, el corresponsal se comunicó con el autor a sus oficinas de la Universidad de Nuevo México Lupsha aceptó dar una entrevista y asimismo convino en que la conversación telefónica fuera grabada Por decisión propia, sin que el corresponsal se lo pidiera, Lupsha reveló el nombre de su fuente: Sandy González, agente especial de la DEA
Lógicamente, el asunto cobró otra dimensión: No se trataba solamente de un académico reconocido por sus estudios en el tema del narcotráfico, y en particular del narcotráfico en México, que daba información sobre los supuestos embarques, sino que esa información provenía, según sostenía él, de la Drug Enforcement Administration, la agencia antinarcóticos del gobierno estadunidense
Durante la entrevista grabada con Proceso, Lupsha afirmó —como insiste en su carta— que, de acuerdo con la información de que disponía, 40 millones de dólares en efectivo fueron enviados por el Cártel de Cali a México, a mediados de 1994; que el envío se hizo en dos embarques, a bordo de sendos aviones, y que dichos aviones volaron de la isla colombiana de San Andrés a México
En su carta, Lupsha expresa que tiene una certeza de “70% u 80%” de que ese dinero hizo el recorrido descrito En la entrevista con el corresponsal, el investigador de la Universidad de Nuevo México afirmó que los aterrizajes tuvieron lugar en pistas “del centro de México”; en la misiva a Proceso, precisa que fue “cerca de la Ciudad de México”
Ni en el texto escrito por este corresponsal ni en las cabezas de portada y de páginas interiores, se afirmó categóricamente que ese dinero haya sido destinado a la campaña del entonces candidato presidencial Ernesto Zedillo Cabezas y texto se ajustaron estrictamente a la información que proporcionó Peter Lupsha La confirmación última resulta difícil, si no es que imposible de obtener, en este tipo de historias Por eso, el trato hipotético que Lupsha pide que se dé a la información que posee fue respetado por el corresponsal y por los editores de la revista
TEXTO TEXTUAL
La parte de la ponencia que el académico dice que se “malinterpretó” por parte del cuerpo editorial de este semanario es la siguiente:
“Información recogida por el Instituto Mexicano de Opinión Pública muestra que en la reciente elección del candidato del PRI, Ernesto Zedillo, como el próximo presidente de México, siguiendo al asesinato del heredero político escogido por el presidente Carlos Salinas de Gortari, Donaldo Colosio, costó 1,250 millones de dólares, o 4,250 millones de nuevos pesos De ese total, alrededor de 3,230 millones de nuevos pesos fueron donados por el sector privado nacional y extranjero El techo legal es de 992 millones
“Fuentes usualmente confiables dicen que uno de los mayores contribuyentes del sector privado extranjero a esta campaña fue el Cártel de Cali (Esas fuentes) reportan que a fines de la primavera y en el verano de 1994, Miguel Rodríguez Orejuela, del grupo de Cali, envió 40 millones de dólares, en dos embarques, a México Si bien esto pudo haber sido para inversión económica, ellas suponen que se usó para corrupción política, para garantizar a Cali una posición superior, favorecida y protegida en el nuevo gobierno
“Alan Riding, un viejo observador de México, escribió que la corrupción es `al mismo tiempo el pegamento que mantiene unido al sistema mexicano y el aceite que lo hace trabajar’ En tanto `pegamento’, sirve para `sellar alianzas políticas’, y en tanto `aceite’ hace que `den vueltas las ruedas de la burocracia’ Describió la vida pública de México como `el abuso del poder para alcanzar la riqueza y el abuso de la riqueza para alcanzar el poder’ Si este análisis del sistema político mexicano es preciso, uno puede ver por qué el Cártel de Cali quisiera un asiento preferente a la mesa”
En el texto de Proceso, ejerciendo su derecho y capacidad de jerarquizar la información de acuerdo con su criterio periodístico, el corresponsal hizo uso de las diversas ideas que Lupsha expuso en su ponencia y en la entrevista, y no sólo de la información que se refiere a los supuestos embarques de dinero
REACCIONES
Las reacciones a la hipótesis de Lupsha empezaron el domingo 30 de abril En la Ciudad de México, el Partido de la Revolución Democrática (PRD) pidió a la Procuraduría General de la República (PGR) que se abriera una investigación sobre el financiamiento de la campaña presidencial del PRI Reunida en sesión del Consejo Nacional, la dirigencia perredista decidió reiterar esa petición durante el próximo período extraordinario de sesiones del Congreso de la Unión
El hecho fue consignado ese mismo día en un cable de la agencia UPI El redactor contextualizó: “Las acusaciones de que el Cártel de Cali envió alrededor de 40 millones de dólares a México, parte de lo cual pudo haber sido usado para ganarse un favor en el campo de Zedillo, fueron hechas en la edición de Proceso que se entregó a los medios el domingo, un día antes de que llegue a los puestos de periódicos El texto, fechado en Washington, citó al agente de la DEA (sic) Peter Lupsha diciendo que había `50% de posibilidades’ de que el dinero haya sido usado para ganar `una posición favorable’ en el nuevo gobierno”
Pese a su apresurada lectura del texto de Proceso —esto, a juzgar por la hora del domingo en que se envió el cable—, el corresponsal de UPI entendió perfectamente que se trataba solamente de una hipótesis Escribió: “Lupsha dijo que él no sabía si el dinero fue realmente usado en la campaña de Zedillo”
La primera reacción no oficial de la Presidencia de la República fue difundida el 1º de mayo, mediante un cable de la agencia Reuters, fechado en la Ciudad de México Dicha nota, que citó a “un vocero” no identificado, reportó que la “oficina del presidente `categóricamente rechaza el contenido del artículo y considera que la información es falsa y difamatoria'” Después de eso, el autor de la información, al igual que su colega de UPI, expone varias veces el carácter hipotético de las revelaciones de Peter Lupsha:
“El semanario Proceso citó a Peter Lupsha, de la Universidad de Nuevo México, quien dijo que un miembro de la DEA le dijo que 40 millones de dólares provenientes del Cártel de Cali fueron enviados vía aérea de Colombia a México el año pasado y que quizá pudo haber sido usado `en las elecciones’ Lo citó diciendo: `Yo no sé a dónde fue a parar todo ese dinero Creo que hay un 50% de posibilidades de que haya ido a la campaña’ El dinero también pudo haber sido invertido o haber sido usado para comprar protección para las operaciones del Cártel de Cali en México”
No hubo duda, pues, para los corresponsales de las agencias internacionales, del sentido del reportaje
La primera reacción oficial del gobierno mexicano provino del representante de la Procuraduría General de la República (PGR) en la embajada de México en Washington, Gustavo González Báez El gobierno difundió, mediante su agencia, Notimex, una declaración de González Báez —a quien no citó por su nombre (cable número 178, del lunes 1º de mayo)— en el sentido de que Stephen Greene, administrador adjunto de la DEA, le había dicho que rechazaba “la información de Lupsha publicada en Proceso”
A casi 36 horas de que Proceso había salido a la calle, la Presidencia de la República seguía guardando oficialmente silencio En el mismo cable de Notimex, se recogieron declaraciones de James McGivney, vocero de la DEA “La información, de la forma presentada en la revista Proceso por el doctor Lupsha, es incorrecta Los comentarios atribuidos al agente Sandy González son engañosos y falsos”, dijo McGivney, según Notimex
En el cable 125, fechado en Washington el mismo lunes 1º de mayo, Notimex abundó que McGivney “dijo que González sí habló en varias ocasiones con Lupsha” y que el funcionario “asimismo recordó que en las fechas del supuesto envío del dinero, el agente González se encontraba adscrito a las actividades de la agencia en Panamá”
La DEA distribuyó una opinión oficial sobre el tema cerca de las 7:30 de la noche del mismo lunes 1º Dice textualmente: “En la más reciente edición de la revista Proceso, el profesor Peter A Lupsha atribuyó información concerniente a la entrega de 40 millones de dólares, derivados del narcotráfico, de Colombia a México a un empleado de la DEA La supuesta fuente de esa información, el agente especial Sandy González, hoy negó cualquier conocimiento de tales embarques y niega que haya hecho las declaraciones que le atribuye el profesor Lupsha”
El martes 2 continuó el silencio oficial de la Presidencia de la República
Sin embargo, en la mañana de ese día, Pedro Ferriz de Con, en su noticiero radiofónico Para empezar, dijo que había hablado “personalmente con Carlos Salomón Cámara, director de Comunicación Social del presidente de México (sic), y él me desmintió este informe publicado por la revista Proceso rechazó en forma contundente y categórica el contenido de la nota y consideró que la información era falsa y era calumniosa, era amarilla la portada del (sic) Proceso en fondo y en forma, me dijo Carlos Salomón”
Después, Ferriz de Con especuló sobre “los origenes de esta información” y, con su habitual lenguaje tartajeante, manifestó: “Estoy convencido de que ante la andanada de críticas que se han gestado en los últimos tiempos, producto de la situación que hoy está viviendo el país, en donde la figura del expresidente Carlos Salinas de Gortari no está exenta de problemas, no puedo asumir el hecho de que Carlos Salinas de Gortari esté con los brazos cruzados Yo pienso que se está atizando lentamente leña al fuego y esto trae como consecuencia estas informaciones a través de medios que se prestan para ello”
También Miguel Angel Granados Chapa, en su columna “Plaza Pública” del diario Reforma, especuló el jueves 4: “Como continuación de esa guerra (entre el presidente Zedillo y Salinas de Gortari), el expresidente Salinas obró de modo que Pascal Beltrán del Río, corresponsal de Proceso en Estados Unidos, escribiera sobre una eventual remesa de narcodólares a México, el año pasado, destinada a negocios privados o a financiar la campaña de Zedillo Al menos en la oficina presidencial se cree que el reportaje de esa revista semanal fue inspirado por el expresidente, y esa versión fue filtrada a periodistas, algunos de los cuales le dieron lugar en sus espacios”
NOTIMEX ATACA DE NUEVO
En la tarde del martes 2, Lupsha, buscado por Notimex, hizo nuevas declaraciones Extractos de la versión de la agencia gubernamental de su entrevista con el catedrático neoyorquino son los siguientes:
“El académico estadunidense Peter Lupsha deploró hoy el `recriminable’ manejo que el semanario mexicano Proceso hizo de su estudio sobre la forma en que el Cártel de Cali modificaba sus métodos de transporte a México
“`Considero recriminable el artículo (publicado esta semana por la revista) De mi artículo de 20 páginas sacaron un párrafo y otros extractos para construir toda una nota’, explicó Lupsha, catedrático de la Universidad de Nuevo México
“`Creo que básicamente (la nota de Proceso) es insultante para el presidente Ernesto Zedillo, para el agente de la DEA Sandy González y para la DEA’, expresó Lupsha en referencia al manejo dado a su ponencia
“El académico, quien aseguró que escribirá de inmediato una carta aclaratoria al semanario mexicano, reconoció haber cometido un error al no aclarar que el presunto dinero `pudo haber sido’ para financiar la campaña en vez de haber usado la palabra `fue’ en su ponencia” (El texto de la ponencia dice: “Si bien esto pudo haber sido para inversión económica, ellas (las fuentes) suponen que se usó para corrupción política”)
Sigue la nota de Notimex: “`Yo cometí un error Debí haber enfatizado más en esa página de mi escrito En vez de haber usado la palabra `fue’ debí utilizar las de `pudo haber sido’ para enfatizar la naturaleza hipotética de la declaración’, admitió el académico
“`El énfasis de que el dinero definitivamente fue para Zedillo o la campaña presidencial es totalmente fuera de lo que yo estaba diciendo’, insistió Lupsha `Yo señalé que ese dinero pudo haber sido usado para muchas cosas’, agregó `No dije y nunca he dicho que fue para la campaña presidencial porque no lo puedo probar Todo lo que puedo mencionar es el manejo de dinero y que era una conjetura que pudo haber sido usado para eso’
“El corresponsal de Proceso en Washington —continuaba el cable de Notimex— dialogó con Lupsha por teléfono y `lo que hicieron (en la revista) fue hacer parecer que los 30 segundos o menos de conversación que tuve con él fue un seminario en ese tópico, y no (fue así)’, manifestó”
Obvio es que la entrevista de Proceso con Lupsha no duró 30 segundos El corresponsal y el académico estuvieron al teléfono cerca de tres cuartos de hora, discutiendo distintas partes de su ponencia y otros temas En ninguna parte del texto escrito por el corresponsal dice que Lupsha o su fuente tengan la seguridad de que el dinero de los supuestos embarques haya ido a dar a la campaña presidencial de Ernesto Zedillo
SANDY NO QUIERE HABLAR
El martes 2, el reportero se comunicó nuevamente a las oficinas de la DEA y solicitó una entrevista con el agente especial Sandy González, quien, a esa fecha, debía haber regresado a Estados Unidos, proveniente de la República Dominicana, donde participó en una conferencia internacional Dana Seely, portavoz adjunta de la dependencia, llamó más tarde a la oficina de Proceso en esta capital e informó: “Lamentablemente su solicitud ha sido negada Todo lo que vamos a decir está en el boletín”
En la tarde de ese día, la agencia Prensa Asociada difundió un cable sobre el tema “Un vocero presidencial calificó la información de `falsa y calumniosa'”, informaba una versión de la nota transmitida en inglés En español, el cable identificaba al “vocero” como Antonio Ocaranza, director de información internacional de la Presidencia Ocaranza añadía: “Rechazamos categóricamente el contenido de esa nota periodística”
En busca de precisión, el corresponsal se comunicó al mediodía del miércoles 3 a Los Pinos y habló con un vocero, quien pidió no ser identificado Este fue el diálogo:
—¿Con qué no está de acuerdo la Presidencia? —se le preguntó
—No está de acuerdo con el hecho de que al 50% de probabilidades que conjetura esta persona se le haya dado el 100% en la portada Todo el contenido de esa nota es decir que ese dinero llegó a la campaña, cuando que ni siquiera hay una base del propio comentarista de que eso haya sido cierto
—En la portada están las dos posibilidades, igual que en la cabeza interior, y en el texto siempre se señala que es una hipótesis, nunca es una afirmación contundente Entonces, ¿usted diría que la posición de la Presidencia es decir: Ese dinero no se usó en la campaña? ¿Se podría resumir así?
—Mire, déjeme ver qué le puedo aclarar en términos de contenido de la información Déjeme agarrar línea
—De acuerdo Mi pregunta sería: ¿Qué es lo que rechaza la Presidencia? Si rechaza que se usó en la campaña o niega que el dinero llegó a México
—Oquei
—¿Puedo contar con que nos comuniquemos después?
—Sí, claro que sí No se preocupe Yo en la tarde le llamo
Pasó la tarde y el día siguiente y la respuesta no llegó Tampoco hubo comunicado oficial de la Presidencia el miércoles 3 y el jueves 4 Nada más silencio Sin embargo, Notimex hizo su trabajo
El miércoles 3, dio una versión muy libre de la carta que Peter Lupsha hizo llegar a esta corresponsalía, dirigida al editor de Proceso Lo cierto es que Lupsha envió una copia de su carta al fax de la oficina de Notimex en Washington, el martes 2 por la noche, y que la “versión” de la agencia no apareció en el hilo sino hasta al día siguiente Notimex, por cierto, es dirigida por Jorge Medina Viedas, exdelegado especial del PRI en Michoacán durante las controvertidas elecciones legislativas de 1989, en las que la oposición panista y perredista probó, con actas en las manos, que se había alterado burdamente parte de la votación para favorecer al PRI (Proceso 663)
La siguiente es la “versión” de Notimex —difundida en el cable número 191, del miércoles 3 de mayo—, que puede ser contrastada con el texto íntegro de la misiva, publicado en esta edición:
“El académico estadunidense Peter A Lupsha remitió una carta a la revista mexicana Proceso en que calificó de `reprobable y ultrajante’ la forma en que la publicación manejó uno de sus estudios en la edición de esta semana `De hecho, encuentro su portada, el uso de la foto del presidente Zedillo y los encabezados principales, citando al pobre Sandy González de la DEA y a mí mismo, así como su párrafo inicial, totalmente reprobable y ultrajante’, dijo Lupsha
“`Eso no es ni lo que dije ni lo que intenté decir’, manifestó el investigador sobre la nota del semanario que mencionaba el posible uso de 40 millones de dólares del Cártel de Cali en la campaña presidencial del Partido Revolucionario Institucional el año pasado
“La misiva de Lupsha fue entregada a medios de comunicación para rechazar la interpretación que dio Proceso a su investigación en torno a una `hipótesis’ sobre esa posibilidad, a raíz de una información del agente antidrogas estadunidense Sandy González
“El catedrático de la Universidad de Nuevo México presentó sus disculpas al presidente Zedillo y al pueblo de México por las posibles consecuencias de la `mala interpretación’ de su trabajo
“`Verdaderamente presento (sic) disculpas (al presidente Zedillo) y al pueblo de México a cualquier persona y a todos lo que hayan sido desorientados por el artículo de Proceso, presento disculpas sinceramente porque esa nunca fue mi intención cuando presenté este documento en Washington’, expresó el académico”
El viernes 5 por la noche, ya sobre el cierre de esta edición, el vocero presidencial consultado dos días antes se comunicó con este corresponsal y le informó: “Ya no queremos abundar más sobre el tema”
LAS PREGUNTAS DE LUPSHA
En la carta que dirigió a Proceso, Peter Lupsha habla del papel del Cártel de Cali en el país Dice que la organización, “particularmente Miguel Rodríguez Orejuela, está tratando de sacar del negocio a Juan García Abrego, porque está cobrando demasiado sobre los paquetes de entrega en Estados Unidos Don Miguel, en mi tesis, preferiría trabajar en esto con Amado Carrillo Fuentes y con niveles del gobierno mexicano más altos que la PJF y la PGR”
Asevera que “los dinosaurios del PRI, que siempre han trabajado con cualesquiera contrabandistas que produjeran dinero, y que pensaban que tenían a Salinas bajo su control, podrían ahora eliminar a los hombres de en medio —los de García Abrego y otros traficantes— y cambiarse a un segundo nivel, a través del TLC y la privatización, usando oficinas del gabinete, como la Secretaría de Comunicaciones y Transportes y otras”
Después, Lupsha hace sus propias preguntas:
“a) Si los 40 millones llegaron a México, como creo que llegaron, ¿a dónde fueron? ¿Quién los recibió y en qué se usaron?
“b) Si mi gobierno sabía de este movimiento de millones, como creo que sabía, ¿cuándo y en qué grado compartieron ese hecho con el gobierno de México? ¿Y hasta dónde investigaron esos acontecimientos?
“c) ¿Dónde está Marcela Bodenstedt Perlick que podrá, como creo, ayudarnos a responder estas preguntas?
“¿Dónde están Juan García Abrego, los hermanos Arellano Félix, Amado Carrillo Fuentes, Pedro Zaragoza?
“¿Por qué no pueden dos naciones-Estado encontrar a esas personas, como encontraron a los autores del bombazo (de Oklahoma)?”
En su carta, Lupsha pide disculpas al presidente Zedillo En la entrevista con este corresponsal, con la grabadora prendida, el académico había dicho: “Entre los cambios que yo esperaba ver (en el nuevo gobierno de México) es que se detuviera a Juan García Abrego y se le culpara de todo”