Al ya acusado hermano mayor se unen, bajo sospecha de haber planeado el asesinato de Ruiz Massieu,

Carlos, Adriana y su padre
“Nosotros no fuimos No somos así Nuestra cultura política es la de la paz”
En la prisión de alta seguridad de Almoloya, Raúl Salinas de Gortari asume la defensa de su familia Hace apenas unos cuantos meses, los Salinas ocupaban la cúspide del poder en México; hoy, cuatro de ellos viven bajo la sospecha de haber urdido un complot para asesinar a José Francisco Ruiz Massieu
Sólo él está acusado formalmente, pero en sus alegatos Raúl utiliza una y otra vez, en su calidad de hermano mayor, la primera persona del plural para defender al clan
En el centro de la acusación está una supuesta reunión de él y sus hermanos Adriana y Carlos, y su padre, Raúl Salinas Lozano, en la cual se decidió, dice su acusador, matar a José Francisco Ruiz Massieu
El móvil: el exgobernador de Guerrero ponía en riesgo el proyecto salinista
Dice Raúl: “Las reformas que dieron cuerpo al proyecto salinista se desarrollaron todas y cada una con un gran consenso político, así se logró consenso para renegociar la deuda externa y nunca se pensó en eliminar a alguien Hubo un enorme trabajo político para modificar la Constitución y reformar el Estado privatizando la banca y otras importantes empresas hasta entonces en manos del Estado y nunca se pensó liquidar a nadie Hubo un enorme trabajo político para reformar la Constitución dando nuevas relaciones al Estado con las Iglesias, hubo un enorme trabajo político y de consenso para modificar el artículo 27 constitucional y nunca se pensó en matar a nadie”
El martes 18 de abril en el penal de Almoloya se llevó a cabo el careo entre Raúl Salinas de Gortari y Fernando Rodríguez González, su principal acusador No coincidieron en nada Raúl lo negó todo: apenas y conoce a Manuel Muñoz Rocha, adoraba a José Francisco, su familia es buena y México les debe mucho, y a él lo han “torturado” en la prisión, ya que se la pasan tomándole decenas de fotos en contra de su voluntad, de lo cual ya se quejó ante la Comisión Nacional de Derechos Humanos
Rodríguez González, a su vez, lo ratificó todo Raúl es el culpable, él ordenó a Muñoz Rocha asesinar a su excuñado “Usted lo sabe —le dijo Rodríguez a Raúl— y no entiendo por qué no permite que sepamos la verdad”
El acta sobre el careo, parte del expediente del juicio contra Salinas de Gortari, consta de catorce hojas y está firmada por los dos careados, sus abogados, la representación de la Subprocuraduría especial y el Juez Diógenes Cruz Figueroa
No aparecen en el documento, como se filtró en la prensa, ni funcionarios de la PGR ni los nombres de “cinco gobernadores” Se menciona a tres, marginalmente: Sócrates Rizzo, de Nuevo León, como testigo de que Muñoz Rocha nunca estuvo en las fiestas de Raúl Manuel Cavazos Lerma, de Tamaulipas, como víctima de una campaña organizada por Muñoz Rocha y financiada por Justo Ceja, secretario particular del presidente Salinas de Gortari, y el exgobernador de ese mismo estado, Américo Villarreal, como quien dio a Muñoz Rocha trabajo en Banquera Tamaulipas
Aunque la diligencia duró más de nueve horas, el careo es mucho más corto, ya que por procedimiento el juez leyó las declaraciones previas de Rodríguez González que motivaron la audiencia solicitada por la defensa de Raúl Salinas, por considerar que en ellas hay contradicciones o simplemente para dar su versión de los hechos; de esta manera el acusador también puede ratificar lo dicho, a pesar de los cuestionamientos del acusado
El careo pretendió hacer perder credibilidad a Rodríguez González; sin embargo, durante el mismo ratificó sus acusaciones, en el sentido de que su amigo Muñoz Rocha le contó en innumerables ocasiones que Raúl le había pedido asesinar a Ruiz Massieu
A continuación se reproducen partes sustanciales del documento, respetando la sintaxis y orden originales
NI AMIGO, NI ALLEGADO
La primera discusión se refirió a la supuesta relación entre Manuel Muñoz Rocha y Raúl Salinas de Gortari
Los careados discutieron ese punto por espacio de veinte minutos y al finalizarlo no llegaron a una situación uniforme, pues el señor Raúl Salinas de Gortari dijo que en relación a ese tema admite que no había relación cercana o de allegado del señor Manuel Muñoz Rocha con su familia, por lo que es inverosímil que como dice el señor Fernando Rodríguez la familia lo hubiera seleccionado para cometer el atentado, que en lo personal el señor Muñoz Rocha lo visitaba ocasionalmente en su oficina
“Que en el único caso que el señor Fernando Rodríguez pretende señalar un evento de relación personal falta a la verdad, pues dice que el señor Muñoz asistió a su cumpleaños en agosto de 1993 en la casa ubicada en Reforma esquina con Apalaches, cuando su cumpleaños lo celebró en el Sur de la ciudad en casa de sus papás y no asistió el señor Muñoz Rocha y que de ello puede dar testimonio la encargada de administrar dicha casa y que de la no existencia de cercanía del señor Muñoz Rocha con la familia Salinas pueden dar testimonio algunos amigos allegados que año con año asistían con la familia en semana santa a la casa de Agualeguas Como son el señor José Manuel Salas, el señor Enrique Regules y el propio señor gobernador Sócrates Rizzo Que por otra parte, el señor Rodríguez asegura que el señor Manuel Muñoz Rocha recibiría como premio por su participación en el atentado el ser postulado como senador y que por lo tanto cometer o participar en el atentado por este falso motivo es inaceptable, que por lo tanto es evidente que la familia Salinas no puede considerarse como autor intelectual del atentado Que es inverosímil e inaceptable que hubiera seleccionado al señor Muñoz Rocha para tal efecto y que el supuesto premio ofrecido de llegar a ser senador nunca existió y que la familia Salinas incluyendo el de la voz, tienen una cultura política de varias generaciones que les han enseñado a dirimir cualquier diferencia políticamente, sin concebir jamás agredir o mucho menos atentar contra nadie”
Fernando Rodríguez González contestó: “Que la relación personal entre el ingeniero Muñoz Rocha y el ingeniero Raúl Salinas de Gortari en el tiempo desde la época de estudiantes a la fecha sí fue más allá de un simple conocimiento o de una mera relación circunstancial política, las referencias que ha hecho en las diversas declaraciones, audiencias y entrevistas que ha hecho, claramente señalan lo que le consta personalmente, lo que le fue dicho por Manuel Muñoz Rocha y lo que supone Haciendo notar que sus supuestos no requieren de una sesuda indagación o análisis para llegar a concluir lo que bajo supuestos ha establecido cree que ante este juzgado, la representación social federal será a la que le competa comprobar con vastedad y suficiencia la verdad sobre la relación de Manuel Muñoz Rocha y el ingeniero Raúl Salinas de Gortari
” que se explique entonces cómo es que Manuel Muñoz Rocha llega a ser gerente regional del Banco de Crédito Rural, al mando de Jaime de la Mora, cómo llega a ser postulado candidato priísta por Tamaulipas y aunque para el señor Salinas de Gortari dos eventos parezcan insuficientes su señoría habría de considerar el tiempo en el cual se dan esos eventos el que no haya sido testigo presencial durante esos veintitantos años de amistad, no desmerece las sospechas que sobre el ingeniero Salinas de Gortari recaen y lo aproximan al atentado de José Francisco Ruiz Massieu”
“LO CUENTO COMO LO VIVI”
“En segundo lugar se debatió la circunstancia relativa a que en el mes de marzo de 1993, al término de un acto partidista en el edificio del PRI Nacional, se reunieron los señores Muñoz Rocha y Raúl Salinas de Gortari”
Esta reunión es parte importante en la historia del crimen armada por la Subprocuraduría Según se establece en la petición de consignación de Raúl Salinas de Gortari, después de este acto partidista fue cuando Salinas de Gortari le informa a Muñoz Rocha que se realizó una reunión familiar, en la cual se acordó quitar del camino a José Francisco Ruiz Massieu porque “estorbaba” al proyecto salinista
Según el relato de Rodríguez González, Muñoz Rocha abordó el auto de Salinas de Gortari después de la reunión, y él los siguió durante varios kilómetros
Raúl, según el acta, replicó: “Y el inculpado manifestó que si bien acepta que pudo haber asistido a una reunión partidista con muchísima gente y que eventualmente sin recordarlo él en absoluto le hubiera podido saludar junto con otras muchas gentes el señor Muñoz Rocha, la descripción que hace el señor Fernando Rodríguez sobre los privilegios que tuviera él para estacionarse es inverosímil, y que es también inverosímil que en el trayecto que Rodríguez dice haberlos seguido desde el partido hasta el cruce de Reforma con Palmas, él dice que no se dio cuenta o que no percibió que Salinas tuviera escolta Cuando el inculpado afirma que a él siempre lo seguía su escolta pegada a su automóvil y que de la conducta de la escolta pueden dar fe el Sargento Moisés Flores, que era el chofer, o el capitán Armando cruz, y que este hecho de no darse cuenta que iba la escolta da claramente pie a decir que el trayecto no se realizó y el señor Rodríguez no lo vio y que además el señor Rodríguez en ningún momento ha precisado la fecha y la hora de dicho evento por lo cual el planteamiento es vago e impreciso”
Rodríguez González sólo ratificó: “Que lo declarado anteriormente ante este juzgado es exactamente la versión de los hechos que él vivió Ante este juzgado declaró la fuente en donde existe la fecha y hora exacta del evento partidista al que hizo referencia como punto de partida en los actos que condujeron a la muerte de José Francisco Ruiz Massieu, concretamente señaló que esa fecha y esa hora la pueden encontrar en las agendas de todos los políticos que participaron en ella, incluso en la agenda del entonces presidente Carlos Salinas de Gortari”
TERCER PUNTO
La tercera parte de la discusión se refiere a la supuesta reunión de Muñoz Rocha y Raúl Salinas de Gortari, previa al atentado, en la casa de Raúl en las Lomas Según el relato de Rodríguez, incluido en la consignación, en esa reunión Muñoz Rocha quiso detallar algunos puntos, en particular confirmar si aún quería que se “efectuara la operación”
La reunión se habría efectuado “unos cuantos días antes del atentado —28 de septiembre de 1994—, específicamente a las ocho de la noche de un día en que venía de recoger con Manuel Muñoz Rocha sus lentes que había mandado graduar en la óptica Cauffman, del Centro Comercial Interlomas”
Durante esta parte del careo, Salinas de Gortari insistió en que se asentara en el acta que en las varias declaraciones vertidas por Rodríguez González después de ser arrestado y bajo el argumento de que Mario Ruiz Massieu lo había obligado a declarar mentiras, había dado versiones diferentes de este supuesto encuentro, las cuales consideró “imposibles”:
“Porque esta conducta no corresponde a la lógica de los actos que el propio señor Rodríguez relata en su declaración del quince de febrero donde describe la primera organización que trató de establecer para llevar a cabo el atentado con la señora Claudia Carola Santos, situación en la que describe claramente que dio los recursos y las instrucciones a la señora Santos para ejecutar el crimen y en ningún momento hace ninguna referencia alguna a que se tuviera que consultar a nadie para llevar a cabo o no dicho atentado”
Y aunque Raúl utilizó más de una hora en explicar cómo las diferentes declaraciones de Rodríguez se contradecían, su acusador ratificó que Muñoz Rocha lo había visitado y que el mismo había estado afuera de la casa de Raúl, la que describió con detalle
LOS SALINAS SOMOS CIVILIZADOS
Después se discutió quizá la parte más importante del careo: el móvil del asesinato Según Rodríguez González, Ruiz Massieu fue asesinado porque significaba un obstáculo para el “proyecto salinista”
Para impugnar lo anterior, Raúl fue enfático: “Sostiene que no es posible que una persona aislada, en este caso el occiso José Francisco Ruiz Massieu, hubiese sido capaz de poner en riesgo el proyecto salinista ya que el señor Ruiz Massieu era colaborador y amigo del propio presidente y que además las reformas que dieron cuerpo al proyecto salinista se desarrollaron todas y cada una con un gran consenso político, así hubo consenso para renegociar la deuda externa y nunca se pensó en eliminar a alguien Hubo un enorme trabajo político para modificar la Constitución y reformar el Estado privatizando la banca y otras importantes empresas hasta entonces en manos del Estado y nunca se pensó liquidar a nadie Hubo un enorme trabajo político para reformar la Constitución dando nuevas relaciones al Estado con las Iglesias, hubo un enorme trabajo político y de consenso para modificar el artículo 27 constitucional y hubo un gran enorme trabajo político para llevar a la economía a la apertura al exterior que incluyó enormes negociaciones tanto nacionales como internacionales y que habrían de concluir del tratado del libre comercio, que todo esto se hizo durante varios años con la participación de numerosas fuerzas y corrientes políticas Y que todo esto es lo que fue dando realidad al proyecto salinista y que por lo mismo es inadmisible, es inverosímil que en marzo de 1993, sin que nuevamente el señor Rodríguez pueda fijar una fecha, se hubiera reunido la familia Salinas y hubiera concluido que el proyecto salinista estaba en riesgo y que por lo tanto había que liquidar a alguien y que además es inadmisible que en 1994, año sumamente delicado para la estabilidad y la paz social, la familia Salinas estuviera pensando, cuando ya prácticamente había terminado la gestión del Presidente Salinas, en liquidar a nadie como solución a una supuesta pero inexistente amenaza que pudiera ser un individuo en este caso, además amigo, colaborador y aliado del Presidente por ello ningún miembro de la familia Salinas, particularmente el de la voz, intervino nunca en ningún acto, en ningún hecho relacionado o que condujera al homicidio de José Francisco Ruiz Massieu”
Raúl se defendió personalmente y a su familia, y también descargó de cualquier acusación a Justo Ceja, secretario particular de Carlos Salinas de Gortari, quien, según Rodríguez, financió el crimen de Ruiz Massieu y otras actividades políticas realizadas por Muñoz Rocha, como una campaña para atacar al gobernador Manuel Cavazos Lerma Raúl comentó que eso era falso, pues Cavazos era “amigo personal del propio presidente”
Rodríguez González coincidió con Raúl en que “un hombre aislado no es capaz de poner en riesgo un proyecto, pero así le fue vendida la idea a Manuel Muñoz Rocha por Raúl Salinas de Gortari, según se lo dijo en varias ocasiones aquel Agregando textualmente en la discusión que fue solicitado por ambos careados que se asentara: `no es concebible que gentes como ustedes (refiriéndose a Raúl y su familia) planeen eso y lo han hecho`”
Rodríguez González insistió en que “le constan dos hechos concretos: uno, cuando estaba en la casa de Manuel Muñoz y llegó un chofer de parte del inculpado Salinas de Gortari con dos paquetes”
Raúl inmediatamente lo increpó: que diera nombres, fechas, descripciones, “pero no fueron especificados por el señor Rodríguez González, y dos, cuando fue en una ocasión Muñoz Rocha a la casa del ingeniero Raúl Salinas salió con dinero y me refirió que el señor Justo Ceja había llegado a la casa del ingeniero personalmente con ese dinero, insistiendo también que el día 28 de septiembre de 1994 (día del asesinato) en que le habló Manuel Muñoz Rocha a él, es decir a Fernando Rodríguez González, le dijo la primera vez que iba para la casa del ingeniero Raúl Salinas de Gortari, después le llamó para decirle que ya había salido de casa del inculpado y queriendo el señor Fernando Rodríguez González que en lo relativo a las dos llamadas telefónicas que el declarante recibió de parte de Manuel Muñoz Rocha el 29 de septiembre (un día después del asesinato) de 1994 le refirió en la primera que iba para la casa del ingeniero Raúl Salinas de Gortari a encontrarse con él, en la segunda que estaba saliendo de su casa que había hablado con él, que ahí lo rescataban después, esto entre otras cosas lo señaló porque fue la última vez que tuvo contacto con Manuel Muñoz Rocha y en cuanto este tema concluye el señor Rodríguez: el señor Raúl Salinas de Gortari subvencionó a Manuel Muñoz Rocha”
ULTIMO PUNTO: EL SANATORIO
Rodríguez González afirmó en sus declaraciones que según le contó Muñoz Rocha el mismo día del asesinato, en el Sanatorio Español, donde agonizaba José Francisco Ruiz Massieu, Raúl Salinas de Gortari se topó con Muñoz Rocha, al que palmeó en la espalda y le dijo: “¡bien!”
Raúl refutó: “Había llegado con su familia, su esposa, su papá, y su hermana Adriana y que al pasar la aglomeración su única preocupación era que a su papá le faltaba aire por lo que incluso fue necesario de inmediato ponerle oxígeno, que por lo tanto fue una casualidad infausta el que hubieran coincidido el señor Manuel Muñoz Rocha y su familia Que el de la voz no se dirigió a él ni le hizo ninguna expresión”
Rodríguez González ratificó lo dicho “porque así se lo había informado el señor Muñoz Rocha y más adelante el señor Rodríguez González explicó que él se sintió traicionado por Manuel Muñoz Rocha, cuando le pidió los nombres de las personas que intervinieron para protegerlos, clarificando que Manuel Muñoz Rocha lo engañó a él (a Rodríguez) y usted, refiriéndose al inculpado Salinas de Gortari, traicionó a Manuel Muñoz Rocha en una cascada de traiciones”
“Tiene alguna pregunta para su careado”, dijo el juez refiriéndose a Raúl “No, ninguna, todo está claro” Y sólo quiso agregar dos cosas, por un lado que el nombramiento del señor Muñoz Rocha como gerente de Banquera de Tamaulipas se debió a que el señor Muñoz Rocha se lo solicitó al ingeniero Jaime de la Mora y éste lo consultó con el entonces gobernador Américo Villarreal y así se tomó la decisión de nombrar a Muñoz Rocha”
En la diligencia, el Ministerio Público se quejó ante el juez porque la defensa había roto el acuerdo previo entre los abogados en el sentido de no interrumpir a las partes careadas, ya que según se asienta en el acta, los abogados de Raúl lo estuvieron ayudando recordándole cosas que Rodríguez había dicho en algunas de sus declaraciones previas
Finalmente, la defensa quiso que quedara claramente asentado que durante la primera parte del careo, Rodríguez González, ante las constantes refutaciones de Raúl, había dicho: “Sí, lo que digo es un invento” Sin embargo, el juez aclaró en el acta que estaba claro, por el tono de la discusión, que se trataba de una frase irónica