Mientras el gobierno anuncia festivo que “los signos vitales de la economía mexicana que sufrieron un desequilibrio y dieron lugar a la crisis, ya están prácticamente corregidos”, los efectos del ajuste económico asoman severos: al aumento del desempleo, la persistente inestabilidad cambiaria y financiera, la recesión agobiante, el descrédito internacional sobre la economía mexicana y el vertiginoso empobrecimiento de clases medias y sectores populares, se suma un creciente problema de insolvencia en el país, del que nadie escapa
En efecto: alentados por el discurso oficial del sexenio pasado, que aseguraba heredar la economía más próspera y estable de la historia, todo mundo recurrió al crédito, lo mismo para el consumo que para proyectos de inversión Y, aunque caro, no era de difícil acceso: las mismas instituciones crediticias, privadas y gubernamentales de dentro y de fuera del país, buscaban clientes e ideaban instrumentos y fórmulas para facilitar los préstamos
Hoy, luego de tres meses de crisis económica y reiterados programas oficiales para enfrentarla, nadie puede pagar Ni particulares, ni empresas, ni bancos, ni aun gobiernos estatales
Las espectaculares alzas en las tasas de interés que están casi diez veces más altas que a principios de 1994, con las que el gobierno pretende retener los capitales externos, estabilizar el mercado cambiario y, junto con otros instrumentos macroeconómicos, corregir los “desequilibrios acumulados” que originaron la crisis, han producido la más severa crisis de insolvencia en el país:
Los gobiernos de los estados, en bancarrota: no pagan ni al fisco federal ni a la banca Las empresas, ahogadas por los créditos: cuando no cierran, reducen producción y despiden trabajadores Los bancos, muchos al borde de la quiebra, viven en el pasmo: pocos son los clientes que pueden pagarles; ellos mismos, sobreendeudados en dólares, tienen que recurrir al salvamento gubernamental Los particulares, en el peor caso: quedaron atrapados con créditos hipotecarios, créditos fáciles para consumo (autos, artículos para el hogar, equipos diversos) y, sobre todo, con tarjetas de crédito que, en promedio, cobran intereses arriba de 120% anual
Y, por lo menos en el futuro inmediato, no se vislumbra mejoría: el gobierno podría verse obligado a incrementar las tasas de interés, “mucho más allá de los niveles actuales”, para estabilizar la moneda nacional, según declaró, el jueves 23, Agustín Carstens, director de Investigación Económica del Banco de México, al diario estadunidense The Wall Street Journal
Una medida así de drástica, dijo el funcionario, podría ser necesaria porque “el duro plan de austeridad anunciado por el gobierno hace dos semanas no ha causado un efecto perceptible en el valor del peso”, que “está débil porque los mercados `no han entendido’ qué tan comprometido está el banco central para estabilizar la moneda” El Banxico, detalló Carstens según WSJ, ahora “debe esperar y dejar que las tasas suban tan alto como sea para comenzar a atraer dinero a México”
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Diseñador y ejecutor principal del programa de ajuste, el secretario de Hacienda y Crédito Público, Guillermo Ortiz Martínez, es al lado del presidente Ernesto Zedillo y del gobernador del Banco de México, Miguel Mancera Aguayo el centro de enconos y acusaciones, no sólo de deudores y afectados por la crisis en general sino hasta por legisladores de su propio partido, el Revolucionario Institucional (PRI)
Caro está pagando su arribo a la titularidad de esa dependencia, cargo al que aspiró siempre Y así lo hacía saber, el sexenio pasado, a sus cercanos colaboradores desde su despacho como subsecretario de Hacienda, segundo de abordo de Pedro Aspe Armella Crónicas periodísticas dan cuenta del júbilo que Ortiz Martínez expresaba por esa posibilidad, sobre todo a raíz de la fusión, en enero de 1992, de la Secretaría de Programación y Presupuesto con la dependencia que comandaba Aspe Armella
No obstante, el ahora secretario no fue hombre que gozara de todas las simpatías en el gabinete de Carlos Salinas de Gortari Su estrecha relación, profesional y de amistad, con José Córdoba Montoya le hacía merecer las antipatías y los recelos que en el gabinete se le reservaban al segundo En la Universidad de Stanford, donde cursó sus estudios de posgrado, entre 1972 y 1977, fue donde conoció y trabó amistad con el ahora representante de México ante el Banco Interamericano de Desarrollo Compartían cuarto de estudiantes, eran roommates, y aquí, en México, en El Colegio de México, firmaron juntos el ensayo Aspectos deflacionarios en la devaluación del peso mexicano en 1976 Por instancias de Ortiz Martínez, Córdoba Montoya llegó al país
Entre 1978 y 1984, Ortiz Martínez tuvo cargos en el Banxico; a partir del último año y hasta 1988, fue director ejecutivo (alterno, los dos primeros años) en el Fondo Monetario Internacional Durante toda la administración de Carlos Salinas de Gortari, subsecretario de Hacienda Su llegada al cargo, sin embargo, fue vista como una imposición de Córdoba Montoya, quien desde el sexenio de Miguel de la Madrid Hurtado, en el estratégico cargo de director general de Política Económica y Social, era el hombre con mayor influencia en Salinas de Gortari
Cuando Pedro Aspe Armella presentó a consideración de Salinas de Gortari los nombres de su probable equipo de trabajo, situó en la subsecretaría del ramo a Francisco Gil Díaz, que había sido su maestro en el Instituto Tecnológico Autónomo de México Pero Salinas de Gortari prefirió a Guillermo Ortiz Martínez, y Pedro Aspe Armella tuvo que colocar a Gil Díaz en la Subsecretaría de Ingresos
Ortiz Martínez nunca fue hombre de la entera confianza de Aspe Armella Al grado que, desatada la lucha interna en el PRI por la nominación de candidato presidencial, los analistas políticos nunca incluyeron a Ortiz Martínez entre “los hombres” del presunto precandidato Ahora se sabe, incluso, de discrepancias entre ambos, sobre todo en materia de cambios Ortiz Martínez sugería devaluar Aspe Armella desoyó siempre
No obstante, por recomendación presidencial e influencia de Córdoba Montoya, Ortiz Martínez tuvo un papel relevante en el proceso de desincorporación bancaria Fue el presidente del comité encargado de vender los bancos Allí trabó relaciones y asumió compromisos con los nuevos banqueros, que ahora se le enfrentan por la insolvencia en que los tiene la crisis
Pero Ortiz Martínez les responde: la medianoche del miércoles 22 de marzo, la Secretaría de Hacienda informó que el gobierno había decidido rechazar el crédito de 3,000 millones de dólares que iba a otorgar la banca comercial internacional, como parte del programa de rescate por 51,000 millones promovido por el presidente de Estados Unidos, William Clinton
La razón: que ese crédito “no contribuía significativamente a refinanciar los pasivos de corto plazo del sector público” A cambio, informó, se iniciarán negociaciones con la banca internacional para obtener recursos a mediano plazo que apoyen el refinanciamiento de los pasivos de corto plazo de la banca mexicana denominados en dólares
Ortiz Martínez, luego de un breve paso de 21 días por la titularidad de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes, cargo para el que lo designó Ernesto Zedillo, entró de emergente a hacerse cargo de la Secretaría de Hacienda, luego del traspiés así lo sugiere ahora el propio Ortiz Martínez de Jaime Serra Puche, de ajustar el tipo de cambio de tal forma que provocó la crisis que agobia el país
En efecto, en entrevista con el diario español El País, el ahora secretario no deja dudas sobre la responsabilidad de su efímero antecesor:
“Hay un consenso en que la instrumentación de la devaluación de diciembre, al no haberse arropado con un programa económico creíble y con un paquete financiero, y al haberse hecho en dos pasos ampliar la banda primero, y al día siguiente dejar flotar el tipo de cambio, ciertamente no ayudó a que la reacción posterior fuese menos violenta Los mercados prácticamente desaparecieron”, dijo al diario español apenas el martes 21
Ya con las riendas de la economía nacional en sus manos, Ortiz Martínez no ha pasado días felices Llevó la batuta en el diseño de los distintos programas para enfrentar la crisis posdevaluatoria Primero el Programa Emergente de diciembre y luego el Acuerdo de Unidad para Superar la Emergencia Económica de enero, pero no funcionaron ni calmaron la inestabilidad de los mercados, como reconoció el propio presidente Zedillo la semana antepasada, frente a The New York Times
Luego, durante prácticamente todo febrero, participó de modo activo en negociaciones en Washington con representantes del gobierno estadunidense y de la comunidad financiera internacional, para la consecución del paquete de rescate por 51,000 millones de dólares promovido por Clinton Firmado éste, a cambio de severos condicionamientos, la turbulencia económica y el nerviosismo de los agentes económicos no cedían La devaluación del peso era ya dramática
El gobierno no hallaba la puerta Ortiz Martínez, cabeza del gabinete económico, tuvo que orquestar otro programa económico, que anunció el 9 de marzo De largo título Programa de Acción para Reforzar el Acuerdo de Unidad para Superar la Emergencia Económica, el severo programa de ajuste que incluyó alzas en las tarifas de servicios públicos y en los impuestos antes que lograr la estabilidad financiera, produjo tal irritación en todos los sectores y no logró la aceptación cabal de los mercados, que ya se habla en los pasillos gubernamentales de un futuro nuevo programa económico
Antes, Ortiz Martínez ha tenido que enfrentar críticas y rechazo, no sólo de la población afectada sino hasta de los propios legisladores priístas, a quienes el presidente Zedillo tuvo que llamar a Los Pinos para convencerlos Ortiz Martínez no pudo solo de las bondades del ajuste “doloroso pero necesario”
Pero el propio secretario de Hacienda se ha encargado de afirmar que el programa de ajuste no logra aún la aceptación de nadie La noche del miércoles 22, luego de exponerlo ante inversionistas, analistas y empresarios extranjeros en mesa redonda organizada por la revista británica The Economist, refirió, ante las cámaras de televisión, que aquéllos conciben el programa económico del gobierno mexicano como “técnicamente viable”, pero expresaron dudas sobre la capacidad gubernamental para llevarlo a buen término
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Además del generalizado rechazo social al programa económico, el presidente Zedillo y su secretario de Hacienda deben enfrentar ahora una de las secuelas más dramáticas de aquél: la insolvencia Atrapados por las elevadas tasas de interés, millones de deudores lo mismo particulares que gobiernos estatales, bancos que empresas de todo tamaño expresan de mil formas su descontento y su angustia: desde la disposición a no pagar y la creación de organizaciones de deudores hasta plantones de protesta frente a bancos
A lo largo del país, la historia se repite: nadie puede pagar Las quiebras se suceden con vértigo Las quejas y las protestas son cotidianas
El tono es el mismo Unos ejemplos:
Dice Luis Requejo Alvarez, presidente de la Cámara Nacional de la Industria de Transformación (Canacintra), delegación Veracruz: “con Carlos Salinas de Gortari se nos obligó a comprar equipo para modernizarnos y poder enfrentar la apertura comercial Muchas empresas que quisieron ser competitivas se endeudaron hasta en dólares Por los años 1992, 1993 y hasta mediados de diciembre de 1994, las tasas de interés eran manejables No pasaban de 16% Pero hoy el viraje es espantoso: se dispararon hasta en 85% y así nos piden calma No es posible”
Aquiles Rodríguez Prado, presidente de la Cámara Nacional de la Industria de la Construcción en Veracruz, dice que la crisis no coloca el sector en una posición apretada sino “al borde del abismo” Y explica: “estamos paralizados De un total de 920 compañías afiliadas a la CNIC, sólo 15% está operando, y eso por los contratos firmados todavía el año pasado Para 1995 nadie tiene proyecto de obra”
Empresas de Veracruz, Jalapa, Córdoba y Orizaba de plano han suspendido pagos y ya elaboran padrones internos respecto del personal que podrían despedir a más tardar en mayo si no hay solución efectiva de la crisis
La Canacintra de Chihuahua elaboró hace unos días una encuesta entre 12% de sus 1,300 afiliados, en la cual señala que casi 90% de pequeñas y microempresas enfrenta vencimientos graves de capital e intereses El 17% de las microindustrias y 4% de las pequeñas ha cerrado en un mes Pero una de cada tres piensa cerrar antes de concluir el año
En ese estado, en un manifiesto firmado por prácticamente todos los sectores productivos y sociales, se afirma que la entidad ocupa el primer lugar nacional en número de usuarios de crédito con cartera vencida, y sólo en la capital han cerrado 950 empresas del área comercial
Las cosas son tan graves allá, que unos 500 productores del campo solicitaron “asilo económico” al consulado de Estados Unidos en Ciudad Juárez, por la crisis financiera del país y las secuelas de la sequía en el estado, que dijeron “está convulsionado y paralizado” Allí mismo, en ese municipio, empresas inmobiliarias se han quejado ante diversas autoridades en contra de usuarios de créditos hipotecarios que, agobiados por la insolvencia, destrozan las viviendas cuando se les conmina a deshabitarlas
En Tabasco, las protestas contra el gobierno y contra la “banca usurera” se incrementan Encabezados por el Frente de Defensa del Patrimonio Familiar una de los cientos de organizaciones similares que hay ya en el país, unos 300 deudores pretendieron hace una semana y media tomar “pacíficamente” sucursales bancarias Protestaban contra la usura y exigían frenar hostigamientos y juicios de embargos y remates, así como la detención de clientes Los bancos cerraron sucursales y se valieron de la fuerza pública para impedir las “tomas”
El dirigente de esa organización, Amalio Ocampo, señaló que unos 25,000 usuarios, de todas las ramas productivas de Tabasco, tienen problemas de cartera vencida
Según el Centro Bancario de Villahermosa, la cartera vencida en la entidad asciende a 700 millones de nuevos pesos En los juzgados tanto civiles como penales se ventilan alrededor de 9,000 juicios contra deudores
A los empresarios de San Luis Potosí la crisis los ha obligado a reducir drásticamente la producción Las industrias trabajan a 25% de su capacidad, y “de no darse una solución a los adeudos, se dará un cierre masivo de las fuentes de trabajo”, dice Humberto Pizzuto, presidente de los industriales potosinos
En la misma entidad, unos 5,000 miembros de El Barzón se declararon en moratoria El desempleo abierto alcanza ya a 18,000 personas, debido al cierre de empresas y ajustes en la planta laboral a que ha obligado el endeudamiento
En León, Guanajuato, 110 empresarios del cuero y el calzado también se declararon en moratoria En la industria zapatera, que representa 51% de la economía guanajuatense, se han perdido 7,000 empleos directos y 14,000 indirectos
Unas 1,500 personas, en Cancún, Quintana Roo, enfrentan problemas de cartera vencida por más de 600 millones de nuevos pesos La Coordinadora de Ciudadanos de Cancún, filial de El Barzón nacional, sostuvo que 80% de los usuarios de la banca privada y gubernamental suspendió sus pagos en el estado
“Como en todo el país, los que debemos a la banca en Quintana Roo de plano no vamos a poder pagar, y si la respuesta de las autoridades y de los banqueros es agresiva, así les vamos a responder también”, advirtió el dirigente de esa organización, Mauricio Espinosa
El dirigente de la Coparmex en Cancún, Francisco Córdova, sostuvo que en ese centro vacacional se vive una “moratoria silenciosa”, pero la verdadera crisis estallará cuando termine la temporada alta de turismo Industriales de la construcción de esa localidad advierten que la mayoría de los empresarios no podrá hacer frente a sus pagos, ni ante la banca ni ante el fisco “Nuestra actividad está en vías de extinción”, dijo el dirigente Antonio Rico
La delegación del Instituto Mexicano del Seguro Social en Mérida, Yucatán, dio a conocer que 580 patrones dejaron ya de cubrir sus cuotas a la institución, por problemas de insolvencia Al cerrar el ejercicio de 1994, el atraso en pagos de los 11,600 patronos afiliados sólo era de 3%, pero al cerrar febrero llegó a 5% y se espera en breve un repunte de hasta 10%, lo que lesiona severamente al IMSS, que de por sí opera con déficit
En Baja California, las quejas de empresarios y particulares se acumulan: 35% de las microempresas está por desaparecer; 65% de los comercios está en situación de sobrevivencia; las ventas en ropa y calzado se desplomaron 50%; más de 2,500 trabajadores del ramo de la construcción quedaron sin empleo en los últimos meses
En Durango, una de cada cinco empresas, grandes y medianas, declaró ya la moratoria En Michoacán, las ventas de la industria restaurantera y de alimentos se han desplomado en 30% y en 36% la ocupación hotelera El 90% de los afiliados al Centro Empresarial de Morelia enfrenta problemas financieros graves
En Nuevo León, por el estilo: la Cámara de la Industria de la Construcción afirma que 400 de sus 950 empresas afiliadas están a punto de cerrar o de hacer recortes severos, y estima que podrían llegar a 40,000 los despedidos en la entidad La delegación del IMSS en Monterrey reportó que entre enero y febrero pasados se redujo en 15,532 el número de asegurados permanentes
La Cámara Nacional de Comercio regiomontana asegura que han cerrado 834 negocios y se han perdido 3,000 empleos directos en ese sector, y estima en 15,000 el número de establecimientos mercantiles que se encuentran en situación de insolvencia El centro bancario local reporta que la cartera vencida de los bancos de Monterrey, de 2,123 millones de nuevos pesos, es del doble de la registrada en marzo del año pasado
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Entrevistado por el corresponsal Antonio Jáquez, el empresario y senador Alberto Santos de Hoyos cuestionó el programa económico del presidente Zedillo, porque dice está distanciado del mundo real “Siempre he criticado a los tecnócratas no dudo de su capacidad académica y de sus buenas intenciones, pero sí he dudado siempre de su conocimiento del mundo real”
Además, apuntó, “los tecnócratas” han endiosado el dinero y piensan que es la base de la economía; “se les olvida que el dinero, la moneda, nació como un instrumento para facilitar el intercambio de mercancías y de servicios y facilitar el ahorro, pero no tiene valor intrínseco”
En un encuentro reciente con el presidente Ernesto Zedillo, en el cual estuvieron presentes otros empresarios regiomontanos, Santos le expresó su desacuerdo con la política económica, en particular porque pretende un superávit de las finanzas públicas a costa de la planta productiva “El me dijo que me agradecía la franqueza con que le hablaba, pero que estaba en total desacuerdo con mis puntos de vista Es incómodo que el presidente de la República te diga que no está de acuerdo contigo”
El sexenio pasado, usted y la mayoría de los grandes empresarios regiomontanos elogiaron sin medida las políticas de Salinas de Gortari
Creíamos que eran las políticas adecuadas En ciertas ocasiones advertíamos que algo no andaba bien, y expresábamos nuestras dudas, pero la gente del gabinete económico de inmediato daba su versión y bueno, nosotros pensábamos que estábamos equivocados y que ellos estaban en lo correcto Hablaban con mucha firmeza, parecían muy convencidos de que todo marchaba bien Creo que el presidente Salinas de Gortari y su equipo supieron vender muy bien su proyecto y muchos empresarios, nacionales y extranjeros, les creímos
“Por eso ahora para mí es muy difícil creer ya Aunque me hablen muy bonito el presidente Zedillo, Guillermo Ortiz Martínez, Luis Téllez y Herminio Blanco Martínez, ya no les puedo creer, porque los otros hablaban todavía más bonito, mucho más bonito, y ahí están los resultados” (Con información de Alejandro Gutiérrez, Ricardo Ravelo, Armando Guzmán, Gloria Leticia Díaz, Martín Morita, Francisco López Vargas, Miguel Cabildo, Patricia Dávila, Antonio Jáquez y Francisco Castellanos)








