LIQUIDACION NEOLIBERAL

LIQUIDACION NEOLIBERAL
Señor director:
Me expresaré en primera persona, como algo que me sucede a mí, aunque en realidad somos varios compañeros los que padecemos la misma situación, que considero típica del neoliberalismo que pesa como una losa sobre las espaldas de los trabajadores de México:
Hasta el año pasado, trabajaba en una cadena de tiendas de autoservicio de León, Guanajuato, denominadas Súper Flash Su propietario, el señor Federico Ruenes, es el más grande vendedor de cerveza y uno de los mayores distribuidores de licor en esta región Digo que era un empleado porque actualmente soy “patrón” gracias al ingenio neoliberal y al gran poder del que goza mi antiguo patrón sobre personas e instituciones
Sucedió así: el señor Ruenes me liquidó de mi empleo otorgándome la concesión del manejo de una tienda Súper Flash, por lo cual quedé como patrón de sus empleados, responsable de muebles, inventarios, etcétera Por mi parte, quedé comprometido a entregar a mi concesionante una suma mensual mínima que actualmente es de 10,000 nuevos pesos, como parte correspondiente a supuestas utilidades que se habrían de obtener Quedé obligado, además, a comprar cerveza y licores a la negociación del señor Ruenes, como único proveedor
Pues bien, en medio de la crisis económica en que estamos inmersos, ha llegado el momento en que no solamente no hay utilidades, sino que veo con alarma que estoy en serio peligro de perder todo mi patrimonio
El señor Ruenes, todopoderoso, apenas comencé a fallar con el pago puntual de su participación, ha tratado a como dé lugar de lanzarme de la empresa de que me hizo patrón, utilizando hasta las instituciones de gobierno para lograrlo
Efectivamente, dentro de los derechos de los concesionarios hay una autorización para vender licores Esta actividad la controla la dependencia municipal llamada Dirección de Fiscalización y Control; esa oficina, que pareciera más un departamento de Comercializadora Rue, Sociedad Anónima de Capital Variable, empresa del señor Ruenes, me clausuró la tienda porque mi permiso de vender alcoholes no tiene ningún valor (quiero aclarar que en ese momento todas las tiendas Súper Flash tenían copias de un mismo permiso); por consiguiente, era de suponerse que ninguna tenía permiso para vender vinos y licores Sin embargo, sólo yo era molestado
Así que, primeramente, fui “liquidado” a causa de la separación de mi empleo, convirtiéndome en patrón sustituto del señor Ruenes; ahora estoy siendo lanzado, despojado de aquello que supuestamente fue el pago por mis servicios prestados, que me correspondió conforme a la ley Para lograrlo, el señor Ruenes se valió de todo, y utiliza hasta una Dirección de Control Municipal controlada por él
Señor director, soy un hombre pobre en riesgo inminente de quedar con mi familia en medio del arroyo El señor Ruenes es hombre muy rico y sumamente poderoso; ante los seres así, hasta la ley puede inclinarse Gracias por su inestimable comprensión y ayuda (Carta resumida)
Ramón Navarro Rodríguez
León, Guanajuato