CON APOYO DE SU AMIGO SALINAS, CAMACHO NUNCA DEJO DE INQUIETAR A LOS PRIISTAS; AHORA TOMA UN RECESO
Salvador Corro
Considerado principalmente como un político conciliador, Manuel Camacho Solís fue motivo de inquietud para los priístas, primero tras del destape de Luis Donaldo Colosio Murrieta como candidato a la Presidencia de la Presidencia, y después al ser nombrado comisionado para la Paz y la Reconciliación en Chiapas El jueves 9 Camacho Solís renunció como comisionado y anunció que se retira de la política en lo que resta del actual gobierno
Durante su gestión como jefe del Departamento del Distrito Federal (DDF), su actuación resultó polémica Pero cuando atravesó por momentos difíciles, siempre recibió el apoyo y el impulso de su amigo el presidente Carlos Salinas de Gortari Así ocurrió, por citar un caso, en abril de 1992, cuando el presidente salió en su defensa cuando era criticado severamente por el incremento de la contaminación Dijo Salinas de Gortari:
“Ha gobernado al Distrito Federal con gran talento y sensibilidad y por eso el presidente de la República lo seguirá apoyando decididamente para que les siga cumpliendo a los habitantes de la ciudad capital”
Considerado uno de los aspirantes más fuertes para suceder a Salinas de Gortari, Camacho Solís se enteró del destape de Colosio Murrieta por los medios de información Según una versión proporcionada por algunos de sus colaboradores cercanos, el domingo 28 de noviembre despertó temprano y encendió la televisión justo en el momento que el presidente del Partido Revolucionario Institucional (PRI), Fernando Ortiz Arana, cumplía la formalidad de dar a conocer que Luis Donaldo Colosio Murrieta sería el candidato a la Presidencia de la República
Al día siguiente ofreció la que sería la primera de una serie de conferencias de prensa, las cuales creaban gran expectación, pues se producían especulaciones de todo tipo acerca de lo que informaría
Camacho Solís reconoció públicamente que había aspirado a la Presidencia de la República y consideraba que las rupturas o desprendimientos no eran la manera de avanzar hacia la democracia Informó que había felicitado a Luis Donaldo Colosio Murrieta, a quien le deseó éxito Explicó: “sigo en la política Para que el país salga adelante, necesita de muchas voluntades, y cuenta con la mía” Horas después la Presidencia de la República informó que había sido designado secretario de Relaciones Exteriores
Aparentemente todo volvía a la calma
Sin embargo, poco duró la tranquilidad El lunes 10 de enero el presidente informó que había designado a Camacho Solís comisionado para la Paz y la Reconciliación en Chiapas Ese mismo día comenzó la campaña electoral de Colosio Murrieta, noticia que pasó a segundo plano en los diarios del martes 11
Comenzaron entonces los rumores en cuanto a que, de tener éxito en su labor pacificadora, Camacho Solís podría aspirar a la Presidencia de la República, con el PRI o con otro partido
Como comisionado, Camacho Solís se vio obligado a ofrecer frecuentes conferencias de prensa Su creciente presencia en los medios de comunicación impulsó todavía más las especulaciones Por ello, a finales de enero, Camacho Solís tuvo que hacer su primera aclaración el 22 de enero, para desmentir los rumores:
“Cada vez que regreso a la ciudad de México alentado por los avances en el proceso de pacificación de Chiapas, me encuentro con una ola de las más diversas interpretaciones sobre las consecuencias políticas nacionales de mi acción”
Explicó que era necesario informar con regularidad y “estar presente en las preocupaciones de la opinión pública” Y, sin citarlo, aludió a Colosio Murrieta:
“Tenemos que desempeñar papeles distintos, nuevos Cada uno hace la parte que le corresponde Así es la política que nos tocó en estos momentos de la historia de México Hagamos cada uno la política que nos tocó, no por nosotros sino por el país Hagámoslo bien”
Como las especulaciones no disminuían, en una reunión con gobernadores, secretarios de Estado y diputados, el presidente Salinas tuvo que decirles que “no se hicieran bolas”, que el candidato del PRI era Colosio Murrieta
La expectativa del inicio del diálogo con el Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) y la liberación del exgobernador de Chiapas, Absalón Castellanos, colocaron nuevamente a Camacho Solís en un primer plano Las anodinas campañas de los candidatos presidenciales hicieron notar todavía más la labor del comisionado
The Wall Street Journal publicó, a mediados de febrero, que Camacho Solís no negaba sus aspiraciones presidenciales y que de hecho seguía “compitiendo por la Presidencia de la República” Según el periódico estadunidense, Camacho Solís sugería que la percepción pública de su posible candidatura le ayudaba en su posición negociadora con el EZLN (Proceso 903)
Volvían los ataques en su contra en algunos medios de información: “priísta indisciplinado”, “político con ánimos protagónicos”, “desleal al presidente”
Después comenzó el diálogo formal entre Camacho Solís y el EZLN en la catedral de San Cristóbal de las Casas
En la última semana de febrero, Salinas dijo: “el comisionado está cumpliendo a cabalidad la labor que le pedí que llevara a cabo y resulta verdaderamente satisfactorio el hecho de que avance y, sobre todo, que las respuestas que le he autorizado para que vaya dando estén en la dirección de más justicia para quienes que menos tienen”
Los resultados de la primera etapa del diálogo, pese a que estrictamente no hubo acuerdos, sino propuestas, provocaron euforia en Camacho Solís Los delegados del EZLN, encabezados por el subcomandante Marcos, se retiraron a sus comunidades para llevar a cabo una consulta y determinar su postura en relación con las propuestas Camacho Solís viajó a informar al presidente de la República
Varios columnistas habían informado que algunos de los colaboradores más cercanos de Camacho Solís en el DDF eran investigados por posibles irregularidades cometidas durante su gestión El viernes 11 de marzo convocó a una conferencia de prensa, en la cual, después de informar sobre la situación en Chiapas, advirtió que si no se avanzaba en la democracia, y “si se quieren conculcar mis derechos políticos como ciudadano”, tomaría “la decisión política necesaria para hacer avanzar la democracia y propiciar la unidad de México”
El 16 de marzo, por la noche, Colosio Murrieta y Camacho Solís se reunieron para poner fin a sus diferencias El comisionado le prometió que, en conferencia de prensa, de manera definitiva despejaría todas las dudas y declararía de manera categórica que no aspiraba a la Presidencia de la República
Así lo hizo El martes 22 dijo: “entre buscar una candidatura a la Presidencia de la República y la contribución que pueda hacer al proceso de paz en Chiapas, escojo la paz”
Aunque aclaró:
“Seguiré impulsando la construcción de posiciones de un centro democrático; de una convergencia democrática que trabaje por la paz, la justicia, las libertades públicas y la justicia; que facilite reformas democráticas; que reduzca polarizaciones; que prepare mejores respuestas a las necesidades populares sin perder la responsabilidad de la condición de la economía, y que reafirme los valores de nuestra identidad nacional”
Informó que al día siguiente, en San Cristóbal de las Casas, haría otro anuncio Pero no hubo tal En ese lugar se enteró del asesinato de Colosio Murrieta Sólo comentó:
“Con todo el país, me uno a la indignación por el atentado contra la vida del licenciado Colosio Murrieta Lo ocurrido es un atentado contra la paz y la democracia en el país El valor principal es la vida y la dignidad de las personas Lo acontecido es una gran ofensa a su familia, es una gran ofensa a la familia de todos nosotros Es una gran ofensa a la nación”
El jueves 24, en la funeraria Gayoso, un grupo de priístas le gritó: “¡Colosio sí, Camacho no!, ¡Colosio sí, Camacho no!”
A raíz de esos acontecimientos, el EZLN suspendió la consulta y las gestiones en busca de la paz entraron en una pausa Dos semanas después del asesinato de Colosio Murrieta, Camacho Solís reapareció en Tuxtla Gutiérrez, en un acto que prácticamente fue para salir al paso a las versiones que, nuevamente, lo sacaban de su papel de comisionado y lo enviaban de embajador
“Contesto a una pregunta que anda en el ambiente: su servidor no se va a ir a ninguna embajada Se queda en México Quiere estar en el espacio de Chiapas porque cree que la gente que está haciendo las cosas aquí las está haciendo de buena fe y con inteligencia”
Se reunió con legisladores de varios partidos, a quienes dijo que la solución del problema chiapaneco debería ser exclusivamente política, pues la opción militar “provocaría el desquiciamiento y los desbordamientos más peligrosos para el país”
El miércoles 1 de junio Camacho Solís envió un informe confidencial al presidente Salinas de Gortari sobre la situación del conflicto y las acciones políticas que podía tomar el gobierno, precisando cuál era la salida, desde su punto de vista, que protegía los intereses de la sociedad
Había concluido la consulta del EZLN Por ello le pedía su respaldo para tomar “decisiones que representen una respuesta nueva, de concordia” Esperaba la postura de los zapatistas
Los zapatistas dijeron no, el domingo 12 Ese mismo día, Ernesto Zedillo Ponce de León, el nuevo candidato del PRI a la Presidencia de la República, manifestó que era necesario que se explicara por qué habían fracasado las negociaciones, pues se había dicho que concluyeron con éxito Nuevamente el presidente Carlos Salinas lo defendió y elogió su actuación como negociador de la paz
Los columnistas, sin embargo, anunciaron —de manera uniforme— que Camacho Solís dejaría el país, basados en las críticas de Zedillo Ponce de León
Nuevamente, como en otras ocasiones, Manuel Camacho Solís volvió a convocar a una conferencia de prensa a última hora, el jueves 16 Así como en los otros casos, se crearon las expectativas En esta ocasión anunció su renuncia del cargo de comisionado para la Paz y la Reconciliación en Chiapas y su retiro temporal de la vida política, no sin antes manifestar que la posición de Ernesto Zedillo Ponce de León era equivocada y entorpecía el camino hacia la paz








