EN SUS INTENTOS POR SER POPULACHERO Y LOCUAZ, ZEDILLO VA EN SU CAMPAÑA DE TROPEZON EN TROPEZON
Elías Chávez
De tropezón en tropezón, Ernesto Zedillo se habilitó de bolero, pretendió transformar la cerveza en sidral, dijo que se entrevistaría con el subcomandante Marcos sólo con permiso del presidente Salinas, se asumió como Neto para hablar con la neta, propuso utilizar los desayunos escolares como “gancho” para que los niños terminen la primaria, designó a los empresarios como “sus más grandes aliados” y aseguró que será “presidente de los pobres mexicanos”
Lapsus linguae aparte, otros tropiezos ha sufrido en su campaña el candidato presidencial del Partido Revolucionario Institucional (PRI) como el del martes 24 de mayo, cuando su visita a la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) terminó entre insultos, empujones, golpes
Acusado de tecnócrata y de yupi, Zedillo pretende dar la impresión contraria —la que es “gente del pueblo”—, y no pierde oportunidad para recordar su “origen humilde”
Así lo hizo, por ejemplo, la tarde del 19 de abril en la ciudad de Irapuato, donde subió al quiosco del jardín Hidalgo y habló de sus raíces maternas en Guanajuato
“Vine a fortalecer el espíritu”, dijo, y después, como si se tratara de un acto espontáneo, ahí mismo, en el jardín, el bolero Carlos Jiménez y su hijo Luis Javier Jiménez le lustraron el calzado, a cuatro manos
Luego, Zedillo, que dice haber sido bolero cuando niño, quiso demostrar que los primeros años de la infancia no se olvidan: pidió trapo, cepillo, grasa y crema y boleó los zapatos —nuevos, por cierto— al niño Luis Javier Jiménez
Al día siguiente, el candidato visitó una de las colonias más pobres de la ciudad de León Ahí se comprometió a trabajar por los más necesitados y tropezó Dijo que quería ser “el presidente de los pobres mexicanos”, en vez del presidente de los mexicanos pobres
En otro esfuerzo por mostrarse como “gente común y corriente”, el 8 de mayo se reunió con taxistas que se quejaron de los abusos de agentes de tránsito
Para no quedarse atrás, el candidato dijo que, cuando era secretario de Programación y Presupuesto, en una ocasión, sin que hubiera él cometido infracción alguna, un agente de tránsito lo detuvo, le pidió la tarjeta de circulación, la licencia de manejo, le abrieron la cajuela y “me revisaron hasta los calcetines”
Zedillo dijo a los taxistas que le gustaría volver a reunirse con ellos “aunque sea a comer un taco” Uno de ellos propuso: “¡mejor una cerveza!” El candidato aceptó:
” ¡Una cerveza! Pero me la sirven en un vasito para que parezca sidral porque, si no, los amigos de la Cámara me agarran tomando cheves, ¿no?”
Cuatro días después, en el debate del 12 de mayo, Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano aprovechó ese traspié de Zedillo para acusarlo de querer dar a los mexicanos cerveza por sidral y viceversa
Ahí mismo, en el debate, Zedillo sufrió —igual que Cárdenas Solórzano— otros tropiezos, entre ellos el acusar a los candidatos de los partidos Acción Nacional (PAN) y de la Revolución Democrática de “lucrar políticamente” con el nombre de Colosio, sin reconocer que él así lo ha estado haciendo desde el 29 de marzo
En esa fecha Zedillo rindió protesta como candidato sustituto, amparado en el nombre de Luis Donaldo Colosio: 38 veces lo mencionó en su discurso
Parecería que la repetición de nombres y muletillas constituye uno de los pies de que cojea Zedillo Y eso lo hizo trastabillar también en el debate televisado: machacón, 30 veces dale que dale, empezó, continuó y terminó su intervención con la palabra “compatriotas”
Tres días después del debate, en Manzanillo, el candidato presidencial del PRI dijo que dialogaría con el subcomandante Marcos sólo si cuenta con “la opinión del presidente”
Menos de dos meses lleva Zedillo en campaña Pero a últimas fechas sus tropezones se han vuelto casi cotidianos El 19 de mayo, por ejemplo, acudió a una reunión con chavos banda “domesticados”, pertenecientes al PRI
Pretendían un acto espectacular, de apoyo a Zedillo De pronto se dieron cuenta que a la reunión se habían filtrado unos chavos banda “muy gruesos” Al candidato le hablaron “de cabrón a cabrón” y le reclamaron: “tu partido nos ha partido la madre”
A los de la oficina de prensa del PRI les dio pena y decidieron censurar la versión estenográfica del encuentro A su vez, Ernesto (Zedillo) se convirtió en Neto y decidió hablar a los chavos banda “con la neta, la pura neta
“A mí —añadió— me gusta que me digan la neta porque, la verdad, a mí mis jefes me enseñaron a decir la neta”
Otra vez populachero, el 21 de mayo visitó el Barrio Tarango, habitado por personas modestas que se referían a él como doctor Previamente aleccionada, una mujer, Rosa María Hernández, le pidió permiso para llamarle Ernesto Zedillo aprovechó:
“Nunca he usado mi título profesional o mis títulos de licenciado o doctor Ustedes no encontrarán un solo papel firmado por mí que diga licenciado o doctor Sin embargo, por accidentes de la vida y por insistencia de terceras personas, lo de doctor se me ha ido quedando Y, la verdad, me molesta mucho”
Zedillo sufrió uno de sus mayores tropezones el martes pasado, en la Facultad de Contaduría y Administración de la UNAM: el ceuísta Fernando Beaunzarán le reclamó: “¿cómo viene a hablar de democracia si a usted lo eligieron antidemocráticamente, por dedazo?”
Con la cara enrojecida, Zedillo no podía disimular su enojo, que se volvió desconcierto cuando salió del auditorio y se dirigió a su vehículo entre insultos, pedradas, empellones Deliberadamente, los reporteros que cubren la campaña electoral no fueron informados de que el candidato iría a la UNAM
Ese mismo día Zedillo viajó a Durango y continuó tropezando En una reunión con empresarios del estado, ante quienes habló de “Inseguridad e injusticia”, dijo casi a gritos:
“Desde aquí quiero elevar mi más fuerte protesta: el día de ayer un magistrado ratificó la decisión de un juez en el sentido de que el asesinato de Luis Donaldo Colosio Murrieta no se hizo con todos los agravantes de la ley ¡Yo les digo a esos señores que son unos jueces injustos, que están mintiendo!”
Alentado por el aplauso de los empresarios, Zedillo siguió tropezando Supuestamente, toda persona es inocente mientras no se demuestre lo contrario Pero el candidato presidencial piensa al revés:
“Que dejen —los jueces— que el criminal pruebe que no actuó con todos esos agravantes de la ley Creo que sería el mismo acto de justicia para saldar, de alguna manera, esa terrible falta que se cometió no solamente contra un gran hombre que iba a ser un gran presidente; fue un crimen contra toda la nación”
Así como en León dijo —el mes pasado— que sería “presidente de los pobres mexicanos”, en Durango dijo a los ricos de la entidad una frase no incluida en la versión oficial: “Ernesto Zedillo sabrá tener a los empresarios como sus más grandes aliados”
Luego, en Gómez Palacio, durante un “Diálogo con jóvenes de la Comarca Lagunera”, la joven Blanca Estela Ramírez Cuervo hizo trastabillar a Zedillo:
Denunció que el tal diálogo era sólo una más de las formas en que los priístas manipulan a los jóvenes: “me da tristeza y vergüenza la manera en que se organizó esto No es posible que sea un diálogo en donde previamente se prepara a quienes van a hablar y se nos ignora a los demás Todos tenemos derecho a opinar”
Zedillo se mostró a disgusto al quedar exhibida la manipulación del diálogo Luego, en su discurso, comparó las regiones algodoneras de La Laguna y del valle de Mexicali Y provocó una rechifla y protestas de los jóvenes cuando aseguró que el algodón de Mexicali “siempre fue mejor” Y tuvo que dar marcha atrás:
“No, no es cierto, pero no chiflen Ya parecen del Consejo Estudiantil Universitario de la UNAM”, dijo el candidato
El miércoles 25, en Torreón, nuevo traspié sufrió Zedillo cuando ofreció mejorar la nutrición de los niños para que sigan en la escuela:
“Con el gancho de los desayunos escolares los vamos a atrapar y no los vamos a soltar hasta que terminen su educación básica ¿No les parece una buena idea?”
De tumbo en tumbo, el viernes 27 llegó a Chihuahua, entidad gobernada por el PAN A diferencia de otros estados, ahí no le organizaron recepciones tumultuosas Al contrario, Zedillo tuvo que escuchar reclamos como el del empresario Alberto Salomón Méyer:
“Muchos quisiéramos saber cómo y por qué saldremos de este bache económico; es difícil creer que 1995 será el año del despegue ¿Sólo porque será un nuevo año?”, preguntó el empresario chihuahuense al poner en duda la viabilidad del proyecto económico enarbolado por el candidato priísta








